El dolor en la espalda media describe cualquier dolor o molestia que se sienta en la región media de la espalda, incluida la zona en la que la caja torácica se conecta con la región torácica de la columna vertebral.
La parte media de la espalda o la columna torácica comienza en la base del cuello y se extiende hasta la mitad del tronco. Esta parte del cuerpo forma una estructura robusta que sostiene y protege órganos tan importantes como el corazón, los pulmones y el hígado.
Las costillas están unidas a un hueso largo y plano en el centro del pecho, que se llama esternón, y están unidas a la espalda y la rodean. Estos huesos se conectan con la caja torácica.
El dolor en la parte superior y media de la espalda no es tan común como la lumbalgia o el dolor en el cuello, debido a que los huesos en esta zona de la espalda no se flexionan ni se mueven tanto como los huesos de la parte baja de la espalda o del cuello.

Cómo está formada la espalda
Muchos movimientos de nuestro cuerpo son posibles gracias a la estructura de la espalda, y los dolores de espalda son una de las consultas más habituales a los profesionales sanitarios.
La espalda es la piedra angular del sostén y el movimiento de nuestro cuerpo; es la encargada de mantener estable el centro de gravedad, tanto en reposo, como en movimiento.
Entre el 70 y el 85 % de la población adulta sufre de dolor de espalda alguna vez en su vida.
La perfecta combinación entre huesos, ligamentos, tendones flexibles, músculos grandes y nervios muy sensibles, hacen de la anatomía de la espalda una estructura compleja.
La espalda sostiene el peso de nuestro cuerpo y para ello tiene que ser sólida; por eso la importancia de tener unos músculos fuertes y unos huesos resistentes.
Está formada por 33 vértebras separadas, colocadas una encima de la otra y sostenidas por un sistema de músculos y ligamentos.
Además, las vértebras tienen una forma particular; disponen de un agujero en el centro por el que discurre la médula espinal, es decir, las vértebras también actúan de protectoras de la médula.
Sin una musculatura de la espalda fuerte no podríamos mantener nuestro centro de gravedad porque actúa como un contrapeso que compensa los movimientos del resto del cuerpo.
Además, también proporciona la coordinación entre los movimientos de las extremidades y el tronco.
- Siete vértebras cervicales en el cuello.
- 12 vértebras.
- Cinco vértebras sacras.
Los músculos extrínsecos son los músculos ubicados en el dorso y en parte superficial de la espalda.
Los músculos extrínsecos superficiales de la espalda son trapecio, dorsal ancho, romboides mayor, romboides menor y elevador de la escápula.
Los músculos extrínsecos intermedios de la espalda son serrato posterior superior y serrato posterior inferior.
Los músculos intrínsecos son los músculos profundos del dorso y conocidos como los “verdaderos” músculos del tronco superior.
Qué puede causar dolor en la espalda media
El dolor en la espalda media puede ser originado por causas que tienen que ver con movimientos repentinos o incluso por mantener durante mucho tiempo la misma posición.
Los problemas de espalda más frecuentes son debidos a esfuerzos, tensiones, posturas incorrectas o lesiones.
Postura y sobrecarga muscular
La causa más común de dolor en la espalda alta y el pecho es la tensión muscular.
- Mala postura, especialmente al inclinarse hacia delante o estar de pie por un tiempo prolongado.
- Levantamiento excesivo de peso.
- Dormir en un colchón deficiente.
- Traumatismos, por la separación de articulaciones o desgarros en el manguito rotador.
Encorvarse o usar una postura inadecuada al sentarse o estar de pie puede ejercer presión sobre su columna vertebral y causar molestias.
Los músculos y ligamentos de su espalda pueden estirarse o desgarrarse si levanta o transporta objetos pesados incorrectamente.
La mala postura genera tensión en la espalda.
El dolor en la espalda media puede aparecer de forma repentina o gradual.
Puede ser provocado por una lesión de espalda o por una enfermedad degenerativa del disco.
Dolores mecánicos, fisiológicos y relacionados con el estrés
Dolores mecánicos: mantener una posición incómoda y poco saludable puede generar este tipo de dolores.
Dolores fisiológicos: los problemas gastrointestinales, la menstruación, la menopausia o el embarazo pueden generar dolores en la espalda media.
El estrés y la ansiedad: como consecuencia de la acumulación de tensión en los músculos de la caja torácica, el estrés y la ansiedad también pueden generar dolor en esta zona de la espalda.
El estrés puede empeorar su dolor.
Problemas de los discos y de la columna
Rotura de discos: las vértebras de la columna están protegidas por discos. Si estos discos se rompen, habrá más presión sobre los nervios causando dolor.
Una hernia de disco ocurre cuando uno de los discos pequeños y esponjosos que amortiguan la columna vertebral sobresale o se rompe y ejerce presión sobre los nervios de la columna vertebral.
Una hernia de disco podría estar causada por el desgaste normal del disco a medida que envejece.
O podría surgir por actividades que realiza una y otra vez que causan mucha vibración o movimiento (como usar un martillo neumático) o por una distensión intensa y repentina o por una mayor fuerza en la espalda.
En la mayoría de los casos, una hernia de disco ocurre en la parte baja de la espalda o en el cuello.
Puede ocurrir en la parte superior o en la parte media de la espalda, pero esto es poco frecuente.
La enfermedad degenerativa del disco no es realmente una enfermedad sino un término que se usa para describir los cambios normales que ocurren en los discos vertebrales a medida que envejece.
Con el tiempo, los discos de la columna vertebral se desintegran o se degeneran.
Con el tiempo pueden ocurrir una pérdida de líquido en los discos o pequeños desgarros o grietas en la capa externa de los discos.
La desintegración de los discos puede causar dolor en la espalda o en el cuello, artritis, estenosis espinal o hernia de disco.
Una lesión repentina en la espalda, como en una caída o en un accidente automovilístico, también podría iniciar este proceso.
Este problema puede ocurrir en cualquier parte de la columna vertebral.
Osteoartritis
La osteoartritis ocurre cuando se desintegra el cartílago que amortigua las pequeñas articulaciones facetarias en la columna vertebral.
Cuando esto sucede, se genera fricción en los huesos de la espalda, lo que causa daño y dolor.
Esta es una enfermedad degenerativa de las articulaciones en la que su cartílago se descompone, lo que provoca hinchazón y molestias.
Fracturas vertebrales
Una fractura de las vértebras puede ocurrir cuando se ejerce mucha fuerza sobre la columna vertebral.
Esta fuerza puede producirse por un accidente automovilístico o ciclístico o por un golpe directo en la columna vertebral.
Una fractura por compresión ocurre cuando una lesión en los huesos de la columna vertebral hace que se quiebren y colapsen (se compriman) uno sobre otro, como en una caída.
Las fracturas por compresión también pueden relacionarse con la osteoporosis.
Curvaturas anormales de la columna
Una columna vertebral con forma extraña, como con escoliosis o cifosis, puede hacer que le duela la espalda.
Cuando ve una columna vertebral normal desde atrás, por lo general está derecha.
Pero cuando una persona tiene escoliosis, la columna vertebral se curva de lado a lado, a menudo en forma de S o C.
También puede estar torcida.
Cuando una persona tiene cifosis, la parte superior de la columna vertebral está redondeada y parece una joroba.
Si la columna vertebral se curva de forma inusual, puede producir dolor de espalda.
Estenosis espinal y presión sobre los nervios
Las afecciones que ejercen presión en los nervios espinales también pueden causar dolor.
La médula espinal pasa a través de una abertura en los huesos, llamada canal espinal.
La estenosis espinal ocurre cuando dicha abertura se estrecha.
En algunos casos, crece hueso, ligamento y tejido de disco en el canal espinal y ejerce presión sobre los nervios que salen de la médula espinal.
El tejido también puede comprimir e irritar o lesionar la médula espinal misma.
En la mayoría de los casos, la estenosis espinal ocurre en la parte baja de la espalda y en el cuello.
Otras causas posibles
El dolor en la espalda también puede estar originado por algunas afecciones menos frecuentes como el herpes Zóster, problemas en los pulmones, aneurisma de la aorta, embarazo o los cálculos renales entre otros.
La infección renal también puede causar dolor de espalda.
En casos raros, su dolor puede ser causado por otros trastornos o afecciones médicas, como cáncer, enfermedad de la vesícula biliar o una infección grave.
Los problemas musculares o de la columna vertebral generalmente afectan ambos lados de la espalda.
Cuando siente dolor solo en un lado, puede estar relacionado con sus órganos.
La inflamación o una infección de un órgano, como el colon o el riñón, puede provocar dolor de espalda media en el lado derecho o izquierdo, pero no en ambos.
Esporádicamente, las personas con enfermedad discal en el cuello pueden sentir dolor en otras regiones y esto puede retrasar el diagnóstico.
Cuando el dolor del disco en el cuello resulta posicional, este se puede aliviar con la flexión o extensión del cuello.
Síntomas que pueden acompañar al dolor
En ocasiones, el dolor se siente entre los omóplatos y las causas pueden ser muchas y muy variadas.
Además, se debe distinguir entre el dolor entre la parte baja de la espalda y piernas, del que se tiene en la parte alta y el pecho.
A veces, el dolor en espalda alta se puede sentir por cuestiones meramente estructurales de esta zona o, por el contrario, se puede referir al dolor que surge de otra área.
Puede tener una sensación de hormigueo o ardor, una sensación de dolor sordo o dolor agudo.
El dolor puede ser leve, o puede ser tan intenso que usted no es capaz de moverse.
También puede presentar rigidez en la espalda y disminución del movimiento.
Dependiendo de la causa de su dolor de espalda, es posible que también tenga dolor en la pierna, en la cadera o en la planta del pie.
También puede presentar debilidad en las piernas y los pies.
Esporádicamente, se contemplan síntomas como el hormigueo, entumecimiento o el dolor en alguno de los brazos.
Cuándo buscar atención médica urgente
En la mayoría de los casos, el dolor de espalda mejora con el tratamiento en el hogar.
Si su dolor de espalda es de leve a moderado, probablemente mejore por sí solo.
La espera vigilante significa observar y esperar.
Si mejora por sí sola, no necesitará tratamiento.
Si empeora, usted y su médico decidirán qué acción hay que tomar.
Busque atención médica inmediata si presenta cualquiera de las siguientes situaciones:
- Tiene dolor de espalda con dolor en el pecho u otros síntomas de un ataque al corazón.
- Dolor, presión o una sensación extraña en la espalda, en el cuello, en la mandíbula, en la parte superior del abdomen, o en uno o ambos hombros o brazos.
- Una persona tiene señales de daño en la columna vertebral después de una lesión, como un accidente automovilístico, una caída o un golpe directo en la columna vertebral.
- Tiene una nueva debilidad en las piernas o debilidad en las piernas que empeora.
- Dolor de espalda después de un golpe o caída fuerte.
- Ardor al orinar o sangre en la orina.
- Antecedentes de cáncer.
- Pérdida del control de esfínteres (incontinencia).
- Dolor que baja por las piernas por debajo de la rodilla.
- Dolor que empeora cuando usted se acuesta.
- Dolor que lo despierta por la noche.
- Enrojecimiento o hinchazón en la espalda o en la columna vertebral.
- Dolor intenso que no le permite estar cómodo.
- Fiebre inexplicable con dolor de espalda.
- Debilidad o entumecimiento en los glúteos, los muslos, las piernas o la pelvis.
- Dificultad para caminar o mantener el equilibrio.
Comuníquese con su proveedor si ha estado bajando involuntariamente de peso, consume esteroides o drogas inyectables, ha tenido dolor de espalda antes pero este episodio es diferente y se siente peor, o este episodio de dolor de espalda ha durado más de 4 semanas.
Cómo se diagnostica el dolor de espalda media
Su médico primero le preguntará acerca de sus antecedentes de salud, sus síntomas, su trabajo y sus actividades físicas.
Luego le realizará un examen físico.
Durante el examen físico, su proveedor tratará de ubicar con precisión la zona de dolor y de evaluar cómo afecta su movimiento.
Los médicos también preguntan si el dolor está aislado en un lado de su espalda o aparece en ambos lados.
Su médico puede preguntar cuánto tiempo ha experimentado los síntomas y si el dolor empeora en ciertas posiciones o con una actividad específica.
El tipo de examen de diagnóstico por imágenes que se realice depende del tipo de problema del que sospeche su médico.
- Un examen de imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) para detectar lesiones y enfermedades que afectan los discos y los nervios de la columna vertebral, como una hernia de disco, un nervio comprimido o un tumor.
- Una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) para detectar un tumor, una fractura, una hernia de disco, un estrechamiento del canal espinal o una infección.
- Un electromiograma y un estudio de conducción nerviosa para verificar lo bien que están funcionando la médula espinal, las raíces nerviosas, y los nervios y los músculos que controlan los brazos y las piernas.
- Análisis de sangre como un conteo sanguíneo completo (CSC) o velocidad de sedimentación globular (VSG).
- Radiografía.
En el dolor de espalda leve o moderado, los estudios de imagen pueden no ser necesarios de inmediato.
Tratamiento en el hogar
Hay muchas cosas que puede hacer en el hogar para ayudar a reducir su dolor.
Descanso relativo y movimiento
Si le duele mucho la espalda, tómese un descanso.
Pero trate de no dejar que pase demasiado tiempo para moverse nuevamente.
En cambio, regrese a sus actividades lentamente, y evite todo aquello que empeore su dolor.
Los estudios demuestran que el reposo en cama no alivia el dolor de espalda más que mantenerse activo.
Una falsa creencia común acerca del dolor de espalda es que es necesario descansar y evitar actividad por mucho tiempo.
De hecho, no se recomienda el reposo en cama.
Si no tiene ninguna señal de una causa seria de su dolor de espalda, como pérdida en el control de los intestinos o vejiga, debilidad en el brazo o pierna, pérdida de peso, o fiebre, entonces debe permanecer lo más activo posible.
Es importante evitar que su espalda y los músculos abdominales se debiliten.
Es posible que usted deba reducir su actividad solamente por los primeros dos días.
Luego, lentamente comience sus actividades habituales.
No realice actividades que involucren levantamiento de objetos pesados o torsiones de la espalda durante las primeras 6 semanas después de que el dolor comienza.
Frío y calor
Use una almohadilla térmica o una compresa de hielo.
El calor puede reducir el dolor y la rigidez.
El hielo puede ayudar a reducir el dolor y la hinchazón.
Aplique calor o hielo en la zona de dolor.
Un buen método es utilizar hielo durante las primeras 48 a 72 horas y luego usar calor.
También puede utilizar una manta eléctrica en la zona dolorida.
Medicamentos
Use analgésicos de venta libre, como acetaminofén (por ejemplo, Tylenol) y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, Advil, Aleve, aspirina y Motrin).
Estos pueden reducir el dolor y la hinchazón.
Tome analgésicos de venta libre como ibuprofeno (Advil, Motrin) o acetaminofeno (Tylenol).
Siga las instrucciones en el empaque sobre cuánto tomar.
No tome más de la cantidad recomendada.
Sea prudente con los medicamentos.
El uso de analgésicos por vía oral ayuda a calmar el dolor muscular, si bien deben tomarse siempre bajo la indicación de un profesional sanitario.
Si su dolor empeora y usted está teniendo dificultades para realizar sus actividades cotidianas, es posible que deba tomar un analgésico recetado.
Posiciones para dormir
Cuando duerma, pruebe acostarse acurrucado, en una posición fetal con una almohada entre las piernas.
Si usted usualmente duerme boca arriba, ponga una almohada o toalla enrollada bajo las rodillas para aliviar la presión.
Ejercicio y fisioterapia
Haga ejercicio.
Pregúntele a su médico o a su fisioterapeuta acerca de qué tipos de ejercicio puede hacer para estirar y fortalecer los músculos de la espalda, de los hombros y del estómago.
Estos músculos ayudan a sostener la columna vertebral.
Empiece con actividad aeróbica ligera.
Caminar, montar una bicicleta estacionaria y nadar son magníficos ejemplos.
Estas actividades pueden mejorar el flujo de sangre hacia la espalda y estimular la curación.
También fortalecen músculos en su estómago y espalda.
Usted se puede beneficiar con terapia física.
El proveedor determinará si usted necesita ver a un terapista físico y puede remitirlo a uno.
El terapista físico primero usará métodos para reducir el dolor.
Luego, el terapista le enseñará maneras de prevenir volver a tener dolor de espalda nuevamente.
Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento son importantes.
Pero, empezar estos ejercicios demasiado pronto después de una lesión puede hacer que el dolor empeore.
Un terapista físico le puede decir cuándo iniciar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento y cómo hacerlos.
Después de 2 a 3 semanas, usted debe comenzar gradualmente con ejercicios nuevamente.
Ejercicios de movilidad y fortalecimiento
Estiramiento de rodilla al pecho: recuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo.
Con las 2 manos lleva una rodilla sobre el pecho y mantenla 5 segundos.
Alterna cada pierna y repite el estiramiento 2 o 3 veces por cada lado.
Estiramiento rotativo de la parte baja de la espalda: recuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo.
Abre las manos en cruz y deja caer las rodillas hacia un lado y después hacia el otro.
Deja reposar de 5 a 10 segundos en cada lado.
Medio puente: boca arriba con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyados en el suelo, contrae los músculos del abdomen y los glúteos y elévate.
La cabeza y los hombros deberán estar apoyados en todo momento.
Mantente arriba durante 15 segundos, baja y repite el ejercicio 2 veces.
Estiramiento del gato-vaca: colócate en cuatro apoyos (manos apoyadas a la anchura de los hombros y rodillas apoyadas a la anchura de las caderas; empeines estirados).
Ayudándote con la respiración arquea poco a poco la espalda elevando el abdomen hacia el techo y redondeando la espalda.
Después haz el movimiento contrario para compensar y descomprimir tu espalda.
Repite este estiramiento de 3 a 5 veces.
Comprensión de omóplatos: sentado/a en una silla sin respaldo, envía tus omóplatos hacia el centro de la espalda y mantén la posición durante 5 segundos, después relaja la zona.
Repítelo de 3 a 5 veces.
Interrumpa el ejercicio y consulte a un profesional si el dolor empeora o aparecen debilidad, entumecimiento o dificultad para caminar.
Haz Esto y Alivia tu Dolor de Espalda, Dolor Lumbar y Dolor Cervical | Ejercicios de Yoga y Qigong
Otros tratamientos médicos
Hay muchos tratamientos para el dolor en la parte superior y media de la espalda.
Lo que funciona para otra persona podría no ayudarle.
- Analgésicos (medicamentos para el dolor) de venta libre, como acetaminofén (por ejemplo, Tylenol) y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, Advil, Aleve, aspirina y Motrin) para reducir el dolor.
- Fisioterapia para ayudar a aumentar su flexibilidad, su fuerza y su equilibrio.
- Manipulación espinal para ayudar a aliviar el dolor y mejorar la función.
- Acupuntura.
- La crema de capsaicina podría ayudar a aliviar el dolor.
- Relajantes musculares para ayudar a reducir el dolor y la tensión muscular y para mejorar la movilidad.
- Inyecciones de esteroides para ayudar a reducir la hinchazón y aliviar la presión sobre los nervios y las raíces nerviosas.
La capsaicina es una sustancia que contienen los pimientos de cayena.
Un masaje puede ayudar a aumentar el flujo sanguíneo a la zona y también puede relajar los músculos tensos.
Hacer ejercicio regularmente y trabajar para mejorar su postura puede disminuir el dolor de espalda media a largo plazo.
El dolor de espalda media más grave o el dolor de espalda que no ha respondido al tratamiento en casa puede requerir un tratamiento especializado.
La fisioterapia puede ayudar a fortalecer y estirar los músculos que contribuyen a su malestar.
Se pueden recetar analgésicos con receta a corto plazo.
Otras opciones que su experto en manejo del dolor puede sugerir incluyen:
- Inyecciones epidurales de esteroides torácicas.
- Bloqueos nerviosos.
- Inyecciones en las facetas de la columna.
- Ablación por radiofrecuencia.
- Técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas.
- Procedimiento de cifoplastia.
- Cirugía de estenosis espinal.
- Una bomba intratecal implantada.
Cuándo se considera la cirugía
Rara vez se usa la cirugía para tratar el dolor en la parte superior y media de la espalda.
Si su médico le recomienda operarse, el tipo de cirugía dependerá del problema que tenga.
Cifoplastia o vertebroplastia
Se inyecta cemento óseo mediante una aguja en la vértebra fracturada para tratar de estabilizar el hueso.
Estas cirugías no se hacen con mucha frecuencia, ya que la mayoría de las fracturas sanan por sí solas.
Extracción de hernia de disco
Extrae la parte del disco que está herniada y que ejerce presión en el conducto raquídeo.
En la mayoría de los casos, las hernias de disco que ocurren en la parte superior y media de la espalda son pequeñas y no requieren cirugía.
Descompresión espinal por estenosis
Ensancha el conducto raquídeo que se ha estrechado, y alivia la presión sobre la médula espinal o los nervios.
Medidas para prevenir el dolor de espalda media
Prevenir el dolor de espalda y fortalecer la musculatura que la envuelve es posible con ejercicios focalizados en esta zona del cuerpo.
El ejercicio es importante para prevenir el dolor de espalda.
- Mejorar su postura.
- Fortalecer la espalda y mejorar la flexibilidad.
- Bajar de peso.
- Evitar caídas.
También es muy importante aprender a levantar objetos y doblarse correctamente.
- Si un objeto es demasiado pesado o complicado, pida ayuda.
- Separe los pies para darle a su cuerpo una base de apoyo amplia cuando levante.
- Párese lo más cerca posible del objeto que está levantando.
- Doble las rodillas, no la cintura.
- Apriete los músculos del estómago mientras levanta el objeto o lo descarga.
- Sostenga el objeto lo más cerca posible de su cuerpo.
- Levante usando los músculos de sus piernas.
- A medida que se ponga de pie con el objeto, no se doble hacia adelante.
- No gire mientras se está agachando hacia el objeto, levantándolo o llevándolo.
Practique una buena postura.
Asegúrese de ponerse de pie o de sentarse con una postura erguida, con los hombros y el estómago estirados para soportar la espalda.
Evite permanecer de pie durante largos períodos de tiempo.
Si tiene que estar de pie por cuestiones de trabajo, alterne descansando cada pie sobre un taburete.
No use tacones altos.
Use suelas amortiguadoras al caminar.
Cuando esté sentado por cuestiones de trabajo, sobre todo si está utilizando una computadora, asegúrese de que su silla tenga un respaldo recto con asiento y respaldo ajustables, con apoyabrazos y un asiento giratorio.
Use un taburete bajo los pies mientras esté sentado para que las rodillas estén más altas que sus caderas.
Coloque una almohada pequeña o una toalla enrollada detrás de la región lumbar mientras está sentado o conduciendo por largos períodos de tiempo.
Si conduce una distancia larga, pare y camine un poco cada hora.
Traiga su asiento lo más adelante posible para evitar doblarse.
No levante objetos pesados inmediatamente después de un viaje.
Deje de fumar.
Fumar disminuye el flujo de sangre y retrasa la sanación.
Si usted fuma, este hábito reduce el flujo sanguíneo a su columna vertebral, lo que dificulta que su cuerpo distribuya los nutrientes que necesita de manera uniforme y completa.
Baje de peso.
Cuando carga demasiado peso, ejerce una tensión adicional sobre sus huesos, músculos y otras partes de su espalda.
Esta tensión puede manifestarse como dolor de espalda media o dolor de espalda baja.
Haga ejercicios en forma regular para fortalecer sus músculos abdominales y centrales.
Esto fortalecerá su centro para disminuir el riesgo de más lesiones.
Aprenda a relajarse.
Pruebe métodos como yoga, tai chi o masaje.
Alimentación, estrés y seguimiento de los síntomas
Coma alimentos nutritivos.
Consumir abundante calcio y vitamina D podría ayudar a prevenir la osteoporosis, que puede provocar fracturas por compresión y dolor de espalda.
Vea a un consejero.
La terapia cognitivo-conductual puede mostrarle cómo cambiar determinados pensamientos y conductas para controlar su dolor.
Aprenda técnicas para reducir el estrés.
Podría probar con respiración profunda y con ejercicios de relajación o con meditación.
Use un diario del dolor.
Anote la manera en que su estado de ánimo, sus pensamientos, sus patrones de sueño, sus actividades y sus medicamentos afectan su dolor.
Evolución habitual
El dolor de espalda agudo puede durar desde unos pocos días hasta unas cuantas semanas.
La mayoría de las personas con dolor de espalda mejora o se recupera al cabo de 4 a 6 semanas y, a menudo, mucho antes.
Después de otras 4 a 6 semanas, el dolor de espalda debe haber desaparecido por completo.
Su proveedor normalmente no ordenará ningún examen de su columna vertebral durante la primera consulta o por 4 a 6 semanas a menos que usted tenga ciertos síntomas.
La evolución depende de la causa del dolor, de la presencia de lesiones y de la respuesta al tratamiento.