La defensa individual es la mitad del trabajo. La otra mitad es cómo se coloca el equipo antes de que el balón cruce la red. Un libero brillante en un sistema mal diseñado pierde puntos.
La defensa es, creo, de las gestualidades técnicas que menos se pueden uniformar (crear un modelo estándar) ya que deberemos adaptar siempre la posición del cuerpo y en el campo según el nivel de la categoría, según la procedencia de los ataques y según el nivel de nuestras jugadoras. Hoy me quiero centrar en analizar la defensa de zona 6 en voleibol.
La defensa empieza antes del ataque adversario: incluye la posición inicial, la lectura de la colocadora y de la atacante, la organización del bloqueo, los desplazamientos, la comunicación y la preparación del contraataque.
Qué significa defender zonalmente
La defensa zonal distribuye responsabilidades sobre determinadas áreas del campo. Cada jugadora parte de una posición y se desplaza según la trayectoria probable del ataque, la calidad de la recepción adversaria, el pase de colocación, la carrera de la atacante y el contacto del bloqueo.
Estos son los tres sistemas que vas a ver en cualquier partido amateur o profesional, con sus pros, contras y cuándo se usan.
Sistemas defensivos principales
Sistema W-defense o perimetral 6-up
El líbero sube a la zona 6 cerca de los 3 metros, y los dos zagueros (5 y 1) abren a las esquinas. Vista desde arriba forma una W: cinco jugadores en línea con el líbero adelantado.
Se utiliza contra remates fuertes diagonales y rectos, que son la mayoría de los ataques amateur.
- Ventaja: cubre las dos diagonales largas.
- Ventaja: el líbero queda centrado para reaccionar al tiro corto detrás del bloqueo.
- Inconveniente: si el rematador hace un tiro recto al fondo, en zona 6 de fondo, nadie llega: el líbero está adelantado y los zagueros pegados a la línea.
Sistema 6-back o líbero atrás
El líbero defiende la zona 6 al fondo, cerca de la línea de saque. Los zagueros 5 y 1 cubren las diagonales. Vista desde arriba parece una U.
Se utiliza contra atacantes muy potentes que clavan el balón a 5-6 metros y en equipos juveniles avanzados.
- Ventaja: el líbero, que es el mejor defensor, cubre la zona estadísticamente más atacada.
- Inconveniente: los tiros cortos detrás del bloqueo caen vacíos.
- Exigencia: requiere un líbero con lectura excelente para anticipar.
Sistema de rotación 6-2
Es distinto a los anteriores: aquí lo importante no es la posición del líbero, sino que siempre hay un colocador en zaga y otro en delantera.
Esto permite que el colocador delantero ataque al estilo 6-2, como sistema ofensivo, y que el colocador zaguero levante con tres rematadores delante.
Se utiliza en equipos con dos colocadores de nivel similar y sin un opuesto fuerte.
- Ventaja: hay tres atacantes delante en todas las rotaciones.
- Ventaja: ofrece la máxima opción ofensiva.
- Inconveniente: es defensivamente complejo.
- Inconveniente: los colocadores rotan y no hay un especialista fijo en zaga.
Elección del sistema según el nivel
En amateur, si juegas con un líbero claramente mejor que el resto, usa W-defense. Es el sistema más perdonador cuando el resto del equipo aún no lee bien.
El 6-back lo dejas para cuando llegues a juvenil federado.
| Sistema | Posición de zona 6 | Uso principal | Riesgo principal |
|---|---|---|---|
| W-defense | Cerca de los 3 metros | Remates diagonales y rectos | Balón recto al fondo |
| 6-back | Al fondo, cerca de la línea de saque | Atacantes muy potentes | Tiros cortos detrás del bloqueo |
| 6-2 | Depende de la rotación | Equipos con dos colocadores | Complejidad defensiva |
Evolución de la defensa de zona 6
Hasta los años ’90 la prioridad de la defensa era colocar la jugadora de zona 6 con el pié derecho a 1mt. de la línea lateral en zona 1, la jugadora de zona 1 cubría zona 1/2 en 4mt y las jugadoras de zona 4 y 5 doblaban la diagonal abierta.
Por mi sorpresa, sigo viendo este sistema aún hoy en día en algunos equipos, y creo que este sistema ya no es viable por las razones que explico.
En los ’90 se jugaba un voleibol más «lento», que no quiere decir más débil pero con menos opciones de ataque y prioridad hacia el remate desde zona 4 con bola alta.
Esta situación obligaba el otro equipo a posicionar su bloqueo en la diagonal cubriendo 5/6 y pedir ayuda en defensa a la jugadora de zona 6 para que cubriera la línea.
La de zona 4 tenía todo el tiempo de salir de los 3 metros para defender la diagonal y también la jugadora de zona 5.
Pero con el pasar del tiempo, el uso cada vez más frecuente de las centrales y, ahora, por fin, de las opuestos ha cambiado esta necesidad.
Los cuatro mejores equipos femeninos al mundo ahora mismo tienen en el opuesto su jugadora más fuerte.
Los pases de colocación son cada vez más variados y tensos, impidiendo, por un lado, que el bloqueo pueda ser siempre eficaz: la central, si no sabe leer, no siempre llega a doblar el bloqueo.
Por otro lado, los remates, sobre todo en femenino, ya no se pueden gestionar en fase de vuelo sino que se pueden ya identificar antes de comenzar un partido.

Analizar las trayectorias de ataque adversarias
La defensa zonal no consiste en ocupar una zona de forma rígida. Consiste en relacionar la posición defensiva con la trayectoria de la carrera y con el tipo de ataque que puede ejecutar la atacante.
Ataque desde zona 4
Si pensamos, por ejemplo, a un remate desde zona 4 adversaria después de que esta jugadora haya recibido, tendremos una carrera que comenzará casi seguramente dentro del campo de juego o como mucho apenas fuera, diseñando una trayectoria perpendicular a la red.
El resultado será que el golpeo más fuerte de esta jugadora será hacia la línea, ya que, al extra rotar el brazo y la mano hacia zona 4, su potencia disminuirá.
Si, por el contrario, esta jugadora no ha recibido, su carrera, muy probablemente, comenzará fuera del campo, diseñando una trayectoria que pondrá los hombros hacia 5/6.
En ese caso, la diagonal puede convertirse en una opción más probable y la defensa debe modificar su posición.
Ataque desde zona 2
Si analizamos zona 2, pasará lo mismo.
Una jugadora de zona 2 que comienza su carrera dentro del campo tendrá en la línea su ataque más fuerte, mientras que la intrarrotación será un golpeo posible pero menos fuerte.
Ataque de la central
Si analizamos el ataque de la central, es muy probable que cuando esté en fase de recepción en zona 4, por ejemplo, y el saque vaya hacia 6, tendrá el 95% de probabilidades de que su ataque termine hacia zona 5.
Por el contrario, en fase de defensa, al llegar un free desde el otro campo, esta jugadora, si es hábil, podrá buscar zona 1.
Mirar a la colocadora y a la atacante, no al balón
Frente a esta situación, debemos enseñar a nuestras jugadoras a saber leer el juego adversario para adaptar nuestro sistema de juego a los cambios y a las situaciones imprevistas que siempre pasan en el voleibol, que es un deporte de situaciones.
En los años ’90 me enseñaron a mirar siempre el balón para posicionarme en bloqueo.
Sin embargo, con el paso del tiempo, todo el mundo se dio cuenta de que, a medida que sube el nivel, da igual dónde esté el balón: la jugadora adversaria podrá girar el golpeo hacia donde quiera.
Por esto es importante mirar siempre a la colocadora para que, una vez identificada la dirección del pase, nos movamos hacia la atacante y nos posicionemos según la carrera de esta misma.
La mejor posición sería poniendo nuestro brazo derecho frente a su hombro de ataque.
Mirar únicamente el balón puede retrasar la lectura. Los ojos en el brazo y la cadera del atacante te dan 0.15s extra. Eso es la diferencia entre llegar y no llegar.
La posición de la defensora de zona 6
Muchas veces la central no llega a cerrar el bloqueo lateral.
Esto es así: podemos debatir mucho y entrenar meses, pero las centrales que entrenamos suelen ser siempre las más lentas y físicamente grandes, y estos son los resultados, a menos que no imitemos el modelo brasileño donde las centrales rematan incluso zaguero desde 5.
Por ello, no podemos definir nuestra defensa eliminando la jugadora de zona 6 para dedicarla a cubrir zona 1.
Hay que indicarle y entrenarla para que, desde una posición neutra en zona 6, se pueda mover siempre en lectura.
La mejor posición de zona 6 cuando ataca la 4 adversaria es mantenerse en 6, pero con un paso más hacia la zona 1.
Al contrario, cuando el ataque viene desde 2 adversario, debe dar un paso más hacia la zona 5.
Con ataque de la central, se mantiene la zona 6 en los 7 metros, con la competencia de defender los balones que toca el bloqueo o que llegan lejos si la central remata encima de nuestro bloqueo.
| Ataque adversario | Ajuste de la zona 6 |
|---|---|
| Desde zona 4 | Un paso hacia zona 1 |
| Desde zona 2 | Un paso hacia zona 5 |
| Desde zona central | Mantenerse en zona 6, en los 7 metros |
Responsabilidades de las zonas 1 y 5
Jugadora de zona 1
Para la jugadora en zona 1, indico que se ponga en los 4/5 metros cubriendo lo que está delante de ella y a su izquierda.
La zona delantera, la finta en 3, la debe cubrir la jugadora en 4, tercera en bloqueo, que no irá a bloquear si el remate es desde la otra zona y se quedará dentro de la línea de 3 metros cubriendo finta y diagonal corta.
Jugadora de zona 5
La jugadora de zona 5, normalmente la libero, se colocará en la línea imaginaria que va desde la posición de los hombros de la atacante de zona 4 adversaria y el cruce de las líneas del campo en zona 5.
Deberá defender todo lo que le caiga delante, en diagonal hacia el centro del campo, y a la derecha.
Deberá estar más hacia el centro del campo si la carrera de esa atacante es perpendicular a la red, porque si finalmente remata diagonal, la potencia del golpeo será poca, y más lejos si la carrera es diagonal o remata la central.
De forma especular, con remate desde 2 adversario, quien se coloca en la línea imaginaria es la jugadora de zona 1, mientras que la líbero cubrirá la línea, entrenando también una defensa con manos altas por si llegan remates potentes.
La táctica defensiva: antes, durante y después
En la elección y enseñanza de la táctica de defensa, conviene enseñar una serie de movimientos y comportamientos a realizar antes de llegar al posicionamiento atrás, dividiendo estas fases en ANTES, DURANTE y DESPUÉS.
Antes: organizar la defensa desde el saque
Cuando estamos sacando tenemos que observar dónde está la colocadora adversaria: adelante o atrás.
Esto sirve para calcular cuántos ataques tienen delante y también para saber que es muy difícil, por ejemplo, que si nuestro saque acaba en zona 1, la colocadora delantera dé el pase zaguero a la opuesto.
Así podemos organizar nuestro bloqueo hacia 3 y 4.
En la organización del bloqueo, que es parte de la defensa, será la central quien marque dónde va a bloquear.
Puede indicar, por ejemplo, con una mano abierta el bloqueo diagonal y con un índice el bloqueo de línea cuando vaya a bloquear a la receptora de 4 adversaria.
Con la mano izquierda indicará 1 o 5 según bloquee la central en una de estas zonas.
Para mí, esta tarea, por muy difícil que luego se pueda traducir en la realidad, supone un esfuerzo mental para la central y las defensoras, que asegurará más concentración y estandarizará nuestro modelo.
Las jugadoras necesitarán cada vez más ver hacia dónde bloquea la central.
Durante: adaptar el sistema a la recepción
Ahora estamos con las adversarias recibiendo y tendremos que leer una vez más.
Si la recepción es positiva, mantendremos el sistema elegido por nuestro equipo.
Si la recepción es exclamativa o lejos de la red, tendremos que adaptar la defensa.
Las indicaciones en caso de recepción negativa o lejos de la red son «abrirse atrás», dejando la jugadora de zona 6 en los 7 metros y las de 1 y 5 hacia las diagonales.
Con las recepciones positivas, la defensa se «cierra» un poco más.
El bloqueo, en situación de recepción exclamativa o lejos de la red, prefiero que no salte, o le digo a la central que salte pero luego quite las manos.
Sobre todo en categorías juveniles, el bloqueo en estas situaciones acaba convirtiéndose en un punto para las adversarias, por block out o, peor aún, por tocar la red.
Después: defender y preparar el contraataque
Después de haber leído el juego adversario y de disponernos a defender, hay que coordinar bloqueo y defensa.
La jugadora de zona 6 debe partir de una posición neutra y desplazarse en lectura según el ataque venga de zona 4, zona 2, de la central, de un free o de una pelota desviada por el bloqueo.
Tras tocar el balón sigues moviéndote.
La defensa empieza el ataque: hay que reposicionarse para el contraataque inmediato.
Apoyo al propio ataque
El después termina con el apoyo a nuestro remate, que constituye otra defensa.
Suelo colocar a la líbero más lejos de todas, en zona 6, porque suele ser la más reactiva, y al resto más cerca de la atacante.
Si ataca nuestra 4, quien estará inmediatamente detrás de ella será la otra receptora que, una vez entendido que no rematará zaguero en 6, correrá hacia esa posición.
La central, después de hacer un amago de salto, se posicionará justo al lado de la compañera que remata y la opuesto se colocará en la línea de 3 metros.
La colocadora suele estar exenta de esta tarea para estar preparada para un posible contraataque.
Posición corporal y técnica individual
La efectividad de nuestra defensa dependerá de la calidad técnica de nuestras jugadoras.
Claramente, con edades muy jóvenes, esta calidad técnica no será la mejor.
Aparte de entrenar esta gestualidad de forma analítica, recomiendo trabajar mucho en situación de juego, para que las jugadoras se acostumbren a entender que puede haber siempre una situación diferente.
En esta situación de juego debemos indicar cuáles son las opciones de defensa según el pase de colocación y la trayectoria de la carrera de la atacante.
Postura base
Si esperas el remate con las piernas extendidas, llegas tarde a todos los balones rápidos.
La posición base debe realizarse con las rodillas a 90-100º antes de que el rival contacte el balón.
Defender de pie es uno de los errores que más retrasa la reacción.
Plataforma de antebrazos
Los brazos demasiado tensos hacen que el antebrazo mande el balón al techo.
Los brazos deben estar firmes, pero con la articulación del hombro relajada: el balón debe rebotar, no chocar.
Defensa con manos altas y con una mano
Echo de menos en España una defensa con manos altas o incluso con una mano.
En un deporte cada vez más rápido y con remates más potentes, debemos entrenar estas acciones para que las jugadoras las tengan entre sus opciones.
Desplazamiento, plancha y rodada
La plancha es el último recurso, no el primero.
Antes de lanzarte, intenta un paso lateral.
Si no llegas, entonces plancha.
La rodada debe hacerse sobre el hombro, nunca sobre el codo o con la rodilla extendida.
Aterrizar sobre el codo es una causa principal de bursitis y fracturas en líbero.
Salvar el balón con el pie es algo que no tolero en absoluto porque refleja la escasa preparación técnica de la jugadora.
Comunicación y continuidad
Hay que decir «¡Mía!» antes de cada balón.
Dos jugadores yendo al mismo balón hacen que el balón caiga entre ambos.
Esto pasa en cada partido amateur.
Después de defender no hay que quedarse mirando.
Tras tocar el balón sigues moviéndote y te reposicionas para el contraataque inmediato.
La pelota que nunca debe caer
A todos nos gustaría tener una defensora de zona 6 que defienda todo, pero la realidad es muy diferente.
Esto no quiere decir que debamos cerrar los ojos cuando una jugadora falla, sino indicar cuál es aquella pelota que bajo ningún concepto debe caer.
Identifica la pelota que quieres que no caiga.
Para mí no debe caer la pelota delante de ella en zona 6, mientras que debe intentar coger aquellas bolas lentas, como las fintas, que puedan caer en zona 5 o 1.
Definir esta prioridad permite que la jugadora no intente cubrirlo todo al mismo tiempo y que el resto del equipo conozca qué espacio debe proteger.
Ejercicios de defensa de voleibol
Ejercicio de motivación y mentalidad defensiva
Divide a las defensoras en dos grupos.
El entrenador se coloca con un carro de balones en zona 3.
El primer grupo entra de uno en uno en el campo y defiende un remate del entrenador.
- Si el balón llega al punto definido anteriormente, se consiguen 2 puntos.
- Si no llega al punto definido, pero se defiende, se consigue 1 punto.
- Si no llega y no se toca, se vuelve a 0.
Gana el equipo que consiga 15 puntos en 3 minutos o en el tiempo que consideres oportuno según el nivel que entrenes.
Tríos de defensa contra ataques y fintas
Coloca tríos de defensa en el campo.
El entrenador se sitúa en zona 3 con balones y otro trío ayuda con las pelotas para que siempre haya balones en el carro.
Las otras jugadoras entrenan en parejas ataque y defensa en la otra mitad del campo.
Durante 2 minutos se realizan ataques y fintas que las tres jugadoras en defensa deben devolver siempre al entrenador con un toque o, como mucho, dos.
Se puede indicar que, después de la defensa de una de las tres, deben rotar siguiendo el orden normal de rotación para mantener aún más la atención.
Defensa con colocación previa
Un entrenador se coloca encima de un banco y remata desde zona 4 adversaria, y luego desde zona 2.
Las defensoras entran en el campo en parejas.
La jugadora que no defiende debe colocar a su compañera en una zona ya predefinida.
Este ejercicio se puede aplicar también en tríos, añadiendo la zona 6, para definir cómo debe defender cada jugadora según el tipo de ataque.
Circuito de defensa
Coloca tres jugadoras cerca de la red, A, B y C, rematando hacia el mismo campo, con D, que debe defender 6 balones.
- Defensa de ataque diagonal de C.
- Defensa de ataque de línea de A.
- Defensa de la finta de B.
- Defensa de línea de A.
- Defensa de finta de B.
- Defensa de diagonal de C.
Se puede adaptar este circuito también a la zona 6, incluyendo dos defensoras en 1 y 5 que no participan.
La jugadora de zona 6 debe defender una bola al 100%, es decir, la bola que no debe caer por ningún motivo.
También se entrenan los desplazamientos de un paso más a la derecha o a la izquierda según el remate venga de zona 4 o de zona 2 adversaria.
Después de este ejercicio, se pueden incluir las jugadoras rematando desde el otro campo para luego terminar con un 6 contra 6.
En el 6 contra 6 se especifica el tipo de remate que debe hacer cada una: un equipo solo línea y el otro solo diagonal, por ejemplo.
También hay que definir las competencias en defensa e incluir las indicaciones de la central, que marca hacia dónde va a bloquear.
Plan progresivo de entrenamiento de seis semanas
No vas a defender bien de la noche a la mañana.
Este es el plan que recomiendo para una líbero junior:
| Semanas | Foco | Ejercicio |
|---|---|---|
| 1-2 | Postura | Posición base estática 30s × 5. Reflejos lanzando balón aleatorio a 3m. |
| 3-4 | Plancha controlada | Colchoneta primero, luego pista con rodada. 50 reps/sesión. |
| 5-6 | Lectura | Compañero remata desde plataforma. Leer brazo + cadera. Mover ANTES de que pegue. |
Tres sesiones de 45 minutos por semana es el mínimo viable.
La progresión comienza con el control postural, continúa con la seguridad en las caídas y termina con la lectura de la atacante en una situación dinámica.
Coberturas y Bloqueo Simple
Errores frecuentes en la defensa
1. Defender de pie
Si esperas el remate con las piernas extendidas, llegas tarde a todos los balones rápidos.
La posición base debe establecerse con las rodillas a 90-100º antes del contacto rival.
2. Mirar el balón en lugar de la atacante
Los ojos deben dirigirse al brazo y a la cadera del atacante.
Esta información permite anticipar la dirección del remate y ganar 0.15s extra.
3. Hacer la plancha sin un paso previo
La plancha es el último recurso.
Antes de lanzarte, intenta un paso lateral.
4. Aterrizar sobre el codo
La rodada debe realizarse sobre el hombro, nunca sobre el codo ni sobre una rodilla extendida.
5. Mantener los brazos demasiado tensos
Los brazos deben ser firmes, pero la articulación del hombro debe permanecer relajada.
6. No comunicarse
Hay que decir «¡Mía!» antes de cada balón.
Dos jugadoras que van al mismo balón pueden dejarlo caer entre ambas.
7. Quedarse mirando después de defender
Tras tocar el balón hay que seguir moviéndose.
La defensa debe continuar con el reposicionamiento para el contraataque inmediato.