Unión La Calera fue fundado el 26 de enero de 1954 y, a lo largo de su historia, se transformó en uno de los clubes tradicionales de la Región de Valparaíso. Su recorrido incluye el ascenso a Primera División, el debut profesional de Elías Figueroa, la rivalidad con San Luis de Quillota, una profunda crisis institucional y campañas históricas en torneos internacionales.
La trayectoria del cuadro cementero también está marcada por distintos cambios de propiedad, numerosos entrenadores y una relación estrecha entre sus decisiones administrativas y sus resultados deportivos. En sus etapas más destacadas, Unión La Calera consiguió regresar a la máxima categoría, disputar la Copa Sudamericana y clasificar por primera vez a la Copa Libertadores de América.
Fundación y primeros años
El club fue fundado el 26 de enero de 1954. Su identidad quedó ligada a la ciudad de La Calera y a la tradición cementera de la zona, razón por la que sus seguidores comenzaron a identificarse como hinchas del cuadro “cementero”.
Desde sus primeros años, Unión La Calera buscó consolidarse dentro de la estructura del fútbol profesional chileno. El primer partido entre Cementeros y Canarios ocurrió por el torneo de Segunda División en 1954.
El ascenso a Primera División en 1961
Unión La Calera había ascendido a Primera División en 1961. La llegada a la máxima categoría permitió que el club comenzara a enfrentarse de manera regular con los equipos más importantes del fútbol chileno y que adquiriera un lugar propio dentro de la competencia nacional.
Ese período también coincidió con uno de los episodios más importantes de la historia institucional: el debut profesional de Elías Ricardo Figueroa Brander, considerado uno de los defensores más grandes del fútbol chileno.
El debut profesional de Elías Figueroa
El 26 de abril de 1964 se produjo un hito histórico en el fútbol chileno: el debut en el profesionalismo de don Elías Ricardo Figueroa Brander. No obstante, lo que muchos desconocen es que lo hizo vistiendo la camiseta del club Unión La Calera.
Elías Figueroa desarrolló su talento en las divisiones inferiores de Santiago Wanderers. Sin embargo, cuando creció, no tuvo muchas oportunidades para debutar con el primer equipo. Por esta razón, decidió emigrar a préstamo a otro club de la Quinta Región en busca de un espacio.
En el horizonte estaba Unión La Calera, que había ascendido a Primera División en 1961, y que lo esperaba con los brazos abiertos pues ya habían oído hablar de las extraordinarias condiciones futbolísticas del joven Figueroa. Esto le permitió debutar rápidamente en el fútbol de honor, nada más ni nada menos que frente a Colo Colo en el Estadio Nacional por la novena fecha del torneo.
El triunfo se lo llevó Unión La Calera por 2 a 1. ¡Qué debut! Al año siguiente, en 1965, don Elías volvió a Santiago Wanderers. Y bueno, el resto es historia…

El Clásico Provincial frente a San Luis de Quillota
Todo club de fútbol tiene un rival históricamente clásico. Y en el caso de Unión La Calera, el archirrival absoluto es San Luis de Quillota.
Este memorable encuentro, en el que se disputa algo más que los 3 puntos, es conocido como el “Clásico Provincial” o “Clásico del Interior”, pues enfrenta a dos equipos de la Provincia de Quillota, Región de Valparaíso.
El primer partido entre Cementeros y Canarios ocurrió por el torneo de Segunda División en 1954. El ganador fue San Luis por 2-0. Sin embargo, Unión la Calera tuvo su revancha el 7 de octubre de 1962, pero esta vez, en la Primera División del fútbol nacional.
En aquella ocasión, los rojos se llevaron el triunfo por 2-0 ante los ojos del eterno rival. Eso sí, en los 18 partidos que han disputado por Primera División, es el cuadro quillotano el que ostenta la ventaja: han ganado 8 veces, mientras que Unión La Calera ganó 7. Por lo demás, sólo 3 partidos terminaron en empate.
Por otra parte, la mayor goleada del club de los Cementeros sobre San Luis fue por 5-0 en 2008 en un partido por la Primera B.
| Aspecto | Dato |
|---|---|
| Nombre del clásico | “Clásico Provincial” o “Clásico del Interior” |
| Primer partido | 1954 |
| Primer ganador | San Luis por 2-0 |
| Primer triunfo calerano en Primera División | 7 de octubre de 1962 |
| Partidos por Primera División mencionados | 18 |
| Victorias de San Luis | 8 |
| Victorias de Unión La Calera | 7 |
| Empates | 3 |
| Mayor goleada calerana | 5-0 en 2008 |
La crisis de 2015 y el descenso a Primera B
En junio de 2009, Sergio Jadue, nacido y criado en la comuna de La Calera, asumió como presidente del directorio del club cementero. Y sólo un año más tarde, bajo su gestión, Unión La Calera volvió a la división de honor del fútbol chileno tras 25 años.
Más tarde, en 2011, Jadue asumió la presidencia de la ANFP. Sin embargo, esto no impidió que se detuviera su apoyo a Unión La Calera. Así al menos lo confirmó la auditoría que realizó la posterior directiva de Arturo Salah: el informe reveló que los cementeros recibieron 698 millones de pesos, uno de los clubes más beneficiados por el ex timonel del fútbol chileno.
Sin embargo, el 17 de noviembre de 2015, todo se derrumbó para Sergio Jadue. El ex dirigente se fue del país rumbo a Estados Unidos para colaborar con la justicia después de confesar que había recibido sobornos en el marco de los casos de corrupción destapados en la FIFA.
De paso, este escándalo inédito en la historia del fútbol chileno, también provocó el derrumbe de Unión La Calera. Sólo seis meses después de la salida de Jadue, el equipo de la Quinta Región cayó nuevamente a la Primera B.
Más aún, a los problemas futbolísticos, se sumaron los problemas económicos. Ricardo Pini, accionista de la institución, confesó en agosto de 2015, antes de que Jadue se fuera del país, que La Calera “estaba prácticamente quebrada e iba camino a desaparecer. Nos tuvimos que encargar de una deuda que venía de la época de Sergio Jadue de 2 millones de dólares con el banco BBVA”.
La llegada de los propietarios argentinos
En agosto de 2015, Ricardo Pini, Sebastián Pini y Christian Bragarnik, adquirieron el 51 por ciento de las acciones del club. 11 años ha transcurrido de eso, y hoy los abogados trasandinos ya son dueños del 85,28 por ciento de la propiedad, dividida en partes iguales entre Ricardo y Sebastián Pini, luego de aumentos de capital a lo largo de estos años implementados para que Andes Inversiones Deportivas SpA, tenga control total.
Tras la crisis financiera y futbolística que padecía Unión La Calera, llegó Christian Bragarnik y compró parte importante de las acciones del club. El argentino movió rápidamente sus contactos y, coincidencia o no, en sólo un año el club logró retornar a la Primera División.
¿Cuáles fueron esos contactos? Su gestión fue fundamental para la llegada de jugadores y técnicos que, en otros tiempos, eran impensados para Unión La Calera: Brian Fernández, Walter Bou y Gabriel Arias, actual portero de la Selección Chilena, son sólo algunos de los nombres que arribaron al cuadro Cementero.
Pero, ¿quién es Bragarnik? Es un empresario del fútbol. Sin embargo, algunos lo califican como el hombre “más influyente” del balompié argentino.
Muchos han resaltado su influencia en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), así como la estrecha amistad con los presidentes de Boca Juniors y Racing de Avellaneda. También, se le atribuye gran parte del ascenso exponencial de Defensa y Justicia, reciente campeón de la Copa Sudamericana.
El descenso y el caos en Primera B
En 2016 comenzó a una etapa oscura, llena de malas decisiones y precariedades. Ya en Primera B se anunció como nuevo técnico al argentino Mario Pobersnik, un entrenador que nunca pudo dirigir, pues no contaba con la licencia.
De hecho, la Copa Chile de ese año, previo al inicio del torneo oficial, fue Jorge Díaz, técnico del Fútbol Joven, el que se sentó en banca y firmó la planilla, mientras el DT argentinos miraba desde la tribuna. Bajo la mira y cuestionamiento de los medios de comunicación, el Colegio de Técnicos y de la ANFP, Jorge Díaz se negó a seguir siendo utilizado.
Los dueños no dudaron un segundo y lo despidieron. Porfiados, los dueños sentaron a Pobersnik en la banca en el primer partido del Torneo de Primera B con Deportes Valdivia. Bajo una lluvia torrencial en el sur, los rojos empataron, pero la ANFP les quitó ese punto por la falta al reglamento.
Las malas decisiones no terminaron ahí. Convencidos que Pobersnik no podría sentarse más en la banca, optaron por traer a otro.
Humberto Grondona (hijo de Julio Grondona, el hombre fuerte del fútbol argentino y vicepresidente de la FIFA) llegó y no tuvo problemas en señalar que llegó a Unión La Calera como un favor a su amigo Ricardo Pini y para disfrutar de la playa junto a su señora.
Su paso por el club cementero tuvo de todo. Se reunió con el alcalde, una vez se fue toda una semana a Argentina y dejó a su ayudante Mauricio Pozo, a cargo de los entrenamientos.
En las prácticas casi no trabajaba y una vez fue noticia nacional por usar una parka con la insignia de la Universidad de Chile. Los malos resultados no acabaron y “Humbertito” no estaba para sufrir.
Él vino a pasarlo bien, a disfrutar de la playa, así que le comunicó a su amigo Ricardo, que no seguiría. Los dueños trajeron a otro argentino, Christian Lovrincevich, un DT más serio y que intentó encaminar deportivamente al equipo.
Pese a ello, Unión La Calera terminó último a 10 puntos del penúltimo en la B y como serio candidato a descender a la Segunda División Profesional.
Víctor Rivero y el regreso a Primera División
Más por presión popular que por convencimiento de los accionistas y dueños del club, llegó Víctor Rivero en el segundo semestre de 2017, el segundo técnico chileno en el historial de entrenadores de Unión La Calera en estos 11 años.
Con la llegada de Rivero, el club recuperó mística, identidad, cercanía con los hinchas, condimentos que se sumaron al buen trabajo de ese cuerpo técnico y al plantel, elegido totalmente por el mismo DT, y que terminaron la salvación y un impensado ascenso a Primera División.
Víctor Rivero salvó del infierno a Unión La Calera. Junto a Miguel Riffo, es uno de los dos técnicos chilenos que han dirigido a los rojos bajo la administración argentina.
Luego de una gran primera rueda y de terminar terceros en su año de regreso a Primera, vino una mala segunda rueda, por lo que Rivero fue despedido y volvieron los argentinos.

La histórica campaña de 2020
El doctor Juan Pablo Vojvoda llegó en 2020 y bajo su mando Unión La Calera logró un histórico segundo lugar, la mejor campaña de los rojos en Primera.
Ese segundo lugar le valió a Unión La Calera clasificar por primera vez en su historia a Copa Libertadores de América.
En 2020, asumió Juan Pablo Vojvoda, técnico serio y que logró la mejor campaña en la historia del club, finalizando en el segundo lugar, peleando la opción de ser campeón hasta la última fecha junto a la Universidad Católica.
Aunque se daba por seguro su continuidad, Vojvoda decidió no seguir para llegar al fútbol brasileño.
El debut internacional y la Copa Sudamericana
Francisco Meneghini llegó a hacerse cargo por primera vez de un primer equipo e hizo un buen trabajo, marcado por el debut de Unión La Calera en torneos internacionales, logrando avanzar a segunda fase de la Copa Sudamericana en 2019.
La participación internacional representó un momento decisivo para el club, que pasó de luchar por su estabilidad deportiva a competir fuera de Chile.
Al no querer firmar para ser representado por los propios dueños del club, Meneghini fue despedido después de una derrota frente a Deportes Antofagasta.
Rápidamente llegó el argentino Walter Coyette, que solo alcanzó a estar un mes, ya que justo se produjo el Estallido Social y el trasandino decidió irse.
La sucesión de entrenadores
En los últimos años, Unión La Calera ha tenido una alta rotación en su banca. Hasta el actual DT Martín Cicotello, los dueños del club cementero han contratado una larga lista de técnicos, en su mayoría argentinos, solo dos chilenos.
Un chileno fue el primero. Pero Cicotello es -hasta el cierre de esta nota- el último de una larga lista de 17 nombres en 11 años, en una historia que comenzó en septiembre de 2015, a un mes de haber comprado la propiedad del club cementero.
Los primeros entrenadores bajo la administración argentina
Los hermanos Pini y su entonces socio, Christian Bragarnik, llegaron a Unión La Calera cuando Ariel “Fantasmita” Pereyra, ídolo y goleador de los caleranos, era el entrenador.
La crisis económica de ese 2015, que obligó a la venta del club a los actuales dueños argentinos, hizo que se armara un plantel discreto y eso le pasó la cuenta a Pereyra.
Los resultados no se dieron y para peor, un error en el partido ante Santiago Wanderers en Valparaíso, con la inclusión de un extranjero más de lo permitido (tal como ocurrió este año con Cicotello, y dos veces), le costó el puesto al ex delantero.
El propio Ricardo Pini y Christian Bragarnik corrieron al vestuario en Playa Ancha para decirle a Pereyra, ahí mismo, que estaba despedido. Era la excusa perfecta para deshacerse del “Fantasmita”.
Así llegó el primer entrenador elegido por la propiedad argentina. Miguel Riffo, En su primera experiencia como jefe técnico, ya que anteriormente había sido ayudante de Héctor Tapia en Colo Colo, el ex defensor llegó a La Calera junto a Rodrigo “Kalule” Meléndez como ayudante.
Su debut fue en el Estadio Santa Laura con un 4-0 en contra ante Unión Española, y los malos resultados siguieron. La verdad es que Riffo nunca convenció demasiado.
Aunque no estaba en zona de descenso, la directiva cortó a Riffo y llegó Leonardo Ramos, con quien el equipo descendió.
El DT uruguayo de malos recuerdos para los hinchas, fue el primer entrenador que cumplió un perfil que después se repetiría: un entrenador fácil de controlar y dispuesto a aceptar hacer todo lo que los dueños le ordenen.
Fue bajo el mando de Ramos que los dueños presionaron a algunos jugadores para rescindirles contrato. Jugadores importantes fueron separados del equipo y Ramos cumplió la orden de no citarlos.
Lucas Giovini, Mario Berríos, Eduardo Farías, entrenaban aparte y no jugaron más en ese torneo, hasta que Unión La Calera descendió a Primera B.
Leonardo Ramos dirigió hasta la última fecha de ese torneo que terminó con el último descenso del equipo calerano, pero semanas antes ya tenía arreglada su llegada a Danubio de Uruguay, porque al día siguiente del descenso de los rojos, fue anunciado en el club charrúa.
Los técnicos posteriores al ascenso
En reemplazo de Vojvoda, los dueños del club cementero decidieron darle la oportunidad de dirigir por primera vez al argentino Luca Marcogiuseppe, que se hizo cargo de un plantel lleno de estrellas y que disputó la Libertadores de ese año.
Pese a que el equipo marchaba tercero en la tabla, una derrota con Deportes Temuco en Copa Chile que significó la eliminación, le costaron el puesto a Marcogiuseppe.
Luca Marcogiuseppe llegó a reemplazar a Vojvoda. Dirigió en Copa Libertadores y pese a ir tercero en la tabla, fue despedido.
El segundo semestre de 2012 significó el regreso de Francisco Meneghini, con el que se volvió a clasificar a una Copa Sudamericana. La recordada y extraña derrota con la “U” en Rancagua, fue la despedida de “Paqui”.
Martín Anselmi llegó a comienzos de 2022, también por primera vez asumiendo un primer equipo, lleno de frases inentendibles, fórmulas y estilos que nunca cuajaron.
El equipo sumó malos resultados en el torneo local, y fue despedido por malos resultados en la fecha 11.
El argentino Federico Vilar, que había dirigido algunos clubes mexicanos, aunque no de Primera División, ayudó a salvar al equipo del descenso, pero no siguió en el club.
En 2023 llegaría Gerardo Ameli, técnico argentino que tampoco anduvo y fue desvinculado, para que Martín Cicotello llegara a Unión La Calera a mediados de ese año.
La temporada 2024 y la continuidad de Cicotello
Para comenzar la temporada 2024 los dueños eligieron a Manuel Fernández, otro técnico argentino cuyo último antecedente era haber dirigido a Audax Italiano el año anterior, ganando un partido de 10 partidos.
Fernández no anduvo y cumplió una campaña malísima. El equipo terminó último en la tabla de posiciones, siendo el principal candidato a perder la categoría ese año.
Los dueños apostaron por Walter Lemma, que conocía el fútbol chileno por ser ayudante en Colo Colo de Gustavo Quinteros, y en un semestre demostró su capacidad.
Eligió buenos refuerzos, obtuvo resultados y logró lo impensado: evitar el descenso.
Los hermanos Pini le dieron la posibilidad de continuar el 2025, y luego de cumplir una aceptable primera rueda, vino una racha negativa en la segunda mitad del año, lo que terminó con su desvinculación, que permitió el retorno de Martín Cicotello que lidera hasta el día de hoy a Unión La Calera, que se ubica último en el torneo.
El polémico cambio de escudo
Corría enero de 2019 y La Calera era una fiesta. Sólo restaban días para que el club debutase por primera vez en su historia en una copa internacional (Copa Sudamericana, contra Chapecoense).
Sin embargo, un suceso interno empañó la alegría: la sociedad anónima que controla el club decidió renovar el escudo de la institución. Esto causó el repudio inmediato de los hinchas Cementeros.
Tanto en la ciudad como en redes sociales, los caleranos impulsaron una campaña cuya consigna era: “la historia se respeta, los colores y la insignia no se transan”.
Por su parte, la barra oficial, “La Banda Cementera”, publicó un comunicado en Facebook que rezaba: “El club vive un momento histórico, por lo cual estamos en total desacuerdo con mostrarnos al mundo entero con una insignia que no conocemos y que jamás nos representará”.
Pero, ¿cuál fue la razón del cambio de insignia? Desde la dirigencia del club emitieron un comunicado que expresaba lo siguiente: “El logo tradicionalmente utilizado por Unión La Calera, no se encontraba inscrito en el registro de marcas a nombre del club, sino que dicha inscripción fue solicitada y aceptada parcialmente a favor de un tercero”.
En el ambiente, se comenta que el cambio tiene que ver con el siguiente personaje de este artículo.

La influencia de Sergio Jadue
Sergio Jadue: del cielo al infierno. En junio de 2009, Sergio Jadue, nacido y criado en la comuna de La Calera, asumió como presidente del directorio del club cementero.
Y sólo un año más tarde, bajo su gestión, Unión La Calera volvió a la división de honor del fútbol chileno tras 25 años.
Más tarde, en 2011, Jadue asumió la presidencia de la ANFP. Sin embargo, esto no impidió que se detuviera su apoyo a Unión La Calera.
Así al menos lo confirmó la auditoría que realizó la posterior directiva de Arturo Salah: el informe reveló que los cementeros recibieron 698 millones de pesos, uno de los clubes más beneficiados por el ex timonel del fútbol chileno.
Sin embargo, el 17 de noviembre de 2015, todo se derrumbó para Sergio Jadue. El ex dirigente se fue del país rumbo a Estados Unidos para colaborar con la justicia después de confesar que había recibido sobornos en el marco de los casos de corrupción destapados en la FIFA.
Christian Bragarnik y el proyecto deportivo
Tras la crisis financiera y futbolística que padecía Unión La Calera, llegó Christian Bragarnik y compró parte importante de las acciones del club.
El argentino movió rápidamente sus contactos y, coincidencia o no, en sólo un año el club logró retornar a la Primera División.
Su gestión fue fundamental para la llegada de jugadores y técnicos que, en otros tiempos, eran impensados para Unión La Calera: Brian Fernández, Walter Bou y Gabriel Arias, actual portero de la Selección Chilena, son sólo algunos de los nombres que arribaron al cuadro Cementero.
Pero el poder del argentino no acaba acá. Dos directores técnicos que suenan con fuerza en la ANFP para reemplazar a Reinaldo Rueda en la selección chilena, están ligados a Bragarnik.
Por un lado, está Hernán Crespo, DT de Defensa y Justicia, club cuyos dirigentes tienen una estrecha relación con Bragarnik. Y por otro, está Sebastián Beccacece, ex técnico de Universidad de Chile, cuyo representante es nada más ni nada menos que el accionista de Unión La Calera, Christian Bragarnik.
Unión La Calera en la etapa reciente
Aunque ha habido momentos de luces en estos años, desde el punto de vista deportivo con participaciones históricas en torneos internacionales como Copa Libertadores de América y Copa Sudamericana, también se han vivido sosobras deportivas.
Las malas campañas han sido la tónica en las últimas temporadas, pero solo en 2024 y este año, Unión La Calera ha convivido con el peligro real de perder la categoría después de 9 años en Primera División.
Este año, el último lugar en la tabla de posiciones y el peligro de descender, es la consecuencia de decisiones erradas, situación no muy diferente a lo ocurrido en los últimos cinco años.
Más allá del accionar administrativo del club cementero (que tiene material de sobra para comentar), en lo deportivo, la sociedad anónima que administra a Unión La Calera ha marcado una línea desde que asumieron: confiar más en los entrenadores argentinos que en los nacionales.
Y es más, unido a lo anterior, la tónica de los dueños ha sido cambiar constantemente de entrenadores a lo largo de estos años.
En la actualidad, la hinchada hace ya un buen tiempo viene pidiendo la salida de Martín Cicotello, entrenador argentino que regresó a Unión La Calera el año pasado, a reemplazar a otro trasandino, Walter Lemma.
Dos triunfos y cinco derrotas en el torneo anterior, le sirvieron a Cicotello para ganarse la renovación y asumir la dirección técnica esta temporada, donde Unión La Calera marcha último.
Identidad e importancia histórica del club
La historia de Unión La Calera reúne episodios deportivos, institucionales y sociales que ayudan a explicar su lugar en el fútbol chileno. El club fue protagonista de ascensos, descensos, crisis económicas, cambios de propiedad y campañas internacionales.
Su identidad también se expresa en la rivalidad con San Luis de Quillota, en el vínculo con la ciudad y en la defensa de sus colores y de su insignia por parte de los hinchas Cementeros.
Desde el debut profesional de Elías Figueroa hasta el segundo lugar conseguido en 2020, Unión La Calera ha construido una trayectoria marcada por momentos de gran impacto, tanto dentro como fuera de la cancha.