La fiesta de la primera luna es una celebración japonesa de comienzos de otoño conocida como Tsukimi, una palabra formada por los kanji 月見, que significan «luna» y «mirar». Su sentido principal es contemplar la primera luna llena de otoño, agradecer la cosecha y disfrutar de la belleza de la naturaleza mediante reuniones, ofrendas y comidas tradicionales.
La costumbre de contemplar la luna de otoño originariamente se practicaba en China y llegó a Japón durante el periodo Heian (794-1185). Con el tiempo, la celebración se integró en la cultura japonesa y adquirió tradiciones propias, como la decoración con eulalia, las ofrendas de tsukimi dango, las siete hierbas de otoño y la leyenda del conejo que prepara mochi en la Luna.
Qué significa la fiesta de la primera luna
El Tsukimi es una tradición popular japonesa de comienzos de otoño que normalmente se celebra en el mes de septiembre. Los kanji que componen el nombre de esta festividad, 月見, son los de «luna» y «mirar».
Así que, como puedes ver, indican precisamente de qué trata esta festividad: de mirar, observar o contemplar la luna. De acuerdo con el calendario lunar, la luna llena que aparece alrededor del noveno mes recibía el nombre de «luna de mediados de otoño» o chushu no meigetsu.
Ya desde la antigüedad, se hizo costumbre organizar fiestas para la contemplación de esa luna de la cosecha, la primera luna llena de otoño para apreciar su particular belleza y festejar la llegada del otoño.

Origen chino y llegada a Japón
La costumbre de contemplar la primera luna llena de otoño originariamente se practicaba en China, como tantas otras costumbres que hoy vemos en Japón. Durante el periodo Heian (794-1185) la costumbre se extendió por todo el archipiélago japonés.
Entonces, las casas se decoraban con eulalia (susuki) y se preparaban y ofrecían a la luna pequeños buñuelos de harina de arroz (dango) junto con pequeñas muestras de las cosechas de otoño.
Tradicionalmente, esta costumbre era practicada por la corte imperial, en lugares de gran belleza natural y tranquilidad. Hoy por hoy es complicado encontrar un lugar parecido en el Japón moderno para recrear esta tranquila contemplación de la luna, pero a pesar de esto, los japoneses siguen disfrutando de esta actividad.
Esta celebración fue, en el pasado, una manera de hacer una ofrenda a la diosa de la luna japonesa, Tsukiyomi no Kami, hermana de la diosa del sol, la conocida Amaterasu-Omikami, de la que se dice que desciende la familia imperial japonesa.
Relación con el Festival del Medio Otoño chino
El Festival del Medio Otoño, también conocido como el Festival de la Luna, es una de las festividades más representativas de la cultura china. Cada año, el decimoquinto día del octavo mes lunar, los amigos y familiares se juntan para alabar la belleza de la luna llena y celebrar los resultados de la cosecha.
La historia de esta celebración se remonta a 3000 años atrás, por lo que se considera una de las festividades más antiguas del mundo. Tiene su raíz en la cultura china, aunque esta tradición se ha difundido a varios otros países asiáticos como Vietnam, Corea o Japón.
También conocido como el Festival de la Luna, tiene una historia de más de tres mil años (desde la dinastía Shang) y se celebra el día 15 del octavo mes del calendario lunar (en la octava luna llena del año).
De ahí proviene su nombre, ya que en esa época -mediados de octubre, aproximadamente, según el calendario gregoriano- la luna se encuentra en su punto más brillante.
Aunque el Tsukimi japonés y el Festival del Medio Otoño chino comparten el origen de contemplar la luna llena de otoño, no son exactamente la misma festividad. En Japón, la celebración se centra especialmente en la primera luna llena de otoño, la contemplación serena y las ofrendas de la cosecha; en China, el Festival del Medio Otoño pone un énfasis particular en la reunión familiar, los pastelitos de luna y la luna llena del octavo mes lunar.
La leyenda de Chang’e y la Luna
Una de las leyendas más famosas en relación con el Festival del Medio Otoño es la historia de Chang’e, la diosa de la luna. Según la mitología china, después de beber el elixir de la inmortalidad, Chang’e ascendió flotando hasta la luna.
Según esta leyenda, en tiempos antiguos existían diez soles, y el calor extremo hacía que la vida de las personas fuera muy difícil. Fue el joven Hou Yi quien, gracias a su valentía, derribó a nueve de los diez soles, convirtiéndose en un héroe en todo el país.
Poco después, se casó con una bella y amable mujer llamada Chang’E. Un día, Hou Yi se encontró con la Reina del Cielo, Wangmu, quien le regaló un elixir que, al beberlo, lo haría ascender de inmediato al cielo y convertirse en inmortal.
En lugar de tomarse el elixir, Hou Yi se lo llevó a casa y se lo mostró a Chang’E, encargándole que lo guardara. Por desgracia, el malvado Peng Meng se enteró de esto.
Poco tiempo después, mientras Hou Yi salía a cazar, Peng Meng irrumpió en la casa exigiendo a Chang’E que le entregara el elixir. Para evitar que cayera en sus manos, la mujer lo bebió de inmediato.
En ese mismo instante, comenzó a elevarse y voló por la ventana hasta llegar a la Luna, el cuerpo celeste más cercano a la Tierra. Al darse cuenta de lo sucedido, Hou Yi llamó a su esposa y se sorprendió al ver una figura que se parecía a ella en la Luna.
Montó un altar y le ofreció comida como ofrenda. Lo mismo hicieron los vecinos, quienes quemaron incienso para expresar sus buenos deseos hacia Chang’E. Así nació una costumbre que se ha repetido cada año.
Su figura suele representarse habitando en ella, acompañada de un conejo que supuestamente se dedicaba a elaborar el elixir de la inmortalidad en el palacio de la luna. Este relato confiere al festival un matiz místico y romántico.
El conejo que hace mochi en la Luna
En China y en Japón, así como en Guatemala, México y algunas antiguas culturas africanas, se piensa que en la Luna hay un conejo. Según los japoneses, este conejo está haciendo mochi.
Para los chinos, el conejo está moliendo en un mortero la planta de la inmortalidad para preparar el elixir de la vida. El conejo en la luna haciendo mochi es una de las imágenes más conocidas relacionadas con la contemplación lunar.
Quizás te resulte complicado de verlo a simple vista, así que te contamos dónde se encuentra exactamente este conejo. Decidir si lo ves o no ya es cosa tuya.
El mar de la Fecundidad y el mar del Néctar forman las orejas de este conejo, mientras que la cabeza es el mar de la Tranquilidad, donde alunizó el Apolo 11.
El cuerpo del conejo lo compone el mar de la Serenidad y el mar de las Lluvias y la mano la constituye el mar de los Vapores. Por otra parte, la plataforma sobre la que hace mochi o el mortero la forman el mar del Conocimiento, el mar de la Humedad y el mar de las Nubes.
El motivo de la presencia de este conejo se puede explicar gracias a una leyenda japonesa, que cuenta que el espíritu de la luna se encarnó, hace mucho tiempo, en el cuerpo de un anciano, que fue suplicando a varios animales que le dieran comida.
Cada animal fue ofreciéndole algo, pero cuando llegó al conejo, éste no tenía nada que pudiera ofrecerle. Así que hizo que el resto de animales preparara una hoguera y se ofreció a sí mismo al anciano.
El anciano, entonces, se mostró como el dios de la luna y recompensó al conejo llevándole con él a la luna para que viviera allí para siempre.

Tradiciones principales del Tsukimi
Contemplar la luna llena
La actividad central consiste en observar la luna llena en un ambiente tranquilo, normalmente desde un jardín, una terraza, un balcón o un espacio abierto. La contemplación puede hacerse en familia, con amigos o de manera individual.
Hoy por hoy es complicado encontrar un lugar parecido en el Japón moderno para recrear esta tranquila contemplación de la luna, pero a pesar de esto, los japoneses siguen disfrutando de esta actividad.
Ofrecer alimentos a la Luna
Las ofrendas expresan agradecimiento por la cosecha de otoño y por la continuidad de la vida. Se colocan alimentos de temporada junto a los tsukimi dango, que representan visualmente la luna llena.
También se utilizan como ofrendas castañas, verduras de temporada cocinadas o frutas de temporada. Es especialmente tradicional el kinukatsugi o raíz de taro hervida con sal, que visualmente se asemeja también a la luna llena.
Decorar con susuki
Por otro lado, se suele realizar un arreglo floral de susuki o eulalia o hierba de pampas. Es la típica imagen del otoño japonés y representa una buena cosecha de arroz.
La presencia de esta planta convierte la decoración en una representación visual del paisaje otoñal y vincula la fiesta con la agricultura y los ciclos naturales.
Presentar las siete hierbas de otoño
Asimismo, se pueden usar otras flores y plantas estacionales. Si deseas cumplir perfectamente con las tradiciones, hay que mostrar las «siete hierbas de otoño» o aki no nanakusa en japonés, aunque normalmente suelen ser difíciles de encontrar.
| Nombre japonés | Planta |
|---|---|
| hagi | trébol en arbusto o Lespedeza japonica |
| susuki u obana | eulalia o Miscanthus sinensis |
| kuzu | arruruz o Pueraria lobata |
| nadeshiko | clavel salvaje o Dianthus superbus |
| ominaeshi | patrinia u Ominesha |
| fujibakama | cáñamo o Eupatorium fortunei |
| kikyō | campanilla china o Platycodon grandiflorum |
Los tsukimi dango: el alimento más representativo
Para este festival, los preparativos son artísticos, pero no especialmente complicados. Por un lado están los Tsukimi Dango, que son pastelitos redondos hechos con pasta de arroz glutinoso.
Estos pasteles de color blanco representan la luna llena de otoño y su forma se considera auspiciosa. Así, se cree que comer tsukimi dango trae salud y felicidad.
Eso sí, aunque sea algo comestible, también se usan como decoración típica. Se colocan en un plato o en una plataforma de ofrendas, a menudo junto con susuki y otros productos de la temporada.
También es el dulce tradicional que se come durante la festividad. Su forma redonda refuerza la asociación con la luna llena y con la plenitud de la cosecha.

Comida y bebida tradicional
Al igual que cualquier otro festival japonés, el tsukimi lleva aparejado un tipo especial de comida. En este caso, lo tradicional es utilizar un plato de tsukimi dango como ofrenda a la luna, como ya hemos dicho.
Pero también es el dulce tradicional que se come durante la festividad. También se utilizan como ofrendas castañas, verduras de temporada cocinadas o frutas de temporada.
Y hoy en día son muy populares platos con yema de huevo, como el tsukimi udon o el tsukimi soba. La yema recuerda visualmente a la luna llena y da nombre a estas preparaciones.
La cerveza, sake, e incluso té verde, completan las ofrendas gastronómicas a la luna en este festival, que luego son consumidas tranquilamente durante la contemplación de la luna.
Una curiosidad más moderna son las hamburguesas de tsukimi de McDonalds. Esta popular cadena de hamburgueserías sirven ediciones limitadas durante el tsukimi con huevo frito, que imita la luna llena de otoño.
Cómo se celebra actualmente
Aunque las formas tradicionales se conservan, las celebraciones actuales pueden adaptarse a los espacios urbanos y a los horarios de la vida moderna. La esencia continúa siendo reunirse, observar la luna y compartir alimentos de temporada.
Hay varios lugares en los que disfrutar de eventos y celebraciones del tsukimi en Japón. Si estás en Japón durante esta época, no te los pierdas y añade alguno a tu ruta.
Eventos y lugares de observación
- Templo Daikakuji, Kioto: durante el tsukimi se celebra el festival Kangetsu-no-yube, en el cual los visitantes disfrutan de la luna y sus reflejos en el agua desde los barcos con forma de dragón que navegan por el estanque Osawa.
- Torre de Tokio: la torre de Tokio expone una iluminación especial y la escalera exterior que lleva al mirador está abierta hasta las 22:00 horas.
- Castillo de Himeji y jardines Koko-en: en el castillo de Himeji y en los jardines Koko-en se celebra un pequeño festival de tsukimi con taiko y otros eventos.
- Santuario de Ise: en el santuario de Ise se celebra una fiesta del tsukimi muy tradicional, como no podía ser de otra forma.
- Nara: durante las noches de la primera luna llena de otoño se celebra en Nara el festival Uneme Matsuri, un festival dedicado a la luna de otoño con desfiles de carrozas hanaguruma.
- Tokyo Skytree: todos los años hay eventos especiales en la Tokyo Skytree en la época de la contemplación de la luna de otoño.
- Jardines Sankeien y templo Ishiyama-dera: también hay apertura por la noche e iluminación especial en los jardines Sankeien de Yokohama o en el templo Ishiyama-dera de la ciudad de Otsu.
Actividades tradicionales en algunos lugares
En el castillo de Himeji y en los jardines Koko-en se celebra un pequeño festival de tsukimi con taiko y otros eventos. También hay tsukimi dango y oden para comer y sake y té para beber.
Por si fuera poco, también hay telescopios para observar bien la luna. Estas actividades combinan la contemplación del cielo con la música tradicional, la gastronomía y la convivencia.
En el santuario más sagrado de Japón esta festividad incluye lectura de poesía en directo y música de la corte, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El Tsukimi fuera de Japón
Pero si no estás en Japón, no te preocupes. Puedes hacer tu propio tsukimi sólo con mirar al cielo en las noches de luna llena a finales de septiembre o principios de octubre y disfruta de la belleza de la luna de la cosecha.
Eso sí, ¡no te olvides de buscar el conejito que vive en ella! ¡Disfruta del tsukimi, estés donde estés!
La celebración de la luna de otoño comparte elementos con otras fiestas asiáticas y puede disfrutarse sin necesidad de reproducir todos los rituales tradicionales. Contemplar la luna, colocar flores o plantas de temporada y compartir un alimento redondo permite conservar el sentido esencial de la festividad.
Diferencias entre el Tsukimi y el Festival del Medio Otoño
| Aspecto | Tsukimi japonés | Festival del Medio Otoño chino |
|---|---|---|
| Momento principal | Primera luna llena de otoño, normalmente en septiembre | Decimoquinto día del octavo mes lunar |
| Significado central | Contemplación de la luna, llegada del otoño y agradecimiento por la cosecha | Reunión familiar, contemplación de la luna y celebración de la cosecha |
| Alimento característico | Tsukimi dango | Pastelitos de luna |
| Decoración vegetal | Susuki y siete hierbas de otoño | Farolillos de papel y decoraciones festivas |
| Folclore lunar | Conejo que prepara mochi | Chang’e y conejo que prepara el elixir de la inmortalidad |
El Festival del Medio Otoño es una época de reunión, tanto entre familiares como entre amigos. Cada año, el decimoquinto día del octavo mes lunar, los amigos y familiares se juntan para alabar la belleza de la luna llena y celebrar los resultados de la cosecha.
En cuanto a las tradiciones culinarias, los pastelitos de luna son la esencia de esta celebración. Se trata de unas pastas con forma redondeada y con un relleno que puede ser dulce o salado.
Simbolizan la unión, el hecho de juntarse de nuevo. Durante esta época del año, es costumbre regalar estos pastelitos o compartirlos en las reuniones.
Valores culturales de la fiesta de la primera luna
El Festival del Medio Otoño es un momento para pararse a apreciar los lazos con los seres queridos, honorar el legado cultural y establecer una conexión con la naturaleza.
Este momento del año nos recuerda la belleza de la luna, que a la vez es un símbolo de unidad y un astro que ha cautivado a la humanidad desde tiempos inmemoriales.
El Tsukimi mantiene ese mismo vínculo entre el cielo, la agricultura y la vida familiar. La luna llena señala un momento de plenitud, mientras que los alimentos de temporada expresan gratitud por los frutos del año y esperanza para el periodo siguiente.
Si alguna vez celebras esta tradición, ya sea comiendo pastelitos o contemplando el brillo de la luna, tómate un segundo para apreciar la historia y las tradiciones milenarias que hay detrás de esta festividad tan especial.