Arquitectura del estadio Mercedes-Benz: cubierta cinética, tecnología y conexión urbana

Inaugurado en 2017, el Mercedes-Benz Stadium fue concebido no solo como sede deportiva, sino como un hito urbano dentro del perfil contemporáneo de Atlanta. El estadio es un recinto multideportivo capaz de albergar NFL, MLS, conciertos y eventos internacionales, con una arquitectura basada en una cubierta retráctil de ocho pétalos, una fachada inspirada en el ala de un halcón, tecnología inmersiva y estrategias avanzadas de sostenibilidad.

Con una superficie aproximada de 185,805 m², el recinto tiene capacidad para 71,000 espectadores en fútbol americano y 32,456 en soccer, ampliándose hasta 75,000 personas para eventos de gran escala. Desde su origen, el proyecto buscó posicionarse como una infraestructura flexible capaz de albergar NFL, MLS, conciertos y eventos internacionales, consolidándose como uno de los estadios más avanzados de Estados Unidos.

Datos generales del proyecto

CaracterísticaInformación
NombreMercedes-Benz Stadium
Ubicación1 AMB Drive NW, Atlanta GA 30313, EE.UU.
ArquitectoHOK (Hellmuth, Obata & Hassabuam)
Año de finalización2017
ClasificaciónEstadio
Modelo de gestiónPrivado
Superficie total1,900,000 sq. feet (176,515 m2)
Capacidad principal71.000 espectadores
Costo de obraUSD$1,400,000,000

Un estadio concebido como hito urbano

El Mercedes-Benz Stadium costará 1,200 millones de dólares y, aunque no es vital para la ciudad, ésta podría verse beneficiada. El Georgia Dome no tiene ningún problema. La semana pasada acogió un partido de la NFL y dos partidos de fútbol universitario en pocos días. El techo, las luces, la plomería, el césped sintético: todo funcionó muy bien. Todo el mundo pareció pasarla bien.

Pero en medio de un incontenible auge de estadios en todo el país, ser simplemente adecuado es motivo de condena. Por lo tanto, erigiéndose inmediatamente al lado de la instalación de 24 años de edad, se encuentra el Mercedes-Benz Stadium, de 1,200 millones de dólares. A partir del próximo año, albergará la mayor parte de los partidos de los mismos equipos y aficionados que el Georgia Dome actualmente acoge.

Estará lleno de comodidades tan atractivas como innecesarias: un marcador de 360 grados bajo un techo retráctil en forma de molinete, la mayor estatua de un pájaro a nivel mundial y más. “Cuando se construye un estadio actualmente, hay que preguntarse, ¿cómo hacemos que los aficionados salgan de las salas de sus casas?”, dice Mark Carter, uno de los arquitectos de la firma tvsdesign, quienes trabajan en el nuevo estadio.

“Bueno, si no se les da todo lo que desean de sus casas, además de una experiencia en vivo, es un fracaso”. Los propietarios de equipos -especialmente de equipos de la NFL- quieren instalaciones como el estadio Mercedes-Benz, porque les ayuda a aumentar los ingresos y mantenerse al día con las aspiraciones de la liga.

Contexto urbano y deportivo de Atlanta

Las pocas franquicias que aún juegan en instalaciones antiguas son obligadas por la NFL a construir nuevas, incluso después de costosas renovaciones. De forma similar a la necesidad percibida de construir centros de convenciones a finales del siglo XX, los funcionarios públicos compran o por lo menos se sienten presionados a apoyar opulentos estadios que se presentan como imprescindibles, no sólo para evitar que los equipos deportivos abandonen la ciudad, sino para asegurar grandes conciertos y megaeventos que mantengan los hoteles y restaurantes llenos de turistas.

En Atlanta, el Mercedes-Benz Stadium casi garantiza que los Falcons de la NFL permanecerán en la ciudad unas cuantas décadas más; a su vez, la ciudad será premiada con un Super Bowl en 2019, una Final Four de baloncesto de la NCAA en 2020, y un juego de campeonato nacional de fútbol de la NCAA en 2018. Una nueva franquicia de la MLS también tendrá al estadio como sede a partir del próximo año.

Es una recompensa similar a lo que la ciudad obtuvo cuando el estado de Georgia construyó el Georgia Dome en 1992. Antes de su construcción, el Fulton County Stadium al aire libre no era lo suficientemente bueno para un Super Bowl y parecía que los Falcons serían reubicados.

Un nuevo estadio en el centro, junto al Georgia World Congress Center (GWCC) implicaba que los Falcons se quedarían y la ciudad podría ser sede de eventos deportivos nacionales para los que previamente no calificaba. “En ese momento, los funcionarios estaban intentando hacer todo lo posible por el centro de la ciudad”, dice Tom Ventulett de tvsdesign y el arquitecto encargado del proyecto del Georgia Dome.

“Se conectaba con el Metro de Atlanta, convirtió una zona fea de la ciudad, donde llegaban todos los trenes, en una zona deliciosa y vibrante del centro”, añade. También era un hito del diseño arquitectónico: un techo traslúcido de fibra de vidrio recubierto de teflón que creó lo que en ese entonces era la estructura con mayor luz libre a nivel mundial.

“Era un placer estar allí”, dice Ventulett. “El techo dejaba pasar una gran cantidad de luz”. Pero las esperanzas de los residentes de la zona de que el estadio pudiera beneficiar más a los vecindarios cercanos se desvaneció rápidamente, y pronto el edificio se consideró más un muro que un puente hacia el centro.

“Algo que no logró fue conectar los lados este y oeste de la ciudad, como se había anticipado”, dice Ventulett. Actualmente, un 38% de los hogares de Westside tienen ingresos anuales de 38,000 dólares o menos y un 25% de los residentes están desempleados.

“Se suponía que estimularía el desarrollo en el Westside, pero las limitaciones del sitio en ese momento no permitieron que ocurriera la conexión”, añade el arquitecto.

Mercedes-Benz Stadium y Georgia Dome en Atlanta

Una nueva relación entre el estadio y la ciudad

tvsdesign es uno de las cuatro empresas de arquitectura que trabajan en el nuevo estadio. Con las lecciones aprendidas por los arquitectos y vecinos, este proyecto podría ser mejor que lo que fue el Georgia Dome para los residentes promedio de Vine City, English Avenue y Castleberry Hill quienes no pueden darse el lujo de asistir a un partido de los Falcons.

Carter explica que, después de que el Georgia Dome sea demolido el próximo año, el sitio se convertirá en un parque público 310 días al año (cuando en el nuevo estadio no se esté celebrando un evento). “Se conecta con un área verde que está creciendo alrededor de la Beltline, se extiende a través Centennial Olympic Park e International Plaza y continúa hasta los parques de nuestro Westside”, añade.

“Forma una ciclovía y una clara conexión peatonal”. El nuevo estadio, dice Carter, tendrá un diseño más transparente mientras a su vez amplifica el “poder y la energía de Centennial Park y reconecta Westside con el corazón de la ciudad”.

“Podríamos haber intentado demostrar que los sitios suburbanos funcionan; que serían más baratos y estarían menos relacionados con la política”, dice Carter, “pero Arthur [Blank, dueño de los Falcons] está comprometido con la ciudad”.

Y con la esperanza de hacer más por los alrededores del estadio, la propia fundación de Blank ha anunciado un compromiso de 15 millones de dólares para su “Fondo de Prosperidad del Vecindario Westside”, que se habrá utilizado completamente para el año 2020 y coincide con el compromiso financiero de la Autoridad de Desarrollo de Atlanta con la misma área.

Eso no garantiza una mejor calidad de vida para los residentes actuales de Westside, pero es más que lo que la mayor parte de los dueños de equipos deportivos están dispuestos a comprometer en nuevas instalaciones en ciudades con iguales desventajas.

La cubierta retráctil de ocho pétalos

El gesto arquitectónico más emblemático del estadio es su cubierta retráctil de ocho pétalos, diseñada como un sistema cinético que se abre y cierra como el diafragma de una cámara. Sin embargo, su inspiración conceptual proviene del óculo del Panteón de Roma, reinterpretado a través de una lógica contemporánea y tecnológica.

Cada uno de los pétalos mide aproximadamente 67 metros y se desplaza sobre 16 rieles lineales, permitiendo que el sistema se abra en alrededor de 8 minutos y se cierre en 7. Más que un recurso visual, esta operación introduce luz cenital al interior y define la experiencia espacial del estadio.

Techo retráctil de ocho pétalos

El Mercedes-Benz Stadium es un estadio multideportivo en la ciudad de Atlanta, Georgia, EE.UU; cuenta con la capacidad para albergar a 71.000 espectadores y un techo retráctil con el logo de la marca que se encargó de financiarlo.

La fachada inspirada en un halcón

La envolvente exterior del estadio refuerza su carácter icónico. Compuesta por paneles metálicos y superficies de ETFE, la fachada se inspira en la geometría del ala de un halcón, estableciendo un vínculo directo con la identidad del equipo y con una idea de movimiento permanente.

En el costado poniente, esta envolvente se transforma en una gran ventana de 16 niveles de altura, que no solo inunda el interior de luz natural, sino que enmarca vistas panorámicas del skyline de Atlanta, integrando el estadio con la ciudad.

El diseño requería una arquitectura audaz, sistemas avanzados y materiales que resistieran un uso intensivo y, al mismo tiempo, mantuvieran una experiencia visual impecable en todo momento.

El Halo Board y la experiencia inmersiva

En el interior, el estadio redefine la experiencia del espectador a través de uno de sus elementos más reconocibles: el Halo Board, una pantalla de 360 grados que rodea la apertura del techo. Con casi seis niveles de altura, más de 320 metros de longitud y más de 37 millones de LED, esta estructura fue, al momento de su inauguración, la más grande de su tipo en un estadio.

Su diseño fue optimizado mediante la herramienta paramétrica HOK STREAM, permitiendo reducir el uso de acero en un 10 %, equivalente a unas 50 toneladas. A esto se suma una infraestructura digital robusta: más de 6,400 kilómetros de cable de fibra óptica alrededor de 2,000 pantallas distribuidas múltiples configuraciones de asientos y hospitalidad

El resultado es un entorno completamente inmersivo, donde arquitectura y tecnología se integran en una sola experiencia.

Camp Nou - Simulacro instalación de cubierta retráctil

Programa, flexibilidad y complejidad constructiva

Desafío Crear un recinto de primer nivel tanto para deportes como para entretenimiento significaba construir algo más que un estadio. Los Atlanta Falcons y las partes interesadas en el proyecto necesitaban un espacio que pudiera satisfacer las expectativas de los aficionados, los artistas, los deportistas y la comunidad en general.

MAREK se asoció con HHRM Joint Venture y 360 Architects/HOK para ayudar a hacer realidad esa visión. Nuestro equipo realizó amplios trabajos de estructura metálica interior y montaje de placas de yeso en todo el estadio, adaptándose a un calendario apretado y a las exigencias de un diseño arquitectónico complejo.

Cada detalle requería precisión y rendimiento, y nuestros equipos trabajaron con esmero para lograr la calidad y durabilidad que se espera de un recinto emblemático. El estadio es hoy un referente de la arquitectura deportiva moderna, reconocido por su diseño innovador, su sostenibilidad y su impacto en la ciudad de Atlanta.

Dimensión económica e institucional

El Mercedes-Benz Stadium también destaca por su dimensión económica. Durante su desarrollo, el costo del proyecto evolucionó de aproximadamente 1.4 mil millones de dólares en 2014 a cerca de 1.5 mil millones en 2016, posicionándolo entre los estadios más costosos y ambiciosos de su generación.

Esta inversión responde no solo a su escala, sino a la complejidad de su ingeniería, su infraestructura tecnológica y su papel como catalizador urbano. Es propiedad del GWCC, pero lo opera su equipo de fútbol.

Aparte de inversiones comunitarias a corto plazo, ¿quién puede estar seguro de que Atlanta no se verá obligada a tener esta misma conversación nuevamente en el año 2040? Ventulett, quien fundó tvsdesign en 1968, ha vivido para ver la apertura y cierre de dos recintos del centro de Atlanta que él diseñó, el Georgia Dome y el Omni Arena (demolido en 1997).

Es una proeza poco común para un solo arquitecto y va en contra de la ambición y el sentido de monumentalidad que va unido a lo que a menudo son grandes proyectos caros y financiados con fondos públicos (la ciudad está aportando 200 millones de dólares al Mercedes-Benz Stadium mediante un impuesto de ocupación).

Con una risa pesimista, Ventulett dice que “no es agradable” verlos a ambos clausurados. “Usted sabe, el mercado cambia y, desafortunadamente, los cambios son mucho más rápidos en los deportes. Sólo hay que responder a ellos”.

Carter dice que no hay mucho que un arquitecto pueda hacer sobre las cortas vidas de las instalaciones deportivas en la actualidad. Pero hay una gran diferencia entre el Georgia Dome -un proyecto estatal al cual los Falcons pudieron realizar muy pocos aportes en cuanto al diseño- y el Mercedes-Benz Stadium, que es nada menos que el orgullo y la alegría de Blank.

“El Georgia Dome, a pesar de sus innovaciones y su recepción positiva, no fue diseñado para ser un icono”, dice Carter. “Arthur realmente quiere hacer de este estadio una instalación emblemática a nivel internacional que haga sobresalir a Atlanta. Ése es un propósito mucho más elevado”.

Sostenibilidad y gestión ambiental

Lejos de ser un añadido, la sostenibilidad fue un eje central del proyecto desde su concepción. El estadio fue el primer recinto deportivo profesional en Norteamérica en obtener la certificación LEED Platinum, alcanzando además todos los créditos hídricos disponibles.

El Mercedes-Benz Stadium es el estadio más eco-amigable que se haya construido, pensado para ahorrar un 29% más de energía que cualquier otro, gracias su infraestructura y funcionamiento es capaz de reutilizar la energía que consume logrando almacenar dos millones de galones de agua de lluvia, contando también con 4 mil paneles solares pv.

Principales estrategias ambientales

  • 47 % de reducción en el consumo de agua
  • cisterna de 680,000 galones para captación pluvial
  • bóveda subterránea de 1.1 millones de galones para control de escorrentía
  • 4 mil paneles solares pv
  • desvío de más del 90 % de los desechos

Además, el estadio mantiene un enfoque de cero residuos, desviando más del 90 % de sus desechos y obteniendo en 2023 la certificación TRUE Platinum, convirtiéndose en el primer estadio profesional en el mundo en lograrlo.

Con más de 50 eventos al año y cerca de 3 millones de visitantes, su operación confirma que la sostenibilidad puede integrarse a gran escala sin comprometer el rendimiento.

Arquitectura, tecnología y ciudad

Visto en conjunto, el Mercedes-Benz Stadium trasciende la idea de recinto deportivo para convertirse en una infraestructura híbrida donde convergen arquitectura, ingeniería, tecnología y ciudad. Su cubierta cinética, su narrativa simbólica, su capacidad tecnológica y su enfoque ambiental lo posicionan como un referente para el futuro del diseño de estadios.

Más que un ícono formal, el proyecto plantea una nueva pregunta para la arquitectura contemporánea: ¿puede el espectáculo convertirse también en una plataforma para pensar la ciudad y su futuro? En Atlanta, la respuesta toma forma…. y se abre hacia el cielo.

tags: #estadio #mercedes #benz #arquitectura