La Liga del Autismo reúne información fundamental sobre el trastorno del espectro autista (TEA), sus características, el diagnóstico, la atención de salud, la educación inclusiva y los derechos de las personas autistas y sus familias. El objetivo central de la normativa es asegurar la igualdad de oportunidades, proteger la inclusión social y eliminar cualquier forma de discriminación contra niños, niñas, adolescentes y adultos con TEA.
El trastorno del espectro autista es una diferencia o diversidad en el neurodesarrollo que puede manifestarse mediante dificultades significativas en la iniciación, reciprocidad y mantención de la interacción y la comunicación social, además de conductas o intereses restrictivos o repetitivos. Las características son diversas y varían en cada persona, por lo que el diagnóstico debe realizarse mediante una evaluación especializada.
Qué es el trastorno del espectro autista
El trastorno del espectro autista (TEA) es un tipo de trastorno del desarrollo. A menudo aparece en los primeros 2 a 3 años de la vida. El TEA afecta la habilidad del cerebro para desarrollar las habilidades sociales y de comunicación normales.
El trastorno del espectro autista es una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la forma en que las personas ven a los demás y socializan con ellos. Esto causa problemas en la comunicación y en llevarse bien con los demás. La afección también incluye patrones de comportamiento limitados y repetidos.
El término “espectro” en el trastorno del espectro autista se refiere a la amplia gama de síntomas y la gravedad de estos síntomas. El trastorno del espectro autista incluye afecciones que alguna vez se consideraron separadas: el autismo, el síndrome de Asperger, el trastorno desintegrativo infantil y una forma de trastorno del desarrollo generalizado que no está especificado.
Las personas con trastorno del espectro autista son aquellas que presentan una diferencia o diversidad en el neurodesarrollo típico, que se manifiesta en dificultades significativas en la iniciación, reciprocidad y mantención de la interacción y comunicación social al relacionarse con diferentes entornos, así como también en conductas o intereses restrictivos o repetitivos.
Las características que presenta el TEA son diversas y varían en cada persona. El trastorno del espectro autista deberá contar con un diagnóstico.
Objetivos de la ley sobre autismo
- Asegurar el derecho a la igualdad de oportunidades.
- Resguardar la inclusión social de los niños, niñas, adolescentes y adultos con trastorno del espectro autista.
- Eliminar cualquier forma de discriminación.
- Promover un abordaje integral de dichas personas en el ámbito social, de la salud y de la educación.
- Concientizar a la sociedad sobre esta temática.
Principios de aplicación de la ley
La aplicación de la ley debe basarse en el trato digno, la autonomía progresiva del niño, niña y adolescente con TEA, la perspectiva de género, la intersectorialidad, la participación y el diálogo social.
La intersectorialidad significa que las acciones, prestaciones y servicios se desarrollarán de manera conjunta y coordinada por los diversos órganos del Estado, dentro de sus ámbitos de competencia.
También se considera la neurodiversidad: las personas tienen una variabilidad natural en el funcionamiento cerebral y presentan diversas formas de sociabilidad, aprendizaje, atención, desarrollo emocional y conductual, y otras funciones.
La detección temprana exige adoptar todas las medidas necesarias para diagnosticar el TEA durante los primeros años de vida. El seguimiento continuo establece la obligación de los actores que formen parte de la red de protección y tratamiento, en especial del Estado, de acompañar a la persona durante las diferentes etapas de su vida.
El TEA y la discapacidad
El TEA constituye algún grado de discapacidad cuando genera un impacto funcional significativo en la persona a nivel familiar, social, educativo, ocupacional o en otras áreas.
Esas dificultades se manifiestan al interactuar con diversas barreras presentes en el entorno, que impiden o restringen la participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones.
La discapacidad debe ser calificada y certificada conforme a la Ley N° 20.422, que establece normas sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de personas con discapacidad.
Características y señales del autismo
El trastorno del espectro autista comienza en la primera infancia. Con el tiempo, puede causarle dificultades a la persona para desenvolverse en la sociedad. Por ejemplo, las personas con trastorno del espectro autista pueden tener problemas para relacionarse socialmente o en los estudios o el trabajo.
A menudo, los niños muestran síntomas de autismo durante el primer año de vida. Un pequeño número de niños con esta afección parecen desarrollarse como se espera durante el primer año. Luego, entre los 18 y los 24 meses de edad, pueden perder algunas habilidades y desarrollar síntomas de autismo.
Algunos niños muestran signos de trastorno del espectro autista en la primera infancia, como mantener menos contacto visual, no responder a sus nombres o no mostrar interés por sus cuidadores. Es posible que otros niños no se desarrollen como se espera durante los primeros meses o años de vida.
Los síntomas suelen observarse entre los 2 y 3 años de edad. Algunas personas en el rango leve del espectro autista pueden tener más síntomas que no se detectan al principio. Es posible que no se diagnostiquen hasta mediados o finales de la niñez, cuando existe una mayor necesidad de comunicarse y ser social.
Comunicación e interacción social
Las personas con trastorno del espectro autista pueden tener problemas para llevarse bien con los demás y comunicarse. Pueden presentar una mezcla de estos y otros síntomas:
- No responden a su nombre, o a veces parece que no escuchan.
- No quieren que los abracen ni que los carguen y prefieren jugar solos, retirándose a sus propios mundos.
- Hacen poco contacto visual y no tienen expresión en la cara.
- No hablan o tienen retraso en el habla o pierden la capacidad de decir palabras o frases como podían hacerlo antes.
- No pueden comenzar ni mantener una conversación, o solo lo hacen para pedir cosas o señalar elementos.
- Hablan con un tono o ritmo poco común y, a veces, usan una voz cantarina o con un estilo robótico.
- Repiten palabras o frases palabra por palabra, pero no saben cómo usarlas.
- Parece que no comprenden preguntas simples o instrucciones básicas.
- No muestran emociones ni sentimientos y no parecen ser conscientes de cómo se sienten los demás.
- No señalan ni llevan objetos para mostrar lo que les interesa.
- Son pasivos, agresivos o disruptivos cuando interactúan con los demás.
- Les cuesta entender lo que significa cuando la gente mira de forma diferente, coloca el cuerpo de forma distinta o habla con tonos de voz diferentes.
Patrones de comportamiento e intereses
Las personas con trastorno del espectro autista pueden tener patrones de comportamiento, intereses o actividades limitados y repetitivos, incluida una combinación de estos y otros signos:
- Realizar el mismo movimiento una y otra vez, como mecerse, girar o agitar las manos.
- Hacer cosas que pueden lastimarlos, como morderse o golpearse la cabeza.
- Desarrollar rutinas muy específicas y molestarse incluso ante cambios mínimos.
- No ser coordinados y poder ser torpes, o moverse con patrones que no son habituales, como caminar sobre puntillas.
- Tener un lenguaje corporal inusual, rígido o exagerado.
- Sentirse fascinados por los detalles de un objeto, como las ruedas giratorias de un auto de juguete, pero no saber para qué sirve el objeto ni cómo funciona.
- Fijarse en un objeto o actividad con una intensidad o concentración inusuales.
- Preferir alimentos específicos, como comer solo unos pocos alimentos o no querer comer alimentos con determinadas texturas.
- No imitar a otros ni participar en juegos de simulación.
Respuesta a la información sensorial
Una persona con TEA puede ser muy sensible en cuanto a la vista, el oído, el tacto, el olfato o el gusto. Por ejemplo, puede negarse a vestir ropa “que da picazón” y molestarse si se le obliga a usarla.
- No sobresaltarse ante los ruidos fuertes.
- Presentar sentidos de la visión, el oído, el tacto, el olfato o el gusto muy altos o muy bajos.
- Percibir los ruidos normales como dolorosos y llevarse las manos a los oídos.
- Evitar el contacto físico porque es muy estimulante o abrumador.
- Frotar superficies, llevarse objetos a la boca o lamerlos.
- Tener una respuesta al dolor muy alta o muy baja.
Juego y comportamiento
- No imitar las acciones de otras personas.
- Preferir el juego ritualista o solitario.
- Mostrar poco juego imaginativo o actuado.
- Actuar con ataques de cólera intensos.
- Dedicarse a un solo tema o tarea.
- Tener un período de atención breve.
- Tener intereses muy restringidos.
- Ser hiperactivo o demasiado pasivo.
- Ser agresivo con otras personas o autoagredirse.
- Mostrar gran necesidad de que las cosas se mantengan iguales.
- Repetir movimientos corporales.
A medida que crecen, algunos niños con trastorno del espectro autista interactúan más con los demás y muestran menos alteraciones del comportamiento. En algunos casos, especialmente si el trastorno es menos grave, las personas pueden llegar a llevar una vida típica o casi típica.
Pero otros continúan teniendo problemas con el lenguaje o las habilidades sociales. La adolescencia puede traer más desafíos de comportamiento y emocionales.
Causas y factores asociados
La causa exacta del TEA se desconoce. Es probable que exista una serie de factores que pueden llevar a que se presente el TEA.
El trastorno del espectro autista no tiene una única causa conocida. Dado que la afección es compleja y los síntomas y la gravedad varían, podría haber muchas causas. Tanto la genética como el ambiente pueden influir.
Factores genéticos
Varios genes parecen estar implicados en el trastorno del espectro autista. Para algunos niños, el trastorno del espectro autista puede estar relacionado con una afección genética, como el síndrome de Rett o el síndrome del cromosoma X frágil.
Para otros niños, los cambios genéticos, también conocidos como mutaciones, pueden aumentar el riesgo para el trastorno del espectro autista. Otros genes pueden afectar la forma en que se desarrolla el cerebro o en que se comunican las neuronas cerebrales. O esos genes podrían afectar la gravedad de los síntomas.
Aunque algunos cambios genéticos parecen ser hereditarios, otros no lo son. Las investigaciones muestran que los genes pueden participar, ya que el TEA se da en algunas familias.
Factores ambientales
Los investigadores están explorando si factores como las infecciones virales, los medicamentos, las complicaciones durante el embarazo o los contaminantes del aire juegan un papel en la causa del trastorno del espectro autista.
Ciertos medicamentos tomados durante el embarazo también pueden llevar a que el niño presente TEA. Se ha sospechado de otras causas, pero no se han comprobado.
Algunos investigadores creen que el daño a una parte del cerebro, llamada amígdala, podría estar implicado. Otros investigadores están estudiando si un virus puede desencadenar los síntomas.
Vacunas
No existe ningún vínculo entre las vacunas y los trastornos del espectro autista. Muchos estudios de investigación bien realizados no muestran ningún vínculo entre el trastorno del espectro autista y ninguna vacuna.
El estudio original que inició el debate hace años fue retractado debido a un diseño deficiente y a métodos de investigación cuestionables. Todos los expertos médicos y los grupos gubernamentales informan que no hay ningún vínculo entre el TEA y las vacunas.
Factores de riesgo
La cantidad de niños diagnosticados con trastorno del espectro autista está aumentando. No está claro si esto se debe a mejores métodos de diagnóstico y registro de la afección, a un aumento real de la cantidad de niños que la padecen, o a ambas cosas.
- Los niños tienen aproximadamente cuatro veces más probabilidades de ser diagnosticados con trastorno del espectro autista que las niñas, aunque es posible que algunas niñas no reciban un diagnóstico.
- Las familias que tienen un hijo con trastorno del espectro autista tienen más riesgo de tener otro hijo con la misma afección.
- Los niños con ciertas afecciones médicas tienen un riesgo más alto para el trastorno del espectro autista o síntomas similares al autismo.
- Los bebés que nacen antes de las 26 semanas de embarazo pueden tener un riesgo más alto para el trastorno del espectro autista.
- Puede existir una conexión entre los niños que nacen de padres mayores y el trastorno del espectro autista, pero se necesita más investigación para demostrar este vínculo.
Diagnóstico y detección temprana
A todos los niños se les deben practicar exámenes de rutina a cargo de sus proveedores de atención médica. Es posible que se necesiten más exámenes si existe alguna preocupación del proveedor o de los padres.
Los niños podrían necesitar un examen auditivo, un examen de plomo en la sangre y una evaluación para TEA. Un proveedor con experiencia en el diagnóstico y tratamiento del TEA debe examinar al niño para hacer el diagnóstico real.
Dado que no existe un examen definitivo para el TEA, el diagnóstico a menudo se basa en criterios de un libro médico titulado Manual Estadístico y Diagnóstico de Enfermedades Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM-V).
Una evaluación para el TEA a menudo incluye un examen físico y del sistema nervioso (neurológico) completo. Se pueden hacer exámenes para saber si hay un problema genético o con el metabolismo del cuerpo.
El TEA abarca un amplio espectro de síntomas. Por lo que una observación breve y única no puede decir las verdaderas habilidades de un niño. Es mejor que un equipo de especialistas evalúe al niño.
Dicho equipo podría evaluar:
- La comunicación.
- El lenguaje.
- Las destrezas motoras.
- El habla.
- El rendimiento escolar.
- Las habilidades cognitivas.
Señales que requieren evaluación del desarrollo
Es posible que se necesiten más exámenes cuando el niño no alcanza alguno de estos hitos del desarrollo del lenguaje:
- Balbucear hacia los 12 meses.
- Hacer gestos, como señalar o decir adiós con la mano, hacia los 12 meses.
- Decir palabras aisladas hacia los 16 meses.
- Decir frases espontáneas de dos palabras hacia los 24 meses, no solo la repetición de lo que oye.
- Perder cualquier habilidad social o del lenguaje a cualquier edad.
Los signos del trastorno del espectro autista suelen aparecer en una fase temprana del desarrollo, cuando hay retrasos evidentes en las habilidades lingüísticas y las interacciones sociales.
Si te preocupa el desarrollo de tu hijo o sospechas que podría tener un trastorno del espectro autista, consulta con un profesional de atención médica sobre tus inquietudes. El profesional de atención médica puede sugerir pruebas de desarrollo para detectar posibles retrasos en el aprendizaje, el razonamiento, el lenguaje o las habilidades sociales que puedan indicar un trastorno del espectro autista u otra afección del desarrollo.
Tamizaje y derivación desde los establecimientos educacionales
El Ministerio de Salud desarrollará y promoverá el acceso a tamizaje, entendido como el examen de detección de señales de alerta de trastorno del espectro autista, dentro de las prestaciones de salud de niños, niñas y adolescentes incluidas en el Plan de Salud Familiar.
El Ministerio de Salud, previa consulta al Ministerio de Educación, elaborará un protocolo en virtud del cual los establecimientos educacionales derivarán a niños, niñas y adolescentes con sospecha de trastorno del espectro autista al establecimiento de salud correspondiente para el proceso de diagnóstico.
El Estado deberá desarrollar y promover el acceso a un proceso de diagnóstico del TEA que sea temprano, oportuno, interdisciplinario, sin discriminación por edad y desde una perspectiva interseccional, que considere los diversos factores sociales en cada caso.
Derechos en la atención de salud
Las personas con trastorno del espectro autista gozarán de los derechos consagrados en la Ley N° 20.584, que regula los derechos y deberes que tienen las personas en relación con acciones vinculadas a su atención de salud, y de la Ley N° 21.331, del reconocimiento y protección de los derechos de las personas en la atención de salud mental.
Derecho al acompañamiento
Las personas con trastorno del espectro autista, cualquiera sea su edad, que sean hospitalizadas o sometidas a prestaciones ambulatorias, tendrán el derecho a ser acompañadas por familiares, cuidadores o cuidadoras, o personas significativas, cuyo número sea suficiente para la adecuada atención de salud.
Capacitación de los equipos de salud
Los equipos de salud que participan en la detección, el diagnóstico y las atenciones de las personas con trastorno del espectro autista deberán estar debidamente capacitados y someterse a procesos de perfeccionamiento continuo, de conformidad con los lineamientos y orientaciones del Ministerio de Salud.
Deberes del Estado
El Estado deberá asegurar el desarrollo personal, la vida independiente, la autonomía y la igualdad de oportunidades de las personas con trastorno del espectro autista.
El Estado deberá garantizarles el pleno goce y ejercicio de sus derechos en condiciones de igualdad con las demás personas. En especial, asegurará su inclusión social y educativa, con el objeto de disminuir y eliminar las barreras para el aprendizaje, la participación y la socialización.
Además, el Estado adoptará las medidas necesarias para prevenir y sancionar la violencia, el abuso y la discriminación en contra de dichas personas.
Acciones estatales de abordaje integral
- Impulsar la investigación científica sobre el trastorno y velar por la efectiva divulgación de sus resultados.
- Realizar campañas de concientización sobre el trastorno.
- Fomentar la detección temprana.
- Velar por la provisión de servicios de apoyo que puedan ser requeridos por las personas con trastorno del espectro autista.
- Incorporar el TEA en encuestas o estudios poblacionales pertinentes con el objeto de conocer su presencia en los diferentes territorios del país y las principales características de esta población.
- Impulsar medidas orientadas por el principio de accesibilidad universal en el ejercicio del derecho de acceso a la información.
- Promover el ejercicio, sin discriminación, de los derechos sexuales y reproductivos de dichas personas.
- Fomentar la capacitación, perfeccionamiento y desarrollo de protocolos de actuación de las funcionarias y funcionarios públicos.
- Capacitar especialmente a quienes se desempeñan en las áreas de salud, educación, justicia, trabajo, fuerzas de orden y seguridad pública y que brindan atención al público.
- Incorporar la perspectiva de género y de derechos humanos en las materias relativas al trastorno del espectro autista.
- Velar por que los cuidados otorgados a personas con trastorno del espectro autista que así lo requieran, por encontrarse en situación de dependencia, respeten su desarrollo personal y resguarden su autonomía y el derecho a vivir una vida independiente.
Educación inclusiva
Es deber del Estado asegurar a todos los niños, niñas, adolescentes y personas adultas una educación inclusiva de calidad y promover que se generen las condiciones necesarias para el acceso, participación, permanencia y progreso de los y las estudiantes, según sea su interés superior.
El Ministerio de Educación desarrollará acciones formativas destinadas a profesionales y asistentes de la educación, que les permitan adquirir herramientas para apoyar a las personas con trastorno del espectro autista, que faciliten su inclusión y el acompañamiento en la trayectoria educativa.
Deberes de los establecimientos educacionales
Los establecimientos educacionales tienen el deber de tener espacios educativos inclusivos, sin violencia y sin discriminación para las personas con TEA.
Deberán, asimismo, garantizar la ejecución de las medidas para la adecuada formación de sus funcionarios, profesionales, técnicos y auxiliares. Las instituciones de educación superior velarán por la existencia de ambientes inclusivos.
Derechos en los procedimientos judiciales
Se velará porque las personas con trastorno del espectro autista sean debidamente tratadas en los procedimientos judiciales.
Tendrán que ser escuchadas, se les entregará la información mediante un lenguaje claro y de fácil entendimiento, y podrán utilizar señaléticas, apoyos visuales o pictogramas, en caso de ser necesario.
Protección frente a la discriminación
Toda persona con TEA afectada por una acción u omisión que importe discriminación arbitraria podrá interponer la acción legal que contempla la ley contra la discriminación.
También podrá efectuarlo cualquier persona, como un familiar, cuidador o cuidadora, cuando la persona se encuentre imposibilitada de ejercer la acción y carezca de representantes legales o personas que la tengan bajo su cuidado o educación, o bien, cuando aun teniéndolos, tales personas se encuentren impedidas de presentar la acción.
Difusión de los derechos y trato digno
Deberá haber difusión en los establecimientos de salud, educacionales, bancarios y en todos aquellos que sean de amplia concurrencia respecto del trato digno y respetuoso que deben recibir estas personas y del lenguaje claro y sencillo que debe primar en las atenciones que se les brinden.
Derechos laborales de madres, padres y tutores
Los trabajadores dependientes que sean padres, madres o tutores legales de menores de edad debidamente diagnosticados con trastorno del espectro autista estarán facultados para acudir a emergencias en los establecimientos educacionales en los cuales los menores de 18 años cursen su enseñanza parvularia, básica o media.
El tiempo que estos trabajadores destinen a la atención de estas emergencias será considerado como trabajado para todos los efectos legales.
Tratamiento y apoyos
En este momento, no existe cura para el TEA. Un programa de tratamiento mejorará en gran medida el pronóstico de la mayoría de los niños pequeños.
Recibir un diagnóstico y un tratamiento tempranos es de gran ayuda para mejorar el comportamiento, las habilidades y el desarrollo del lenguaje. Pero recibir tratamiento es útil a cualquier edad.
Aunque los niños no suelen dejar de tener síntomas, pueden aprender a desenvolverse bien. Con el tratamiento adecuado, muchos de los síntomas de TEA se pueden mejorar.
La mayoría de los programas se basan en el interés del niño por un programa de actividades constructivas altamente estructurado. Los planes de tratamiento pueden combinar técnicas, incluso:
- Análisis del comportamiento aplicado (ABA, por sus siglas en inglés).
- Medicamentos, en caso de ser necesario.
- Terapia ocupacional.
- Fisioterapia.
- Terapia del lenguaje y del habla.
Análisis del comportamiento aplicado
Este programa es para niños pequeños. Ayuda en algunos casos. El ABA utiliza la enseñanza personalizada que refuerza diversas destrezas.
Un programa de ABA a menudo se realiza en la casa del niño. Un psicólogo del comportamiento supervisa este programa.
TEACCH
Otro programa se denomina Tratamiento y Educación de Niños Autistas y con Impedimentos Relacionados con la Comunicación (Treatment and Education of Autistic and Related Communication Handicapped Children, TEACCH).
Utiliza un esquema de figuras y otras indicaciones visuales. Estas ayudan a los niños a trabajar por sí solos y a organizar y estructurar sus ambientes.
Aunque TEACCH trata de mejorar las aptitudes y la habilidad para adaptarse del niño, también acepta los problemas asociados con los TEA. A diferencia de los programas de ABA, los programas de TEACCH no esperan que los niños logren un desarrollo típico con el tratamiento.
Medicamentos
No existe ningún medicamento para tratar el TEA en sí mismo. Sin embargo, con frecuencia se utilizan medicamentos para tratar problemas emocionales o de comportamiento que puedan tener las personas con TEA.
- Agresión.
- Ansiedad.
- Problemas de atención.
- Compulsiones extremas que el niño no puede parar.
- Hiperactividad.
- Impulsividad.
- Irritabilidad.
- Cambios del estado anímico.
- Explosiones de ira o cólera.
- Dificultad para dormir.
- Rabietas.
Alimentación y tratamientos sin respaldo suficiente
Algunos niños con TEA parecen responder bien a una dieta libre de gluten o caseína. El gluten se encuentra en alimentos que contienen trigo, centeno y cebada. La caseína se encuentra en la leche, el queso y otros productos lácteos.
No todos los expertos están de acuerdo en que los cambios en la dieta hacen una diferencia. No todos los estudios han mostrado resultados positivos.
Si está pensando en estos o en otros cambios en la dieta, hable con un proveedor y con un dietista certificado. Usted debe asegurarse de que su hijo esté recibiendo igualmente las calorías y los nutrientes adecuados.
Esté atento a los tratamientos ampliamente publicitados para el TEA que no tienen soporte científico e informes de curas milagrosas.
Impacto en la vida cotidiana
Debido a que las personas con trastorno del espectro autista a menudo tienen dificultades para interactuar socialmente, comunicarse o comportarse, esto puede derivar en problemas con:
- La escuela y el aprendizaje.
- Conseguir un trabajo.
- No poder vivir por su cuenta.
- Estar aislado socialmente.
- Estrés en la familia.
- Ser víctima y sufrir acoso.
La inclusión exige reconocer la diversidad en las formas de interacción, comunicación y aprendizaje de cada persona. En situaciones de emergencia y desastres, garantizar la inclusión, la accesibilidad cognitiva y la protección de los derechos de las personas autistas es un compromiso prioritario.
Organizaciones y redes de apoyo
Muchas organizaciones brindan información adicional y ayuda sobre el TEA. Las familias pueden buscar orientación de profesionales especializados y establecer contacto con otras familias para compartir experiencias y apoyos.
Una agrupación puede estar formada por madres y padres de personas con Trastorno del Espectro Autista severo (TEA nivel 2 y 3), incluyendo a niñas, niños, adolescentes y adultos con Trastorno del Espectro Autista severo.
Estas redes pueden contribuir a visibilizar las barreras que enfrentan las familias, promover el cumplimiento de los derechos reconocidos por la legislación y fortalecer la participación social de las personas autistas.
Incorporación al AUGE o GES
El Ministerio de Salud evaluará la incorporación de las prestaciones de salud asociadas a la atención de las personas con trastorno del espectro autista al siguiente procedimiento de elaboración de las Garantías Explícitas en Salud.
Monitoreo de la implementación de la ley
En el mes de marzo de cada año se dará cuenta del estado de avance de la implementación de la ley a las Comisiones técnicas de la Cámara de Diputados y del Senado, en sesión conjunta.
Las Secretarías Generales de ambas Cámaras determinarán cuáles serán dichas Comisiones.
Prevención y acompañamiento a lo largo de la vida
Actualmente, no se conoce ninguna forma de prevenir el trastorno del espectro autista. Pero se han realizado muchos estudios para ver si tomar ácido fólico y otras vitaminas antes del embarazo y durante este puede reducir el riesgo de tener un bebé con trastorno del espectro autista.
Una revisión de estudios sobre las llamadas vitaminas prenatales no muestra una respuesta clara. Esto se debe a la calidad de la investigación. Se necesitan más estudios de alta calidad.
La obligación de seguimiento continuo implica acompañar a la persona con TEA durante las diferentes etapas de su vida, respetando su desarrollo personal, su autonomía, su derecho a vivir de forma independiente y su participación plena en la sociedad.
