La familiarización con el stick en hockey debe comenzar con ejercicios sencillos de empuñadura, contacto, control y conducción, para que el jugador aprenda a relacionarse con el stick, la bola y el espacio de juego. La conducción, el push y la recepción son los fundamentos técnicos más básicos que se deben enseñar para iniciar al niño en este deporte.
El aprendizaje debe ser divertido, progresivo y seguro, con un método activo que involucre al jugador en una participación máxima. El objetivo inicial no es imponer una corrección técnica rígida, sino favorecer el dominio de las habilidades básicas, la toma de decisiones, la confianza y el desarrollo de la afición por el hockey.
Principios para iniciarse en el manejo del stick
A la hora de diseñar un programa de iniciación al hockey para niños hay que partir de la premisa de que este programa ha de ser, en primer lugar, divertido, pues de lo contrario no se conseguirá que el niño se sienta atraído por este deporte. Además, hay que tener en cuenta que el método ideal será el llamado “método activo”, en el cual se involucra al niño en un proceso de máxima participación en lugar de establecer una serie de normas rígidas y de obligado cumplimiento que no favorecerían el primer objetivo antes planteado.
Por último, se deben tener en cuenta las etapas de desarrollo tanto motor como cognitivo en las que se encuentre el niño -dado que en estas edades puede incluso haber grandes variaciones entre unos y otros niños de prácticamente la misma edad- para conseguir una adaptación lo más completa posible al programa y unos resultados aceptables.
La iniciación al hockey, por tanto, debe seguir los siguientes puntos:
- potenciar lo lúdico a través de juegos progresivos, que partan de lo simple para llegar a lo más complejo
- despertar la imaginación
- garantizar la seguridad en el juego, evitando ejecuciones técnicas peligrosas para el niño
- centrarse en el progreso y dominio de las habilidades básicas
- perder la preocupación por la estricta corrección técnica
- desarrollar la afición por el deporte
Con este planteamiento, el niño aprenderá a tomar sus propias decisiones, lo que le hará controlar personalmente sus aprendizajes y generar respuestas diferentes para situaciones diferenciadas.
Qué debe aprender primero un jugador principiante
Partiendo de una situación en la que los niños desconocen totalmente el juego del hockey, se debe comenzar con ejercicios y juegos muy simples para que el jugador no se desanime y para crear la base que, posteriormente, permitirá el dominio de técnicas más complicadas.
En cuanto a los fundamentos técnicos, los más básicos que se deben enseñar para iniciar al niño en este deporte son la conducción, el push y la recepción. El slap-shot también podría ser adecuado, aunque algunos autores consultados prefieren evitarlo en esta primera etapa por la tendencia de los niños a levantar demasiado el stick; en cualquier modo, los ejercicios propuestos para el push son igualmente válidos para el slap-shot.
Simplemente con estos tres, el niño podrá desarrollar gran variedad de juegos que incluyan una pequeña parte de táctica de ataque y defensa. Otros fundamentos como el tackle, el regate y demás no parecen los más adecuados para un nivel de iniciación, entendiendo como tal el del primer año que los niños jueguen al hockey, sino que serían más apropiados para un segundo año de práctica.
Respecto a la táctica de ataque y defensa, lo más importante será mentalizar al niño de la importancia de la posesión, conservación de la bola y de los apoyos, en ataque, y del marcaje individual y reducción de espacios en defensa.
Por último, también se debe dar una cierta importancia a algunos aspectos reglamentarios, como las normas más básicas del juego y aquéllas que hacen hincapié en la seguridad en él, como la de no elevar la bola o el stick con un jugador cerca.
Objetivos de la familiarización con el stick
Los objetivos se establecerán a favor del juego individual para, posteriormente, evolucionar hacia el juego colectivo, que será el final de esta etapa.
- la familiarización con los elementos del juego: stick, campo, bola
- la comprensión del juego
- la adquisición de recursos individuales y la búsqueda de soluciones al enfrentamiento individual
- la integración de los recursos individuales en el juego colectivo
- la práctica del juego y la adquisición de hábitos deportivos
En este artículo se tratarán los ejercicios más básicos como son los de empuñadura, posición básica para recibir la bola y desplazarse y conducción. Teniendo en cuenta que se trata de un programa de iniciación, a continuación se expondrán las sesiones tipo que se pueden utilizar, si bien estas sesiones estarán, lógicamente, sujetas a variaciones en función tanto del proceso de aprendizaje de los niños como del tiempo disponible.
El equipo y la seguridad
Todo jugador de hockey sobre césped debe tener estas herramientas básicas de protección. Las espinilleras se asemejan a las del fútbol, pero con un poco más de protección para los tobillos. Es posible usar calcetines debajo de ellas de forma que sean más cómodas. Si bien los protectores bucales siempre suelen ser incómodos, constituyen el equipo de protección más importante que tienes a tu disposición.
Los guantes y las gafas protectoras son piezas de equipo opcionales. En muchos casos, a los jugadores les gusta usarlos para obtener una protección adicional, aunque pueden ser incómodos.
El hockey sobre césped es un deporte físico que involucra correr mucho, el contacto con otros jugadores y una pelota dura, por lo que a veces podrías lastimarte.
Debes tener cuidado de sentirte cómodo con usar las espinilleras, un protector bucal y guantes si eliges usarlos. No levantes el palo por encima de la cintura, ya que alguien podría lastimarse o podrías recibir una penalidad.
Los partidos de hockey sobre césped se llevan a cabo sobre césped o hierba artificial, como ocurre con el fútbol, el fútbol americano y otros deportes al aire libre. El calzado para hockey sobre césped tiene tacos pequeños de goma en la parte inferior para que no te resbales al correr.
Cómo elegir y conocer el stick
Existe una gran cantidad de marcas, por lo que debes comparar precios y conseguir un palo que se sienta cómodo en tus manos. Un buen palo te llegará a alrededor de la cadera al sujetarlo con la punta apoyada completamente contra el suelo.
Experimenta con el palo y dedica un poco de tiempo a empujar la pelota pequeña y dura que se emplea en los partidos de hockey sobre césped. Un palo de hockey sobre césped pesa en promedio alrededor de 600 g (21 onzas).
En muchos casos, los atacantes optan por palos más livianos que puedan maniobrarse con mayor facilidad. Asimismo, muchos jugadores tienen como mínimo dos palos por si acaso jueguen en distintas posiciones.
Todos los palos tienen un lado plano y uno redondeado, siendo el lado plano la parte con la que golpeas la pelota. Esta última está hecha de plástico y tiene el tamaño aproximado de una pelota de golf.
Las tres empuñaduras básicas
A la forma de agarrar el stick se le llama empuñadura o toma, y varía dependiendo de los gestos técnicos a realizar.
Es importante que los jugadores aprendan a usar las distintas tomas al inicio de su formación, en las etapas más inferiores. No vale con agarrar el palo de forma instintiva, porque hacerlo de cualquier manera implica una mala ejecución de la técnica y esto, a su vez, influye de manera negativa en la táctica.
Existen más empuñaduras de hockey, pero estas 3 son las más básicas y se usan en la mayoría de las técnicas.
Empuñadura de reloj
La primera que se aprende es la de reloj. Es esencial que la uve de la mano izquierda caiga sobre la parte curva del palo. Se usa para el dribbling y el push en carrera.
Gira el palo de forma que el lado plano quede mirando en dirección opuesta a ti. Coloca la mano izquierda sobre el extremo superior del palo y apunta el dedo pulgar hacia abajo en dirección al extremo curvo en la parte inferior.
Coloca la mano derecha alrededor de la parte inferior del mango, es decir, el material blanco o negro de goma o de cuero que termina a alrededor de la mitad del palo.
Empuñadura de aplauso
En la de aplauso, las uves recaen sobre el canto del palo e implica que las dos manos estén juntas. Se usa para gestos técnicos de golpeo, barrido y látigo.
El agarre de aplauso es aquel que por la posición de las manos simula un aplauso.
Empuñadura de sartén
La de sartén, las dos uves están sobre la parte plana del palo y se utilizan para las técnicas de revés y para elevar.
El agarre de sartén se realiza con las manos semi-abiertas, asemejando el tomar un sartén por la parte posterior.
Posición básica para recibir la bola y desplazarse
La posición inicial en el juego tiene que ser la que implique una correcta empuñadura del stick, por lo que esto es lo primero que se debe enseñar al niño. Asimismo, la posición básica para correr será necesaria para, posteriormente, desarrollar correctamente las diferentes acciones del juego.
Se debe mentalizar al niño en los siguientes principios:
- mantener los pies separados y flexionados, quedando el centro de gravedad ligeramente bajo
- tener la cabeza levantada, para obtener un amplio campo visual que permita observar el desarrollo del juego
- situar la cara plana del stick en dirección a la bola
Al estar agachado, debes flexionar tu cuerpo por la cintura y empujar el palo hacia afuera frente a ti. El extremo curvo del palo debe permanecer con firmeza en el suelo y el lado plano debe mirar hacia afuera.
Ten cuidado de que tu pecho se mantenga elevado de forma que te sea posible ver el campo delante de ti. Esta posición agachada se mantiene durante la mayor parte del tiempo en el campo. El único momento en el que te paras derecho es al correr tras la pelota o estar de pie en tu lugar.
Debes apuntar a la pelota y alinear el pie izquierdo con ella. Tu pie derecho debe encontrarse detrás de ti para brindarte apoyo. La pelota debe permanecer a alrededor de un palo de distancia de tu cuerpo.
Debes tratar de que la pelota permanezca en la misma posición en relación con tu cuerpo en todo momento. No dejes que se acerque o se aleje demasiado de tu cuerpo o, de lo contrario, será difícil controlarla. En caso de que la pelota se te escape, no flexiones la espalda sino, en cambio, acércate a ella.
Sesión 1: empuñadura y posición básica
Antes de aprender esta empuñadura y posición básica, es conveniente realizar una serie de ejercicios de contacto con el stick y con el campo.
Ejercicio 1: presa del stick
Para familiarizarse con el stick, se empieza soltándolo y recogiéndolo en el suelo o en el aire, pasándolo de un compañero a otro, etc.
Ejercicio 2: manipulación del stick
En este caso, se pueden realizar giros del stick, equilibrios sobre el dedo o sobre la cabeza, estáticos o en movimiento, etc.
Ejercicio 3: contacto del stick con la bola
Ejercicios como golpes a la bola son muy útiles para sentir el contacto del stick con ella, ya sea utilizando una mano o las dos.
Ejercicio 4: control básico en línea recta
Practica empujar y jalar el puck en línea recta, manteniendo un ritmo constante. Asegúrate de que ambas manos trabajen en coordinación: la mano superior guía el movimiento y la inferior controla la fuerza.
Este ejercicio es perfecto para crear una conexión natural con tu stick.
Sesión 2: conducción con el derecho
La conducción con el derecho es, quizá, el fundamento técnico más básico, ya que permitirá el desplazamiento por todo el campo con posibilidades de enlazar jugadas.
Se debe hacer especial énfasis en que se mantenga la correcta posición del cuerpo, la empuñadura del stick adecuada mientras se conduce, y una distancia adecuada entre el jugador y la bola.
Ejercicio 1: conducción frontal entre compañeros
Con dos grupos de jugadores unos enfrente de otros, a unos 10 metros de distancia, se trata de conducir la bola hacia un compañero de los de enfrente que, al recibirla, vuelve hacia el otro grupo conduciendo de derecho y así sucesivamente.
Se debe hacer hincapié en que la bola no se separe mucho del stick y en levantar la cabeza.
Ejercicio 2: conducción de derecho con cambio de dirección
Se conduce la bola con el derecho del stick hasta un cono situado a unos 10 metros, y al llegar a éste se gira a derecha o izquierda para volver al punto de partida y dejar la bola al siguiente jugador, que repite el proceso.
Lo más importante es que el jugador, en el giro a la izquierda, adelante la bola, y en el giro a la derecha, adelante el cuerpo respecto de aquélla.
Ejercicio 3: conducción con el derecho y cabeza levantada
En este ejercicio hay que conducir la bola unos 10 metros hacia un compañero, que va mostrando dedos para que el que conduce diga cuántos tiene, y forzar así el que lleve la vista arriba.
Una habilidad crucial en el hockey es poder manejar el puck sin necesidad de mirarlo constantemente. Practica este ejercicio manteniendo tu cabeza en alto mientras mueves el puck de un lado a otro.
Ejercicio 4: conducción frontal con el derecho
Dos grupos de jugadores enfrente unos de otros han de conducir las bolas hasta donde están los contrarios, estando así forzados a levantar la vista para no chocar.
Ejercicio 5: conducción con el derecho y cambio de dirección
Se forma un cuadrado de 10 por 10 metros con dos jugadores situados en esquinas opuestas, y se trata de conducir la bola hasta que se complete el recorrido, ganando el que llega primero a su punto de partida.
También se puede hacer con cuatro jugadores en forma de relevos, haciendo dos veces el recorrido.
Ejercicio 6: persecución en un cuadrado
En el mismo cuadrado del anterior, se sitúan dos jugadores, uno con bola y otro sin ella, de forma que éste tiene que perseguir a aquél y tocar la bola antes de que llegue al punto de partida.
Conducción derecho-revés
Ejercicio 7: conducción derecho-revés estática
Realizar el movimiento derecho-revés con el stick sobre la bola sin apenas desplazarla, dando tan sólo un ligero toque.
Se debe evitar el giro de la mano derecha y hay que mantener en todo momento el centro de gravedad bajo, con las piernas separadas y ligeramente flexionadas.
Coloca la pelota frente a ti y tu palo junto a ella. Teniendo a la pelota a tu izquierda, dale un golpe hacia la derecha y luego gira el palo con la mano izquierda hasta que el lado plano quede a la derecha de la pelota. Golpea la pelota de regreso hacia tu izquierda y repite el procedimiento durante el mayor tiempo posible.
Ejercicio 8: conducción derecho-revés dinámica
Conducir hacia delante unos 20 metros, intentando dar un golpe de derecho y otro de revés.
Se puede hacer por parejas para ver quién termina antes el recorrido dando un mínimo de golpes previamente fijado, y también hacerlo entre dos líneas paralelas de las cuales no puede salir la bola.
Ejercicio 9: conducción derecho-revés en espacio compartido
En un cuadrado de 10 por 10 metros, ocho jugadores deben conducir derecho-revés durante un minuto sin chocarse. Los que choquen van quedando eliminados.
Ejercicio 10: protección de la bola
En un cuadrado de 10 por 10 metros, cinco jugadores conducen sus bolas y otro intenta tocarlas con el stick, quedando eliminado el jugador cuya bola sea tocada antes de 30 segundos.
Ejercicio 11: conducción con detención
El jugador debe conducir la bola, con el derecho o con el revés, y de repente, a una señal determinada, reducir la velocidad hasta pararse completamente colocando la cara plana del stick al otro lado de la bola y en sentido contrario al de su desplazamiento.
El que primero consiga detenerse por completo gana.
Ejercicios de movilidad del stick
El movimiento de muñeca durante el juego, sin necesidad de estar en movimiento, marca la diferencia en el manejo del stick.
Para trabajar sobre ello vamos a comenzar con 4 ejercicios que puedes hacer tanto sobre hielo como fuera de él. A continuación verás algunos ejercicios que deberías practicar con tus patines, pero sin patinar. Así podrás centrarte solo en tus manos.
Sin embargo, recomendamos hacer esta rutina con los patines puestos para simular, lo máximo posible, las condiciones del juego. Intenta mantener la cabeza alta y no mirar el puck.
Toques rápidos
Para este ejercicio, mueve el puck rápidamente de un lado a otro frente a ti, usando solo la punta del stick.
Comienza despacio para enfocarte en la técnica y luego aumenta la velocidad gradualmente. Este ejercicio fortalece tus reflejos y te prepara para momentos de alta presión en el juego.
Círculos alrededor de un cono
En este ejercicio, usa el puck para trazar círculos alrededor de un cono o cualquier objeto en el suelo.
Varía la dirección y el tamaño de los círculos para aumentar el desafío. Este movimiento refuerza tu control del puck mientras te ayuda a mejorar la fluidez en tus movimientos.
Es especialmente útil para situaciones en las que necesitas maniobrar en espacios reducidos.
Zigzag entre conos
Coloca conos o marcas en el suelo formando un zigzag y practica mover el puck entre ellos.
Este ejercicio mejora tu capacidad de reacción y agilidad. Concéntrate en mantener el puck cerca del stick mientras cambias de dirección rápidamente.
Regate en espacios reducidos
Coloca varios conos muy cerca entre sí y practica mover el puck entre ellos sin perder el control.
Este ejercicio es ideal para mejorar tu habilidad en situaciones donde los oponentes están muy cerca. Concéntrate en mantener el puck pegado al stick y usa movimientos cortos pero precisos.
Manejo del stick en movimiento
Durante el partido, tendrás que manejar el stick en transición. Esta rutina puedes trabajarla en el espacio que dispongas.
Conducir la bola exige coordinar las manos, la postura, la velocidad, la percepción del espacio y la capacidad de cambiar de dirección sin perder el control.
Una buena regla general es que hagas los ejercicios una y otra vez hasta que te queme el antebrazo. Entonces para, descansa y repite.
Conducción con cambio de dirección
Coloca conos o marcas en el suelo formando un zigzag y practica mover el puck entre ellos. Concéntrate en mantener el puck cerca del stick mientras cambias de dirección rápidamente.
En el giro a la izquierda, adelanta la bola, y en el giro a la derecha, adelanta el cuerpo respecto de aquélla.
Manejo con una sola mano
Intenta manejar el puck usando solo una mano.
Esto no solo fortalecerá tu brazo dominante, sino que también te enseñará a distribuir tu peso y a mantener el equilibrio mientras manejas el puck.
Es un ejercicio avanzado, pero muy útil para situaciones en las que necesitas liberar tu otra mano para proteger el puck o controlar a un oponente.
Pases y recepciones en movimiento
Un buen manejo del stick no solo se trata de mantener el puck contigo, sino también de interactuar con tus compañeros de equipo.
Practica enviar y recibir pases mientras te desplazas por la pista. Este ejercicio te ayudará a perfeccionar la precisión de tus pases y a mejorar tu coordinación durante el movimiento.
Recepción y control de la bola
Cuando estés mirando hacia la pelota, debes bajar el palo hacia el suelo y apoyar el borde redondeado contra él, usándolo para detener la pelota. Quizás sea necesario que retrocedas un poco para hacer que la pelota baje la velocidad antes de detenerla.
Inclina el palo hacia adelante para así hacer que la pelota se detenga. Al atraparla, puedes controlarla de forma que hagas pases y tiros más precisos.
Recibe la pelota con suavidad. Imagina que es un huevo, pero, en lugar de romperse al golpearla con demasiada fuerza, se irá rodando y el otro equipo la conseguirá.
Puedes practicar pidiéndole a alguien que te pase la pelota hasta que te sientas cómodo con detenerla.
Push, pase y golpeo
Push
Colócate frente a la pelota, posicionándola un poco más adelante que tú. Baja la cabeza del palo hacia la pelota y, al hacer contacto con ella, apoya tu peso sobre tu pie delantero.
Este es el que se encuentra más cerca del lugar hacia dónde quieres que vaya la pelota.
Un pase sweep o push constituye un pase básico con el que obtienes una gran cantidad de control y precisión si necesitas pasarle la pelota a un compañero de equipo.
Uno de tus pies debe mantenerse cerca de la pelota y el otro detrás de ti. Al moverte para golpear la pelota, debes llevar el pie trasero hacia adelante como una forma de generar potencia.
Los pases sweep se asemejan a la forma como se golpea la pelota en el minigolf. Termina el movimiento del palo, pero sin intentar golpear la pelota.
No olvides que vas a empujar la pelota hacia donde quieras que vaya.
Flick o tiro elevado
El tiro elevado o flick es un push cuyo objetivo final es elevar la bola. Con la cara abierta del palo se empuja hacia arriba, se utiliza para pases elevados o tiros a gol.
La seguridad debe tener prioridad, por lo que también se debe dar importancia a la norma de no elevar la bola o el stick con un jugador cerca.
Pase gancho
Coloca el palo en paralelo al suelo de forma similar a cuando vayas a detener la pelota. Luego, envuelve la parte enroscada del palo alrededor de la pelota, trasladando tu peso de tu pie trasero al delantero a la par que oscilas el palo hacia adelante en un solo movimiento fluido.
Mantén el equilibrio y genera fuerza empleando las piernas. No te inclines hacia adelante más de lo necesario para llegar a la pelota.
Mediante el pase gancho, es posible llegar a las pelotas que no estén a tu alcance. Es probable que al principio no parezcan tan precisos como los pases sweep, así que no debes dejar de practicar.
Pegada o hit
Cuando se quiere golpear fuerte la bola, ya sea para un pase a larga distancia o un tiro a gol, se realiza un balanceo del palo hacia arriba y luego se baja hacia la bola.
Las rodillas se flexionan para una mayor eficacia. Con las manos juntas, puede ser sobre el pie derecho o izquierdo.
El palo sigue una trayectoria de arriba hacia abajo y de atrás hacia delante, simulando una letra “C”. El peso del cuerpo se transfiere de la pierna trasera a la delantera y el golpe se realiza con la ayuda de los brazos desde el hombro.
La tomada es similar a la que utilizamos para tomar un sartén y la pelota se impacta con el canto del palo el cual se encuentra paralelo al piso. Los nudillos deben pasar rozando el piso.
Látigo
Cuando se requiere que el pase tenga más velocidad que fuerza, se realiza un balanceo del palo hacia la cintura y luego se baja hacia la bola, se usa regularmente durante el transcurso del partido para dar pases a los compañeros.
Ejercicios para mejorar el control sin mirar
Intenta mantener la cabeza alta y no mirar el puck. Una habilidad crucial en el hockey es poder manejar el puck sin necesidad de mirarlo constantemente.
Puedes usar espejos o grabarte para asegurarte de que estás manteniendo la postura correcta. Este hábito te permitirá concentrarte en el juego y anticiparte a las jugadas del oponente.
En la conducción frontal entre compañeros, el jugador que conduce debe decir cuántos dedos muestra el compañero. De esta forma se fuerza a que lleve la vista arriba.
En la conducción frontal con el derecho, dos grupos de jugadores han de conducir las bolas hasta donde están los contrarios, estando así forzados a levantar la vista para no chocar.
Aplicación en situaciones de juego
El objetivo de los ejercicios no es repetir movimientos de forma aislada, sino integrar el control del stick en situaciones cada vez más parecidas al juego.
La posesión, la conservación de la bola y los apoyos son especialmente importantes en ataque, mientras que el marcaje individual y la reducción de espacios tienen un papel fundamental en defensa.
Debes tratar de optar por la posición que sea más adecuada para ti. Quizás incluso puedas jugar en diversas posiciones a veces.
Un equipo de hockey sobre césped abarca 11 jugadores, aunque la formación que elija el entrenador determinará la cantidad de atacantes, mediocampistas y defensores que haya en el campo.
Los atacantes anotan goles, mientras que los defensores bloquean goles y los mediocampistas hacen un poco de ambos.
Simulación de partido
Nada como poner a prueba tus habilidades en un contexto real. Organiza un mini partido con amigos o compañeros de equipo y enfócate en aplicar los ejercicios que has practicado.
Esto no solo consolidará tus habilidades, sino que también te dará la confianza necesaria para usarlas en competiciones reales.
Debes practicar con frecuencia, pero también divertirte jugando. La comunicación es clave. Debes estar en sintonía con tus compañeros.
Errores que conviene evitar
- No dejes que la bola se aleje demasiado del stick.
- No mantengas la cabeza baja durante toda la conducción.
- No gires la mano derecha durante la conducción derecho-revés estática.
- No levantes el palo por encima de la cintura.
- No golpees la parte trasera del palo de tu oponente ni lo bloquees físicamente de una jugada, ya que esto podría generar tiros de penal.
- Al regatear la pelota, debes tratar de no extender los dedos hacia afuera.
- No golpees la pelota con demasiada fuerza al practicar la recepción.
- No te inclines hacia adelante más de lo necesario para llegar a la pelota.
Debido a que el hockey sobre césped es un deporte de equipo, la comunicación es clave. Debes estar en sintonía con tus compañeros.
Debes ser ingenioso y tratar de lograr que la pelota toque los pies de un jugador contrario. Debido a que no está permitido usar los pies, se le otorgará un tiro libre a tu equipo.
Al momento de golpear una pelota, imagina que la golpeas en el mismo centro. Si te enfocas en su “centro de gravedad” y la golpeas de forma recta, le darás la potencia máxima.
Organización de la práctica
La clave para mejorar tu juego es ponerte tus patines tantas veces como puedas, aunque sean solo 20 minutos al día. Recuerda centrarte en tu estado físico y la técnica.
Debes mantenerte en forma, sobre todo si eres mediocampista. Es necesario que todos los jugadores puedan correr sin cansarse.
No olvides que, durante un partido, se corre sujetando y utilizando el palo. De este modo, podrás acostumbrarte a llevarlo en un partido.
Rebota la pelota a lo largo de la extensión plana del palo, regatea a donde vayas, y trabaja en girar junto con la pelota, tirar de ella hacia ti y pasarla a un compañero de equipo.
Cada acción es útil para que seas un mejor jugador de hockey sobre césped.
Dominar el manejo del stick no sucede de la noche a la mañana, pero con práctica constante y dedicación, los resultados serán evidentes.
