El control postural con balón consiste en utilizar una superficie inestable para activar la musculatura estabilizadora, mejorar el equilibrio, entrenar la propiocepción y aumentar la conciencia corporal. Las pelotas y balones de fisioterapia son herramientas de rehabilitación mucho más versátiles de lo que aparentan.
Más allá de su uso en Pilates o gimnasio, en el contexto clínico se utilizan para trabajar la estabilidad, la fuerza, la movilidad y la coordinación en pacientes con muy distintos perfiles y objetivos terapéuticos. Su principal utilidad en fisioterapia es generar una superficie inestable que obliga al cuerpo a activar músculos estabilizadores profundos que en superficies fijas permanecen inactivos.
Qué es el control postural con balón
Las pelotas terapéuticas son elementos de rehabilitación diseñados para introducir inestabilidad controlada durante el ejercicio. A diferencia de una pelota convencional, están fabricadas con materiales resistentes que soportan el peso corporal y los movimientos repetitivos propios de una sesión terapéutica.
La inestabilidad del balón obliga al sistema neuromuscular a realizar ajustes constantes para conservar la alineación y evitar la pérdida del equilibrio. Esto favorece la conciencia corporal, el control postural y la capacidad de respuesta frente a desequilibrios.
El trabajo con balón puede utilizarse en procesos de recuperación de lesiones musculoesqueléticas, rehabilitación neurológica y programas de mejora del control postural. También permite adaptar el ejercicio al nivel, desde propuestas de bajo impacto hasta desafíos avanzados de equilibrio y fuerza.

Beneficios del trabajo postural con balón
Activación del core y estabilidad lumbopélvica
Nos referimos al core o núcleo, cuando hablamos del centro estabilizador de nuestro cuerpo, situado en nuestra zona abdominal, este centro abdominal es básico para el buen funcionamiento de nuestra columna lumbar y además es esencial en todas las actividades dinámicas que realizamos como caminar, correr, saltar o nadar, podríamos decir que es la base de nuestro equilibrio dinámico.
Cuando nos colocamos sobre el fitball, este nos exige una activación constante de la musculatura estabilizadora del tronco (transverso abdominal, multífidos, suelo pélvico) debido a su superficie inestable. Esto lo convierte en un recurso excelente para entrenar la estabilidad lumbopélvica.
Equilibrio y propiocepción
Al entrenar sobre una base inestable, el sistema neuromuscular se adapta constantemente. Esto favorece la conciencia corporal, el control postural y la capacidad de respuesta frente a desequilibrios.
De forma concreta, las pelotas de fisioterapia se utilizan para trabajar la estabilidad y el equilibrio, la activación y fortalecimiento del core, la movilidad articular y la flexibilidad, la coordinación y la propiocepción, y la reeducación postural en distintas posiciones.
Movilidad y descarga articular
Favorece una descarga articular suave y permite trabajar sin impacto, con amplitud y control, respetando los ritmos del cuerpo. Es ideal para las clases durante el embarazo, personas mayores o en procesos de recuperación funcional.
Su uso es más extendido en el embarazo, ya que nos permite trabajar la movilidad de pelvis y la propiocepción del suelo pélvico de una forma divertida y segura. Pero no solo las embarazadas pueden disfrutar de sus beneficios.
Variedad y adaptación del ejercicio
A la hora de practicar Pilates, el fitball nos aporta variedad y desafío, además de potenciar muchos de los principios clave del método: control, estabilidad, alineación y conciencia corporal.
El fitball hace que las clases sean más variadas y retadoras, lo que puede mejorar la adherencia a la práctica. Nos permite trabajar desde el juego, una recurso ideal para mantener la motivación.
Tipos de pelotas y elección según el objetivo
Existen distintos formatos según el uso: pelotas pequeñas para trabajo manual y de precisión, pelotas medianas para activación muscular en suelo, y balones de mayor tamaño para ejercicios globales de equilibrio y control postural.
La elección del formato adecuado depende del objetivo terapéutico y de la zona del cuerpo sobre la que se trabaja. La pelota terapéutica es blanda, inflable y se usa principalmente para ejercicios de estabilidad, equilibrio y rehabilitación.
El balón medicinal es más duro, tiene peso específico y se usa para trabajar la fuerza y la potencia. Son herramientas complementarias con objetivos distintos dentro de la rehabilitación y el entrenamiento funcional.
Cómo elegir el tamaño correcto del balón
El tamaño de la pelota influye directamente en la eficacia del ejercicio. Como referencia general, cuando estás sentado sobre la pelota, tus caderas y rodillas deben formar un ángulo de aproximadamente 90 grados.
Una pelota demasiado pequeña o demasiado grande compromete la postura y reduce el beneficio terapéutico. Al sentarte, caderas y rodillas deben quedar aproximadamente a 90 grados.
| Altura de la persona | Diámetro orientativo |
|---|---|
| Hasta 1,65 m | 55 cm |
| Entre 1,65 m y 1,80 m | 65 cm |
| Más de 1,80 m | 75 cm |
Como norma general: Menos de 1,55 m → 45 cm Entre 1,55 y 1,70 m → 55 cm Entre 1,70 y 1,85 m → 65 cm Más de 1,85 m → 75cm.
Cuando te sientes sobre el balón, las rodillas deben quedar alineadas con la pelvis o ligeramente por debajo, formando un ángulo de 90° o más abierto.
Presión del aire
Igualmente importante es la presión del aire. Una pelota bien inflada ofrece mayor inestabilidad y exige más trabajo muscular; una pelota más blanda es más estable y resulta más adecuada en fases iniciales de rehabilitación o con pacientes con menor control postural.
Se recomienda empezar con la pelota más desinflada y con apoyo externo hasta ganar confianza y control postural, especialmente en personas mayores.
Material, resistencia y mantenimiento
El material debe ser antideslizante, con superficie texturizada para mejor agarre. Verifica el peso máximo soportado.
Asegúrate de que el balón sea fácil de inflar y desinflar y permita una higiene adecuada (material lavable, sin porosidades).
Infla el balón según las indicaciones del fabricante, y revísalo cada cierto tiempo. Almacénalo en un lugar sin contacto directo con el sol o superficies calientes, para evitar deformaciones o desgaste del material.
Ejercicios básicos para comenzar
Sentado sobre el balón y búsqueda de la posición neutra
Use este ejercicio para acostumbrarse a moverse en el balón y para encontrar su mejor posición de sentado. Siéntese cómodamente en el balón con los pies separados aproximadamente a una distancia del ancho de la cadera.
Si no se siente firme, apoye las manos en el balón cerca de las caderas. Al hacer este ejercicio, trate de mantener relajados y quietos los hombros y la parte superior del cuerpo.
Usando los músculos del abdomen y de la espalda para mover la pelvis, haga rodar el balón hacia adelante. Esto le redondeará la espalda. Sin dejar de usar los músculos abdominales y de la espalda, haga rodar el balón hacia atrás. Usted arqueará la espalda.
Repita este movimiento de redondear-arquear algunas veces. Deténgase entre las dos posiciones, donde no tenga la espalda redondeada ni arqueada. Esto se llama posición neutral.
Asiento postural
Use esta posición para encontrar una postura estable y relajada en el balón. Usted puede usar esta posición como punto de partida para otros ejercicios con el balón.
Si se siente inestable sobre el balón, comience primero con una silla. Siéntese sobre un balón o una silla, con los pies bien apoyados en el piso directamente frente a usted.
Imagine que tiene una cuerda en la parte superior de la cabeza que lo está jalando hacia arriba. Imagínese que usted mide 2 pulgadas más de lo que mide. Lleve el mentón ligeramente hacia adentro. Mantenga los hombros hacia atrás y relajados.
Movilización pélvica
Este ejercicio, tiene como objetivo el trabajo de control de la posición de la pelvis, para hacernos conscientes de nuestra posición lumbar durante nuestra vida diaria.
La posición de partida del ejercicio es sentada sobre la pelota de fitball con las mano el la cintura. La ejecución del ejercicio consta de una repetida movilización de la pelvis hacia atrás y hacia delante, movimientos de anteversión y retroversión, mientras se mantiene una atención focalizada en la posición de la columna lumbar.
Siéntese erguido en el balón. Rote lentamente las caderas en un patrón circular. Mantenga el movimiento centrado en las caderas. Repita, pero haga el círculo en la otra dirección. Repita de 8 a 12 veces.
Flexo-extensión de tronco sobre fitball
Este ejercicio tiene como objetivo, poner atención el los movimientos que realiza la columna lumbar cuando realizamos una flexión y extensión de la cadera.
La posición de partida del ejercicio es una posición sentada sobre el fitball con los pies apoyados en el suelo. La ejecución del ejercicio consta de inicialmente, buscar la posición adecuada de la columna lumbar y seguidamente, realizar sucesivos movimientos de flexión y extensión de cadera mientras se mantiene voluntariamente la posición lumbar.
Extensión de rodilla sentado
Siéntese erguido sobre el balón con los pies bien apoyados sobre el piso frente a usted, y separados a una distancia del ancho de la cadera. Mientras hace este ejercicio, evite encorvar los hombros y arquear la espalda.
Apoye las manos en el balón cerca de las caderas o un objeto firme cerca de usted. Estire lentamente una pierna a la altura de la rodilla. Bájela lentamente. Repita el movimiento con la otra pierna. Repita este ejercicio de 8 a 12 veces.
Ejercicios para fortalecer el core
Encogimientos sobre pelota de fitball
Este ejercicio tiene como objetivo la activación de la musculatura abdominal, mientras se mantiene un apoyo sobre una superficie inestable proporcionado por el fitball.
La posición de partida del ejercicio es un decúbito supino, (posición boca arriba), con un apoyo lumbar sobre el fitball. La ejecución del ejercicio consta de la realización de una flexión de tronco mientras se mantiene el equilibrio sobre la pelota.
Abdominales con control lumbar
Siéntate sobre la pelota con los pies bien apoyados en el suelo. Inclínate lentamente hacia atrás contrayendo el abdomen y vuelve a la posición inicial sin perder el control del movimiento.
A diferencia del crunch en suelo, este ejercicio trabaja el rango completo de movimiento abdominal y activa los estabilizadores lumbares de forma simultánea.
Flexión de cadera con control lumbar
Este es un intenso ejercicio de control lumbar y activación del core. La posición inicial de ejercicio es un decúbito supino ( boca arriba), con las piernas apoyadas sobre la pelota y los brazos extendidos apoyados en el suelo con las palmas hacia abajo.
La ejecución del ejercicio, consta de la elevación del glúteo del suelo mediante una extensión de cadera, y seguidamente manteniendo la posición se realiza una flexión de cadera de una de las piernas poniendo especial atención en el control de la posición lumbar.
Tonificación de abdominales oblicuos
Este ejercicio tiene como objetivo, la activación de los músculos oblicuos del abdomen parte importante del core. La posición de partida del ejercicio es una posición de tumbado lateral con apoyo sobre un fitball y los brazos cruzados sobre el pecho.
La ejecución del ejercicio, consta de realizar una inclinación del tronco volviendo después lentamente a la posición inicial.
Planchas sobre fitball
Este ejercicio es un clásico dentro de los ejercicios de core y tiene como objetivo la contracción isométrica de la musculatura estabilizadora.
La posición inicial del ejercicio es una posición boca abajo con los pies apoyados en el suelo y los brazos sobre el fitball. La ejecución del ejercicio consta de mantener la posición contra el desequilibrio provocado por la pelota.
Plancha con apoyo de fitball en las manos
Este ejercicio tiene como objetivo la activación de la musculatura abdominal y la mejora del control motor de la columna lumbar.
La posición de inicio del ejercicio es arrodillado frente a la pelota con las mano apoyadas en ella. La realización del ejercicio se basa en ir realizando una bajada progresiva del tronco a la vez que estiramos los brazos, manteniendo en todo momento una adecuada posición de la pelvis.
Plancha con apoyo del fitball en los pies
En este ejercicio se aprovecha el desequilibrio provocado por el apoyo del fitball en los pies para activar la musculatura del core mediante una contracción isométrica.
La realización del ejercicio se basa en el mantenimiento de de la posición lumbar adecuada durante unos 30 segundos.
Control pélvico sentado
Este ejercicio tiene como objetivo la activación de los músculos estabilizadores de la columna. La posición de partida del ejercicio, es una posición sentada sobre la pelota, con una correcta posición de la columna lumbar.
La ejecución del ejercicio se basa en realizar movimientos con los brazos y las piernas llevando los hombros a flexión y extendiendo la rodilla con el fin de provocar un desequilibrio que active esta musculatura estabilizadora.
Flexión invertida sobre pelota
Este es un intenso ejercicio para la activación y mejora del core, podríamos decir que es un ejercicio para personas que ya han realizado entrenamiento del core anteriormente.
La posición de partida del ejercicio es una posición de cuadrupedia, con las manos en el suelo y las piernas recogidas apoyadas sobre la pelota. La ejecución del ejercicio, consta de una elevación de las piernas y una aproximación de los muslos hacia el tronco.
Puentes y ejercicios para la cadena posterior
Puente de glúteos sobre pelota
Tumbado boca arriba, apoya los talones sobre la pelota con las rodillas semiflexionadas. Eleva la cadera del suelo formando una línea recta desde los hombros hasta los pies.
Mantén la posición unos segundos y baja con control. Trabaja la cadena posterior, activa el core y mejora la estabilidad lumbopélvica.
Puente con balón bajo las piernas
Acuéstese de espaldas con las piernas elevadas y las pantorrillas apoyadas en el balón. Para aumentar la dificultad del ejercicio, apoye los talones sobre el balón.
Con los brazos a los costados, presione el suelo con las manos para tener más estabilidad. Contraiga los músculos del abdomen llevando el ombligo hacia la columna vertebral.
Empuje los talones contra el piso, contraiga las nalgas y levante las caderas del piso hasta que los hombros, las caderas y las rodillas estén en línea recta.
Trate de mantener el balón inmóvil. Mantenga esta posición durante aproximadamente 6 segundos mientras sigue respirando con normalidad. Lentamente baje las caderas hacia el piso. Repita de 8 a 12 veces.
Flexiones de balón con puente
Comience acostado de espaldas con los tobillos apoyados sobre el balón. Contraiga los músculos del abdomen llevando el ombligo hacia la columna vertebral.
Empuje los talones contra el piso, contraiga las nalgas y levante las caderas del piso hasta que los hombros, las caderas y las rodillas estén en línea recta. Mientras mantiene la posición del puente, haga rodar el balón hacia usted con los talones.
Mantenga las caderas lo más equilibradas que pueda. Haga una breve pausa, y luego haga rodar el balón en sentido contrario. Trate de mantener el balón rodando en línea recta.
Usted sentirá que trabajan los músculos de la parte inferior del abdomen a medida que estira las piernas. Baje las caderas y vuelva a la posición de inicio. Repita de 8 a 12 veces.
Ejercicios de equilibrio y control postural
Equilibrio unipodal
De pie junto a una pared para apoyo si es necesario, coloca un pie sobre la pelota e intenta mantener el equilibrio durante varios segundos.
Este ejercicio trabaja la propiocepción del tobillo y la rodilla, y es muy utilizado en la recuperación de esguinces y en programas de prevención de caídas en personas mayores.
Trabajo de movilidad en sedestación
Siéntate sobre la pelota con la espalda recta y los pies apoyados. Realiza pequeños movimientos pélvicos hacia adelante, atrás y lateralmente.
Este ejercicio mejora la movilidad lumbopélvica, activa la musculatura profunda de la columna y es especialmente indicado en pacientes con lumbalgia crónica o en fases iniciales de rehabilitación postquirúrgica.
Control postural con movimientos de brazos y piernas
La posición de partida del ejercicio, es una posición sentada sobre la pelota, con una correcta posición de la columna lumbar. La ejecución del ejercicio se basa en realizar movimientos con los brazos y las piernas llevando los hombros a flexión y extendiendo la rodilla con el fin de provocar un desequilibrio que active esta musculatura estabilizadora.
Ejercicios avanzados de plancha
Mantis religiosa
Arrodíllese en forma erguida con el balón frente a usted. Para comenzar, junte las manos entrelazando los dedos. Apóyelas sobre el balón frente a usted.
Al hacer este ejercicio, mantenga la espalda y las caderas derechas y contraiga los músculos del abdomen y las nalgas. Mantenga las rodillas en su lugar.
Presione el balón con los brazos. Inclínese hacia adelante desde las rodillas. Esto hace rodar el balón hacia adelante. Usted soportará la mayor parte de su peso con los brazos.
Si le empieza a doler la espalda, ha ido demasiado lejos. Retroceda un poco. Haga rodar el balón a la posición inicial. Repita de 8 a 12 veces.
Caminata en plancha sobre el balón
Arrodíllese sobre el balón. Coloque las manos en el piso frente a usted. Camine con las manos hacia adelante hasta que las piernas estén extendidas sobre el balón. Esta es la posición de plancha.
En posición de plancha, mantenga el cuerpo extendido y contraiga los músculos del abdomen y de las nalgas. Mantenga el mentón ligeramente hacia adentro.
Avance rodando lo más que pueda sin perder el equilibrio ni dejar caer las caderas. Puede detenerse con el balón bajo los muslos, o incluso bajo las rodillas o las pantorrillas.
Sostenga la posición algunos segundos, luego retroceda caminando con las manos a la posición inicial. Repita de 8 a 12 veces.
Lagartija con los muslos sobre el balón
Arrodíllese sobre el balón. Coloque las manos en el piso frente a usted. Camine con las manos hacia adelante hasta tener las piernas estiradas sobre el balón. Esta es la posición de plancha.
En posición de plancha, mantenga el cuerpo extendido y contraiga los músculos del abdomen y de las nalgas. Mantenga el mentón ligeramente hacia adentro.
Avance rodando lo más que pueda sin perder el equilibrio ni dejar caer las caderas. Puede detenerse con el balón bajo los muslos, o incluso bajo las rodillas o las pantorrillas.
Flexione los codos. Baje el cuerpo lentamente hacia el suelo lo más que pueda sin perder el equilibrio. Si le duelen las muñecas, trate de separar las manos un poco más de modo que no estén justo debajo de los hombros.
Extienda los brazos lentamente. Haga de 8 a 12 de estas lagartijas.
Sentadilla y movilidad de espalda
Sentadilla con pelota en la pared
Coloca la pelota entre tu espalda lumbar y la pared. Con los pies separados a la anchura de las caderas, desciende lentamente hasta formar un ángulo de 90 grados en las rodillas y vuelve a subir.
Este ejercicio fortalece cuádriceps, glúteos e isquiotibiales, y mejora la estabilidad de rodilla sin impacto articular. Es especialmente útil en recuperación de lesiones de rodilla y en pacientes con dolor lumbar.
Párese de espaldas a la pared. Párese con los pies separados a la distancia del ancho de los hombros. Coloque el balón entre la parte media de la espalda y la pared.
Mueva los pies hacia afuera frente a usted de modo que estén ubicados a un pie de distancia frente a las caderas. Mantenga los brazos a los costados, o póngase las manos en las caderas.
Baje lentamente como si se fuera a sentar en una silla, haciendo rodar el balón con la espalda a medida que baja. El balón debe desplazarse con usted pero debe permanecer presionado contra la pared.
Asegúrese de que las rodillas no sobrepasen los dedos de los pies a medida que desciende. Mantenga la posición por 6 segundos. Suba lentamente a su posición de pie. Repita de 8 a 12 veces.
Extensión de espalda sobre pelota
Túmbate boca arriba sobre la pelota, con los pies apoyados en el suelo y las manos en la nuca. Deja que la pelota soporte la curvatura dorsal y desciende lentamente la parte superior del cuerpo hacia atrás.
Este ejercicio mejora la movilidad de la columna dorsal y alivia la tensión acumulada en la zona media de la espalda.
Postura de niño con balón
Arrodíllese en forma erguida con la espalda derecha y apoye las manos sobre el balón frente a usted. Exhale a medida que se inclina a la altura de las rodillas, y haga rodar el balón hacia adelante.
Baje el pecho hacia el suelo y baje las caderas hacia los talones. Para estirar la parta baja de la espalda y los hombros, mantenga esta posición por entre 15 y 30 segundos. Repita de 2 a 4 veces.
Progresión de los ejercicios
El control postural debe desarrollarse de forma gradual. Primero se trabaja la familiarización con el balón y la posición sentada; después se incorporan movimientos pélvicos, ejercicios de movilidad y tareas de estabilidad con apoyos amplios.
Cuando el cuerpo mantiene la alineación y el movimiento se ejecuta con control, pueden añadirse ejercicios de puente, planchas, apoyo unipodal y desplazamientos sobre el balón. Este es un intenso ejercicio de control lumbar y activación del core, y algunos ejercicios avanzados son para personas que ya han realizado entrenamiento del core anteriormente.
Durante el ejercicio hay que conservar la respiración normal, evitar compensaciones y detenerse si aparece dolor. Comience cada ejercicio lentamente. Reduzca la intensidad del ejercicio si empieza a sentir dolor.
La duración e intensidad la marca siempre el fisioterapeuta. Como pauta general en ejercicio terapéutico, sesiones de 15 a 30 minutos con control de la técnica son más efectivas que sesiones largas con ejecución deficiente.
Uso del balón en rehabilitación
Las pelotas de fisioterapia son especialmente valiosas en procesos de recuperación de lesiones musculoesqueléticas, rehabilitación neurológica y programas de mejora del control postural.
Rehabilitación de rodilla
Ejercicios como la sentadilla con pelota en la pared o el puente de glúteos con talones sobre la pelota son muy utilizados en la recuperación de lesiones de rodilla, cirugías como la reconstrucción del ligamento cruzado anterior o en el tratamiento de la condromalacia rotuliana.
Dolor de espalda
En muchos casos sí, y de hecho es una de las indicaciones más habituales. Los ejercicios de movilidad en sedestación y los de activación del core sobre pelota son muy utilizados en el tratamiento de la lumbalgia.
Consulta siempre con tu fisioterapeuta antes de empezar para asegurarte de que los ejercicios son adecuados para tu caso.
Personas mayores
En personas mayores se utilizan principalmente para mejorar el equilibrio, trabajar la propiocepción y reducir el riesgo de caídas. Se recomienda empezar con la pelota más desinflada y con apoyo externo hasta ganar confianza y control postural.
Embarazo
Favorece una descarga articular suave y permite trabajar sin impacto, con amplitud y control, respetando los ritmos del cuerpo. Su uso es más extendido en el embarazo, ya que nos permite trabajar la movilidad de pelvis y la propiocepción del suelo pélvico de una forma divertida y segura.
Fisioterapia pediátrica
La fisioterapia pediátrica busca favorecer el desarrollo motor normal y la recuperación funcional en niños con diversas alteraciones neuromotoras. Para ello, se utilizan herramientas terapéuticas específicas que facilitan patrones de movimiento adecuados y estimulan el sistema sensoriomotor.
Las pelotas terapéuticas también son esenciales en la fisioterapia pediátrica, con beneficios como mejorar el equilibrio y la coordinación a través del trabajo de la propiocepción, potenciar la fuerza y el control postural mientras el niño se mueve o permanece sobre la pelota, estimular la respuesta sensoriomotora mediante juegos y ejercicios lúdicos adaptados, y facilitar la integración sensorial y el desarrollo global a través de actividades dinámicas que el niño disfruta.
La pelota se adapta a la edad y capacidad del niño, siendo una herramienta versátil que favorece la implicación activa y el progreso gradual.
Pelota terapéutica y rollo Bobath
El rollo Bobath es un elemento clave dentro del concepto Bobath, una técnica ampliamente aplicada para niños con trastornos neurológicos como parálisis cerebral infantil.
Su función principal es facilitar y guiar movimientos normales desde posiciones de apoyo para corregir posturas anormales, favorecer el control del tono muscular mediante la inhibición de reflejos espásticos y la promoción de patrones posturales funcionales, mejorar reacciones de equilibrio, apoyos de peso para las manos, rotaciones de tronco y disociación de la cintura pélvica y escápular, y servir como soporte para posicionamiento correcto y facilitar el desarrollo de habilidades motoras infantiles clave.
Bajo la guía del fisioterapeuta, el niño aprende a experimentar y reproducir patrones de movimiento más normales utilizando el rollo. Además, se trabaja en conjunto con familias para que refuercen estos movimientos en casa.
| Característica | Rollo Bobath | Pelota terapéutica |
|---|---|---|
| Objetivo principal | Corrección postural y control del tono | Mejora del equilibrio y coordinación |
| Uso típico | Niños con parálisis cerebral, trastornos neurológicos | Niños en desarrollo motor con o sin patología |
| Tipo de apoyo | Soporte estático y movilidad guiada | Movilidad dinámica y ejercicios activos |
| Implicación del niño | Guiado y asistido | Activa y lúdica |
| Complemento pedagógico | Orientación a familias para continuidad en casa | Juegos y actividades físicas |
Precauciones y supervisión
Por último, y aunque algunos ejercicios pueden realizarse de forma autónoma en casa, siempre es recomendable que un fisioterapeuta supervise la progresión, adapte los ejercicios al caso clínico y corrija la ejecución técnica para garantizar la seguridad y la eficacia del tratamiento.
Su médico o el fisioterapeuta le dirán cuándo puede comenzar con estos ejercicios y cuáles funcionarán mejor para usted. Para prepararse, asegúrese de que su balón sea del tamaño correcto para usted.
Cuando está inflado y firme, debería permitirle sentarse con las caderas y las rodillas flexionadas a aproximadamente un ángulo de 90 grados (como una letra "L"). Si se siente inestable sobre el balón, comience primero con una silla.
La atención de seguimiento es una parte clave de su tratamiento y seguridad. Asegúrese de hacer y acudir a todas las citas, y llame a su médico si está teniendo problemas.