Canchas de juego de pelota maya: historia, rituales y lugares emblemáticos

El juego de pelota maya, también conocido como pok ta pok, pok-a-tok, pitz o pokolpok, era mucho más que un entretenimiento: combinaba competición, religión y política. Se practicaba en canchas construidas dentro de ciudades y centros ceremoniales, donde el deporte se convertía en un acto ritual cargado de simbolismo, tradición y poder.

Las canchas de juego de pelota maya tenían largos muros laterales inclinados y, en algunos casos, aros de piedra colocados en altura. En estos espacios se representaba la lucha entre el día y la noche, la vida y la muerte, los dioses del inframundo y los del cielo.

Qué era el juego de pelota maya

El juego de pelota era uno de los entretenimientos de las culturas precolombinas más conocidos en la actualidad. Se trata de un juego con carácter ritual denominado también “pok-tapok” o “pokolpok” por los mayas y “tlachtli” por los aztecas.

Este deporte ancestral no solo era una actividad física, sino un ritual cargado de simbolismo, tradición y poder. Su práctica se extendía por toda Mesoamérica y formaba parte esencial de la cultura maya.

Su origen se remonta a más de 3.000 años atrás, por lo que podemos decir que el origen del juego de pelota maya es uno de los más antiguos del mundo en cuanto a deportes organizados. Era común verlo en ceremonias, rituales y eventos públicos, con un fuerte componente espiritual.

Cómo se jugaba

A grandes rasgos, dos equipos se enfrentaban en una cancha alargada y trataban de mantener en juego una pelota de caucho macizo, pasándola de un lado a otro sin que tocara el suelo. La gracia y la dificultad del asunto era que no podían usar las manos ni los pies, sino que golpeaban la pelota con las caderas, los hombros, los muslos o los codos.

El objetivo podía variar según la época o la zona, pero en algunas versiones el reto consistía en hacer pasar la pelota por un aro de piedra vertical colocado en las paredes de la cancha. Una locura, teniendo en cuenta el peso de la pelota y las limitaciones del cuerpo.

Uno de los tipos de juego de pelota practicado por los antiguos mayas era el pok-a-tok, que aunaba características de los actuales fútbol y baloncesto. Los jugadores intentaban hacer pasar una pelota a través de un aro situado en una pared.

Pero no todos los juegos de pelota tenían aros. Hoy pensamos en los juegos de pelota como un lugar de entretenimiento, pero para los mayas eso no era así. Los antiguos mayas jugaban varios juegos de pelota, incluido el pok-a-tok, que era una mezcla de fútbol y baloncesto.

La pelota y el equipamiento de los jugadores

Las características del juego de pelota maya lo hacían exigente y espectacular. Se requería una gran preparación física, estrategia y resistencia. No era un juego cualquiera.

El equipamiento del juego de pelota maya también era específico: los jugadores solían llevar cinturones anchos, protecciones en rodillas y codos, y algunos incluso cascos, hechos con materiales como cuero o madera.

También hay variaciones en el equipamiento del juego de pelota maya, ya que algunos jugadores llevaban cinturones protectores de cuero o madera, rodilleras e incluso cascos rudimentarios, para amortiguar los golpes del balón, que podía pesar entre 3 y 4 kilos.

El significado ritual y religioso

Aunque tenía una parte deportiva evidente, el juego de pelota era sobre todo un acto ritual. Según las creencias mayas, representaba la lucha entre el día y la noche, la vida y la muerte, los dioses del inframundo y los del cielo.

Por eso, más que una competición deportiva, en la cultura maya el juego de pelota era un acto de conexión entre el mundo humano y lo divino. El juego de pelota mesoamericano tenía un profundo significado ritual, ligado al mito de los Héroes Gemelos del Popol Vuh.

En algunos casos, se cree que los partidos eran utilizados como rituales de sacrificio: el equipo perdedor, o incluso el ganador según la versión, podía ser sacrificado como ofrenda a los dioses. Esto no estaba presente en todos los encuentros, pero demuestra hasta qué punto era un evento simbólico y sagrado.

Los juegos de pelota ocupaban un lugar privilegiado en el centro ceremonial, eran una parte fundamental de la sociedad. Así, en algunas ciudades mayas como Tikal, en Guatemala, se construían canchas de juego de pelota en lugares destacados de la ciudad o junto a los templos más grandes.

Ofrendas para construir, ampliar o reutilizar las canchas

Arqueólogos de la Universidad de Cincinnati afirman haber hallado evidencias de que los antiguos mayas realizaban algún tipo de ofrenda ceremonial en el momento de la construcción de una cancha de juego de pelota.

El equipo de investigadores afirma haber hallado evidencias de que los antiguos mayas empleaban diversos tipos de plantas para bendecir la construcción y remodelación de sus canchas de juego de pelota.

Cuando se construían, ampliaban o se reutilizaban las canchas de juego pelota, los mayas realizaban ofrendas para bendecirlas. Cuando se construían, ampliaban o reutilizaban las canchas de juego de pelota, los mayas realizaban ofrendas para bendecirlas.

“Cuando los mayas erigían un nuevo edificio, suplicaban la buena voluntad de los dioses para proteger a las personas que lo habitaban. Algunos lo llaman ‘ritual de animación’ y se hacía para obtener una bendición y apaciguar a los dioses”.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores han realizado un análisis de ADN ambiental con el que han logrado identificar algunas de las plantas que se usaron en estos antiguos rituales en la antigua ciudad maya de Yaxnohcah, en México.

Restos de estas plantas, asociadas a ceremonias religiosas y que mostraban también algunas propiedades medicinales, fueron descubiertos bajo los cimientos de una plaza de Yaxnohcah sobre la cual se construyó una cancha de juego de pelota.

Por distintas fuentes etnohistóricas sabemos que los mayas también empleaban materiales perecederos en estas ofrendas, pero es casi imposible documentarlos arqueológicamente. Por eso este descubrimiento utilizando ADN es tan extraordinario.

Debido a que en los climas tropicales los restos orgánicos se descomponen muy rápidamente, hallar vestigios de plantas es un hecho extraordinario.

Plantas identificadas en las ofrendas

PlantaUso o significado documentado
Turbina corymbosaPlanta utilizada por sus propiedades alucinógenas.
ChilePlanta curativa utilizada para tratar enfermedades y en ceremonias.
Hampea trilobata o joolSe utilizaba para envolver alimentos destinados a uso ceremonial o para tratar mordeduras de serpientes.
Oxandra lanceolataSus hojas oleosas actúan como agente vasodilatador, anestésico y antibiótico.

Los análisis han revelado la presencia de varios tipos de plantas de uso ceremonial y medicinal, como por ejemplo un tipo de campanilla llamada Turbina corymosa, conocida por sus propiedades alucinógenas.

Otra planta documentada es el chile. En la actualidad, el chile es una de las especias más utilizada en todo el mundo, pero para los antiguos mayas los chiles se usaban para tratar una gran variedad de enfermedades.

Una ofrenda de chiles podría haber tenido como objetivo protegerse de algunas de ellas. Pensamos en el chile como una especia, pero para los antiguos mayas era mucho más que eso. Era una planta curativa utilizada en muchas ceremonias.

Los investigadores también han identificado hojas de Hampea trilobata o jool, una especie de planta utilizada para envolver alimentos destinados a uso ceremonial o para tratar mordeduras de serpientes.

Finalmente se han encontrado evidencias de Oxandra lanceolata, cuyas hojas oleosas actúan como agente vasodilatador, anestésico y antibiótico.

El hecho de encontrar estas cuatro plantas, cuyo significado cultural para los mayas era tan importante, revela la intencionalidad de su uso en esta cancha de juego de pelota.

Plantas ceremoniales mayas identificadas por ADN

Cómo eran las canchas de juego de pelota

Las canchas del juego de pelota maya se construían dentro de las ciudades y centros ceremoniales, y eran auténticas obras de ingeniería. Tenían forma de doble “T”, con largos muros laterales inclinados y, en muchos casos, aros de piedra colocados en altura.

La disposición de estos espacios variaba según la ciudad, la época y la función del juego. Algunas canchas tenían aros verticales, mientras que otras carecían de ellos.

En las ciudades mayas, las canchas podían situarse en zonas destacadas del centro ceremonial o junto a los templos más importantes. Su ubicación reflejaba la relevancia social y religiosa de los partidos.

El Gran Juego de Pelota de Chichén Itzá

La cancha de las ruinas mayas de Chichén Itzá es la de mayores dimensiones de Mesoamérica: de 120 metros de largo por 30 metros de ancho, el piso de juego, sin contar los muros y plataformas del recinto.

Todo el complejo amurallado alcanza cerca de 167 metros de largo. Para hacernos una idea, un campo de fútbol para competiciones internacionales tiene que tener 100 metros de largo por 64 metros de ancho.

El Gran Juego de Pelota de Chichén Itzá era mucho más que deporte: era un escenario ritual con una acústica que sigue sorprendiendo hoy.

ElementoDato
UbicaciónChichén Itzá, Yucatán
Piso de juego120×30 metros
Complejo amuralladoCerca de 167 metros de largo
Distancia acústicaMás de 100 metros

Muros, aros y relieves

Esta cancha está formada por dos muros elevados en cuyo centro se encuentran empotrados dos anillos de piedra, conocidos como marcadores del juego de pelota, que llevan las representaciones de dos serpientes emplumadas entrelazadas.

Lo que convierte estos aros en portales hacia el inframundo, en consonancia con el profundo sentido ritual del juego. Además, en la parte baja de esos muros se encuentran bajorrelieves con escenas de sacrificio de jugadores.

El juego de pelota cuenta en cada extremo con un edificio, los llamados Templo Norte y Templo Sur, en los que seguramente se llevarían a cabo actividades rituales.

En el interior del Templo Norte se localiza un panel con relieves que muestran distintas escenas en las que participan más de 40 personajes. Sobre el extremo sur de la plataforma este se encuentra el Templo de los Jaguares, también asociado al rito.

El templo inferior y el trono-jaguar

Por su parte, el templo inferior tiene su fachada hacia el exterior de la cancha. En este templo, además de los relieves, todavía hay un trono-jaguar que trae a la imagen aquellos tiempos de esplendor, cuando el supremo gobernante de Chichén Itzá presidía las ceremonias.

El misterio acústico de Chichén Itzá

En esta cancha se produce un fenómeno acústico sorprendente: se pueden escuchar los susurros que los viajeros emiten al otro lado del campo, a más de 135 metros de distancia entre el Templo Norte y el Templo Sur.

No hay continuidad entre sus muros como podemos observar en la imagen, ni los muros tienen la superficie curva. Se produce un efecto de refuerzo de la onda sonora emitida que llega hasta el otro extremo con el mismo nivel sonoro o un poco más bajo.

Teóricamente, la estructura debería haber tenido una mala acústica. Las distancias son muy grandes, pero el sonido se escuchaba claro y nítido.

Después de diversos estudios científicos no se ha logrado aún encontrar su secreto. Ni siquiera los expertos en acústica moderna lo consiguieron: en 1931, el director de orquesta Leopold Stokowski estudió este fenómeno con la esperanza de replicarlo en el diseño de teatros modernos. No lo logró.

Gran Juego de Pelota de Chichén Itzá

Otras canchas mayas destacadas

Algunas de las ciudades mayas con juego de pelota más conocidas son Chichén Itzá, donde está la cancha más grande descubierta hasta ahora, Uxmal, con una cancha más pequeña pero en excelente estado, y Cobá y Tulum, donde también se pueden ver restos bien conservados.

La cancha de juego de pelota en el sitio arqueológico de Cobá, en México, es uno de los espacios que muestran la importancia que tuvo este ritual dentro de las ciudades mayas.

También se han documentado canchas en Tikal, en Guatemala. En esta ciudad se construían canchas de juego de pelota en lugares destacados o junto a los templos más grandes.

Uxmal y otros fenómenos acústicos

El eco de la pirámide de Kukulkán se produce cuando se aplaude a unos veinte metros al pie de la pirámide: el sonido sube por los escalones y desde lo alto se escucha un sonido que se asemeja al canto del quetzal, su ave más sagrada.

Estos fenómenos acústicos se pueden oír también en el templo del adivino en las ruinas mayas de Uxmal. Los mayas sorprenden con su saber, entre otras muchas técnicas con la del sonido, que también se manifiesta en el efecto acústico que se produce en muchos templos y pirámides.

Diferencias con otros juegos mesoamericanos

Aunque el juego de pelota mesoamericano fue practicado por varios pueblos, como los olmecas, zapotecas o mexicas, los mayas lo adaptaron a su manera, dándole su propio estilo y significado.

Una de las principales diferencias es que, en el mundo maya, el componente religioso era mucho más marcado. Además, en sus versiones más evolucionadas, como en Chichén Itzá, se introdujeron los aros verticales de piedra, algo no común en otras culturas mesoamericanas.

Como ves, en el juego de pelota mesoamericano las diferencias hacen que el juego de pelota maya sea una expresión única de su civilización.

El legado actual de las canchas mayas

Hoy en día, el juego de pelota forma parte del patrimonio cultural de México y sigue despertando admiración. En algunos lugares de la Riviera Maya se pueden ver representaciones actuales del juego, ya sea con fines turísticos o como actividad cultural.

Se han hecho esfuerzos para recuperar las reglas, el simbolismo y el movimiento de los jugadores. Es una forma de mantener viva una parte esencial del pasado maya.

Visitar estas canchas y entender su importancia ofrece una visión más completa del legado que dejaron los mayas. El mundo maya está lleno de interrogantes que lo hacen aún más atractivo, y el ritual del juego de pelota es uno más de ellos.

Juego de Pelota Maya (Historia)

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