La final de la Champions League de 2016 entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid quedó marcada por varias decisiones arbitrales polémicas. El árbitro inglés Mark Clattenburg admitió posteriormente que el primer gol de Sergio Ramos debió ser anulado por fuera de juego.
El partido terminó con final feliz para el Real Madrid y de infausto recuerdo para el Atlético de Madrid, que perdió la final en la tanda de penaltis después de que Juanfran enviara al palo el lanzamiento decisivo.
Cómo se produjo el gol de Sergio Ramos
La jugada de la polémica se produjo en el minuto 15 tras una falta de Juanfran a Bale en la banda derecha rojiblanca, cerca de su área.
Kross fue el encargado de poner el balón en el área, donde Bale la peinó con la cabeza al área pequeña para que Ramos, tras avanzarse a Savic, inaugurara el marcador en san Siro con un ligero toque que superó a Oblak.
Sergio Ramos adelantó al Real Madrid al cuarto de hora de la final de Champions, al rematar un saque de falta botado por Toni Kroos. El futbolista alemán sacó un golpe franco, peinó el esférico Gareth Bale y Ramos remató justo delante del meta Jan Oblak.
Sin embargo las imágenes mostraron dos acciones punibles: una, la posición en fuera de juego del central madridista, y dos, un claro agarrón del montenegrino Stefan Savic sobre Ramos. Ninguna de las dos fue sancionada por el colegiado británico Mark Clattenburg.

El fuera de juego de Ramos
El Real Madrid se adelantó en San Siro en el minuto 14, pero algo no cuadraba. Sergio Ramos, como en Lisboa, se convirtió en protagonista.
No era fácil apreciar la posición, sobre todo porque en el momento en que Bale peina el balón en la frontal del área Savic tapa la figura de Ramos.
Sergio Ramos apenas roza el esférico, aunque si tampoco lo hubiera tocado probablemente también fuese fuera de juego por su implicación en la jugada y el resultado de la acción.
No era necesaria su declaración, pues las imágenes hablan por sí solas, pero Mark Clattenburg, árbitro de la final de la Champions de 2016 entre Real Madrid y Atlético, admitió públicamente lo que todo el mundo ya sabía: el 1-0 de Sergio Ramos debió ser anulado por fuera de juego del camero.
Un tanto que, por cierto, no habría sido nunca válido de haber existido el VAR.
La confesión de Mark Clattenburg
MadridMark Clattenburg, árbitro de la final de Champions entre el Atlético y el Real Madrid en 2016, se ha sincerado sobre todas las polémicas del partido.
El colegiado inglés admite que el primer gol de Ramos fue en fuera de juego por un toque de Bale, y que más tarde el penalti a favor del Atlético que falló Griezmann fue concedido para compensar el primer error.
“Cuando el balón llegó al área desde el saque de falta yo supe que Bale la había tocado en el medio, lo que facilitó que ramos marcase el 1-0”, comienza a explicar el colegiado.
“Cuando se envía el balón al área en el saque de falta, supe que Bale la tocó, estaba Gareth Bale en el medio, que la pasa para que marque Ramos.
En esa final, el Real Madrid se adelantó 1-0 con gol de Sergio Ramos, pero el gol fue en fuera de juego por muy poco. Nos dimos cuenta en el descanso. Era una acción difícil y nuestro asistente falló”, admitió.
El asistente no respondió a la pregunta clave
Clattenburg explicó que intentó confirmar con su asistente si Gareth Bale había tocado el balón antes del remate de Ramos.
“Yo le pregunté gritando al asistente, lo que era muy difícil con el ruido, si sabía que había habido un toque en el medio (de Bale) después del saque de falta.
“¿Sabes si la han tocado?”, y yo le veía mirando a la gran pantalla y le grité: “¿Puedo reiniciar el juego? ¿Has visto el toque?”, explica.
“Le dije al asistente, con dificultad por el ruido, le grité a través de los cascos: ‘¿Sabes si ha habido un toque en el medio? . Estaba congelado, le vi mirando la pantalla principal.
Le grité: ‘¿Puedo reiniciar el partido?’
El tanto ahora no hubiera subido al marcador, puesto que el error del árbitro hubiera sido enmendado por el VAR.
En ese delicado instante, donde solo valía la visión del colegiado, ni siquiera la comunicación entre el árbitro y su asistente funcionó correctamente.
“Como un minuto más tarde reinicié el juego y recuperamos la comunicación. Me dijo que los cascos y el micro no habían funcionado. Y yo pensé ‘sí funcionaban cuando te pregunté’”, añade.
“Un minuto después reanudé el juego, tenía que hacerlo, no tenía ningún tipo de tecnología. En ese momento no funcionó la comunicación.
‘Simon (Beck), ¿has visto el fuera de juego? ¿Fue ajustado?’. Y me dijo que los cascos no habían funcionado.
Los cascos funcionan ahora pero no funcionaban hace un par de segundos cuando debía tomar la decisión. Es uno de esos momentos en la vida donde te quedas congelado.
El penalti de Griezmann y la compensación del error
Consciente de su error, Clattenburg quiso compensar al Atlético con un penalti a favor tras pitar una falta de Pepe en el interior del área sobre Fernando Torres.
En la segunda mitad, Pepe cometió penalti sobre Fernando Torres. Ante las protestas del lusgo, Clattenburg le recordó el tanto de Ramos en fuera de juego.
“Vuestro primer gol no debería haber subido al marcador. Y se calló”, explicó el colegiado británico.
“Fue uno de esos escenarios perfectos en el arbitraje, en los que doy el penalti, Pepe viene corriendo y me dice que no ha sido falta. Y el dije que tampoco había sido legal el gol de ellos y se fue en silencio. Eso fue todo”, narra el colegiado.
“La gente pensará que es raro, porque dos errores no hacen un acierto. Los árbitros no pensamos así, pero los jugadores sí. Sabía que si le decía eso, Pepe aceptaría la situación. No era nada divertido arbitrarlo, tenías que estar vigilando constantemente”, agregó sobre el excentral del Real Madrid.
“Fui muy afortunado en esa final, porque se me presentó un penalti de esos que son 50%. Torres estaba claramente adelantado ante Pepe, muy claramente, y hubo falta. ¿Realmente hubo falta? Es muy subjetivo.
El lanzamiento desde los once metros, sin embargo, lo falló Griezmann, que envío el balón a la madera.
Navas, que estaba adelantado en el momento del golpeo, se tiró a su izquierda.
“Entonces Griezmann chuta y le da al larguero y yo pensé: ‘Este es mi día, es un día perfecto para un árbitro. El Atlético tuvo claramente la oportunidad de empatar el gol en fuera de juego y fallaron.
“Con el penalti fallado de Griezmann fui muy afortunado”.
GRIEZMANN FALLA PENALTI CONTRA REAL MADRID FINAL DE CHAMPIONS MILAN 2016
Otras polémicas arbitrales de la final
La posible mano de Sergio Ramos
Quince minutos después, en el 29, un centro dentro del área de Griezmann pudo ser desviado con la mano por el propio Ramos.
La tarjeta a Sergio Ramos en el minuto 93
En el minuto 93, el árbitro británico mostró amarilla al central del Real Madrid tras una dura entrada sobre Yannick Carrasco, cortando un contragolpe decisivo para el Atlético.
Gabi, el capitán rojiblanco también vio amarilla por protestar.
Una jugada que pudo condicionar la inminente prórroga.
La actuación de Pepe
Uno de los protagonistas en el campo fue el primero en saber que el gol de Ramos debió ser anulado pro fuera de juego: Pepe.
“No me pueden culpar porque Griezmann pudo empatar”.
“Pepe vino corriendo, pero se fue en silencio”.
Todavía sobre el central portugués, Clattenburg aseguró que le tenía la matrícula tomada.
“Conocía bien su forma de pensar y me hizo falta para intentar llevarle. Es un jugador del que no puedes fiarte.
El desarrollo posterior del partido
Dos minutos después de la reanudación el francés Antoine Griezmann falló un penalti que pudo cambiar el signo del partido.
El delantero galo envió el balón al larguero y no aprovechó la pena máxima decretada por el colegiado en una acción del luso Pepe sobre Fernando Torres.
Posteriormente, en el minuto 79, Carrasco puso las tablas en el marcador y el partido se decidió en la tanda penaltis, donde Juanfran falló la pena máxima decisiva con un disparo al palo.
Apenas una décima de segundo y el balón en la red.
El Atlético de Madrid tuvo la oportunidad de empatar después del gol irregular de Ramos, pero el penalti de Griezmann terminó en el larguero. El empate llegó más tarde gracias al tanto de Carrasco, aunque la final se resolvió finalmente desde los once metros.
El papel que habría tenido el VAR
El tanto ahora no hubiera subido al marcador, puesto que el error del árbitro hubiera sido enmendado por el VAR.
Un tanto que, por cierto, no habría sido nunca válido de haber existido el VAR.
La jugada reunió dos elementos que no fueron sancionados: el fuera de juego de Ramos tras el toque de Bale y el agarrón de Stefan Savic sobre el defensa madridista.
En 2016, la decisión dependía de la percepción del árbitro y de su asistente, sin una herramienta tecnológica que permitiera revisar la posición de los jugadores y la secuencia completa de la acción.
| Momento | Acción | Decisión o desenlace |
|---|---|---|
| Minuto 15 | Falta lateral, toque de Bale y remate de Ramos | Gol concedido pese al fuera de juego |
| Minuto 29 | Centro de Griezmann | Posible mano de Ramos no sancionada |
| Dos minutos de la reanudación | Penalti de Pepe sobre Fernando Torres | Griezmann envía el balón al larguero |
| Minuto 79 | Gol de Carrasco | El Atlético empata el partido |
| Minuto 93 | Entrada de Ramos sobre Carrasco | Tarjeta amarilla para Ramos |
| Tanda de penaltis | Lanzamiento de Juanfran | Disparo al palo y victoria del Real Madrid |
Por qué la jugada fue difícil de apreciar
Un balón colgado, peinado en la frontal y un remate con la uña.
Parecía. no parecía. Sergio Ramos, como en Lisboa, se convirtió en protagonista.
No era fácil apreciar la posición, sobre todo porque en el momento en que Bale peina el balón en la frontal del área Savic tapa la figura de Ramos.
El fuera de juego se produjo por muy poco y la intervención de Bale modificó la interpretación de la jugada. Clattenburg reconoció que supo que había existido ese toque, pero no pudo obtener a tiempo una confirmación funcional de su asistente.
El árbitro Mark Clattenburg pasó a la historia por su arbitraje en la final de la Champions League del 2016, saldada con final feliz para el Real Madrid y de infausto recuerdo para el Atlético de Madrid.