Un balón intragástrico puede ser una opción para personas con sobrepeso u obesidad que no han conseguido perder o mantener un peso saludable mediante alimentación, ejercicio y cambios de hábitos, pero no es adecuado para todo el mundo. La decisión depende del índice de masa corporal (IMC), los antecedentes médicos, el estado del esófago y del estómago, la capacidad de seguir un programa de seguimiento y la ausencia de contraindicaciones.
El balón intragástrico es un dispositivo temporal que ocupa espacio dentro del estómago, limita la cantidad de comida que se puede ingerir y favorece una sensación de saciedad más rápida y prolongada. No sustituye la alimentación saludable, la actividad física ni el seguimiento médico, y sus resultados pueden perderse si la persona no mantiene los cambios de estilo de vida después de retirarlo.
Qué es y cómo funciona el balón intragástrico
La colocación del globo intragástrico es un procedimiento para bajar de peso que consiste en colocar un globo de silicona lleno de solución salina en tu estómago. Esto te ayuda a bajar de peso al limitar la cantidad que puedes comer y hacer que te sientas lleno más rápido. Colocar un globo intragástrico es un procedimiento temporal para el cual no se necesita cirugía.
El balón gástrico no es más que un balón que se rellena de 500 a 700 cc y que se implanta en el estómago con el fin de ocupar buena parte de su espacio y producir sensación de saciedad. En términos generales, se puede decir que la colocación del balón gástrico en el estómago del paciente no requiere llevar a cabo ningún tipo de cirugía, a diferencia de otras técnicas de reducción de estómago cuyo objetivo también es ayudar al paciente a perder los kilos que le sobran y a mantener su peso normal.
El balón gástrico es una esfera de silicona suave y expansible que se introduce en el estómago a través del estómago del paciente, al que el médico puede administrar algún tipo de sedación. Una vez que se tiene el balón en el interior del estómago, se procederá a inflarlo mediante una solución salina estéril -un suero fisiológico- hasta que alcanza el volumen óptimo estipulado por el especialista para que cumpla su objetivo, que no es otro que el de reducir la capacidad del estómago para que el paciente sacie antes su sensación de saciedad en el momento de comer.
El tamaño que deberá darse al balón dependerá de cada paciente, pero normalmente ocupará dos tercios del estómago. Se dice que este deberá ser lo suficientemente grande como para que no pueda pasar por el intestino grueso, y lo suficientemente pequeño para flotar libremente dentro del órgano estomacal.
Una de las razones puede ser que el globo intragástrico hace más lento el tiempo que tarda el estómago en vaciarse. Otra razón puede ser que el globo parece cambiar los niveles de hormonas que controlan el apetito. El balón ocupa espacio, prolonga la digestión y retrasa el vaciamiento gástrico, por lo que la persona puede sentirse llena durante más tiempo.

Tipos de balón intragástrico
Básicamente existen dos tipos de balones. Los que se implantan mediante endoscopia y sedación anestésica. Están compuestos por silicona y tienen una duración de 6 a 12 meses. Y el balón cápsula, que se ingiere con control radiológico y se rellena una vez está en el estómago a través de un pequeño tubito. Tienen una duración de 4 meses.
| Tipo de balón | Colocación | Duración aproximada | Retirada |
|---|---|---|---|
| Balón endoscópico | Endoscopia y sedación anestésica | 6 a 12 meses | Endoscopia, después de vaciarlo |
| Balón ingerible | Ingesta de una cápsula y control radiológico | 4 meses | Vaciado y eliminación por las heces |
Balón endoscópico
El procedimiento del globo intragástrico se realiza en la unidad de endoscopia como un procedimiento ambulatorio. Te sedarán para poder comenzar. Durante el procedimiento, se desliza un tubo delgado (catéter) por la garganta y hasta el estómago. El globo intragástrico se coloca dentro del catéter.
Luego, el médico introduce un endoscopio (una sonda flexible con una cámara conectada) por la garganta y hasta el estómago. La cámara le permite ver cómo el globo se llena de solución salina. El procedimiento dura alrededor de media hora.
Los balones intragástricos se dejan colocados hasta por seis meses y, luego, se extraen con un endoscopio. En ese momento, puedes colocarte, o no, un globo nuevo, según el plan que hayas establecido con el médico.
Balón ingerible
El Balón Intragástrico viene dentro de una cápsula conectada a un catéter muy delgado que se ingiere con agua bajo supervisión médica. Se corrobora a través de radiografía que esté en su posición final dentro del estómago. Una vez ahí, se procede a llenar con una solución líquida y luego se retira el catéter.
El balón Elipse se trata de una pequeña cápsula que tiene una capa de gelatina que facilita la ingesta, y que se traga con unos sorbitos de agua. Mediante control de radiología, se comprueba que ya ha llegado al estómago y se rellena con 550cm3 de suero fisiológico a través de un tubito muy fino.
Este balón dura dentro del estómago alrededor de 4 meses, para luego abrirse una válvula, dando salida al líquido y produciendo el vaciamiento del balón, lo que le permite, gracias a la calidad y textura de su material poder ser eliminado a través del tubo digestivo.
El Balón gástrico ingerible y excretable o Balón Elipse está realizado de un material plástico muy resistente y realmente fino y adaptable, que permite una excreción espontánea por heces, una vez se haya vaciado. La mayoría de veces el paciente ni siquiera lo nota.
¿Quién puede ser candidato?
Un globo intragástrico puede ser una opción para ti si cumples estos requisitos:
- Tu índice de masa corporal (IMC) es de entre 30 y 40.
- Estás dispuesto a introducir cambios saludables en tu estilo de vida, a realizarte un seguimiento médico cada cierto tiempo y a participar en sesiones de terapia conductual.
- No has tenido ninguna cirugía de estómago o esofágica previa.
Por lo general, los especialistas recomiendan este procedimiento a aquellos pacientes que están por encima de su peso ideal por lo menos un 40%, o que preentan de 20 a 25 kilos de sobrepeso. Pacientes con un Índice de Masa Corporal (IMC) cercano o superior a 30 y que han fallado en lograr o mantener un peso adecuado y saludable a través de programas supervisados de alimentación, ejercicios y cambio de hábitos.
En resumen, podría decirse que el balón gástrico es un proceso indicado para personas que han fallado en su intento de perder peso mediante otros tratamientos y que reúnan las siguientes características:
- Que tengan un IMC entre 30 y 34,9 y con riesgos para la salud vinculados con la obesidad.
- Pacientes con un IMC mayor de 35.
- Personas con un IMC superior a 50 que necesiten una cirugía bariátrica, como preparación para la operación.
- Personas obesas que son candidatas a una intervención de reducción de estómago pero que corren riesgos si no pierden peso antes.
- Como tratamiento alternativo para aquellos pacientes con obesidad que han rechazado someterse a una cirugía.
- Personas con sobrepeso y enfermedades severas asociadas.
Además el sistema Balón Intragástrico puede ser particularmente útil para pacientes considerados demasiado obesos o con riesgos excesivos para intervenciones quirúrgicas agresivas. El uso de este sistema para perder peso antes de una operación puede reducir los riesgos asociados a la misma.
El balón intragástrico no es la mejor opción para todas las personas con sobrepeso. El proceso de selección le permitirá al médico determinar si el procedimiento será beneficioso para ti.
El IMC no es el único criterio
La evaluación no debe basarse únicamente en el peso. Antes de proceder a la colocación del balón el médico hará un examen endoscópico para comprobar el buen estado del esófago y del estómago, a fin de asegurarse que el organismo recibirá adecuadamente la esfera ‘extraña’ que se va a depositar en él.
El paciente debe de haber sido concienciado de las limitaciones del balón gástrico, de cómo funciona, de hasta qué punto le va a ayudar, y de que va a tener que poner de su parte, bastante o mucho; se trata de un trabajo previo a la colocación, fundamental.
El médico estudiará si el paciente ha intentado perder peso con dieta y ejercicio, para valorar si necesita una reducción de estómago. A pesar de su simplicidad, este tratamiento solo debe utilizarse después de haber fracasado con los tratamientos dietéticos y de modificar el estilo de vida, aplicado por un especialista. No debe de utilizarse como tratamiento de primera línea o primera indicación.
Personas para las que puede ser especialmente útil
El balón intragástrico puede considerarse cuando las dietas supervisadas y el ejercicio no han sido suficientes, cuando se necesita una ayuda temporal para modificar los hábitos o cuando una persona no desea someterse a una cirugía bariátrica más invasiva.
También puede ser útil para pacientes con obesidad que presentan un riesgo quirúrgico elevado y necesitan perder peso antes de otra intervención. Para el tratamiento de la obesidad severa, el bypass gástrico y la manga gástrica son los procedimientos establecidos y duraderos en el tiempo, en cambio, el balón intragástrico es un método temporal para la reducción de peso.
El balón gástrico ayuda a las personas con obesidad a perder peso sin recurrir a la cirugía. Los principales beneficios de la cirugía del Balón Intragástrico están relacionados con que esta cirugía es mínimamente invasiva, ambulatoria y sin incisiones. Al ser un dispositivo endoscópico puede ser removido sin alterar la anatomía.
¿Quién no debería colocarse un balón intragástrico?
La colocación de un balón intragástrico esta desaconsejado para todas aquellas personas que se encuentren en alguna de estas circunstancias:
- Embarazo o lactancia.
- Enfermedades inflamatorias o hemorrágicas del estómago.
- Cirugía gástrica previa.
- Trastornos psiquiátricos, alcoholismo o drogodependencia.
- Toma de medicinas anticoagulantes.
Es importante considerar que existen contraindicaciones para la instalación del balón intragástrico, entre ellas está presentar un IMC menor a 25, tener una hernia hiatal grande, sufrir de reflujo gastroesofágico y esofagitis severa y tener úlcera, entre otras.
Las contraindicaciones absolutas incluyen cirugías abdominales abiertas, excepto cesáreas y laparoscópicas de más de 1 año de antigüedad, trastornos de motilidad esofágica, hernias hiatales gigantes mayor de 10 cm y lesiones neoplásicas o preneoplásicas de esófago o estómago.
En cuanto a la edad, el tratamiento está especialmente contraindicado para los menores de 18 años. Sin embargo, hay casos en que los jóvenes de entre 15 y 18 años pueden beneficiarse de él siempre previa valoración de un equipo médico experto.
Enfermedades digestivas y alteraciones anatómicas
El balón puede agravar problemas digestivos existentes. El daño principal posible, en el estómago sería:
- Dilatación excesiva del fundus del estómago (la cámara superior del estómago).
- Irritación importante de la mucosa (gastritis).
- Alteración del funcionamiento de la válvula de entrada al estómago (cardias), causando reflujo del estómago al esófago.
La consecuencia de esto sería una esofagitis, que puede ser severa y grave en el peor de los casos. La existencia previa de gastritis importante, Helycobacter pylori positivo, pacientes con importante disfunción del hiato y/o hernia de hiato, abuso del paciente en la ingesta, forzando, intentando comer un poco más cada vez, atracones bulímicos e intolerancia al balón pueden favorecer el daño en el estómago.
Preparación y evaluación antes del procedimiento
Si te colocarán un globo intragástrico en el estómago, el equipo de atención médica te dará instrucciones específicas sobre cómo prepararte para el procedimiento. Es posible que debas hacerte diferentes análisis de laboratorio y exámenes antes del procedimiento.
Es posible que tengas que restringir lo que comes y bebes, así como los medicamentos que tomas, en el período previo al procedimiento. También puede ser necesario que comiences un programa de actividad física.
Además, el paciente tendrá que poner de su parte para hacer una rigurosa preparación antes de colocar el balón intragástrico en su estómago. La evaluación de un equipo multidisciplinario experto es muy relevante.
Todo esto se debe de realizar en unas instalaciones hospitalarias si es posible, o que cumplan condiciones muy similares a un hospital. Y deben participar un médico endoscopista experto, más un médico anestesista, como mínimo.
Cómo se coloca el balón
Colocación endoscópica
Durante el procedimiento, se desliza un tubo delgado (catéter) por la garganta y hasta el estómago. El globo intragástrico se coloca dentro del catéter. Luego, el médico introduce un endoscopio (una sonda flexible con una cámara conectada) por la garganta y hasta el estómago.
La cámara le permite ver cómo el globo se llena de solución salina. El procedimiento dura alrededor de media hora. Si todo sale bien, podrás irte a casa 1 o 2 horas después de que haya terminado el procedimiento.
Otra de las preguntas más frecuentes que hacen los pacientes antes de someterse a esta intervención es el tiempo que se necesita para llevarla a cabo. En este sentido, puede afirmarse que no es un proceso excesivamente largo, ya que, lo habitual es que la colocación del balón gástrico lleve entre 20 o 30 minutos.
Colocación del balón ingerible
El Balón Intragástrico Ingerible, es un dispositivo que puede ayudar a la pérdida de peso en pacientes con sobrepeso y obesidad moderada, este es un procedimiento 100% ambulatorio que se complementa con un programa que debe ir acompañado por nutricionista, psicólogo y actividad física.
El procedimiento tiene la ventaja de no requerir ningún tipo de sedación, anestesia, cirugía y endoscopia para su instalación o retiro, ya que el balón se ingiere a través de una cápsula que el paciente traga por sí mismo, esto lo convierte en un procedimiento ambulatorio, que puede tomar 20 minutos.
Finalmente este tubito se libera mediante un sistema de tracción; es como la válvula de un balón. Su efecto es el mismo que el balón de silicona, que se implanta y retira mediante endoscopia y sedación en un hospital, y se hincharía con suero fisiológico.
Qué ocurre después de colocarlo
Puedes empezar a tomar pequeñas cantidades de líquido unas seis horas después del procedimiento. Por lo general, la dieta líquida absoluta continúa hasta el comienzo de la segunda semana, cuando podrás comenzar a comer alimentos blandos. Es probable que puedas empezar a comer los alimentos que consumes habitualmente unas tres semanas después de la inserción del globo intragástrico.
Durante los primeros días se debe seguir una dieta líquida para ir normalizando la toma de alimentos sólidos progresivamente. Nuestra nutricionista adapta la dieta progresando según la tolerancia del paciente.
El paciente suele marcharse a su domicilio tras la colocación del balón sin ninguna molestia. A las pocas horas de la implantación del balón en el estómago pueden aparecer molestias en el abdomen, naúseas, en incluso vómitos ocasionales. Estos síntomas suelen desaparecer a los 3 ó 4 días con la medicación pautada.
Molestias esperables durante la adaptación
A muchos pacientes les preocupa si después de la cirugía notrarán el balón en su estómago. El balón gástrico no tiene por qué notarse en el estómago. Sin embargo, durante las primeras semanas sí suelen notarlo.
De hecho, los primeros 3-4 días suelen ser incómodos con sensación nauseosa y algún vómito ocasional, pero hay que tener paciencia e insistir con la ingesta líquida para mantener al paciente bien hidratado. Con el paso de las semanas la tolerancia mejora y hay pacientes que al final apenas notan la sensación de pesadez, aunque indudablemente la restricción de la ingesta es notable.
Tras la colocación del balón, el paciente tendrá una sensación de saciedad precoz en sus comidas y de plenitud gástrica, lo que limitará el volumen de la ingesta. Estos síntomas están producidos por el retraso del vaciamiento gástrico.
Los primeros dos o tres días son incómodos y progresivamente la tolerancia mejora permitiendo al paciente llevar una vida completamente normal. Precisamente la saciedad precoz es la que debe ayudar al paciente a cumplir con la dieta prescrita.
Alimentación y actividad física
Durante los seis meses que dura el balón endoscópico y los cuatro que dura el modelo ingerible en el estómago, el paciente debe conseguir un cambio en sus hábitos de alimentación con el fin de poder mantener el peso perdido a largo plazo.
Mientras lleve el balón, el paciente siempre debe estar en tratamiento con un protector gástrico, un inhibidor de la bomba de protones tipo Omeprazol, que reduce la producción de ácido para minimizar la sensación de acidez o reflujo, ya que las digestiones son más lentas y pesadas.
Hay ciertos alimentos como las carnes rojas que suelen caer más pesadas, así como los arroces, que se hidratan en el estómago, aumentando la sensación de saciedad, a veces de forma muy incómoda. Las verduras verdes y otros vegetales que fermentan en el estómago pueden provocar mal aliento si el vaciamiento gástrico está muy endentecido.
También es fundamental la realización de ejercicio físico constante. Animamos al paciente desde nuestra unidad a que incorpore el ejercicio físico de forma regular y enseñamos una correcta progresión dietética para conseguir una alimentación adecuada, equilibrada y saludable.
¿Cuál es la dieta que se debe seguir con el balón gástrico?
Riesgos y efectos secundarios frecuentes
El dolor y las náuseas afectan a un tercio de los pacientes poco después de la inserción del globo intragástrico. Sin embargo, estos síntomas solo suelen durar unos pocos días después de la colocación del dispositivo.
A las pocas horas de la implantación del balón en el estómago pueden aparecer molestias en el abdomen, náuseas e incluso vómitos ocasionales. Estos síntomas suelen desaparecer a los 3 ó 4 días con la medicación pautada.
Los efectos secundarios al balón dentro del estómago también son escasos, los más frecuentes son los síntomas derivados de un reflujo gastroesofágico. Los pacientes sienten como efectos derivados del balón tanto la sensación de saciedad precoz como las molestias derivadas del retraso del vaciamiento gástrico.
Los principales efectos iniciales pueden incluir:
- Náuseas.
- Vómitos ocasionales.
- Dolor o molestias abdominales.
- Sensación de pesadez.
- Plenitud gástrica.
- Reflujo, acidez o digestiones lentas.
Son muy bajos y dependen de la endoscopía. Un porcentaje inferior al 5% pueden tener intolerancia al balón, lo que en ocasiones requiere de su retiro precoz.
Complicaciones poco frecuentes pero importantes
Aunque es poco común, es posible que aparezcan efectos secundarios graves después de la colocación del globo intragástrico. Llama al médico de inmediato si tienes náuseas, vómitos y dolor en el vientre en algún momento después de la cirugía.
Entre los riegos potenciales se incluye la deflación del globo. Si esto sucede, también existe el riesgo de que pueda trasladarse por el aparato digestivo. Esto puede causar una obstrucción y tal vez sea necesario realizar otro procedimiento o cirugía para retirar el dispositivo.
Otros posibles riesgos son inflamiento excesivo, pancreatitis aguda, úlceras o la aparición de un orificio en la pared estomacal, conocido como perforación. Es probable que se deba recurrir a una cirugía para reparar una perforación.
Así, en ocasiones solo aisladas aparecen complicaciones vinculadas directamente con la instalación del balón. Entre estas se pueden mencionar, por ser las más habituales, las siguientes:
- Lesiones en el esófago o estómago.
- Úlceras.
- Vómitos repetitivos que desembocan en un problema de deshidratación.
- Fugas o roturas del dispositivo.
- Obstrucción del vaciamiento gástrico.
- Obstrucción intestinal.
Intolerancia al balón
Únicamente en algunos casos se da lugar a alguna intolerancia física o psicológica que obliga a retirar el dispositivo del estómago antes del primer mes. Al principio, durante los primeros días sí es totalmente normal que sienta náuseas y malestar en el estómago, incluso que sufra vómitos.
Para que estos síntomas no se prolonguen en el tiempo y acaben causando problemas que aconsejen retirar el balón gástrico, es muy importante que el paciente siga las indicaciones del médico, adaptándose rápidamente a la nueva forma de comer, y concluyendo con éxito el tratamiento completo.
Si los síntomas antes descritos persisten durante muchos más días, se recomendará continuar sin ingerir alimentos sólidos hasta que desaparezca por completo la sensación de malestar. En el caso de que siga habiendo vómitos o que esto empeore, entonces el paciente deberá acudir al médico, puesto que es probable que sea necesario aportarle hidratación extra por vía intravenosa.
Obstrucción gástrica o intestinal
Excepcionalmente, puede ocurrir una obstrucción completa del vaciado gástrico secundaria a impactación del balón en la salida del estómago, lo que obliga a la retirada urgente del balón en caso de no lograr la desimpactación manual.
En caso de vómitos persistentes e intolerancia completa se debe acudir al Centro Hospitalario. El riesgo del balón gástrico que entraña mayor gravedad sería que el dispositivo, por cualquier causa, obstruya el intestino. Si esto sucede, probablemente el médico tendrá que operar al paciente para extraérselo.
Rotura o fuga del balón
Aunque está descrita la rotura del balón intragástrico, esta incidencia es por debajo del 1 % y no se trata de una complicación grave. En caso de rotura del balón gástrico endoscópico se teñiría la orina de color verde, ya que el suero que rellena el balón contiene colorante azul (azul + amarillo de la orina = verde).
En el rarísimo caso de aparecer esta circunstancia se debe acudir lo antes posible al Centro Hospitalario para retirar el balón roto y reemplazarlo. El paciente debe acudir de forma rápida a consultar a su grupo de especialistas en el caso de que se lleguen a percibir orina teñida de color azul, dolor de estómago, náuseas y vómitos.
El Balón Ingerible modelo Elipse contiene una solución transparente, por lo que realizamos ecografías programadas para comprobar su tamaño y posición en el estómago.
En general, los riesgos del balón gástrico suelen producirse cuando el paciente no respeta las instrucciones médicas o las indicaciones nutricionales dadas por el especialista, situaciones que provocan un deterioro en el propio material del que está hecho el balón.
Estos daños se pueden causar, entre otros motivos, por:
- Una mala alimentación.
- Falta de control médico.
- Porque el dispositivo esté en el interior del estómago más tiempo del requerido.
- Por el abuso de ciertas sustancias o de determinadas comidas.
Señales de alarma
Es necesario solicitar atención médica inmediata si aparecen náuseas, vómitos y dolor en el vientre en cualquier momento después del procedimiento. También se debe acudir al centro hospitalario ante vómitos persistentes, intolerancia completa a los líquidos, dolor abdominal intenso, orina teñida de azul o verde o sospecha de rotura del balón.
En el caso de que el balón intragástrico llegase a colocarse en el intestino lo más lógico es que el paciente tenga que pasar por quirófano para proceder a su extracción. Dado el caso de que aparezca algún riesgo de mayor magnitud, el globo será retirado de manera inmediata.
Cuándo y cómo se retira
El balón intragástrico se suele retirar a los 6 meses. Solo en aquellos casos que aparezca una complicación deberá retirarse de urgencia, como es cuando se produce una obstrucción gástrica completa o cuando se rompe el balón.
La retirada del balón es un procedimiento sencillo. Se realiza de forma ambulatoria. Es recomendable la intubación de la vía aérea con el fin de protegerla para evitar el posible paso de líquidos durante la extracción.
Se debe pasar endoscópicamente un catéter que lleva una aguja para poder introducirlo dentro del balón y mediante aspiración podremos vaciarlo por completo. Posteriormente, se retira con el endoscopio utilizando unas pinzas especiales para atraparlo y sacarlo por la boca.
Para extraer el balón se empleará la misma técnica que para introducirlo. Esto es, se hará por medio de una endoscopia y bajo sedación, después de haberse ‘desinflado’ -sacado el suero fisiológico de su interior-.
El balón modelo elipse desaparece de forma imperceptible, ya que a los cuatro meses se desnaturaliza la válvula y se deshincha el balón, eliminándose por el tubo digestivo con las heces como un globo deshinchado.
Resultados esperables
Un globo intragástrico puede hacer que te llenes más rápido de lo normal cuando comes, lo que a menudo significa que comerás menos. La cantidad de peso que pierdas también dependerá de cuánto puedas cambiar los hábitos de tu estilo de vida, incluida la dieta y el ejercicio.
Según un resumen de los tratamientos disponibles en la actualidad, generalmente se pierde entre el 12 % y el 40 % del peso corporal durante los seis meses posteriores a la colocación del globo intragástrico.
Los pacientes tratados con Balón Intragástrico pueden conseguir una pérdida de peso considerable de hasta 15 kg de promedio. Según el tipo de balón gástrico, la media de peso perdido en seis meses es entre 8-12 kilos con el modelo ingerible tipo Elipse, o entre 10-15 kilos con el balón gástrico de seis meses endoscópico modelo Orbera.
Es posible perder hasta 15kg, siempre y cuando el paciente cumpla con la guía de nuestro equipo multidisciplinario y siga el plan de alimentación saludable y actividad física recomendado por nuestros especialistas.
El Balón intragástrico, en manos expertas, es muy seguro y eficaz. Nos puede ayudar a perder hasta 20 o 25 kg, y sobre todo a cambiar nuestros hábitos y estilo de vida.
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Pérdida habitual en seis meses | Entre el 12 % y el 40 % del peso corporal |
| Balón ingerible | Entre 8-12 kilos en seis meses |
| Balón endoscópico de seis meses | Entre 10-15 kilos |
| Resultado máximo mencionado | Hasta 15kg o hasta 20 o 25 kg, según el paciente y el programa |
Los resultados del Balón intragástrico a corto y medio plazo son satisfactorios. En esta fase es donde el paciente más coopera con los profesionales: el nutricionista promueve una alimentación suficiente, variada y equilibrada; el psicólogo trabaja la relación emocional con los alimentos, disminuyendo la ansiedad por la comida y las conductas compulsivas; y el médico controla en todo momento la efectividad del tratamiento, evitando posibles riesgos y complicaciones.
Aun así, existe una tasa de fracaso de entre un 15% (en manos de equipos con profesionales expertos) y hasta un 50%, cuando el paciente no recibe el apoyo adecuado.
Qué enfermedades pueden mejorar con la pérdida de peso
Al adelgazar, es posible reducir el riesgo de que se presenten problemas de salud potencialmente graves relacionados con el peso, como los siguientes:
- Determinados tipos de cáncer, como el de mama, el de endometrio y el de próstata.
- Enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.
- Presión arterial alta.
- Niveles altos de colesterol.
- Enfermedad hepática esteatósica relacionada con la disfunción metabólica o esteatohepatitis relacionada con la disfunción metabólica.
- Apnea del sueño.
- Diabetes tipo 2.
Al igual que otros procedimientos y cirugías que derivan en una pérdida de peso significativa, el globo intragástrico puede ayudar a mejorar o solucionar afecciones que, a menudo, se relacionan con el sobrepeso.
- Enfermedades cardíacas.
- Presión arterial alta.
- Niveles altos de colesterol.
- Apnea del sueño.
- Diabetes tipo 2.
- Enfermedad hepática esteatósica relacionada con la disfunción metabólica o esteatohepatitis relacionada con la disfunción metabólica.
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico.
- Dolor en las articulaciones causado por la osteoartritis.
- Afecciones de la piel, entre las que se incluyen la psoriasis y la acantosis nigricans, una afección que ocasiona una coloración oscura en los pliegues y arrugas del cuerpo.
Qué ocurre después de retirar el balón
Es posible que no pierdas mucho peso o que vuelvas a subir de peso después de cualquier tipo de procedimiento o cirugía para adelgazar, incluso si la intervención en sí tiene éxito. Puedes llegar a aumentar de peso si no sigues los cambios de estilo de vida recomendados.
Introducir cambios saludables y permanentes en tu dieta y hacer actividad física y ejercicio con regularidad es necesario para no volver a subir de peso. El mantenimiento de estos resultados dependerá de lo bien que siga el programa y mantenga los hábitos saludables adquiridos.
El factor más determinante en el mantenimiento de la pérdida de peso con el balón gástrico es la adherencia terapéutica del paciente y el cambio de hábitos que podamos conseguir.
Los resultados del balón a largo plazo -a partir de la retirada del balón gástrico- también son satisfactorios. Hay un mayor riesgo de recuperar con los años todo o parte del peso perdido en aquellos pacientes que no apliquen todo lo aprendido en las consultas dietéticas, psicológicas y médicas.
| Evolución después de retirar el balón | Porcentaje de pacientes |
|---|---|
| Continúan perdiendo peso hasta 4 meses después | 58% |
| Mantienen el peso perdido | 16% |
| Recuperan el peso perdido | 26% |
Los estudios con segundos balones (poner un segundo balón después de sacar el primero) no son eficaces. De manera que la única forma de mantener el peso perdido una vez se retira el Balón, es que el paciente sea capaz de mantener los nuevos hábitos dietéticos y el estilo de vida aprendidos.
Pero no solo se puede mantener la pérdida de peso, sino que se puede seguir perdiendo peso después de la retirada del Balón. Cuando los pacientes se implantan un segundo balón de forma inmediata, el paciente no pierde más peso. Si se coloca un segundo balón, dejando pasar 3-4 meses entre el primero y el segundo, sí que se pierde peso aunque rara vez, tanto como en el primero.
Por qué el seguimiento es imprescindible
El Balón Intragástrico debe utilizarse como una “herramienta de apoyo” dentro de un programa de intervención sobre el paciente. Después de la colocación y pasados los días de adaptación, se lleva a cabo un trabajo psicológico (terapia conductual adaptada a cada caso), dietético (aprendizaje de hábitos dietéticos y culinarios saludables) y sobre el estilo de vida (vida activa y ejercicio físico programado).
Además, es necesario un control médico experto. La finalidad es evitar posibles complicaciones, que sí que las puede haber. Después del procedimiento, también te reunirás a menudo con los miembros del equipo médico, como con el nutricionista y el psicólogo.
Para el éxito de esta técnica de manejo de la obesidad, es fundamental que vaya acompañada del cumplimiento de un programa de modificación de la conducta alimentaria y de incorporación de hábitos saludables, supervisada por el equipo multidisciplinario.
La colocación del globo intragástrico puede ser una opción si tienes inquietudes acerca de tu peso, y si la dieta y el ejercicio no han funcionado para ti. Al igual que otros procedimientos de pérdida de peso, un globo intragástrico requiere un compromiso con un estilo de vida más saludable.
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