Estadios del niño y sus características principales

La infancia es el período de la vida humana que transcurre desde el nacimiento hasta la pubertad. Sin embargo, su delimitación exacta varía según el enfoque. Desde un punto de vista jurídico, la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas define como niño a toda persona menor de 18 años.

Desde la perspectiva del desarrollo, los niños atraviesan etapas con características físicas, cognitivas, emocionales, lingüísticas y sociales diferenciadas. Estas divisiones son orientativas, porque los límites entre las fases son difusos y cada niño adquiere habilidades a su propio ritmo.

Qué significa hablar de estadios del niño

Comprender las características de la infancia en cada etapa del desarrollo es fundamental tanto para las familias como para los profesionales que acompañan a niños y niñas en su crecimiento. Desde el período intrauterino hasta la etapa escolar, cada fase presenta cambios físicos, cognitivos, emocionales y sociales.

Estos condicionan el aprendizaje, la conducta y el bienestar del menor. Conocerlos permite acompañar ese proceso de forma consciente, detectar posibles retrasos y ofrecer el entorno más adecuado para cada momento.

El desarrollo infantil no ocurre en el vacío. Factores como el tipo de crianza, el entorno familiar, el acceso a estimulación temprana y el contexto socioeconómico condicionan de manera significativa cómo cada niño transita las diferentes fases.

Una crianza natural y consciente, acompañada de espacios de aprendizaje adecuados, favorece un desarrollo óptimo en todas las dimensiones: física, cognitiva, emocional y social.

Áreas principales del desarrollo infantil

Las etapas suelen clasificarse en cinco áreas principales: crecimiento físico, desarrollo cognitivo, desarrollo afectivo y social, desarrollo del lenguaje, y desarrollo sensorial y motor.

  • Desarrollo motor: incluye el control del cuerpo y la coordinación de movimientos. Se divide en motricidad gruesa, como gatear o caminar, y motricidad fina, como sujetar un lápiz.
  • Desarrollo cognitivo: se relaciona con el pensamiento, la resolución de problemas y la capacidad de aprendizaje. Aquí influyen factores como la memoria, la atención y la percepción.
  • Desarrollo del lenguaje: implica la comprensión y producción del lenguaje hablado o escrito. Es un proceso fundamental para la comunicación y el aprendizaje académico.
  • Desarrollo socioemocional: se refiere a la capacidad de reconocer emociones, relacionarse con los demás y regular el comportamiento. Es clave para la integración social del niño.

Durante los primeros años de vida, el cerebro infantil experimenta cambios fundamentales que forman la base del aprendizaje y el comportamiento a lo largo de la vida. Una introducción al desarrollo infantil implica comprender que este proceso abarca transformaciones físicas, cognitivas, emocionales y sociales desde el nacimiento hasta la adolescencia, incluyendo la adquisición de habilidades infantiles esenciales como el lenguaje, la motricidad, la memoria y la interacción social.

Si bien cada niño se desarrolla a su propio ritmo, existen hitos generales que permiten evaluar su progreso. Además de los factores biológicos, el entorno juega un papel clave en este proceso: la estimulación temprana, el afecto y una educación adecuada son determinantes para un desarrollo integral y equilibrado.

Áreas del desarrollo infantil por edades

Período prenatal: antes del nacimiento

Aunque la infancia se asocia habitualmente al nacimiento, el desarrollo comienza antes. En esta etapa, los sentidos del bebé se perfeccionan progresivamente, siendo el oído el canal de aprendizaje principal.

Las estructuras biológicas aún están en proceso de maduración, y la capacidad de memorización es básica. Es especialmente relevante en los casos de parto prematuro, ya que aumenta el riesgo de anomalías en el desarrollo.

Esta fase incluye el periodo fetal precoz y el tardío, e involucra procesos de rápida formación y perfeccionamiento de los sentidos. Hay que tener presente que, aunque en esta etapa se depende totalmente de los demás, ya se producen los principales aprendizajes, especialmente a través del oído.

Sin embargo, estos están sujetos a un tipo de memorización muy simple y básico. En esta etapa de la vida se caracteriza por el hecho de que ni las estructuras biológicas del organismo han madurado, ni el niño o niña ha tenido la oportunidad de aprender a partir de la inmersión en un ambiente social y sensorialmente estimulante.

Período neonatal: de 0 a 28 días

El primer mes de vida es considerado uno de los más críticos del desarrollo infantil. El recién nacido ya distingue fonemas y comienza a comunicarse con su entorno más cercano, aunque sin dominar el lenguaje.

En el período neonatal los bebés aprenden las principales regularidades del mundo que les rodea y se establece la comunicación más directa con otros seres humanos, si bien aún no se está en condiciones de entender el concepto del «yo» y «tú» ya que aún no se domina el lenguaje.

Ya desde los primeros días los bebés muestran una asombrosa facilidad para distinguir fonemas y, de hecho, son capaces de discriminar diferentes idiomas por cómo suenan. Esta es una habilidad que se va perdiendo en los primeros meses de vida.

A nivel físico, el cuerpo comienza a crecer con mayor ritmo que la cabeza. En esta etapa se empieza a producir el crecimiento de todo el cuerpo menos de la cabeza. Además, en esta fase se es muy vulnerable, y la muerte súbita es mucha más frecuente en este espacio de tiempo.

Hitos del desarrollo durante el primer mes

Movimiento

  • Agita sus brazos con movimientos bruscos y erráticos.
  • Lleva sus manos al alcance de sus ojos y boca.
  • Mueve la cabeza de lado a lado mientras está boca abajo.
  • Su cabeza cae hacia atrás si no tiene soporte.
  • Mantiene sus manos empuñadas con fuerza.
  • Tiene movimientos reflejos fuertes.

Visión y audición

  • Enfoca a una distancia de 8 a 12 pulgadas (20 a 30 cm).
  • Sus ojos se desvían y a veces se cruzan.
  • Prefiere patrones en blanco y negro o de mucho contraste.
  • Prefiere los rostros humanos a cualquier otro patrón.
  • La audición ha madurado por completo.
  • Reconoce algunos sonidos.
  • Puede que voltee hacia sonidos y voces familiares.

Olfato y tacto

  • Prefiere los olores dulces.
  • Evita los olores amargos o ácidos.
  • Reconoce el aroma de la leche materna de su mamá.
  • Prefiere las sensaciones suaves a las ásperas.
  • No le gusta que le carguen de manera fuerte o abrupta.

Señales de alerta durante las primeras semanas

Si durante la segunda, tercera o cuarta semana de vida, tu bebé muestra alguna de las siguientes señales de retraso en el desarrollo, informa a tu pediatra.

  • Succiona poco y se alimenta lentamente.
  • No parpadea cuando le muestran una luz brillante.
  • No enfoca ni sigue un objeto cercano que se mueve de lado a lado.
  • Rara vez mueve sus brazos y piernas: muestra rigidez.
  • Sus extremidades parecen ser excesivamente flexibles o blandas.
  • La mandíbula inferior tiembla constantemente, aún cuando no está llorando o experimentando alguna gran emoción.
  • No responde a sonidos fuertes.

Período lactante o postneonatal: de 1 a 12 meses

Esta sigue siendo una de las etapas de la infancia más tempranas, pero, a diferencia de la etapa anterior, los cambios físicos y psicológicos son más fáciles de notar, dado que hay más cambios cualitativos en el comportamiento.

En la etapa lactante se empieza a desarrollar una musculatura suficiente para mantener una postura erguida y, además, hacia los 6 meses se empieza a emitir balbuceos y falsas palabras.

También se aprende a coordinar partes del cuerpo para que sea sencillo moverlos a la vez con precisión, lo que se relaciona con el desarrollo motor fino.

La lactancia es un elemento muy importante en esta fase del crecimiento, ya que proporciona tanto alimento como un canal de comunicación con la madre que permite que se estrechen lazos afectivos.

Hitos alrededor de los 3 meses

Movimiento

  • Levanta la cabeza y el pecho cuando está boca abajo.
  • Sostiene el torso con sus brazos cuando está boca abajo.
  • Estira las piernas y patea cuando está boca abajo o boca arriba.
  • Abre y cierra las manos.
  • Empuja sus piernas hacia abajo al apoyar sus pies en una superficie firme.
  • Lleva sus manos a la boca.
  • Empuja objetos colgantes con las manos.
  • Agarra y agita juguetes con sus manos.

Visión, audición y comunicación

  • Observa los rostros con atención.
  • Sigue objetos que se mueven.
  • Reconoce objetos y personas familiares a distancia.
  • Comienza a utilizar sus manos y ojos de manera coordinada.
  • Sonríe al sonido de tu voz.
  • Empieza a balbucear.
  • Empieza a imitar algunos sonidos.
  • Gira la cabeza hacia la dirección del sonido.
  • Comienza a desarrollar una sonrisa social.
  • Disfruta jugar con otras personas y es posible que llore cuando el juego se detiene.
  • Utiliza más su rostro y su cuerpo para comunicarse y expresarse.
  • Imita algunos movimientos y expresiones faciales.

Hitos alrededor de los 7 meses

Movimiento

  • Se voltea en ambos sentidos, de estar boca abajo hacia boca arriba y de boca arriba hacia abajo.
  • Se sienta apoyándose en sus manos, y luego sin apoyarse.
  • Apoya todo el peso de su cuerpo sobre sus piernas.
  • Agarra cosas con una mano.
  • Transfiere un objeto de una mano a la otra.
  • Usa el agarre de rastrillo, no el agarre de pinza.

Visión

  • Desarrolla la visión a todo color.
  • La visión a distancia madura.
  • Mejora su capacidad de seguir objetos en movimiento.

Lenguaje y comunicación

  • Responde a su propio nombre.
  • Comienza a responder cuando le dicen “no”.
  • Distingue las emociones según el tono de voz.
  • Responde a sonidos haciendo sus propios sonidos.
  • Usa la voz para expresar alegría y desagrado.
  • Balbucea consonantes seguidas.

Desarrollo cognitivo y social

  • Encuentra objetos parcialmente ocultos.
  • Explora con las manos y la boca.
  • Se esfuerza por alcanzar objetos que están fuera de su alcance.
  • Disfruta los juegos sociales.
  • Se interesa por imágenes en el espejo.
  • Responde a las expresiones de emoción de otras personas y a menudo se muestra feliz.

Hitos alrededor del primer año

Movimiento

  • Se sienta sin ayuda.
  • Se arrastra hacia adelante con apoyo en su vientre, empujando con sus brazos y piernas.
  • Se pone en la posición de cuatro puntos, apoyándose en sus manos y rodillas.
  • Gatea con apoyo en sus manos y rodillas.
  • Pasa de estar en posición sentado a gatear o ponerse boca abajo.
  • Se levanta por su cuenta hasta pararse.
  • Camina agarrándose de los muebles.
  • Se para momentáneamente sin apoyo.
  • Podría llegar a dar dos o tres pasos sin apoyo.

Habilidades de las manos y los dedos

  • Usa el agarre de pinza.
  • Hace chocar dos cubos entre sí.
  • Coloca objetos en un contenedor.
  • Saca objetos del contenedor.
  • Suelta los objetos de forma voluntaria.
  • Empuja cosas con su dedo índice.
  • Trata de imitar trazos.

Lenguaje

  • Presta cada vez más atención al habla.
  • Responde a solicitudes verbales simples.
  • Responde cuando le dicen “no”.
  • Utiliza gestos simples, como mover la cabeza para decir “no”.
  • Balbucea con inflexiones.
  • Dice “papá” y “mamá”.
  • Usa exclamaciones, tales como “¡oh-oh!”.
  • Trata de imitar palabras.

Desarrollo cognitivo y socioemocional

  • Explora objetos de muchas maneras diferentes, sacudiendo, golpeando, arrojando y dejándolos caer.
  • Encuentra fácilmente objetos ocultos.
  • Mira hacia la fotografía correcta cuando se nombra la imagen.
  • Imita gestos.
  • Comienza a usar los objetos correctamente, como beber de un vaso, cepillarse el cabello, marcar los números en un teléfono, escuchar por el auricular.
  • Muestra timidez o ansiedad con personas desconocidas.
  • Llora cuando su madre o su padre se van.
  • Disfruta imitar a las personas en juegos.
  • Muestra preferencias específicas hacia ciertas personas y juguetes.
  • Pone a prueba las reacciones de sus padres ante sus acciones durante la hora de comer.
  • Pone a prueba las reacciones de los padres ante sus comportamientos.
  • Podría sentir miedo en algunas situaciones.
  • Prefiere a la madre y/o al cuidador principal por encima de todas las demás personas.
  • Repite sonidos o gestos para llamar la atención.
  • Se alimenta con sus dedos.
  • Extiende el brazo o la pierna para ayudar cuando le están vistiendo.

Señales de alerta durante el primer año

Debido a que cada bebé se desarrolla a su manera particular, es imposible decir exactamente cuándo o cómo perfeccionará tu hijo una habilidad determinada. Los hitos del desarrollo enumerados aquí te pueden dar una idea general de los cambios que puedes esperar, pero no te alarmes si el desarrollo de tu bebé toma un curso ligeramente diferente.

  • Muestra rigidez, con sus músculos tensos.
  • Parece demasiado flexible, como una muñeca de trapo.
  • La cabeza se sigue yendo hacia atrás al sentarse.
  • Alcanza las cosas solamente con una mano.
  • Se rehúsa a que le abracen o acurruquen.
  • No muestra afecto hacia la persona que le cuida.
  • Parece no disfrutar la cercanía de la personas.
  • Uno o ambos ojos se mueven hacia adentro o hacia afuera constantemente.
  • Lagrimeo persistente, secreción ocular o sensibilidad a la luz.
  • No responde a los sonidos a su alrededor.
  • Tiene dificultad para llevar objetos a su boca.
  • A los 5 meses todavía no se voltea en ninguna dirección.
  • Parece inconsolable por las noches después de los cinco meses.
  • No sonríe espontáneamente a los cinco meses.
  • No se puede sentar con ayuda a los seis meses.
  • No se ríe ni emite chillidos a los seis meses.
  • No intenta agarrar objetos activamente entre los seis y los siete meses.
  • A los siete meses, no sigue los objetos con ambos ojos cuando están cerca o cuando están lejos.
  • No soporta algo de peso en sus piernas a los siete meses.
  • No trata de llamar la atención a través de alguna acción a los siete meses.
  • No balbucea a los siete meses.
  • A los ocho meses, no muestra interés en juegos como el de esconderse y luego aparecer.

Primera infancia: de 1 a 3 años

La primera infancia va del primer al tercer año de edad, y coincide aproximadamente con la etapa en la que los niños y las niñas asisten a la guardería.

Esta fase marca un salto cualitativo en el desarrollo lingüístico y cognitivo. Los niños pasan de palabras sueltas a frases simples, y centran su atención en conceptos relacionados con su propia experiencia sensorial.

También adquieren el control de esfínteres y muestran una intensa curiosidad por el mundo. Según Jean Piaget, esta curiosidad era justamente el motor del aprendizaje.

En esta fase el pensamiento es fundamentalmente egocéntrico en el sentido de que cuesta mucho imaginarse lo que piensan o creen los demás. En cuanto a los cambios físicos, el tamaño del tronco y de las extremidades sigue creciendo, y la diferencia de tamaño entre la cabeza y el resto del cuerpo se reduce.

Características principales

  • Los niños pasan de palabras sueltas a frases simples.
  • Centran su atención en conceptos relacionados con su propia experiencia sensorial.
  • Adquieren el control de esfínteres.
  • Muestran una intensa curiosidad por el mundo.
  • Desarrollan una voluntad marcada de explorar y descubrir cosas.
  • El tronco y las extremidades crecen de forma progresiva.
  • La proporción entre cabeza y cuerpo se equilibra.

Hitos frecuentes entre los 15 y los 24 meses

  • Camina sin ayuda.
  • Jala juguetes de arrastre mientras camina.
  • Carga un juguete grande o varios juguetes más pequeños mientras camina.
  • Empieza a correr.
  • Se para de puntillas.
  • Patea una pelota.
  • Sube y baja de los muebles sin ayuda.
  • Sube y baja escaleras apoyándose en el pasamanos.
  • Hace garabatos de forma espontánea.
  • Gira un recipiente para verter el contenido.
  • Construye torres de cuatro bloques o más.
  • Podría usar una mano con más frecuencia que la otra.
  • Apunta hacia un objeto o imagen cuando se lo mencionan.
  • Reconoce los nombres de las personas, así como objetos y partes del cuerpo que le son familiares.
  • Dice varias palabras sueltas, aproximadamente entre los quince y los dieciocho meses.
  • Usa frases simples, aproximadamente entre los dieciocho y los veinticuatro meses.
  • Utiliza oraciones de dos a cuatro palabras.
  • Sigue instrucciones simples.
  • Repite las palabras que escuchó en la conversación.
  • Encuentra objetos aún cuando están ocultos debajo de dos o tres capas.
  • Empieza a clasificar por formas y colores.
  • Empieza a hacer juegos de simulación.
  • Imita el comportamiento de las demás personas, especialmente adultos y niños mayores.
  • Es cada vez más consciente de que es una persona separada de las demás personas.
  • Muestra cada vez más entusiasmo cuando está en compañía de otros niños.
  • Demuestra una creciente independencia.
  • Empieza a mostrar un comportamiento desafiante.

Señales de alerta entre los 18 meses y los 2 años

  • No puede caminar a los dieciocho meses.
  • No logra desarrollar un patrón maduro de pisada, punta-talón, después de varios meses de caminar, o camina exclusivamente sobre los dedos de los pies.
  • No dice al menos quince palabras a los dieciocho meses.
  • No usa oraciones de dos palabras a los dos años.
  • A los 15 meses, no parece conocer la función de los objetos comunes de su casa.
  • No imita las acciones o palabras al final de este período.
  • No sigue instrucciones simples a los dos años.
  • No puede empujar un juguete con ruedas a los dos años.

Etapa preescolar: de 3 a 5 o 6 años

A lo largo de estos años, los niños desarrollan una mayor independencia y adquieren habilidades sociales y cognitivas.

Las características de la infancia que resaltan en esta fase son los descubrimientos, el ingenio y la curiosidad. Además, tienen total control de los esfínteres y su autocuidado, por lo que son más independientes.

Cuando se integran a otra comunidad, como la escuela, empiezan a relacionarse con otros niños y niñas que son importantes para ellos. Gracias a esto, empiezan a disfrutar de compañías diferentes, a compartir juegos y a alegrarse de sus logros de manera natural.

El período preescolar es también la etapa en la que se gana la capacidad de la Teoría de la Mente, es decir, la habilidad de atribuir intenciones, creencias y motivaciones únicas a los demás.

Esta nueva capacidad enriquece mucho las relaciones sociales, aunque también permite que la mentira resulte más útil y eficaz como recurso. Aquí la capacidad para pensar en términos abstractos se desarrolla más, en parte porque empiezan a tratar habitualmente con comunidades amplias que no son únicamente el padre y la madre.

Características sociales, emocionales y cognitivas

  • Los niños empiezan a jugar de forma más imaginativa, creando escenarios y situaciones que reflejan el mundo que les rodea.
  • Se produce una explosión en el desarrollo del lenguaje, lo que permite a los niños comunicarse y expresar sus pensamientos y emociones con mayor claridad.
  • Interactúan cada vez más con sus pares, aprendiendo a compartir, tomar turnos y desarrollar habilidades sociales básicas.
  • Surge la etapa de obstinación como expresión de la necesidad de diferenciación.
  • Empiezan a llegar a pactos, negociar y buscar dar una imagen concreta.
  • Empiezan a ajustar su comportamiento a los roles de género.
  • Desarrollan una mayor independencia.
  • Participan en juegos de fantasía.
  • Cooperan con otros niños.
  • Negocian soluciones para los conflictos.
  • Se expresan con una amplia gama de emociones.

Habilidades frecuentes a partir de los 3 años

  • Trepar bien.
  • Subir y bajar escaleras alternando los pies.
  • Patear una pelota.
  • Agacharse con facilidad, sin caerse.
  • Correr con facilidad.
  • Realizar trazos verticales, horizontales y circulares con un lápiz o crayón.
  • Pasar las páginas de un libro de a una a la vez.
  • Construir torres de más de seis bloques.
  • Sostener un lápiz en posición de escritura.
  • Enroscar y desenroscar tapas de tarros.
  • Usar oraciones de dos o tres palabras.
  • Hacer funcionar juguetes mecánicos.
  • Relacionar objetos de su hogar con fotos de revistas.
  • Jugar simbólicamente con muñecas, animales o personas.
  • Escoger por formas y color.
  • Completar rompecabezas de tres o cuatro piezas.
  • Imitar a las personas adultas y compañeros o compañeras de juego.
  • Mostrar afecto espontáneamente a familiares y compañeros o compañeras de juego.
  • Tomar turnos para jugar.
  • Entender el concepto de “mío” y “tuyo”.
  • Expresar afecto abiertamente.
  • Expresar una amplia gama de emociones.
  • Separarse con facilidad de los padres.

Desarrollo alrededor de los 3 años

Por lo general, los niños progresan de una etapa del desarrollo a la siguiente, en una secuencia natural y predecible. Pero cada niño crece y adquiere habilidades a su propio ritmo.

Algunos niños pueden estar adelantados en un área, como el lenguaje, pero atrasados en otra, como el desarrollo sensorial y motor.

Crecimiento físico

  • Han aumentado alrededor de 4.4 libras (2 kg) y han crecido alrededor de 3 pulgadas (8 cm) desde que cumplieron dos años.
  • Comienzan a verse más delgados a medida que el abdomen prominente se les aplana gradualmente.
  • Tienen todos los dientes de leche.

Pensamiento y razonamiento

  • Saben su nombre, edad y sexo.
  • Siguen indicaciones de 2 a 3 pasos.
  • Comprenden el concepto de “dos”.
  • Recuerdan una serie de números en vez de contar de veras.
  • Disfrutan de armar rompecabezas que tienen 3 o 4 piezas.
  • La mayoría de los niños también son capaces de clasificar objetos por forma y color.
  • Tienen imaginaciones activas y una rica vida de fantasía.

Desarrollo afectivo y social

  • Experimentan una amplia variedad de emociones.
  • Se separan fácilmente de sus padres.
  • Expresan cariño abiertamente.
  • Pueden demostrar afecto espontáneamente por compañeros de juego conocidos.
  • Entienden el concepto de “mío” y “tuyo”.
  • A veces pueden tener dificultades para compartir juguetes o tener conflictos al jugar con otros.
  • Están interesados en aprender a ir al baño.
  • Muchos se mantienen secos cuando están despiertos.

Desarrollo del lenguaje

  • Aprenden nuevas palabras rápidamente.
  • La mayoría de ellos reconocen y pueden nombrar objetos comunes.
  • Usan plurales, como “libros” para más de un libro.
  • La mayoría de los niños también usan pronombres.
  • Usan frases completas de 4 a 5 palabras.
  • Las personas desconocidas entienden la mayor parte de lo que dicen.
  • A menudo preguntan “por qué” y “qué”.
  • Entienden la mayor parte de lo que oyen.
  • Todavía no pueden expresar completamente sus sentimientos con palabras.

Desarrollo sensorial y motor

  • Corren.
  • Trepan.
  • La mayoría de los niños alternan los pies al subir o a bajar las escaleras.
  • Saltan en el lugar.
  • Pedalean un triciclo.
  • Patean una pelota.
  • Se agachan fácilmente.
  • Copian un círculo.
  • Usan una taza, un tenedor y una cuchara con facilidad.
  • Se visten, aunque todavía suelen necesitar algo de ayuda para prender botones, usar cierres y broches.
  • Vuelven las páginas de un libro una a la vez.
  • Arman una torre de 6 bloques.
  • Sostienen plumas y lápices con el pulgar y el dedo índice.
  • Enroscan y desenroscan tapas de envases.

Desarrollo alrededor de los 4 años

Movimiento

  • Brinca y se para en un pie hasta por cinco segundos.
  • Sube y baja escaleras sin ayuda.
  • Patea una pelota hacia adelante.
  • Lanza la pelota por encima de la cabeza.
  • Atrapa la pelota en rebote la mayoría de las veces.
  • Se mueve hacia adelante y hacia atrás con agilidad.

Habilidades de las manos y los dedos

  • Copia figuras cuadradas.
  • Dibuja a una persona con dos a cuatro partes del cuerpo.
  • Usa las tijeras.
  • Dibuja círculos y cuadrados.
  • Comienza a copiar algunas letras mayúsculas.

Lenguaje

  • Comprende los conceptos de “igual” y “diferente”.
  • Domina algunas reglas básicas de gramática.
  • Se expresa con oraciones de cinco a seis palabras.
  • Habla con suficiente claridad como para que le entiendan personas extrañas.
  • Cuenta historias.

Desarrollo cognitivo y social

  • Nombra correctamente algunos colores.
  • Comprende el concepto de contar y puede que sepa algunos números.
  • Aborda los problemas solamente desde un punto de vista.
  • Comienza a tener un sentido más claro del tiempo.
  • Sigue instrucciones de tres pasos.
  • Recuerda algunas partes de una historia.
  • Participa en juegos de fantasía.
  • Le interesan experiencias nuevas.
  • Coopera con otros niños.
  • Juega a “mamá” o “papá”.
  • Tiene cada vez más inventiva en juegos de fantasía.
  • Se viste y se desviste.
  • Negocia soluciones para los conflictos.
  • Es más independiente.
  • Imagina que varias imágenes desconocidas podrían ser “monstruos”.
  • Se percibe como una persona integral, lo que incluye cuerpo, mente y sentimientos.

Niñez media o etapa escolar: de 6 a 11 o 12 años

La niñez media, también conocida como la etapa de latencia, es un período de relativa estabilidad. Durante esta etapa del desarrollo infantil, los niños siguen creciendo tanto física como emocionalmente y comienzan a establecer su identidad.

La etapa de la niñez media está marcada por la entrada en la educación formal, donde los niños adquieren conocimientos académicos y habilidades cognitivas.

El crecimiento es más lento, pero constante. En esta etapa, los niños comienzan a incorporar hábitos saludables relacionados con la alimentación, el ejercicio y el descanso.

El entorno familiar y social cobra especial relevancia, ya que es el momento en que empieza a configurarse la identidad personal. La influencia del grupo de iguales y el contexto escolar son determinantes para el desarrollo emocional a largo plazo.

Características principales

  • Los niños comienzan a internalizar normas sociales y valores éticos, formando una comprensión básica del bien y el mal.
  • Empiezan a mostrar preferencias e intereses personales, lo que contribuye a la construcción de su identidad individual.
  • El pensamiento lógico comienza a tomar forma.
  • El aprendizaje académico les permite resolver problemas más complejos y comprender conceptos abstractos.
  • Las relaciones con sus compañeros se vuelven más significativas.
  • Las relaciones con los compañeros influyen en el desarrollo de la autoestima y la identidad social.
  • La imagen que se da empieza a tener aún más importancia.
  • El círculo social ajeno a la familia empieza a ser uno de los factores que configuran la identidad de los niños y niñas.
  • La impulsividad también suele ser una característica de esta etapa.
  • Existe una propensión a preferir metas a corto plazo frente a aquellas que se encuentran muy alejadas en el futuro.

El período escolar es la última etapa de la infancia y la que da paso a la adolescencia. En esta fase la capacidad de pensar en términos abstractos y matemáticos se desarrolla mucho, aunque no llega a su máximo.

Los lóbulos frontales empiezan a estar mejor conectados con otras partes del encéfalo, y esto facilita un mejor dominio de las funciones ejecutivas como la gestión de la atención y la toma de decisiones siguiendo estrategias consistentes.

Al final del período escolar el cuerpo empieza a manifestar las señales de la pubertad, marcado por los cambios de voz en los varones y el crecimiento de los senos en las jóvenes, entre otras cosas.

Adolescencia temprana: de 12 a 14 años

La adolescencia temprana es una etapa de transición y cambio significativo. Los niños y adolescentes experimentan una rápida transformación física y emocional a medida que se preparan para la adultez.

  • Se produce un crecimiento acelerado, cambios hormonales y el desarrollo de la sexualidad.
  • Los adolescentes comienzan a cuestionar su identidad y establecer el sentido de sí mismos, además de independencia y autonomía.
  • Se desarrolla el pensamiento abstracto y se abordan cuestiones más complejas a nivel intelectual.
  • Genera vínculos significativos con otros adultos, como profesores y padres de amigos.
  • Establece relaciones de amistad que suelen perdurar hasta la vida adulta.
  • El juego se vuelve realista y surge una importante necesidad de socializar y compartir actividades con su grupo de pares.

Durante este periodo los jóvenes experimentan cambios físicos significativos y desarrollan su identidad, autonomía y pensamiento abstracto.

La búsqueda de identidad y autonomía impulsa la exploración de roles y valores, mientras que las relaciones con los pares juegan un papel clave en la socialización. Además, crece la conciencia social y la responsabilidad, preparando a los jóvenes para asumir un rol activo en la sociedad.

Los cuatro estadios cognitivos de Jean Piaget

Jean Piaget es uno de los psicólogos e investigadores más importantes de la historia, y a él le debemos gran parte de lo que hemos ido descubriendo por medio de la psicología del desarrollo.

Dedicó gran parte de su vida a investigar el modo en el que evolucionan tanto nuestro conocimiento acerca del entorno como nuestros patrones de pensamiento dependiendo de la etapa de crecimiento en la que nos encontramos.

La teoría del desarrollo cognitivo de Piaget es un modelo que explica cómo los niños desarrollan su capacidad para pensar, razonar y comprender el mundo que les rodea.

La teoría de Piaget hace especial hincapié en la infancia, a la que considera una etapa de vital importancia para el desarrollo cognitivo. Es durante este período cuando se establecen las bases del pensamiento, la percepción y el aprendizaje.

La idea que planteó Jean Piaget es que, al igual que nuestro cuerpo evoluciona rápidamente durante los primeros años de nuestras vidas, nuestras capacidades mentales también evolucionan a través de una serie de fases cualitativamente diferentes entre sí.

Piaget señaló que el modo en el que los pequeños actúan, sienten y perciben denota no que sus procesos mentales estén sin terminar, sino más bien que se encuentran en un estadio con unas reglas de juego diferentes, aunque coherentes y cohesionadas entre sí.

Es decir, que la manera de pensar de los niños y niñas no se caracteriza tanto por la ausencia de habilidades mentales típicas de los adultos, como por la presencia de formas de pensar que siguen otras dinámicas muy diferentes, dependiendo de la etapa de desarrollo en la que se encuentren.

El enfoque constructivista

El aprendizaje es para este psicólogo un proceso de construcción constante de nuevos significados, y el motor de esta extracción de conocimiento a partir de lo que se sabe es el propio individuo.

Por lo tanto, para Piaget el protagonista del aprendizaje es el propio aprendiz, y no sus tutores ni sus maestros.

Este planteamiento es llamado enfoque constructivista, y enfatiza la autonomía de la que disponen los individuos a la hora de interiorizar todo tipo de conocimientos.

Según este enfoque, es la persona quien sienta las bases de su propio conocimiento, dependiendo de cómo organiza e interpreta la información que capta del entorno.

La teoría de Piaget destaca que los niños son sujetos activos en la adquisición y construcción del conocimiento. En este sentido, el juego, la exploración y la interacción con el entorno son elementos indispensables en el aprendizaje de los más pequeños.

Esquemas, asimilación, acomodación y equilibrio

Esquemas

Son estructuras cognitivas, un patrón de pensamiento que usamos para organizar y entender la información. Dicho de otra forma, son los patrones mentales que utilizamos para entender el mundo.

Los esquemas nos ayudan a procesar y categorizar experiencias y conocimientos. Son como carpetas en un archivador mental donde guardamos y organizamos la información.

Asimilación

La asimilación es un proceso que ocurre cuando los niños interpretan nuevas experiencias a partir de sus esquemas mentales preexistentes.

Por ejemplo, un niño que ha aprendido el concepto “perro”, animal de cuatro patas, peludo y con cola, puede creer que otro tipo de animales son también perros por tener características similares, aunque sean completamente diferentes.

Acomodación

Por otro lado, la acomodación implica modificar o ajustar los esquemas mentales ya existentes para incorporar nuevas experiencias o información.

Siguiendo con el ejemplo anterior, un niño tendrá que acomodar su esquema mental para distinguir entre “perro” y “gato”, aunque ambos sean peludos y tengan cuatro patas y una cola.

Equilibrio

Este proceso consiste en buscar el equilibrio entre la asimilación y la acomodación. Según la teoría de Piaget, los niños aprenden mejor cuando están en equilibrio.

Este proceso sirve para resolver la confusión o el desequilibrio cuando aprendemos una información que no encaja con lo que ya sabemos. No deja de ser un ciclo de aprendizaje constante, en el que equilibramos lo nuevo con lo que ya conocemos para entender mejor el mundo.

Estadio sensoriomotor: de 0 a 2 años

La primera fase del desarrollo cognitivo que describe la teoría de Piaget es el estadio sensoriomotor. Esta etapa va de los 0 a los 2 años.

Se caracteriza porque los bebés utilizan sus sentidos para aprender sobre el mundo que les rodea. Este tipo de aprendizaje también se conoce como juego funcional.

El desarrollo cognitivo se articula mediante juegos de experimentación, muchas veces involuntarios en un inicio, en los que se asocian ciertas experiencias con interacciones con objetos, personas y animales cercanos.

Por ejemplo, cuando un bebé golpea una mesa con un juguete, se da cuenta de que hace ruido. Esta acción provoca una reacción, por lo que el niño empieza a asociar la causa y el efecto.

Los niños y niñas que se encuentran en esta etapa de desarrollo cognitivo muestran un comportamiento egocéntrico en el que la principal división conceptual que existe es la que separa las ideas de “yo” y de “entorno”.

A pesar de que en la fase sensoriomotriz no se sabe distinguir demasiado entre los matices y sutilezas que presenta la categoría de “entorno”, sí que se conquista la comprensión de la permanencia del objeto.

La permanencia del objeto es la capacidad para entender que las cosas que no percibimos en un momento determinado pueden seguir existiendo a pesar de ello.

Estadio preoperacional: de 2 a 6 o 7 años

La segunda etapa descrita por la teoría de Piaget es el estadio preoperacional, que comprende entre los 2 y los 6 años.

Las personas que se encuentran en la fase preoperacional empiezan a ganar la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, actuar y jugar siguiendo roles ficticios y utilizar objetos de carácter simbólico.

Asimismo, se caracteriza por el juego simbólico y el egocentrismo. Es decir, un niño puede creer que la luna le está siguiendo mientras camina por la calle, puesto que su razonamiento se centra en sí mismo.

Sin embargo, el egocentrismo sigue estando muy presente en esta fase, lo cual se traduce en serias dificultades para acceder a pensamientos y reflexiones de tipo relativamente abstracto.

En esta etapa aún no se ha ganado la capacidad para manipular información siguiendo las normas de la lógica para extraer conclusiones formalmente válidas, y tampoco se pueden realizar correctamente operaciones mentales complejas típicas de la vida adulta.

Por eso, el pensamiento mágico basado en asociaciones simples y arbitrarias está muy presente en la manera de interiorizar la información acerca de cómo funciona el mundo.

Estadio de las operaciones concretas: de 7 a 12 años

La etapa de operaciones concretas se sitúa entre los 7 a los 12 años. En esta etapa, el niño ya utiliza operaciones lógicas para resolver problemas, aunque su pensamiento se limita a situaciones concretas y tangibles.

Aproximadamente entre los siete y los doce años de edad se accede al estadio de las operaciones concretas, una etapa de desarrollo cognitivo en el que empieza a usarse la lógica para llegar a conclusiones válidas.

Estas conclusiones son posibles siempre y cuando las premisas desde las que se parte tengan que ver con situaciones concretas y no abstractas.

Los sistemas de categorías para clasificar aspectos de la realidad se vuelven notablemente más complejos en esta etapa, y el estilo de pensamiento deja de ser tan marcadamente egocéntrico.

Un niño puede entender que un bizcocho se puede dividir en porciones individuales sin que la cantidad total cambie.

Uno de los síntomas típicos de que un niño o niña ha accedido a la etapa de las operaciones concretas es que sea capaz de inferir que la cantidad de líquido contenido en un recipiente no depende de la forma que adquiere este líquido, ya que conserva su volumen.

Estadio de las operaciones formales: desde los 12 años

A partir de los 12 años comienza la etapa final del desarrollo cognitivo, según la teoría de Piaget.

En la etapa de las operaciones formales, el adolescente desarrolla la capacidad de pensar de manera abstracta y lógica.

También adquiere el razonamiento hipotético-deductivo, es decir, aprende a formular hipótesis, evaluar distintas posibilidades y llegar conclusiones basadas en la deducción.

La fase de las operaciones formales es la última de las etapas de desarrollo cognitivo propuestas por Piaget, y aparece desde los doce años de edad en adelante, incluyendo la vida adulta.

Es en este período en el que se gana la capacidad para utilizar la lógica para llegar a conclusiones abstractas que no están ligadas a casos concretos que se han experimentado de primera mano.

Por tanto, a partir de este momento es posible “pensar sobre pensar”, hasta sus últimas consecuencias, y analizar y manipular deliberadamente esquemas de pensamiento.

También puede utilizarse el razonamiento hipotético deductivo. Por ejemplo, puede comenzar a debatir sobre temas relacionados con la justicia o la moralidad.

Estadio cognitivoEdad orientativaCaracterísticas principales
Sensoriomotor0-2 añosAprendizaje mediante los sentidos, el movimiento, la exploración y la relación entre causa y efecto.
Preoperacional2-6 o 7 añosLenguaje, juego simbólico, imaginación y pensamiento egocéntrico.
Operaciones concretas7-12 añosLógica aplicada a situaciones concretas, clasificación y comprensión de la conservación.
Operaciones formalesDesde los 12 añosPensamiento abstracto, formulación de hipótesis y razonamiento hipotético-deductivo.

¿El desarrollo infantil es lineal?

El hecho de ver expuesto de esta manera un listado con etapas de desarrollo puede dar a pensar que la evolución de la cognición humana de cada persona es un proceso acumulativo, en la que varias capas de información se van asentando sobre los conocimientos previos.

Sin embargo, esta idea puede llevar a engaño. Para Piaget, las etapas de desarrollo indican las diferencias cognitivas en las condiciones de aprender.

Aquello que se aprende sobre, por ejemplo, el segundo período de desarrollo cognitivo, no se deposita sobre todo lo que se ha aprendido durante la etapa anterior, sino que lo reconfigura y lo expande hacia varios ámbitos de conocimiento.

Estas fases se van sucediendo una tras otra, ofreciendo cada una de ellas las condiciones para que la persona en desarrollo vaya elaborando la información de la que dispone para pasar a la siguiente fase.

Pero no se trata de un proceso puramente lineal, ya que lo que se aprende durante las primeras etapas de desarrollo se reconfigura constantemente a partir de los desarrollos cognitivos que vienen después.

Por lo demás, esta teoría de las etapas de desarrollo cognitivo no fija límites de edad muy fijos, sino que se limita a describir las edades en las que son comunes las fases de transición de una a otra.

Es por ello que para Piaget es posible encontrar casos de desarrollo estadísticamente anormal en las que una persona tarda en pasar a la siguiente fase o bien llega a ella a una edad temprana.

Variaciones individuales y señales de alerta

Cada niño es diferente, y también lo es la experiencia de cada padre. Sin embargo, los expertos tienen una imagen clara del rango de desarrollo típico desde el nacimiento hasta los 5 años, así como de las señales que podrían indicar algún retraso en el desarrollo.

Por lo general, los niños progresan de una etapa del desarrollo a la siguiente, en una secuencia natural y predecible. Pero cada niño crece y adquiere habilidades a su propio ritmo.

Debido a que cada bebé se desarrolla a su manera particular, es imposible decir exactamente cuándo o cómo perfeccionará tu hijo una habilidad determinada. Los hitos del desarrollo pueden dar una idea general de los cambios que se pueden esperar, pero no determinan una trayectoria idéntica para todos los niños.

Algunas señales de alerta generales incluyen la ausencia de sonrisas sociales antes de los 2 meses, la falta de balbuceo antes de los 12 meses o la ausencia de palabras con sentido antes de los 18 meses.

Así mismo, se incluye la pérdida de habilidades ya adquiridas en cualquier momento del desarrollo o dificultades persistentes de concentración, conducta o relación social en la etapa escolar.

Ante cualquier duda, la consulta con un pediatra, psicólogo infantil o psicopedagogo es el paso más adecuado.

Críticas y límites de la teoría de Piaget

A pesar de que la teoría de las etapas del desarrollo cognitivo de Jean Piaget ha sido la pieza fundacional de la Psicología del Desarrollo y de que ha tenido una gran influencia, hoy se considera que está desfasada.

Por un lado, se ha demostrado que la cultura en la que se vive afecta mucho al modo de pensar, y que hay lugares en los que las personas adultas tienden a no pensar según las características de la etapa de las operaciones formales.

Por el otro, las evidencias a favor de la existencia de estas fases del desarrollo cognitivo tampoco son muy sólidas, de modo que no se puede dar por hecho que describan bien cómo va cambiando la manera de pensar durante la niñez y la adolescencia.

En general, se considera que Piaget subestimó las capacidades cognitivas de los niños, ya que investigaciones posteriores han demostrado que pueden comprender ciertos conceptos abstractos y realizar razonamientos más complejos antes de lo que él propuso.

Esto pone en duda la rigidez y la secuencialidad estricta de las etapas que definió. Además, su modelo es criticado por ser lineal y acumulativo, ignorando la naturaleza más dinámica y no lineal del desarrollo cognitivo, que puede incluir regresiones, avances irregulares y variaciones individuales.

También se critica que Piaget no distinguió adecuadamente entre competencia y desempeño, ya que fallar en una tarea no implica necesariamente la ausencia de una capacidad cognitiva, sino que factores como la motivación o la familiaridad con la tarea pueden afectar los resultados.

De todas formas, sí es cierto que en ciertos aspectos, como el concepto de permanencia del objeto o la idea general de que los niños y niñas tienden a pensar desde planteamientos basados en lo que ocurre en el entorno y no según ideas abstractas, son aceptados y han servido para dar pie a investigaciones que sí están actualizadas.

Otras teorías sobre el desarrollo cognitivo

  • Teoría sociocultural de Lev Vygotsky: Vygotsky plantea que aprendemos a través de la interacción con otras personas. Esta teoría introduce el concepto de zona de desarrollo próximo, que es la diferencia entre lo que un niño puede hacer solo y lo que puede lograr con ayuda.
  • Teoría del procesamiento de la información: compara el cerebro con un ordenador. Explica que el aprendizaje es progresivo y, a medida que crecemos, mejoramos en habilidades como la memoria, la atención y la capacidad de resolver problemas.
  • Teoría del desarrollo moral de Lawrence Kohlberg: explica cómo evoluciona la moral en tres niveles: preconvencional, convencional y postconvencional.
  • Teoría del desarrollo cognitivo de Jerome Bruner: aprendemos con tres formas de representación: enactiva, haciendo; icónica, con imágenes; y simbólica, con lenguaje y conceptos abstractos.

Cómo acompañar cada estadio del desarrollo

La teoría de Piaget demostró que las personas obtenemos conocimiento de formas muy diversas a lo largo de nuestra vida. Ya sea mediante la interacción con el entorno, jugando o experimentando, todo ayuda para construir nuestra comprensión del mundo.

Esta visión ha cambiado la forma en la que vemos la educación. Además, destaca la importancia de adaptar nuestras estrategias educativas para alinearlas con las etapas del desarrollo infantil.

A menudo, los profesores de infantil diseñan ambientes de aprendizaje que fomentan la investigación, el descubrimiento y la resolución de problemas para promover el desarrollo cognitivo de los niños.

La implementación de estrategias de estimulación temprana, como el juego, la lectura interactiva y las actividades sensoriales, permite fortalecerlas de manera natural, asegurando un aprendizaje significativo y continuo.

Es por esto que un entorno enriquecedor y el acompañamiento de padres y educadores pueden marcar una diferencia significativa en su desarrollo y preparación para los desafíos futuros.

Las habilidades adquiridas en la infancia juegan un papel fundamental en el desempeño escolar y en el futuro éxito personal y profesional.

Entre las más importantes se encuentran las habilidades de comunicación, que facilitan la interacción con profesores y compañeros, y la capacidad de concentración, esencial para el aprendizaje y la resolución de problemas.

Además, las habilidades socioemocionales permiten una mejor convivencia y fomentan el trabajo en equipo, mientras que la motricidad fina y gruesa resulta clave para la escritura, la coordinación y otras actividades académicas.

Ejercicios de estimulación para bebés de 6 a 12 meses - Curso de cuidado infantil

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