Juanito y el Real Madrid: cuándo murió y cómo fue el accidente

Juan Gómez, conocido como Juanito, murió el 2 de abril de 1992 en un accidente de tráfico cuando regresaba a Mérida después de presenciar en el Santiago Bernabéu el partido entre el Real Madrid y el Torino. Tenía 37 años y entonces era el entrenador del Mérida.

El accidente ocurrió de madrugada en la carretera Nacional V, actualmente A-5, a la altura de Calzada de Oropesa, en Toledo. Unos troncos que habían caído de un camión provocaron que el coche en el que viajaba Juanito chocara contra otro vehículo pesado. El exfutbolista murió en el acto.

Cuándo y cómo murió Juanito

La fecha del fallecimiento de Juanito fue el 2 de abril de 1992. El siniestro se produjo alrededor de las 03:00 de la madrugada, cuando regresaba desde Madrid hacia Mérida tras asistir a un encuentro europeo del Real Madrid, el club al que había defendido durante diez temporadas.

Juanito viajaba junto a Lolino, preparador físico del Mérida y hombre de su confianza. Lolino conducía el automóvil, mientras Juanito dormía en el asiento delantero. En la carretera, a la altura de Calzada de la Oropesa, había unos troncos que provocaron que el coche se estrellase contra un camión.

Juanito iba recostado en el asiento derecho del coche cuando la esquina trasera de aquel camión de maderas parado en el arcén entró en su cabeza para cerrar una vida de uno y abrir un luto de muchos.

El impacto le causó la muerte instantánea. Lolino sufrió heridas graves que le mantuvieron durante días en la UCI.

Accidente de tráfico en carretera nocturna

El testimonio de Lolino

«Del accidente recuerdo muy poco. Solamente que tenía frío cuando estábamos debajo del camión, y algunas voces de ‘No puede ser, no puede ser’. Eran de los jugadores del Mérida. Habían ido tres al Bernabéu y venían detrás de nosotros, en otro coche. Me comunicaron la noticia de la muerte de Juanito varias semanas después, cuando me dieron el alta».

Fouto tardó una hora en enterarse. «A las 04:00 me llamó un agente de la Policía Municipal. ‘Vente para acá. Ha habido un accidente, pero no ha pasado nada todavía’. Juanito ya estaba muerto, pero no me lo quisieron decir de golpe».

El siniestro había ocurrido en el kilómetro 161 de la A-5, la carretera de Extremadura. Aquella madrugada del 2 de abril de 1992 Juanito iba en el coche con el masajista y algunos jugadores del Mérida.

El viaje de regreso después del Real Madrid-Torino

La fecha estaba marcada en rojo en el calendario del 7: se jugaba un Real Madrid-Torino en el Bernabéu, con la vuelta de su amigo Martín Vázquez como gran aliciente, y no podía fallar.

Vieron juntos el duelo ante el Torino y él se puso al volante en aquel maldito trayecto de vuelta. El malagueño era el entrenador del club emeritense y regresaba a la ciudad extremeña después de presenciar el encuentro de su equipo.

En el Bernabéu se había abrazado a Camacho, a Gordillo, a Pirri y a Martín Vázquez, estrella del Torino.

La casualidad quiso que Fouto no se subiese a aquel coche. «El que iba a ir con él era yo. Por la mañana me surgió un tema de trabajo (poseía una empresa de café) y venía una persona a negociar conmigo. El jefe de ventas me pidió que me quedase, que era un tema importante. Y Juan me dijo que no me preocupase, que se llevaba a Lolino».

Lolino era el preparador físico de aquel Mérida y el hombre de confianza de Juanito. «Nos conocimos ya en Madrid, por medio de Fernando de Mata, preparador físico del Real Madrid en aquel momento. Como yo era de Mérida, me llamó para que cogiese con él al equipo».

El lugar del accidente y el traslado del féretro

Nos enteramos del accidente casi al amanecer. No había Twitter, sólo la radio, esa cosa que sigue habiendo.

Supimos que el siniestro había ocurrido en el kilómetro 161 de la A-5, la carretera de Extremadura. El impacto le había causado la muerte instantánea y el fútbol estaba organizándose para despedirlo.

El cadáver de Juanito estaba en el tanatorio de Talavera, pero su féretro iba a ser homenajeado en Mérida esa tarde, por lo que tenía que volver a pasar por el lugar del accidente.

Llegamos pronto al kilómetro 161. Allí, entre los troncos caídos del camión y la lluvia que chapoteaba noticias, estaban las pruebas de una conmoción: cristales, un faro, una frenada, algún plástico.

Esperamos bajo el aguacero a que apareciera el coche fúnebre. Y así, 11 horas después, Juanito volvió a pasar por el kilómetro 161. Pero, esta vez, muerto.

Carretera A-5 en Calzada de Oropesa

La despedida en Mérida y Fuengirola

A las 18.00 horas, el ataúd fue expuesto ante el Ayuntamiento. Quietud. Ovaciones. Lágrimas.

Luego, una comitiva triste y lenta lo trasladó al estadio y los jugadores lo llevaron a hombros hasta el centro del campo. Sólo se oían los aplausos y el silencio.

Al día siguiente, 5.000 personas colapsaron la ciudad y su cementerio. Apretujado entre amigos, periodistas y policías, pendiente de no perder mi bloc de notas, acerté a oír a Juan mientras acercaban a la tumba el féretro de su hijo. «Se ha ido el niño, se ha ido pa siempre».

Al sepelio, celebrado en Fuengirola, asistió toda la plantilla del Real Madrid.

La muerte de Juan Gómez, Juanito, cayó como una bomba en la capital y en Extremadura. La fatalidad quebró una carrera en los banquillos que prometía ir hacia arriba.

Quién fue Juanito

Juanito nació el 10 de noviembre de 1954 en Fuengirola, Málaga. Comenzó a jugar en el Fuengirola y en 1971 fichó por el Atlético de Madrid. Después pasó al Burgos, desde donde fue traspasado al Real Madrid en 1977.

Criado en el Burgos, Juanito completó la mayor parte de su carrera como futbolista en el Real Madrid y atesoró un palmarés brillante.

En nuestro club disputó 401 partidos oficiales, marcó 121 goles y ganó 2 Copas de la UEFA, 5 Ligas, 2 Copas del Rey, 1 Copa de la Liga y 1 Trofeo Pichichi.

En sus diez temporadas como futbolista del Real Madrid, desde 1977 a 1987, ganó dos Copas de la UEFA, cinco Ligas, dos Copas del Rey y una Copa de la Liga.

Ganó cinco ligas (1978, 1979, 1980, 1986 y 1987), dos Copas del Rey (1980 y 1982), dos Copas de la UEFA (1985 y 1986), una Copa de la Liga (1985) y un trofeo de máximo goleador (1984).

DatoInformación
NombreJuan Gómez ‘Juanito’
Nacimiento10 de noviembre de 1954, Fuengirola (Málaga)
Etapa en el Real Madrid1977-1987
Partidos oficiales401
Goles121
Fallecimiento2 de abril de 1992
Edad37 años
Último club como entrenadorMérida

Otra recopilación estadística atribuye a Juanito 153 tantos con el Real Madrid, pero las referencias más repetidas en el balance del club señalan 401 partidos oficiales y 121 goles.

Los títulos de Juanito en el Real Madrid

Con el cuadro madridista fue campeón de Liga en cuatro ocasiones (1978, 1979, 1980 y 1986) y ganó dos Copas de la UEFA, en las temporadas 1984/85 y 1985/86.

El palmarés más completo que se atribuye a Juanito incluye cinco Ligas, tres Copas, dos UEFA y hasta un Pichichi.

En el Real Madrid ganó cinco Ligas, dos Copas del Rey, dos Copas de la UEFA y una Copa de la Liga, además de conquistar el trofeo de máximo goleador de la Liga 1983-84.

El carácter y el estilo de juego de Juanito

Juanito alcanzó la fama por su rapidez y capacidad de improvisación en el terreno de juego, como extremo nato primero y luego como centrocampista, pero también por ser un futbolista polémico.

Además de aunar calidad y garra en su estilo de juego, Juanito protagonizó imágenes inolvidables en la historia madridista.

Su estampa no se puede reducir a los números. Era el líder de las remontadas y el autor del célebre «90 minuti en el Bernabéu son molto longo», pero también el jugador de carácter visceral que agredió a un árbitro, escupió a Stielike y pisó la cabeza a Matthäus.

He visto y veo actualmente muchos partidos de aquel Real Madrid. Mi padre fue un líder en el campo, un jugador genial y de genio.

«He visto mucho fútbol y no existe, no ha surgido todavía, un jugador que fundiera tanto talento y carácter a la vez. He visto magníficos talentos en los campos y hombres de carácter, pero las dos cosas juntas solo las tuvo padre».

Las remontadas y el “miedo escénico” del Bernabéu

Juanito vivió noches majestuosas en el Bernabéu de las remontadas, como la disfrutada ante el Borussia Moenchengladbach.

La vez que se va del campo dando saltos al ser sustituido, imposible de disimular su pasión.

Su"90 minuti en el Bernabéu son molto longos"en lo que pensaba que era italiano, para definir ese Bernabéu del miedo escénico, ese Madrid pasional como él, de grandes fracasos e increíbles remontadas.

El célebre «90 minuti en el Bernabéu son molto longo» quedó asociado a la confianza en la capacidad del Real Madrid para transformar una eliminatoria en el estadio madridista.

Los episodios polémicos

Su carácter causó algunos problemas al Real Madrid y a la selección española y éste comenzó a darle disgustos en 1978, cuando la UEFA le sancionó con un año de suspensión tras un incidente con un juez de línea en Zúrich.

La parte incontrolable apareció cuando zarandeó a un árbitro en 1978 en la Copa de Europa, con una sanción de 2 años sin jugar. «Es injusto e improcedente. No le pegué, solo le llamé hijoputa, y eso es costumbre en España, todos se lo decimos a los árbitros».

Después, en 1987 fue castigado por cinco años por pisarle la cabeza a Lothar Matthaus en un partido contra el Bayern Múnich correspondiente a las semifinales de la Copa de Europa.

Cuando pisó la cabeza Lothar Mathaus en 1987, ya en el ocaso de su carrera, declaró: «En mi carrera deportiva he tenido dos "yos". Hoy he cometido una torpeza. Estoy arrepentido, siento haber hecho eso. He metido la pata, he cometido una torpeza. Me maldigo, maldigo ese comportamiento tan irracional que había tratado de educar».

Su pisotón a Matheus en un partido de Copa de Europa significó una fuerte sanción y su final en el Real Madrid. Como a Zidane en el Mundial 2006, un acto de pérdida momentánea de papeles le castigó.

También tuvo repercusión internacional el botellazo que recibió en Belgrado, en un partido de clasificación para el Mundial de Argentina'78 ante Yugoslavia.

Juanito y la selección española

Fue internacional por primera vez en 1976 frente a Yugoslavia. Kubala le seleccionó para jugar en el Mundial de Argentina, en 1978, y Santamaría hizo lo mismo en el Campeonato del Mundo celebrado en España en 1982.

El 28 de noviembre de 1988 Juanito compareció en el Senado ante la comisión especial de investigación sobre la violencia en espectáculos deportivos.

Fue el primer jugador profesional que habló en el Senado sobre la violencia en el fútbol español.

La salida del Real Madrid y la retirada

A raíz del incidente con Matthaus y de la sanción, el Real Madrid traspasó a Juanito al Málaga en la temporada de 1987-1988.

Volvió al Málaga. Curro Romero le cortó literalmente la coleta en 1989, se hizo entrenador del Mérida y, tras ver a su Madrid en un partido ante el Torino, perdió la vida en la carretera.

Tras dos temporadas como jugador del Málaga, se retiró del fútbol en 1989. El 27 de junio de ese año se celebró su partido homenaje, que disputaron el Málaga y un combinado de jugadores nacionales y extranjeros que participaban en la Liga española.

En este partido, Juanito se despidió de los aficionados como un verdadero matador: le cortó la coleta el torero Curro Romero.

En octubre de 1988, en su última temporada como jugador en activo, Juanito aceptó el puesto de secretario técnico del club.

Durante la temporada 1989-90 recibió ofertas para entrenar al Real Valladolid y al Burgos, pero rechazó ambas para seguir ligado al Málaga.

Ya en mayo de 1990, el equipo malacitano descartó la posibilidad de que Juanito ocupara el puesto de entrenador del equipo, ya que carecía de titulación.

De todas formas, en noviembre de 1990 comenzó la 33 edición del curso de entrenadores nacionales y en noviembre de 1991 fichó como preparador del Mérida, de Segunda División.

En medio, el 21 de abril de 1991, Juanito reapareció como jugador después de dos temporadas de inactividad, en el partido de Segunda División B que enfrentó a su nuevo equipo, Los Boliches, contra el Atlético Sanluqueño.

Los 141 días de Juanito como entrenador del Mérida

Juanito asumió las riendas del Mérida en 1991. Era su primera experiencia como técnico y llegó al club en un momento de grandes dificultades personales y económicas.

Fouto y José Antonio Camacho le echaron una mano. «Yo lo fiché a petición de unos amigos de Málaga. Tenía casi hecho a Camacho, pero me dijeron que Juanito estaba en una situación muy complicada, muy necesitado. Como eran tan amigos, Camacho me dijo que tirase con Juan, que a él no le hacía falta el dinero. Fue un detalle magnífico. Juanito tenía muchos problemas económicos, muchísimos. Más de lo que la gente se piensa», relata el expresidente.

Varios infortunios personales y negocios frustrados habían provocado que el 7 estuviese al borde de la quiebra.

En 1987, en una entrevista en El País, ya se había sincerado. «Estoy bastante tieso, esa es la verdad. Entre Hacienda y los amigos que me han engañado he perdido 100 millones en pocos años. Pero no, no voy a tener problemas. Tengo capacidad para poder ganar un sueldo importante siendo alguien dentro del fútbol».

Por desgracia, se equivocaba.

El impacto de Juanito en el club extremeño

A la postre, aquel fichaje, que nació casi por auxilio, se convirtió en una jugada maestra. Era la primera experiencia de Juanito como técnico y salió redonda.

«Hizo que el equipo jugase de maravilla. El Mérida era un club pequeño, pero ir con él a cualquier parte de España se convirtió en algo increíble. Fue el primero que nos puso en el mapa», dice Fouto.

Su discurso caló de inmediato en el vestuario. Hizo números de play-off a Primera y llenó el Romano.

«El partido que más se recuerda fue una victoria contra el Betis, 3-2. Se instalaron gradas supletorias. A nivel mediático era una locura», rememora José Antonio Reina, periodista de la época y autor del libro ‘Juanito. Sus 141 días como entrenador’.

El trabajo de Juanito en el Mérida no había pasado desapercibido. Acababa de renovar su contrato unos días antes.

Según Fouto, dijo ‘no’ al Burgos, que en aquel entonces estaba en Primera, en señal de agradecimiento.

Lolino tiene otra versión. «Sé que hay muchas interpretaciones, pero yo cuento mi verdad. Yo fui ese día a Madrid porque él quería convencerme para que me fuera con él al Burgos la temporada siguiente. Martínez Laredo, padrino de su hijo y presidente del club, se lo había propuesto. Después, él quería presentarse a las elecciones del Madrid y llevar a Juan como reclamo. Esa fue la conversación que mantuvimos en el coche».

La proyección que quedó interrumpida

Por aquel entonces Juanito solo tenía 37 años. Fouto desvela otro detalle que podría haber cambiado su vida.

«En el sepelio, en Fuengirola, al que asistió toda la plantilla del Real Madrid, Ramón Mendoza me dijo que, si no hubiese fallecido, hubiese sido el entrenador del Madrid la temporada siguiente. Era un secreto, pero me lo contó. La muerte le cortó una trayectoria deportiva impresionante», desvela.

La fatalidad quebró una carrera en los banquillos que prometía ir hacia arriba.

La personalidad de Juanito fuera del campo

En lo que sí coinciden todos es en remarcar su extraordinaria calidad humana y su sencillez.

«En Mérida se repite mucho una anécdota de un día frío. Vio a una señora mayor vendiendo cupones y se los compró todos para que fuese para casa», apunta Reina.

Lolino corrobora la veracidad del detalle y añade más. «Arrasaba con todo, para lo bueno y para lo malo. Era una persona muy cariñosa y generosa. Nunca me dejó pagar un café a pesar de su situación económica».

Lo más importante es que se ganó al madridismo por su humanidad, repleta de bondad y de errores.

Por qué el Bernabéu canta por Juanito en el minuto 7

Desde aquel fatídico instante, el madridismo le recuerda en el minuto siete de cada partido en el Bernabéu al corear «Illa, illa, illa, Juanito maravilla».

En el minuto 7 el Bernabéu canta «illa, illa, illa, Juanito maravilla».

El número siete recuerda el dorsal que Juanito llevó durante su etapa como referente del Real Madrid. El cántico se convirtió en una de las tradiciones más reconocibles de la afición madridista tras su fallecimiento.

La historia del Real Madrid está plagada de leyendas, pero el Bernabéu, el estadio que nunca olvida, solo se acuerda de una en cada partido.

El nombre de Juan Gómez ‘Juanito’ sigue retumbando en cada minuto siete en Chamartín más de tres décadas después de su fallecimiento.

INDÓMITO JUANITO (Liga 83-84)

El recuerdo de Juanito en el madridismo

Muchos tienen más títulos, pero nadie ha conseguido una gesta igual. Reunió como nadie las virtudes predilectas de Concha Espina: talento, goles, ambición y coraje, y se ganó un sitio especial en el olimpo blanco.

Su"90 minuti en el Bernabéu son molto longos"en lo que pensaba que era italiano, para definir ese Bernabéu del miedo escénico, ese Madrid pasional como él, de grandes fracasos e increíbles remontadas.

La Liga que pierde el Madrid en 1981 pertenece también a la memoria de Juanito, porque Zamora marca el gol que daba el título de Liga a la Real Sociedad mientras Juanito está caminando de rodillas en Valladolid celebrando el título.

Junto a Santillana, Gordillo, Camacho y otros compañeros, perdieron dos finales europeas, la Copa de Europa frente al Liverpool en París en 1981 y la Recopa en Goteborg frente al Aberdeen en 1983.

Merecieron ganar una Champions, porque eran un excelente equipo. Y hay que decírselo a los aficionados: el Real Madrid no solo ha sido el de Zidane, el de Figo, que hubo antes otros equipos del Real Madrid que fueron tan grandes como los más modernos.

Porque este club siempre ha sido muy grande, no solo ahora. Hablas con Butragueño, Camacho, Míchel, Salguero, Pineda y parece que están hablando de lo que hicieron ayer junto a él, como si no hubiera pasado el tiempo.

Su hijo Roberto explicó que durante dos años fue de incógnito al fondo sur del Bernabéu para vivir en cada partido el minuto siete dedicado a su padre.

«Esa pasión de la afición es inolvidable para mí. Queda en mi corazón».

La vida siguió, pero nunca fue igual. Su huella permanece intacta. El Bernabéu no olvida, pero solo le recuerda a él.

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