Club de deportes náuticos: arquitectura, espacios y criterios de diseño

La arquitectura de un club de deportes náuticos debe integrar actividades deportivas, servicios para usuarios, almacenamiento de embarcaciones, espacios sociales y una relación directa con el mar, el río, la playa o el humedal. Su diseño responde simultáneamente a las exigencias de un equipamiento deportivo, a las condiciones ambientales de la costa y a la necesidad de garantizar accesos públicos, recorridos seguros y espacios inclusivos.

Los proyectos más completos combinan vestuarios, almacenes de material náutico, recepción, capitanía, marinería, cafetería o restaurante, salas de reuniones, gimnasios, enfermería, talleres, rampas, muelles y terrazas. La estructura, la envolvente y la organización interior deben resistir la humedad, el viento, la salinidad, el uso intenso y, en determinados emplazamientos, las dificultades geotécnicas del terreno.

El club náutico como equipamiento deportivo y espacio público

El objetivo del proyecto era la ampliación y mejora de las instalaciones de servicios náutico deportivos del puerto de Portonovo. Para ello se procede a la demolición parcial del edificio existente y a la reubicación de los distintos usos en su interior.

El proyecto propone un centro de deportes náuticos que es planteado tras la problemática de «la perdida de espacio público en el borde costero de la bahía de la Herradura», es un equipamiento pensado para todas las personas que quieran desarrollar deporte o juegos recreativos directamente relacionados al mar y no tan solo para aquellos deportistas, sino que también para todas las familias y turistas que quieran un espacio de recreación y esparcimiento al borde costero.

Dos principales necesidades que busca suplir el proyecto son: primero, a nivel macro somos uno de los países con mas contacto de agua/mar que tiene en relación a su dimensión y no es aprovechado en el campo deportivo náutico. Segundo, a nivel micro la Herradura es enriquecida por su recorrido abalconado, su descenso, pausa y ritmo que genera al caminar hacia la playa concéntrica, pero en el sector residencial estas tienen una negación directa del peatón a este escenario natural, privatizando una cualidad espacial completamente del ciudadano.

El Club Naval de Deportes Náuticos es una Corporación que, de acuerdo a sus estatutos, tiene por objeto agrupar a las personas amantes de los deportes náuticos para fomentarlos y crear una mentalidad marítima que concurra al progreso y bienestar del país.

Para realizar estos fines, la Corporación promueve y fomenta la navegación a vela y a motor en todas sus formas y aplicaciones; la pesca; los deportes subacuáticos; el modelismo naval; etc., usando para ello todos los medios que estén a su alcance.

Implantación junto al agua

La parcela correspondiente al edificio de servicios náutico deportivos de Portonovo se localiza en el extremo del espigón del puerto deportivo de Portonovo,Sanxenxo, Pontevedra, España.

La volumetría resultante se desarrolla en el eje longitudinal este-oeste permitiendo dos fachadas amplias que se abren hacia la playa de Portonovo (norte) y hacia el puerto (sur).

El acceso y evacuación de los servicios náutico deportivos se realiza desde el oeste a través del espigón que está pavimentado para uso peatonal. Se permite la aproximación de vehículos hasta el edificio para abastecimiento y urgencias.

La obra se emplaza de forma muy arraigada al entorno, ocupando la morfología que se da casi en su totalidad. En su primera instancia se aterraza mirando al mar, para ello se hace un desfase de piezas en descenso para generar un desahogo en un lugar limitado de vistas y confinado por construcciones y la contención del cerro a sus espaldas, logrando así una triada de cerro-tierra-mar.

El proyecto busca potenciar el desarrollo de los deportes náuticos para la comunidad universitaria / Cristian Valderrama

Uno que, por las características mecánicas del suelo, trajo consideraciones estructurales especiales, pero que estéticamente brindó una renovada relación con el humedal y con el río, entorno inmediato de la construcción.

En definitiva, son más de 60 metros lineales de un paseo peatonal de uso público con acceso universal.

Club náutico integrado en puerto marítimo

Programa arquitectónico y distribución de usos

El edificio existente se desarrollaba en dos alturas y contenia vestuarios y almacenes de material para actividades marítimas, un puesto de recepción, capitanía y marinería en planta baja y el salón social, almacén, sala de reuniones y aseo en planta primera.

Las limitaciones de espacio del edificio requerían una reforma y una ampliación para mejorar los servicios que se ofrecen a los usuarios de las instalaciones.

Además se adosa a lo largo de su frente sur un volumen con estructura independiente que ofrece nuevos espacios útiles a los usuarios. La altura sobre rasante, estará adaptada a la cota de la cubierta actual.

La planta baja contiene los servicios de marinería y capitanía, vestuarios, almacén de material náutico, recepción y una cafetería con posibilidad de acceso independiente.

La planta primera contiene un restaurante con cocina, almacén y aseo y un salón privado con una sala de lectura que se podrá utilizar para sala de reuniones.

Además una terraza abierta hacia el sur y cubierta con una pérgola de madera permite la apertura de la fachada hacia el puerto.

Ambas plantas quedan conectadas por la escalera preexistente y por un nuevo ascensor.

Al interior, el pabellón se divide en tres secciones, destacando la sala de botes (270 m2), la salida al río a través del muelle, la rampa y el botadero.

También, en la sección poniente, se ubica el gimnasio (115 m2) y la sección central tiene dos pisos con revestimiento en terciado marino.

En el primero se desarrollan los programas de camarines, baños y enfermería y en el segundo una sala de reuniones (42 m2), una sala multiuso (31 m2), dos oficinas y una kitchenette.

De hecho, gracias a los amplios ventanales interiores ubicados en esta área, los programas del segundo nivel tienen contacto visual con la primera planta y con el paisaje.

Así, se privilegia una amplia vista desde las oficinas al río y a la sala de botes y, por el otro extremo, las salas tienen vista al gimnasio y al lado poniente del humedal.

EspacioFunción principal
Planta bajaMarinería, capitanía, vestuarios, almacén, recepción y cafetería
Planta primeraRestaurante, cocina, salón privado, sala de lectura y reuniones
Sala de botesAlmacenamiento y preparación de embarcaciones
GimnasioActividad deportiva interior
ExteriorTerrazas, pérgola, muelle, rampa, botadero y paseo peatonal

Ampliación, reforma y adaptación del edificio existente

Las fachadas de planta baja y primera se demuelen parcialmente para su modificación.

El proyecto trató de envolver la edificación original con una nueva fachada de panel fenolico de color negro que del al Club una imagen mas moderna garantizando su impermeabilización y aislamiento en esta zona tan expuesta.

Se pretendió que el antiguo club quedase envuelto por una nueva estructura de panel fenólico trasventilado con lamas de madera para dotar al antiguo edificio de un programa más completo.

El despiece de carpintería refleja el listonado de los containers de los cargueros.

Se creó también un nuevo paseo marítimo en granito de diferentes formatos y grandes terrazas de madera de IP.

Fachadas y relación visual con el paisaje

La nueva fachada será ventilada con una capa interna de ladrillo y aislante y una exterior de panel tipo Max exterior.

Toda la fachada Norte de panel fenólico se perfora para ocultar ventanas, puertas, rejillas de ventilación y cuarto sde instalaciones dotando de esta manera al edificio de una unidad estética.

Las carpinterías se resolverán en aluminio y se protegerán para garantizar su durabilidad.

El factor solar del vidrio, para que cumpla, no debe ser superior al 50%. El acristalamiento será doble, de baja emisividad.

La volumetría resultante se desarrolla en el eje longitudinal este-oeste permitiendo dos fachadas amplias que se abren hacia la playa de Portonovo (norte) y hacia el puerto (sur).

Además una terraza abierta hacia el sur y cubierta con una pérgola de madera permite la apertura de la fachada hacia el puerto.

La habitación principal, orientada hacia la costa, se utiliza como sala común donde se desarrollan la mayoría de las actividades diarias del centro.

La forma del edificio evoca el movimiento del mar inmediatamente vecino, pero también el del propio juego de los niños.

Estructura y respuesta a las condiciones del terreno

Desde el punto de vista topográfico no presentaban desniveles de importancia, por lo que se asimilará la plataforma sobre la que se sitúa el edificio como plana.

La estructura del edificio preexistente quedará intacta.

La estructura del volumen añadido se realizará con pilares y vigas de hormigón armado en una retícula de pórticos cada 4.20 metros aproximadamente con sistema de forjados de hormigón.

La cimentación estará formada por una losa de hormigón armado.

Sin embargo, técnicamente hablando, los estudios realizados en terreno y el mapa de calidad de suelos de Valdivia clasifican al lugar dentro de los peores en sus propiedades mecánicas.

Justamente debido a esas condiciones, se tuvo que dar la primera partida para construir las variables de diseño de la propuesta; siempre considerando la búsqueda de un edificio que tuviera presencia desde la ciudad, que fuera un ícono y que lograra un encuentro con el paisaje.

Allí, justamente, la madera emergió como gran opción, pues con ella pudieron lograr estructuras bastante más livianas que en acero u hormigón, lo cual fue un requerimiento fundamental para un terreno que ya mecánicamente era muy exigente.

El club náutico juvenil situado en la isla de Amager, en Copenhague, surge a partir de un problema técnico inherente a las condiciones físicas del propio solar.

Limpiar el suelo de sustancias contaminantes era una necesidad prioritaria, pero implicaba la inversión de al menos un tercio del presupuesto total del proyecto.

Tras los estudios oportunos, el informe geotécnico confirmó que el terreno estaba contaminado exclusivamente con metales pesados, lo que no le restaba estabilidad alguna como base sobre la que construir.

Se decidió cubrir todo el solar con una plataforma flexible de madera, creando una especie de superficie habitable y ‘segura’.

De esta manera se evitó la excavación y se alcanzó una solución más arquitectónica y sostenible como respuesta al problema inicial.

La madera como lenguaje arquitectónico

Por otro lado, la madera resaltaría los atributos espaciales del edificio; la cubierta exterior, su bóveda, la aludida estructura y las diagonales que la arriostran (contienen y sujetan), elementos que también hacen referencia a la arquitectura naval.

En cuanto al tipo de madera, todas, tanto dentro como fuera de la construcción, son de pino radiata en distintos formatos. Esto es: laminadas, sólidas (cepillada y en bruto), placas terciadas y OSB, entre otros.

La utilización de la madera nos exige pensar en su protección y lo hacemos en dos sentidos.

Como primer paso, se logra una protección por diseño, creando una gran cubierta que protege la bóveda principal; una suerte de doble techo.

En otra escala se incluyen detalles constructivos por disposición de las partes y encuentros entre materiales.

Además, consideramos distintos productos imprimantes, cada uno de ellos especificado para el requerimiento particular de cada componente del edificio.

La madera resalta los atributos espaciales del edificio / Cristian Valderrama

Cuando construimos con madera hay un vínculo inmediato con los usuarios. Ellos se sienten bien; lo atribuimos a sus cualidades lumínicas.

El carácter frío y duro de las superficies interiores contrasta con la calidez de la madera exterior, invirtiendo la fórmula convencional que combinaría madera al interior con hormigón y asfalto al exterior.

Esta decisión sobre el material refleja y enfatiza el protagonismo que adquieren las actividades al aire libre del centro juvenil.

Clubes náuticos, almacenamiento y espacios exteriores

El otro condicionante generador del proyecto fue el inusual programa demandado.

Éste contemplaba dos usos muy diferentes: un centro juvenil y un club de vela, con requisitos aparentemente contradictorios.

El primero exigía amplios espacios exteriores para el juego de los niños, mientras que el segundo necesitaba un espacio interior de almacenaje para amarrar sus embarcaciones.

El edificio puede leerse como el resultado directo de la negociación entre dichas necesidades opuestas: la cubierta se eleva lo suficiente para permitir el almacenaje de barcos bajo ella, y a su vez proporciona un paisaje ondulado transitable en su cara superior, para que los niños puedan correr y jugar.

El pavimento del taller es hormigón gris estándar, mientras que el de la sala común tiene un acabado de hormigón pulido blanco.

La cubierta se eleva lo suficiente para permitir el almacenaje de barcos bajo ella.

El centro náutico se escapa del tamaño domiciliario e inaugura una tradición perdida en la zona donde se emplazaban hangares de madera para diferentes usos.

El total de construcción es de 806 m2 y, aunque el gran porcentaje de los materiales fueron madera y vidrio, los requerimientos estructurales de la cubierta conllevó a utilizar pilares y diagonales de acero perimetrales como estructura auxiliar para poder absorber las cargas requeridas.

Con una inversión institucional de 1613 millones de pesos, el edificio mide aproximadamente 13 x 50 metros y diez de alto.

Para hacernos una idea, el pabellón posee un complejo de fundaciones aisladas de hormigón que simulan un puerto seco y la estructura soportante se constituye de 17 marcos curvos de madera laminada; más otra estructura auxiliar perimetral mixta de acero y madera en las fachadas norte y sur.

Sección arquitectónica de club náutico

Cubiertas, impermeabilización y protección ambiental

Los parámetros básicos que se han tenido en cuenta a la hora de la elección del sistema de cubierta han sido la zona climática, el grado de impermeabilidad y recogida de aguas pluviales, las condiciones de propagación exterior y de resistencia al fuego y las condiciones de aislamiento acústico.

Las terrazas se resolverán con cubierta plana invertida transitable, de madera de IP.

El proyecto trató de envolver la edificación original con una nueva fachada de panel fenolico de color negro que del al Club una imagen mas moderna garantizando su impermeabilización y aislamiento en esta zona tan expuesta.

La utilización de la madera nos exige pensar en su protección y lo hacemos en dos sentidos.

Como primer paso, se logra una protección por diseño, creando una gran cubierta que protege la bóveda principal; una suerte de doble techo.

Accesibilidad e inclusión en la arquitectura náutica

Nuestro sueño es proveer de accesos públicos al mar a todas las personas, instituciones o empresas que buscan acercarse al medio acuático ya sea por curiosidad, deporte, recreación, trabajo o turismo.

Pretendemos llegar a todos, sin distinción de género, edades, capacidades físicas o estrato socio-económico.

¿Cómo? Generando espacios para la práctica de actividades náuticas tales como velerísmo, buceo, eventos y capacitación, orientado a personas, instituciones, turistas y empresas a un precio accesible.

En nuestros primeros 12 años de vida nos enfocamos en entregar a la comunidad en general, un acceso público para la practica de deportes y actividades náuticas, de lo cual nos sentimos muy orgullosos.

Sin embargo, no sentíamos que estábamos cumpliendo 100% nuestra misión que la Náutica sea literalmente para todos, dado que las personas en situación de discapacidad no podían acceder al mar y nuestras actividades náuticas.

El por ello que el 2016, decidimos que era momento de concretar nuestro sueño/misión de que la Náutica sea 100% para Todos y como siempre nos han gustado los desafíos y los sueños imposibles, presentamos a CORFO, el proyecto de Innovación Social, Valparaiso Vuelve al Mar, con el cual comenzamos a hacer realidad nuestro sueño de que la náutica sea literalmente para todos, de forma pública e INCLUSIVA, sin importar edad, sexo o capacidades físicas.

Hicimos una alianza estratégica con la empresa australiana Hansa Sailing Systems, pioneros en el mundo en el desarrollo de la náutica inclusva a bordo de los Veleros Inclusivos de Diseño Universal, HANSA , con los cuales TODOS pueden navegar.

Con Hansa Sailing Systems, en marzo 2019, en el marco de la Primera Semana de la Vela Inclusiva Valparaíso 2019, en la cual más de 450 personas navegaron en forma gratuita e inclusiva, equipamos un velero Hansa 2.3 con motores servo, lo que permite que personas con una discapacidad severa (por ejemplo: Tetraplegia) puedan navegar en forma independiente sin asistencia abordo, debido a que los motores servo permiten que por medio de un joystick puedan casar/soltar las velas y timonear el velero, muy similar a como lo hacen con las sillas de ruedas eléctricas.

Con los Veleros Inclusivos Hansa comienza a materializarse la misión que nos planteamos hace 15 años, llevar la Náutica para Todos a lo largo de nuestro país, replicando lo desarrollado en Puerto Deportivo en otros lugares de nuestro país, para lo cual nace la Fundación Náutica para Todos ( con la cual vamos a llevar la náutica pública e inclusiva a todos los rincones de nuestro país.

Cuando hablamos de todos los rincones de Chile nos referimos desde Arica a Puerto Williams y los territorios insulares.

Es por ello que nos tiene muy orgullosos haber logrado que el 2019 la NÁUTICA PARA TODOS comience a navegar en Puerto Williams, comuna de Cabo de Hornos.

En definitiva, son más de 60 metros lineales de un paseo peatonal de uso público con acceso universal.

Centro de deportes náuticos de la Universidad Austral de Chile

Mediante el uso de varios formatos del material, el proyecto busca potenciar el desarrollo de los deportes náuticos para la comunidad universitaria.

Una obra que apunta a ser un ícono valdiviano debido a su visible ubicación y que pretende estar operativa en mayo de 2021.

Valdivia. Capital de la Región de Los Ríos y una de las ciudades chilenas favoritas para vivir según encuestas. Algunas, incluso, alcanzan el 86%.

¿La razón? Sus fantásticos paisajes naturales, su intensa vida cultural y su famosa selva valdiviana, la cual es una de las mayores biodiversidades del planeta.

Con este antecedente, ¿cómo sería construir una obra que pueda ser vista desde la costanera principal y, también, desde su puente más importante?

Ése es justamente el escenario en el que se vieron enfrentados los arquitectos Cristian Valderrama y Eric Arentsen, académicos del Instituto de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Austral de Chile (UACh) y profesionales a cargo del diseño del Centro Náutico UACh.

Según cuenta el mismo Cristián Valderrama, “la idea se inicia a partir de la necesidad institucional por potenciar a través de una infraestructura deportiva el futuro desarrollo y práctica de los deportes náuticos a nivel recreacional y competitivo para la comunidad universitaria.

Para esto se invita a un concurso de arquitectura donde los requerimientos principales se centran en las características técnicas más que espaciales, dado que el emplazamiento escogido está en una situación privilegiada, visible de la costanera de la ciudad y desde el puente Pedro de Valdivia.

Todo aquello llevó a plantear una estructura cuya expresión arquitectónica fuera liviana, que emulara al mundo náutico y que, más que un edificio, pudiera ser visto como una nave descansando en tierra a punto de zarpar.

El aporte más claro es ubicar en una posición privilegiada a una obra arquitectónica en madera de estas características; como símbolo de una arquitectura posible y natural de este paisaje.

Centro de deportes náuticos Salinas del Rey

Las playas de Salinas del Rey se consideran la segunda mejor ubicación a nivel internacional para practicar kitesurf debido a las excelentes condiciones bioclimáticas y atmosféricas del lugar.

Este proyecto surge de la necesidad de instalar un equipamiento deportivo de alta calidad para satisfacer la demanda turística de deportistas acuáticos.

Área: 2190 m² Año: 2022

Ciudad: Juan de Acosta

Historia institucional del Club Naval de Deportes Náuticos

Con fecha 01 julio de 1980, el entonces Comandante en Jefe de la Armada de Chile, Almirante José Toribio Merino Castro, presentó la iniciativa de formar un club que agrupara a los Oficiales de la Armada para tener una mayor participación en las actividades náuticas y fomentara la navegación a vela y los otros deportes acuáticos, debido al gran auge que estaba tomando el yachting en Chile y por ser parte de la formación integral de los Oficiales de Marina.

El 08 de agosto de 1980 se efectuó una reunión en el Casino de Oficiales de la Escuela Naval “Arturo Prat”, en la que se discutieron los Estatutos y Reglamento Interno ante una comisión formada por 36 integrantes.

El día 30 de octubre de 1980, se realizó en el Casino de Oficiales de la Escuela Naval “Arturo Prat” la primera Asamblea General de socios, para llevar a cabo la fundación del Club Naval de Deportes Náuticos, C.N.D.N., cuya asistencia fue de 33 personas, su primer Presidente fue el Capitán de Navío Don Jorge Davanzo Cintolesi.

Por Decreto N° 1117 de fecha 13 de agosto de 1981 del Ministerio de Justicia, le otorga al Club Naval de Deportes Náuticos la Personería Jurídica.

En ceremonia efectuada el día 12 de diciembre de 1981 en la Escuela Naval “Arturo Prat”, se distinguió al Comandante en Jefe de la Armada, Almirante José Toribio Merino Castro, como Presidente Honorario del Club Naval de Deportes Náuticos, por ser su fundador y principal impulsor para su creación.

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