La cola de caballo, cuyo nombre científico es Equisetum arvense, es una planta perenne de la familia de las equisetáceas (Equisetaceae) que destaca por su aspecto primitivo, su reproducción mediante esporas y su adaptación a terrenos húmedos. Se conoce también como equiseto menor, hierba estañera y, en inglés, horsetail.
Sus principales usos se relacionan con la jardinería ornamental, el cultivo ecológico y la medicina tradicional. Como planta de jardín necesita humedad constante, semisombra o luz solar indirecta y un control periódico de su expansión; como planta medicinal se emplean sobre todo sus tallos estériles, tradicionalmente utilizados por su acción diurética suave y su contenido en sales minerales, especialmente silicio y potasio.
Qué es la cola de caballo
La cola de caballo (Equisetum arvense L) es una planta perenne de la familia de las equisetáceas, común en el hemisferio norte. Originaria de Europa y el norte de Asia, procede de los equisetos que en la Era Mesozoica formaban grandes bosques. Crece en terrenos arcillosos o arenosos, de forma silvestre en los márgenes de los ríos y en campo abierto, siempre que la zona sea húmeda.
Probablemente se trate del último espécimen que desciende de unas plantas cuyos orígenes se remontan a la friolera cifra de millones de años. Esta planta primitiva que habita primordialmente en el hemisferio norte, posee dos tipos de tallos: uno más pequeño y fértil, que presenta en el extremo una espiga con esporas, y otro estéril, verde, de aspecto ahuecado y bastante más largo, al que se le atribuyen sus propiedades medicinales.
La cola de caballo, al igual que los helechos, es considerada una planta jurásica, ya que su origen se remonta a la época jurásica. En ese tiempo, las plantas aún no habían desarrollado flores como método de reproducción, sino que se reproducían a través de esporas. Esta característica biológica ha permitido que la cola de caballo sobreviva durante millones de años.
Origen y significado del nombre
Podríamos decir sin temor a equivocarnos que estamos ante una planta prehistórica, pues con la que hoy tenemos el gusto de convivir, existía ya en la época de nuestros ancestros. Su carácter perenne es el que le permite “volver año tras año”. Sus plantas son mantenidas por los pequeños tubérculos y poseen un sistema extensivo de raíces rastrero que puede crecer en el suelo a increíbles profundidades.
Una vez cortados, los haces de tallos estériles recuerdan a la cola de un caballo, de ahí su nombre botánico, equisetum, que viene del latín equus que significa “caballo” y setum que significa “crin o cerda”, lo que se tradujo en castellano medieval como “cauda equina”, de donde procede el actual nombre común de “cola de caballo”.
Características botánicas
La cola de caballo es una hierba caracterizada por no tener hojas o flores. Su crecimiento se manifiesta con el de sus tallos y tiene lugar en dos fases: en una primera, se produce el nacimiento del tallo fértil, allá por la primavera, hasta que se marchita, dando comienzo la segunda fase o etapa, con el crecimiento de tallos estériles.
Los tallos fértiles se llaman así porque son los que contienen los órganos de reproducción; son los primeros que brotan de su rizoma subterráneo, aparecen a finales de invierno y en primavera, son de color pardo amarillento y terminan en grandes espigas que contienen las esporas.
Los tallos estériles, aparecen a mediados de verano muriendo en el invierno; son huecos, acanalados y articulados con numerosas ramitas laterales. Este último tiene lugar durante la época estival, recolectándose el tallo para el aprovechamiento de sus propiedades.
¿Sabías que cada planta de cola de caballo genera hasta 100.000 esporas? Una vez que los tallos fértiles se han marchitado, vuelven a creer en ellos sus típicas esporas. Una característica poco común en otras plantas y que se da en “Equisetum arvense” es que se reproduce a través de esporas y no de semillas.
Dos especies que conviene diferenciar
La cola de caballo, también conocida como equiseto, es un nombre genérico que se refiere a diversas especies de plantas pertenecientes a la familia de las equisetáceas (Equisetaceae). Entre las especies más conocidas se encuentran Equisetum hyemale, el equiseto de invierno, y Equisetum arvense, la cola de caballo común.
No debe recogerse en el campo si no se tienen conocimientos botánicos, ya que el Equisetum arvense puede confundirse fácilmente con otra especie muy parecida, el Equisetum palustre, del que, aunque no se conoce bien la toxicidad que puede tener en humanos, se han observado intoxicaciones graves en animales herbívoros.
Composición y principios activos
En esta espléndida planta existe una notable riqueza de sustancias. Entre ellas destacan:
- Minerales, como el silicio, el potasio, el aluminio y el manganeso.
- Fitonutrientes, como las saponinas (equisetonina), los fitoesteroles, el ácido cafeico, el ácido fenólico, los alcaloides, los taninos y los bioflavonoides.
- Vitamina C, como parte del repertorio sumamente beneficioso para la salud.
Por su contenido en sales minerales, especialmente en potasio, la cola de caballo tiene una acción diurética suave, como con el diente de león. Sobresale también entre sus principios activos la vitamina C, como parte del repertorio sumamente beneficioso para la salud.
Entre las sales minerales destaca también su alto contenido en silicio, por lo que su polvo, ingerido, se utiliza tradicionalmente como remineralizante para fortalecer el cabello y las uñas. Algunos autores defienden que su riqueza en silicio puede hacer útil la cola de caballo como ayuda para el mantenimiento del colágeno del tejido conjuntivo, especialmente de las articulaciones.
Usos medicinales tradicionales y actuales
El uso de la cola de caballo con fines medicinales data de la antigüedad. Plinio el viejo (23-79 d.C) citaba que la cola de caballo tenía virtudes hemostáticas y que su contacto servía para parar las hemorragias de las heridas, y Galeno (130-200 d.C) mencionaba ya sus propiedades diuréticas.
En la Edad Media, el reputado médico y religioso Arnau de Vilanova describe que la utilizó para curar una fístula por haber oído de otro colega de sus propiedades cicatrizantes. En el caso de que estés pensando que su nombre quizás provenga de las semejanzas que presenta a nivel visual con una cola de caballo, has acertado de pleno.
Acción diurética y vías urinarias
Por su contenido en sales minerales, especialmente en potasio, la cola de caballo tiene una acción diurética suave. La Agencia Europea del Medicamento (EMA), en su monografía, contempla su uso tradicional como diurético para el “lavado de las vías urinarias”.
Desde este prisma, hablaríamos de esta planta como un estupendo depurativo y diurético natural, que en ciertos casos permite el incremento de la secreción de la orina en un 30%. Este es el motivo por el que puede utilizarse para la mejora de problemas de retención de líquidos, cálculos renales, infecciones urinarias y obesidad.
De forma tradicional, se utiliza, por su propiedad diurética suave, como ayuda en el tratamiento del sobrepeso. Ya hemos hecho referencia a que la condición diurética de hierba estañera la convierte en una idónea fórmula para bajar de peso y para combatir la celulitis.
Propiedades cicatrizantes y hemostáticas
Como quizás ya estés imaginando, dada su antigüedad, el uso de cola de caballo se remonta a la época griega y romana, en la que se la tenía en alta estima por sus virtudes como tratamiento para las heridas, dadas sus propiedades cicatrizantes.
Otra de sus puntos fuertes es que posee ácidos péctico y gálico, que la dotan de propiedades hemostáticas, haciendo de ella una gran alternativa ante episodios de sangrados nasales, metorragias, hemorroides sangrantes y sangrados uterinos, entre otros.
Otra monografías, como la de la Comisión E alemana, citan además sus propiedades cicatrizantes, en uso tópico (sobre la piel) para la cicatrización de heridas.
Huesos, articulaciones y tejido conjuntivo
Gracias a su elevada presencia de silicio, hierba estañera contribuye eficazmente al cuidado del tejido óseo, aumentando el almacenamiento y fijación del calcio, para su posterior uso a la hora de reparar huesos, colágeno y otros tejidos del sistema cartilaginoso y articular.
El siguiente motivo por el que debes contemplar la ingesta de horsetail es por servir de ayuda a fortalecer y remineralizar los huesos. Esto se debe a su contenido en silicio, mineral que facilita la fijación del calcio y permite al cuerpo su almacenamiento en mayores cantidades, cara a regenerar o fortalecer el sistema óseo.
Así, la cola de caballo es ideal para la mejora del estado de aquellas personas que hayan sufridos fracturas, rotura de ligamentos o distensiones musculares, así como para las que padecen osteoporosis. Y como colofón a sus propiedades terapéuticas, y en tanto que es una excelente fuente de silicio, está capacitada para hacer frente a la osteoporosis.
Inflamación, actividad antioxidante y antimicrobiana
Su principal carta de presentación la constituyen sus propiedades terapéuticas, destacando principalmente por sus efectos depurativos y el cuidado de la piel. Asimismo exhibe propiedades antisépticas, antiinflamatorias y antienvejecimiento (“anti-aging”).
Debido a su contenido en flavonoides y otras sustancias tiene acción antioxidante. También se ha observado en diferentes estudios científicos que, debido a los componentes volátiles que contiene, tiene acción antimicrobiana, frente a distintas bacterias y hongos.
Añadir equiseto menor, en forma de complemento, resulta de lo más interesante cuando se sufre alguna patología que genere hinchazón o dolor, como la artritis o gota. Los compuestos naturales analgésicos presentes en la hierba son capaces de calmar las molestias con rapidez.
Sus decocciones depuradas, en asociación con otras plantas antinflamatorias como el aciano, se destinan al alivio de la inflamación del contorno de ojos y de los párpados.
Beneficios para cabello, uñas y piel
De la misma forma, habrás oído hablar de cola de caballo para fortalecer uñas y caballo. La salud del cabello se ha convertido en punta de lanza del cuidado personal y, en relación con ella, la cola de caballo se ha revelado como una poderosa aliada a la hora de cuidar el pelo, previniendo la aparición de canas y la calvicie.
En el capítulo de las uñas, este mineral también adquiere un papel protagonista, al mejorar el estado de las uñas frágiles y quebradizas, fortaleciéndolas e impidiendo su fácil rotura. Por si esto fuera poco y, en la medida que se trata de un regenerante natural, es uno de los mejores métodos a los que puedes confiar el tratamiento de las estrías.
La industria cosmética tampoco permanece ajena a las bondades de cola de caballo como remedio muy eficaz para tratar los problemas de la piel, gracias a sus propiedades astringentes y vulnerarias, que le permiten plantar cara al acné eccemas y dermatitis.
Su abundancia de sílice justifica su fuerza para mantener el colágeno y favorecer la elasticidad de los tejidos. Usada para combatir la sequedad de la piel, así como las pieles correosas o castigadas, repara pieles dañadas y resecas.
Cómo cultivar cola de caballo
La cola de caballo es una planta versátil que combina belleza y funcionalidad, perfecta para embellecer jardines acuáticos o zonas húmedas. Con su rápido crecimiento y valiosas propiedades medicinales, descubrirás por qué es una opción popular entre los jardineros.
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Nombre común | Cola de caballo, equiseto |
| Nombre científico | Equisetum spp. |
| Familia | Equisetáceas (Equisetaceae) |
| Origen | México |
| Ubicación | Jardines acuáticos, tiestos, zonas húmedas |
| Luz | Semisombra |
| Temperatura ideal | Entre 15°C y 25°C |
| Riego | Abundante, siempre mantener el sustrato húmedo |
| Altura máxima | 1 metro |
Ubicación y función ornamental
Es una planta acuática que cumple la función de filtro biológico, ya que sus raíces absorben nutrientes del agua, ayudando a purificar zonas húmedas o encharcadas de su entorno. Lo que realmente la distingue de otras plantas es su crecimiento vertical y sus tallos huecos, que le otorgan una estructura única y elegante, similar a la del bambú.
La cola de caballo prospera en condiciones de semisombra, aunque también puede tolerar la luz solar indirecta. En general, aguanta bastante bien las bajas temperaturas sin que estas sean excesivas. Aún así, su temperatura ideal es aquella que oscile entre los 15 y 25 °C.
En algunos casos, esta planta es considerada invasora debido a su tendencia a extenderse rápidamente. Esta expansión incontrolada la convierte en una opción perfecta para zonas húmedas o encharcadas, donde puede desempeñar una función decorativa y ecológica.
Riego y humedad
La cola de caballo es una planta que necesita mucha humedad. Debes mantener el sustrato constantemente húmedo, especialmente si la cultivas en tiestos. Si está en el suelo, asegúrate de que el entorno esté bien hidratado.
En macetas, es recomendable colocar un plato con al menos 5 cm de agua en la base para asegurar que las raíces tengan acceso constante al agua. Aunque los cuidados básicos de riego son similares para la mayoría de las especies, algunas pueden tener requisitos específicos.
Por ejemplo, el Equisetum hyemale es ideal para jardines acuáticos debido a su preferencia por suelos muy húmedos, mientras que Equisetum arvense puede adaptarse mejor a condiciones de suelo menos húmedo.
Suelo y abonado
Esta planta se adapta a diversos tipos de suelo, mientras estos sean húmedos, en mayor o menor medida. Crece en las zonas templadas del hemisferio norte de Asia, Europa, Norte de África y Norte América. Florece en aquellas zonas donde puede arraigar en el agua o en el suelo de arcilla.
Tras la poda, Iñigo Segurola aconseja hacer un ligero abonado con las clásicas bolitas azules donde está el nitrógeno, fósforo y potasio que va a necesitar la cola de caballo para realizar brotes lo mas vigorosos posibles.
Poda y control del crecimiento
Sin embargo, cuando se cultiva en espacios más reducidos, como macetas o jardines pequeños, es fundamental realizar podas regulares para controlar su crecimiento y evitar que se desarrolle de manera excesiva.
La poda de la cola de caballo debe realizarse anualmente, pero nunca se debe podar al ras, eliminando todos los brotes. Según la experiencia de Iñigo, hacer esto disminuiría significativamente su vigor.
La manera adecuada de llevar a cabo la poda es dejando aproximadamente el 30% de los brotes existentes y eliminando el 70% restante.
Cultivo en macetas
Si decides cultivar la cola de caballo en un tiesto o maceta, es fundamental que utilices un contenedor sin agujeros de drenaje para mantener el nivel de humedad que necesita. Es recomendable usar sustrato universal y enriquecerlo con compost o estiércol ayudará a que la planta crezca de manera óptima.
Al inicio de su crecimiento, desarrolla una serie de chupones que pueden alcanzar hasta un metro de altura. Tras un año, empiezan a aparecer ramificaciones secundarias, lo que le da a la planta una apariencia más densa.
Se puede diferenciar fácilmente entre los brotes de un año y los más viejos: los primeros son más largos y no presentan ramificaciones en las intersecciones.
Cómo reproducir la cola de caballo
La reproducción de la cola de caballo es sencilla y se realiza principalmente mediante esporas o dividiendo las matas con sus raíces. Justo en la punta de la planta se encuentra el espórofito, que es la cápsula desde donde salen las esporas, permitiendo que esta planta se reproduzca de manera similar a los helechos.
Si decides dividir las matas, una vez extraídas con sus raíces correspondientes, puedes plantarlas directamente en un contenedor o en el jardín, asegurando que tengan acceso a suficiente humedad. Si optas por cultivarla en un jardín acuático, recuerda elegir zonas encharcadas o húmedas constantemente.
Usos de la cola de caballo en agricultura ecológica
La cola de caballo, denominada científicamente Equisetum arvense, tiene múltiples usos beneficiosos en agricultura. La cola de caballo es una planta clave en la jardinería ecológica gracias a sus propiedades antifúngicas y repelentes de plagas.
- Fertilizante natural: La cola de caballo es rica en sílice y otros minerales, lo que la convierte en un excelente fertilizante. Se puede utilizar en forma de té o extracto para enriquecer el suelo.
- Control de enfermedades: Sus propiedades antifúngicas y antibacterianas ayudan a proteger las plantas de enfermedades. Se puede aplicar en pulverización foliar para prevenir problemas como el mildiu.
- Fortalecimiento de las plantas: Al aplicar extracto de cola de caballo, se puede mejorar la resistencia de las plantas a enfermedades y estrés ambiental, gracias a su contenido de sílice.
- Mejora del suelo: Al incorporar cola de caballo al suelo, se puede mejorar su estructura y aireación, lo que favorece el crecimiento de las raíces.
Equisetum hyemale, por ejemplo, contiene equisetonina, que es tóxica para los hongos, y posee un alto contenido en sílice y azufre, convirtiéndola en un remedio casero para plantas ideal para combatir plagas como el pulgón y la araña roja.
Compatibilidad con otros insumos ecológicos
La cola de caballo se puede mezclar con otros productos ecológicos para potenciar sus efectos en el cultivo. Aquí te dejo algunas combinaciones comunes:
- Té de compost: Mezclar cola de caballo con té de compost puede enriquecer aún más el suelo, aportando nutrientes y mejorando la microbiología del sustrato.
- Extractos de plantas: Puedes combinarla con extractos de otras plantas, como el ajo o la ortiga, que también tienen propiedades repelentes de plagas y beneficiosas para las plantas.
- Aceites esenciales: Algunos agricultores mezclan cola de caballo con aceites esenciales naturales, como el aceite de neem, para crear un spray que ayude a controlar plagas y enfermedades.
- Fertilizantes orgánicos: La cola de caballo puede ser utilizada junto con otros fertilizantes orgánicos, como el humus de lombriz o el guano, para mejorar la fertilización del suelo.
Recuerda siempre hacer pruebas en pequeñas cantidades antes de aplicar mezclas en grandes áreas, para asegurarte de que no haya reacciones adversas.
Preparación de un caldo fungicida
Puedes elaborar un fungicida natural macerando los tallos de cola de caballo en agua o comprar extractos ya preparados en tiendas de jardinería. Para utilizar la cola de caballo como fungicida de aplicación foliar, puedes seguir estas recomendaciones de dosis, siempre bajo el principio de prudencia por el que es recomendable hacer tratamientos previos de prueba:
- Infusión básica: Utiliza aproximadamente 100 gramos de hojas secas de cola de caballo por cada litro de agua. Hierve las hojas en agua durante unos 30 minutos. Luego, deja enfriar y cuela la mezcla.
- Dilución para aplicación: Una vez que tengas la infusión, puedes diluirla en una proporción de 1:5 (una parte de infusión por cinco partes de agua) para hacerla más suave y adecuada para la aplicación foliar.
- Frecuencia de aplicación: Aplica la mezcla cada 7 a 14 días, dependiendo de la severidad de la enfermedad fúngica y las condiciones climáticas.
- Método de aplicación: Rocía la mezcla sobre las hojas de las plantas, asegurándote de cubrir bien tanto la parte superior como la inferior de las hojas.
Recuerda que es importante realizar una prueba en una pequeña área de la planta antes de aplicar en toda la superficie, para asegurarte de que no haya reacciones adversas.
Cómo tomar la cola de caballo
Existen varias formas de tomar cola de caballo:
- De modo externo: Puedes aplicarla sobre las zonas afectadas o lavarte el cabello con ella.
- De modo interno: Tomando decocciones, infusiones y/o té de cola de caballo.
- Suplementos de cola de caballo: Para saber cómo sacarles el máximo partido sin sufrir efectos secundarios, lee atentamente sus instrucciones.
De la cola de caballo se utilizan los tallos estériles que se recogen al final del verano. Se puede tomar en forma de tisana, en polvo, en extracto hidroalcohólico líquido (gotas) o en cápsulas de extracto seco a distintas concentraciones.
Preparación de una tisana
Elabora una buena infusión de cola de caballo siguiendo estos pasos:
- Calienta agua hasta que hierva.
- Coloca dos o tres cucharadas de planta seca (o bien una bolsita de cola de caballo) en una taza.
- Para realizar una infusión mixta, agrégale tilo o saúco.
- Pon el agua caliente sobre la planta y tapa inmediatamente.
- Deja reposar algunos minutos para que los aceites que contienen las propiedades primordiales de la cola de caballo no se evaporen.
- Cuela e ingiere a pequeños sorbos.
Cuando hierva el agua, añadir la cola de caballo, dejar un par de minutos, apagar el fuego y dejar reposar hasta que esté templada. Colar y tomar o utilizar como lavado o compresas.
Para tomar, se puede preparar toda la tisana que se haya de utilizar durante el día, pero debe guardarse colada y tapada. En este caso, si se quiere tomar caliente debe vigilarse que no vuelva a hervir al calentarla.
Formas y cantidades de uso tradicional
| Forma | Indicación de uso |
|---|---|
| Tisana | 2 a 3 g en 250 ml, de 3 a 4 veces al día. |
| Polvo | 570 mg, de 3 a 4 veces al día. |
| Extracto hidroalcohólico líquido | Gotas, según las indicaciones del producto. |
| Cápsulas de extracto seco | A distintas concentraciones, sin sobrepasar las dosis recomendadas por los fabricantes. |
| Uso externo | Compresas o lavados a partir de una tisana hecha con 10 g de tallos estériles de cola de caballo en 1 litro de agua. |
La cola de caballo, en forma comercial, se encuentra también en forma extracto hidroalcohólico líquido (gotas) o en cápsulas de extracto seco a distintas concentraciones, se aconseja no sobrepasar las dosis recomendadas por los fabricantes.
Para uso externo la monografía de la Comisión E alemana, recomienda su uso en forma de compresas o lavados, a partir de una tisana hecha con 10 g de tallos estériles de cola de caballo en 1 litro de agua.
Para uso externo, en compresas o lavados, se aconseja preparar cada vez que se vaya a utilizar.
Precauciones, contraindicaciones y efectos adversos
Su uso está desaconsejado durante el embarazo y la lactancia. Recuerda que tampoco se la podrás administrar por vía oral a bebés ni a niños menores de 3 años, dado su contenido en alcaloides activos.
- Padeces episodios recurrentes de gastritis, síndrome del colon irritable, úlceras gastroduodenales o propensión a las alergias alimentarias.
- Presentas déficit de tiamina o vitamina B1, ya que esta planta podría empeorar la situación.
- Eres diabético, pues el suplemento puede interferir en la absorción de azúcar.
- Tienes bajos niveles de potasio (condición conocida como hipopotasemia), dado que la hierba estañera puede contribuir a la rápida eliminación del potasio del cuerpo.
En caso de hipertensión o de problemas cardíacos sólo se debe emplear bajo control médico. No debe utilizarse con medicamentos diuréticos porque puede potenciar su efecto y un exceso de diuresis es perjudicial.
Tampoco debe utilizarse con medicamentos antihipertensivos sin la supervisión de un profesional de la salud (médico o farmacéutico). En caso de sobredosificación, puede aparecer dolor de estómago, acidez gástrica, náuseas, vómitos, sequedad de boca, mareos, confusión, palpitaciones, somnolencia o hipertensión.
Quizás te resulte curioso saber que en Asia, horsetail se añade a las verduras cocinadas en forma de brotes, en una receta que se considera una auténtica delicia gastronómica. También es interesante que conozcas el dato de que hierba estañera se utiliza en el cultivo ecológico y la agricultura biodinámica para el enriquecimiento del suelo con silicio, mejorando el cultivo de las plantas.
