Los campeones chilenos de tango han alcanzado reconocimiento internacional gracias a parejas y artistas que combinan disciplina, constancia, estudio y práctica permanente. Entre los nombres más destacados se encuentran Orlando Nieto y Marcela Mansilla, Paloma Berríos y Maximiliano Alvarado, Paulina Hernández y Aaron Barraza, además de Héctor Tobar y Yael Toporowicz.
Desde Santiago, Chillán y Puerto Montt, estos bailarines han llevado el tango chileno a campeonatos nacionales, competencias mundiales y escenarios internacionales, demostrando que el desarrollo de esta disciplina no se limita a Buenos Aires ni a los grandes centros urbanos.
Orlando Nieto y Marcela Mansilla, campeones nacionales de tango 2026
Puerto Montt vuelve a instalar su nombre entre la élite del tango mundial. Orlando Nieto y Marcela Mansilla, integrantes del Club de Tango Obsesión, se consagraron campeones nacionales de tango 2026, logro que les permitirá representar oficialmente a Chile en el próximo Mundial de Tango de Buenos Aires, la competencia más importante de esta disciplina.
El triunfo llega tras una impecable actuación en el Campeonato Nacional disputado en Chillán, donde la pareja superó a 42 competidores y obtuvo el primer lugar en todas las etapas del certamen: clasificatoria, cuartos de final, semifinal y final. "Fuimos primeros en todas las rondas. Le ganamos a todos", destacó Orlando Nieto durante una entrevista en Patagonia Radio.
Este nuevo logro se suma al obtenido en 2025, cuando ambos alcanzaron el vicecampeonato mundial en la categoría Senior, luego de ganar previamente el Campeonato de la Ciudad de Buenos Aires en la categoría Milongueros del Mundo.
Este lunes 1 de septiembre en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires, la pareja compuesta por Marcela Mansilla y Orlando Nieto luchará por coronarse campeona mundial de tango. Los bailarines oriundos de Puerto Montt, Región de Los Lagos, se clasificaron a la final senior en un certamen de altísimo nivel, logrando destacar entre más de un centenar de duplas.

Una final mundial representando a Chile
“Tenemos una alegría inmensa; muchas emociones por todo lo que implica. Es un camino largo el que hay que transitar para llegar hasta acá”, expresaron los sureños. “Lo más importante es que estamos muy orgullosos de ser la única pareja chilena que llegó a esta instancia y de que somos del sur, específicamente de Puerto Montt”, añadieron.
Sobre la gran final, aseguraron que ya estar presentes es un premio en sí mismo. “Ahora solo queda bailar en la final y disfrutarlo a concho; el premio será estar ahí entre los mejores del mundo representando a Chile y, por supuesto, el mayor premio es bailar el uno con el otro”, cerraron.
El dúo Mansilla-Nieto saltará a la pista de baile este lunes a partir de las 18:00 horas. La competencia podrá seguirse vía streaming en el Canal de la Ciudad o en tangoba.org.
La preparación para competir al más alto nivel
Gracias al título nacional, Orlando Nieto y Marcela Mansilla competirán en agosto como representantes oficiales de Chile en el Mundial de Tango que se realiza en Buenos Aires. La preparación contempla semanas de entrenamiento intensivo para enfrentar una competencia donde participan más de 500 parejas provenientes de más de 60 países.
Una de las mayores exigencias del certamen es la improvisación, ya que los competidores conocen la música recién al momento de ingresar a la pista. "En cada ronda te pueden tocar tres tangos completamente distintos y uno debe interpretar la música en ese instante. Ahí está el verdadero desafío", explicó Orlando.
En conversación con el Diario Pop, contaron cuál es la clave para brillar en el ritmo que popularizaron figuras como Carlos Gardel y Julio Sosa. “La clave es la disciplina, constancia y perseverancia para sostener esto por años; el estudio, tanto de lo que implica el tango, como también tomar clases con los mejores exponentes del género, y bailar mucho, ya que la práctica constante te hace mejorar”, destacaron.
Más de 16 años de trabajo desde Puerto Montt
Llegar a competir al más alto nivel desde Puerto Montt no ha sido casualidad. Orlando Nieto explica que durante más de 16 años han trabajado perfeccionándose con algunos de los mejores maestros del mundo, aprendiendo directamente de discípulos de históricos referentes del tango argentino.
"Estar lejos de Santiago y de Buenos Aires nos obligó a buscar nuestro propio camino. Hoy incluso hay parejas argentinas que nos dicen que somos una inspiración porque demostramos que desde Puerto Montt también se puede llegar a lo más alto", comentó.
Para Orlando Nieto, el éxito y la vigencia del tango tienen una explicación sencilla: el abrazo. "El tango es el baile de pareja más cercano que existe. Son tres minutos abrazados y eso tiene efectos positivos en las personas; es una experiencia muy sanadora", señaló.
El profesor explicó además que hoy el tango atrae a personas de todas las edades. En el Club de Tango Obsesión participan jóvenes desde los 17 años, además de adultos y adultos mayores, derribando el mito de que se trata de una disciplina exclusiva para personas mayores.
Paloma Berríos y Maximiliano Alvarado, ganadores en Corea del Sur
La pareja chilena compuesta por Paloma Berríos y Maximiliano Alvarado obtuvo el primer lugar en un mundial de tango realizado en Corea del Sur, en donde por primera vez se consideró a este baile como "deporte tradicional", con todas las reglas de una competencia olímpica.
Después de 12 años bailando juntos, los chilenos llegaron a Asia para participar del Trex Games Tango, un certamen en el que participaron más de 60 parejas de varios países y continentes.
Este premio se suma a los varios reconocimientos internacionales que ha tenido este matrimonio, ganador de concursos latinoamericanos, campeones nacionales de tango e incluso vicepampeones mundiales de este baile en Buenos Aires.
Campeones de la Preliminar Oficial de Chile
La ciudad de Chillán fue sede de la Preliminar Oficial de Chile, rumbo al Mundial de Tango BA. El 11 y 12 de julio se celebró una nueva Preliminar Oficial de Tango BA en la ciudad de Chillán, Chile.
En el marco del evento “Nacional de Tango”, organizado por José Manuel Jamet, más de 2000 personas colmaron el Teatro Municipal para disfrutar de dos jornadas a puro tango. Parejas de distintas ciudades del país vecino participaron en las categorías Tango de Pista y Tango Escenario, evaluadas por un jurado integrado por Paola Jean Jean, Nicolás Cobos, Iván Romero, Silvana Núñez, Florencia Zárate y Guido Palacios.
Además de la competencia, el público pudo disfrutar de un espectáculo especial de tango a cargo de los jurados, que se presentó a sala llena y coronó una edición inolvidable del certamen.
| Categoría | Pareja ganadora | Representación |
|---|---|---|
| Tango de Pista | Paulina Hernández y Aaron Barraza | Santiago de Chile |
| Tango Escenario | Héctor Tobar y Yael Toporowicz | Chile |
Paulina Hernández y Aaron Barraza se consagraron campeones en la categoría Tango de Pista, representando a Santiago de Chile, mientras que Héctor Tobar y Yael Toporowicz resultaron ganadores en Tango Escenario. Ambas parejas clasificaron directamente a los cuartos de final del Mundial de Tango BA 2025.
El tango en Chile: historia, raíces y desarrollo
Tango Argentino por definición, el tango fue sin embargo adoptado durante las primeras décadas del siglo XX en Chile por orquesta típicas que lo tocaban como parte de repertorios que también incluían valses y milongas.
En paralelo al gran éxito que a mediados del siglo tuvieron en el país genuinas orquestas argentinas como la de Alfredo de Ángelis, los intérpretes chilenos desarrollaron a su vez el tango europeo, variante del género ilustrada en una composición como "Fernando's hideway" ("El escondite de Fernando") en los años '50 y '60, hasta llegar al repertorio de la Nueva Ola en esa década.
El Tango surgió en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XIX en medio de un ambiente en donde la ciudad se transformaba en una inmensa urbe, a causa de la inmigración y el progreso.
La mezcla de los inmigrantes, de los negros y de los gauchos que llegaban a la ciudad luego de quedarse sin trabajo en el ejército, hicieron del tango un producto cultural único en el mundo y capaz de resaltar en él todas las características de los habitantes de Buenos Aires.
En sus comienzos las canciones eran solamente instrumentales, ejecutadas por tríos de guitarra, violín y flauta, y las parejas bailaban enlazadas. Más tarde se incorporó un instrumento procedente de Alemania llamado Bandoneón, y sería este el que daría al tango su sonido característico por el cual hoy es reconocido en todo el mundo.
En sus primeros años de vida el tango era ejecutado y bailado en prostíbulos, por lo cual sus primeras letras fueron de un contenido vulgar y grotesco. Los grandes poetas de la música rioplatense, con sus letras que evocan el amor que no pudo ser y el arrabal que ya no es el mismo, entrarían en escena en la segunda década del siglo XX, cuando Pascual Contursi escribió "Mi noche triste", narrando los sentimientos de un hombre abandonado por su mujer.
Carlos Gardel grabó este hermoso tango en 1917 y nació así lo que más adelante sería conocido como el "Tango Canción".

Artistas y agrupaciones chilenas vinculadas al tango
Iván Cazabón
Los más jóvenes conservarán la memoria de haberlo visto desde mediados de los años 90 sobre el escenario en las versiones sucesivas de La Yein Fonda. Y los mayores tienen edad para reconocer en Iván Cazabón a un contrabajista versátil y competente como ninguno en los ámbitos del tango, el jazz, la cueca y otros ritmos bailables a partir de los años 30.
Siempre de pie junto al instrumento que lo acompañó hasta poco antes de su muerte en 2011, Cazabón estará en la historia como uno de los destacados instrumentistas chilenos a lo largo de más de medio siglo de música popular.
Si bien el jazz es un punto de partida notorio en su carrera, llegó a esa música desde el tango que cultivó al comienzo como contrabajista de orquestas típicas, según se establece en Historia de jazz en Chile. A fines de los años 30 se aproximó al jazz como parte de la primera generación de músicos próximos al Club de Jazz de Santiago.
Fernando Otárola
Más de cincuenta años como guitarrista de oficio, estilos y diversidad dieron a Fernando Otárola la categoría de último sobreviviente de la bohemia musical capitalina.
Es la era de los locales nocturnos del centro, las boites, los salones de baile, los auditorios radiales y los cancheos, animada por una generación de astros de la música popular a la que Otárola se sumó siendo un joven de diecinueve años.
Su estatura musical alcanza los campos del tango, el bolero, la canción melódica, el swing y las orquestas populares, frentes que jamás abandonó.
Rafael Traslaviña
Delineado desde los años de esplendor de la radio, la orquesta, la boite y la industria discográfica propias del siglo veinte, la figura del músico de oficio capaz de valerse en los diversos géneros populares de la época en Chile tiene una expresión exacta en Rafael Traslaviña.
Con más de seis décadas dedicadas a la música, este pianista tocó y grabó en discos de jazz, cueca, tango y otros ritmos bailables, y a su muerte ocurrida en 2011 dejó como herencia una estatura bien ganada entre los principales instrumentistas de esa era en la música popular.
Carmen Corena
Una voz de mujer es sinónimo de la bohemia porteña del bar restaurant Cinzano en Valparaíso. Es la voz de Carmen Corena.
Tangos, valses, boleros, cuecas, tonadas y una guaracha cubana tan característica suya como "Chipi-chipi" son parte del repertorio popular de esta cantante nacida en Coquimbo, iniciada en Arica, trasladada a Santiago y enraizada al fin en el puerto hasta su muerte en 2008, a los 72 años.
De su música quedó registro en los discos Una noche en el Cinzano (2002) y Otra noche en el Cinzano (2007), pero era en vivo el énfasis de su estampa.
Otros cantantes como Alberto Palacios y Manuel Fuentealba son parte del tradicional Cinzano, pero Carmen Corena queda en la historia como la abanderada que desde tal escenario irradió esas canciones populares a oídos del puerto y del visitante.
Manuel Fuentealba
Manuel Fuentealba es parte de la generación de tangueros de los años '40, '50 y '60 en Valparaíso, y que algunos recuerdan como la generación de oro, cuando en decenas de locales del puerto existían grupos de tango.
Actuó en hoteles, en ceremonias oficiales y en innumerables locales. Desde los años '80 fue el cantante de tangos del bar Cinzano de Valparaíso, adonde se mantuvo activo hasta su muerte, en octubre de 2016.
Armando González Malbrán
Armando González Malbrán es el hombre que escribió ''Vanidad'', una canción reconocible sin dudas entre las composiciones más elegantes del cancionero popular de Chile.
Inclinado al estilo cosmopolita del tango, del foxtrot o del jazz más que a la escuela típica de la tonada propia de su tiempo, el autor escribió además numerosos valses peruanos y con ''Vanidad'' sentó ya en los años 30 las bases del futuro bolero chileno, todo en sus apenas 38 años de vida.
Carlos Pimentel
Carlos Pimentel Barrera fue uno de los pioneros en la guitarra clásica chilena en los albores del siglo XX, protagonista de un intenso trabajo de creación y docencia en Valparaíso, descrito por la producción de abundantes partituras que transitaron desde la música docta a la música popular.
Su catálogo superó las 500 obras, con piezas para guitarra, piano y canto, principalmente danzas de salón, gavotas, valses, schottischs, mazurcas y polkas, además de habaneras, tangos, foxtrots y hasta tonadas y cuecas.
En 2015 su legado llegó al Archivo de Música de la Biblioteca Nacional.
Valentín Trujillo
La televisión ha sido una gran vitrina para el talento del pianista y orquestador Valentín Trujillo Sánchez, aunque no del todo justa con la profundidad de su trabajo y el alcance de sus vastos conocimientos musicales.
El casi eterno acompañante del animador Don Francisco, como director de orquesta en “Sábados Gigantes” es, también, uno de los arregladores fundamentales de la música popular chilena durane una era de oro para la industria fonográfica, tanto en discos como en grandes conciertos.
Junto con ello, Trujillo fue proyector de nuevas figuras de la música a lo largo de las primeras décadas del siglo XXI. En 2024 su nombre marcó un hito más al convertirse en el primer intérprete de música popular en ser distinguido con el Premio Nacional de Música.
Rebeca Godoy
La de Rebeca Godoy es una de las voces más persistentes en la canción comprometida en Chile, entregada a su vocación por la música latinoamericana entre sones de bolero, ranchera, tango, vals peruano y la raíz folclórica chilena así como a las causas sociales de las que siempre se hizo parte desde los escenarios, a partir de sus inicios a mediados de los años '70.
Nelly Sanders
Nelly Sanders pudo haber sido una estrella de la canción como ocurrió con los nombres más significativos de la Nueva Ola. Pero ella simplemente fue la última de las grandes lady crooners de la música popular, una de las más completas y capaces, más allá de la figuración masiva entre el gran público, de la grabación de discos y del beneplácito medial.
Alcanzaría de todas formas la categoría de "figura pop", con algo que en las figuras pop siempre escaseó: la ductibilidad. Si la canción era bolero, tango, swing o bossa nova, detrás estaría la voz pastosa, afinada y melódica de Nelly Sanders.
Bordelestino
Formado por el acordeonista de tango David Santis, el contrabajista de jazz Javier Valdebenito y la violinista francesa Lolita Ponce, Bordelestino comenzó a tocar en 2011 como ensamble con el espíritu de la música itinerante.
Su repertorio está abierto a las músicas de la nostalgia, tango, swing, chanson, canzonetta, vals, klezmer y música gitana, parte de una propuesta colorida y melódica que los músicos llevaron por distintos escenarios, desde clubes a festivales, pasando por bodas y fiestas ciudadanas.
Además, se han presentado en multitudinarios encuentros en Francia, Italia, Finlandia, Estonia y Holanda, como los festivales Kaustinen Folk y Ferrara Buskers.
En 2012 editaron dos discos de repertorio, Canta Napoli y Una estrella, y en 2016 publicaron Trazo, su primer trabajo con autorías de los tres integrantes del elenco.
Quinteto del Revés
Quinteto del Revés es una agrupación cultora del "tango nuevo", denominación que se estableció desde la metrópolis de Buenos Aires para identificar a una corriente de tango en el siglo XXI post piazzolliana.
Liderado por el contrabajista Rodrigo Ugarte y con varias formaciones desde 2010, el conjunto asimiló como propio ese concepto que tomaba el lenguaje del tango y sus recursos como un punto de partida para la elaboración de una propuesta musical contemporánea de mayor apertura.
Quinteto del Revés fue parte de una escena que marcaría cierta reaparición del tango. Si bien tomaba las centenarias raíces de la música, el baile y la cultura popular, se ha opuesto a la idea del tango de postal o de exportación.
Diapasón Porteño
No son muchas las agrupaciones chilenas con la tradición de un instrumento -y no la de un repertorio- como brújula de trabajo, y Diapasón Porteño destaca por esa excepcionalidad y por la libertad con que la asumen.
Así, sus grabaciones y colaboraciones abarcan el trabajo con tonadas, tango, boleros y cuecas. El extendido oficio musical de sus integrantes ha ganado la confianza de intérpretes tan reconocidos como Ángel Parra, Cecilia Echenique y Max Berrú, a quienes han secundado en la grabación de discos.
Su objetivo ha sido, dicen sus integrantes, ejercer como «un eslabón entre los antiguos cultores de la guitarra popular chilena y latinoamericana, y las nuevas generaciones».
Otros músicos chilenos relacionados con repertorios tangueros
Luis 'Flaco' Morales es un requintista, guitarrista y acordeonista avecindado desde comienzos de los años '70 en Valparaíso e integrado desde 2001 a la agrupación porteña La Isla de la Fantasía, de la que ha participado activamente como músico y también prolífico autor de cuecas.
Algunas de ellas han sido registradas además por conjuntos tan populares como Daniel Muñoz, Félix Llancafil y 3x7 Veintiuna.
Guitarrista y animador de la fiesta son los oficios de César Galvarino Olivares Araya que sobresalen en el escenario, como integrante de la agrupación La Isla de la Fantasía, de Valparaíso.
Su experiencia antes de unirse a ese elenco incluye correrías desde la adolescencia por restaurantes y escenarios porteños como el Dársena, el Bar Inglés, La Bomba el Hollywood, donde hizo sus primeras armas como músico desde fines de los años '50.
Integró conjuntos como Los Ribereños y Los Huasos Ladinos, este último junto a la cantante Silvia la Trigueña, y como parte de La Isla de la Fantasía también es acompañante frecuente de Lucy Briceño.
Reconocida periodista, conductora de televisión y locutora radial desde la década de 1990, Tati Penna inició su historia musical como integrante del grupo Abril cuando tenía 18 años.
Era estudiante de Periodismo y llamó la atención por su poderosa voz de contralto. Fue solista de una formación que se hizo parte de los circuitos del Canto Nuevo con un repertorio de raíz latinoamericana, grabó un cassette y compitió en la competencia folclóricoa del Festival de Viña del Mar de 1982, con la "La semilla", de Pato Valdivia.
Luego de la separación del grupo, inició una carrera propia como cantante que mantuvo intermitentemente, durante el tiempo en que se convirtió en conductora de televisión.
Fernando Lecaros fue pianista y compositor, director de orquestas, musicalizador de películas de cine y un nombre clave en varias dimensiones de la música chilena, muy recordado por acuñar el género de "la mapuchina", un tipo de canción fuertemente arraigada a la música popular chilena en los años de oro de la música típica -la década del 40 y el 50-, junto a la tonada y la cueca.
La mapuchina era un tipo de canción urbana, con una directa temática mapuche, de giros melódicos y rítmicos que evocaban la música ancestral de esta cultura originaria.
La más conocida fue "A motu yanei", dedicada a Ester Soré en 1940 e interpretada luego por la estrella mexicana Pedro Vargas en 1942 y por la estrella chilena en Europa Rosita Serrano en 1948.
Aunque también hubo otras mapuchinas famosas en el catálogo de Lecaros y un trabajo musical que se prolongó por más de 40 años.
Uno de los conjuntos más importantes en la historia de la cumbia ubica a un músico chileno como pieza fundamental de su engranaje, y es justo destacar a Sergio Solar por su indesmentible aporte al desarrollo de ese género, pero también por su excepcional lista de colaboraciones y nutrida trayectoria como arreglador, compositor y guitarrista de sesión en Chile y en el extranjero.
Como director del grupo Los Wawancó, en Buenos Aires, Solar llevó por primera vez a espacios masivos ritmos folclóricos relegados hasta entonces a la costa tropical de Colombia, y con esos discos batió récords de venta y consiguió la atención de una audiencia internacional.
Pero su biografía también anota grabaciones y encargos de arreglos para gente como los chilenos Antonio Prieto, Arturo Gatica y Rosamel Araya; y figuras internacionales como Raphael, Sergio y Estíbaliz, Los Andariegos, Les Luthiers y Alfredo Zitarrosa.
Radicado en sus últimos años en Quilpué, su historia es la de un nómade de conquistas asombrosas y talento generoso, que hasta el final de sus días no dejó de ocuparse en encargos para músicos nacionales.
Jorge Prado se convirtió en el primer y por mucho tiempo el único cultor de la guitarra portuguesa, el instrumento fundamental en los ensambles tradicionales del fado.
En 2014 formó el conjunto Fados al Sur del Mundo, donde también cantó Jorge Coulon (Inti-Illimani), y en 2022 publicó el sobresaliente álbum Saudades de Gabriela.
Fue uno de los momentos cúlmines en su historia como músico y resultado de una investigación de la poesía de Mistral que ella escribió en su paso por Lisboa entre 1935 y 1938, musicalizada por Prado en el lenguaje del fado e interpretada por importantes cantoras y músicos portugueses.
Conocido en Chile como el “fantasista del violín” y en diversos escenarios del mundo como el “políglota musical” “el hombre-orquesta” o el “multifacético artista chileno”, por los llamativos espectáculos que ofreció desde 1963, Ricardo Arancibia del Canto fue uno de los músicos más sorprendentes surgidos desde Valparaíso.
Creador de piezas como la tonada “Dieciocho sin ti” o la emotiva melodía de violín “Tristeza gitana”, su historia se describe por el más resuelto solismo musical, que lo llevó a dominar la guitarra española, la guitarra hawaiana, el bouzuki, la mandolina, el arpa, la trompeta y el violín.
Fernando Lecaros fue pianista y compositor, director de orquestas, musicalizador de películas de cine y un nombre clave en varias dimensiones de la música chilena, muy recordado por acuñar el género de "la mapuchina", un tipo de canción fuertemente arraigada a la música popular chilena en los años de oro de la música típica -la década del 40 y el 50-, junto a la tonada y la cueca.