Nelly Merino Carvallo fue una escritora y periodista chilena y una figura fundamental en la vida intelectual de Chile y Argentina de comienzos del siglo XX, reconocida por haber fundado en Buenos Aires la revista Mujeres de América. Su trayectoria se relaciona con el tejido de redes feministas latinoamericanas y con las expresiones políticas de la época.
El congreso de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad de 1925 forma parte de ese contexto de organización internacional de las mujeres, de defensa de los derechos civiles y de promoción de una campaña pacifista. La presencia de Nelly Merino en este marco permite vincular la actividad periodística y cultural con la articulación transnacional del feminismo latinoamericano.

Nelly Merino Carvallo y las redes feministas latinoamericanas
La investigación de Liliana Jara no solo rescata la figura de Nelly Merino Carvallo, sino que, con ello, relee a contrapelo una zona poco explorada de la historia: el tejido de redes feministas en Latinoamérica a comienzos del siglo XX y su íntimo vínculo con las expresiones políticas de la época.
La investigación que da forma al libro se realizó en el marco del proyecto de investigación ganador del concurso de becas de investigación “José Martí” convocado por la Biblioteca Nacional Mariano Moreno en 2020, con la intención de alentar el estudio del patrimonio de la institución, en esta oportunidad en clave latinoamericana.
La trayectoria de Merino se inscribe en una época en que las organizaciones de mujeres establecieron vínculos entre Chile, Argentina, Europa y otros espacios del continente. Esos vínculos permitieron difundir debates sobre educación, participación política, derechos civiles, pacifismo y condiciones sociales de las mujeres.
La Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad
La campaña pacifista internacional fue uno de los temas abordados por el semanario Nosotras, junto con la “Guerra del Chaco”, los problemas sociales de las mujeres y las familias de Chile, las infancias y la educación de los menores.
El feminismo de la Unión Femenina de Chile fue definido por Nosotras “como un movimiento pacifista y conciliador. Abanderado de los medios cautelosos y respetuoso de las formalidades políticas”.
Esta orientación permite comprender la importancia atribuida a los congresos y asociaciones internacionales de mujeres por la paz y la libertad. Junto con las secciones informativas sobre las actividades de la U.F.Ch, el semanario dio cuenta del trabajo y encuentros de las asociaciones internacionales a favor de los derechos civiles de las mujeres, sobre todo, los concernientes al contexto continental.
El congreso de 1925 puede situarse, por tanto, en una tradición de encuentros internacionales que buscaban coordinar iniciativas femeninas más allá de las fronteras nacionales. En ese espacio, la paz no aparecía separada de las demandas por educación, participación pública y reconocimiento de los derechos civiles.
Breve Historia del Feminismo
La revista Mujeres de América
Nelly Merino Carvallo fue reconocida por haber fundado en Buenos Aires la revista Mujeres de América. La publicación constituye una expresión de las redes intelectuales y feministas que conectaron a mujeres de distintos países latinoamericanos.
“Mujeres de América” Nosotras. Valparaíso: Unión Femenina de Chile, 1931-1935. Año II, número 39 (1 de abril de 1933), página 1.
El documento incluye retrato fotográfico de Nelly Merino Carvallo y firma al final del texto: I. M.
La publicación de un retrato y de un texto dedicado a Merino responde a una práctica característica de Nosotras: reconocer, por medio de artículos biográficos acompañados de retratos, “a mujeres destacadas en la historia ya sea por sus hazañas políticas, intelectuales o culturales”.
Este apartado aparecía, por lo general, “en la portada del semanario. El reconocimiento que aquí se hace no posee un sesgo ideológico que posicione a una mujer por sobre otra, ni diferencias por clases sociales o razas, sino que hay una valorización general al trabajo realizado por las féminas”.
El semanario Nosotras y la memoria de las mujeres
El 1 de agosto de 1931, en Valparaíso, la Unión Femenina de Chile (U.F.Ch.) publicó el primer número de Nosotras. Este semanario fue dirigido por Delia Ducoing (1885-1947), presidenta de la U.F.Ch., quien utilizó el seudónimo Isabel Morel en varias de sus colaboraciones en el medio.
Nosotras siguió “la clásica estructura de un semanario de la época”, con apartados de moda, cartas de lectoras, cultura, política y “difusión de las actividades realizadas por la Unión Femenina de Chile”.
Algunas de estas secciones fueron “La Charla de Jaqueline”, sección de temas diversos, firmada por Jaqueline Dechartre; “Actividades Femeninas”, “Panorama Feminista Chileno” y “Panorama Feminista Internacional”, destinadas a resaltar los trabajos de organizaciones y personas vinculadas al feminismo.
También tuvo las secciones “Poetisas indoamericanas”, que destacó a escritoras del continente; “Nuestro buzón” y “Buzón de Nosotras”, que mostraba cartas de mujeres de distintas provincias del país; la sección de noticias “La semana”; y las secciones literarias “Selva Lírica Femenina”, “Ventana Lírica Indoamericana” y “Cartel de Hoy”, entre otras.
| Elemento | Descripción |
|---|---|
| Publicación | Nosotras |
| Lugar | Valparaíso |
| Organización | Unión Femenina de Chile |
| Fecha del documento | 1 de abril de 1933 |
| Año y número | Año II, número 39 |
| Autora atribuida | Morel, Isabel, 1885- |
| Extensión | 1 página |
| Idioma | Español |
La Unión Femenina de Chile y el feminismo pacifista
El primer número de Nosotras incluyó el texto “Orientaciones”, destinado a definir los lineamientos de la organización; entre estos, el “apolitismo”, entendido como el rechazo del antiguo sistema político parlamentarista y de partidos, y su carácter “maternal”, que buscaba “intervenir en la modificación de las leyes que deprimen y perjudican a la mujer, y, por consiguiente, a los hijos de todos”.
En el caso de su posición política, Nosotras definió el feminismo de la U.F.Ch., “como un movimiento pacifista y conciliador. Abanderado de los medios cautelosos y respetuoso de las formalidades políticas”.
El semanario criticó el feminismo sufragista, a pesar de defender el derecho a sufragio de las mujeres. Planteó el “sentido de maternidad” como “aquel eje rector de la identidad institucional y que correspondería a todas las mujeres en la acción social y en una futura acción política”.
Esta posición articulaba el pacifismo con una concepción particular de la intervención pública femenina. La acción de las mujeres se presentaba como una actividad social y moral vinculada con la defensa de las familias, la infancia, la educación y la modificación de las leyes.
Los temas sociales, políticos y educativos
Nosotras se centró en los problemas sociales de las mujeres y las familias de Chile; en las infancias, con énfasis en los huérfanos y en la educación de los menores; en la educación de la mujer como medio de formación y liberación social y política.
El semanario también abordó los problemas de la política nacional y la participación de las mujeres, además de cuestiones puntuales como el apoyo a la campaña presidencial de Juan Esteban Montero (1879-1948) y la posterior revolución e instalación de la República Socialista.
Entre sus preocupaciones se encontraban asimismo la economía nacional y su influencia en las condiciones de vida de la población, la “Guerra del Chaco” y la campaña pacifista internacional.
La variedad temática de la publicación muestra que el pacifismo no se reducía a una declaración abstracta. Se relacionaba con las condiciones concretas de vida, la educación, la infancia, la legislación, la economía y la participación de las mujeres en los asuntos públicos.
La participación de las mujeres en la vida pública
La portada del primer número de Nosotras mostró el artículo “La República Española y sus mujeres”, dedicado a resaltar la participación de las mujeres en el proceso revolucionario que dio origen a la república en España.
El número incluyó también, en sus páginas interiores, la colaboración de Marta Vergara, “delegada feminista de Chile en Europa”, y sus impresiones sobre la actualidad de las luchas feministas en ese continente.
El mismo número publicó un editorial sobre el sufragio femenino en Chile y el decreto ley N° 320, del 20 de mayo de 1931, referente al registro electoral para las elecciones municipales y las condiciones impuestas a las mujeres para ejercer ese derecho civil.
Estas publicaciones situaban las demandas femeninas dentro de una discusión más amplia sobre ciudadanía, legislación y representación política. La defensa del sufragio coexistía con una crítica al feminismo sufragista y con una concepción pacifista, conciliadora y maternal de la acción colectiva.
Las colaboradoras de Nosotras
En el semanario colaboraron, entre otras, Gabriela Mistral (1889-1957), Amanda Labarca Hubertson (1886-1975), Nelly Merino Carvallo, Flora Daneri de Ferreti, Elena Jara de Zelaya, María Monvel (1899-1936), Graciela Lacoste (1902-1971) y Aurora Argomedo.
La presencia de Nelly Merino junto a escritoras, periodistas, educadoras y activistas evidencia la amplitud de los vínculos intelectuales y políticos que sostenían la prensa feminista. En sus páginas, las experiencias nacionales podían leerse en relación con procesos continentales e internacionales.
La incorporación de mujeres destacadas mediante textos biográficos y retratos contribuía a construir una memoria pública femenina. Esa memoria incluía tanto a figuras vinculadas con la política y la organización social como a escritoras, periodistas y participantes de redes pacifistas.
Delia Ducoing, Isabel Morel y los cambios editoriales
En 1933, Delia Ducoing se separó de la Unión Femenina de Chile, lo que produjo cambios editoriales en Nosotras, que pasó a ser el medio de difusión de las actividades realizadas por la Legión Femenina de Educación Popular, organización a la que Ducoing se afilió y presidió.
El semanario Nosotras fue publicado hasta septiembre de 1935, bajo la dirección de Delia Ducoing.
La autoría atribuida a “Morel, Isabel, 1885-” se relaciona con el uso del seudónimo Isabel Morel por parte de Delia Ducoing en varias de sus colaboraciones en el medio. La firma “I. M.” aparece al final del texto dedicado a Nelly Merino Carvallo.
Importancia histórica del documento sobre Nelly Merino
El artículo dedicado a Nelly Merino Carvallo conserva el rastro de una red de reconocimiento entre mujeres vinculadas con la escritura, el periodismo, la organización feminista y el pacifismo internacional.
La referencia al congreso de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad de 1925 conecta la biografía de Merino con una historia más amplia de encuentros internacionales, circulación de ideas y coordinación de iniciativas femeninas.
La figura de Merino permite observar cómo la prensa feminista latinoamericana convirtió la actividad intelectual en una forma de intervención pública. Su trabajo periodístico y editorial se relacionó con la creación de espacios para que las mujeres difundieran sus ideas, establecieran vínculos y participaran en debates sobre el futuro político y social del continente.
El documento también muestra la importancia de las publicaciones periódicas para conservar la memoria de mujeres que participaron en procesos históricos transnacionales. Al presentar a Merino mediante un texto biográfico y un retrato fotográfico, Nosotras la incorporó a una genealogía de mujeres destacadas por sus aportes intelectuales, culturales y políticos.
Datos de conservación y acceso
El documento pertenece a la colección de la Biblioteca Nacional de Chile. Su código BN es MC0077825 y su número de sistema es 525622.
El tipo de material es artículo y su descripción física corresponde a 1 página. El idioma es español y la propiedad intelectual corresponde al patrimonio cultural común.
Este documento pertenece al patrimonio cultural común, por lo que puede ser utilizado y reproducido libremente.
El libro Nelly Merino Carvallo. Mujer de América se puede leer aquí.