Arteritis viral equina: situación mundial, transmisión, impacto y control

La arteritis viral equina (AVE) es una enfermedad vírica contagiosa de los équidos causada por el virus de la arteritis equina (VAE), un virus ARN perteneciente al género Arterivirus, familia Arteriviridae, orden Nidoviridae. Su importancia mundial se debe a la combinación de transmisión respiratoria y venérea, la posibilidad de aborto y muerte de ejemplares, la existencia de sementales portadores asintomáticos y la rápida propagación asociada con la movilización y concentración de caballos.

El VAE está distribuido en poblaciones equinas de América del Norte, América del Sur, Europa, Asia, África, Australia y Nueva Zelanda. Sin embargo, la cantidad de casos clínicos notificados no refleja necesariamente la verdadera extensión de la infección, porque la mayoría de las infecciones son subclínicas o inaparentes y la enfermedad puede confundirse con otras patologías respiratorias y reproductivas de los equinos.

Qué es la arteritis viral equina

La Arteritis Viral Equina (AVE) es una enfermedad infecto contagiosa, exclusiva de los équidos, que causa aborto y afecta el tracto respiratorio; debe su nombre a las lesiones inflamatorias características, producidas por el virus, en los pequeños vasos sanguíneos, especialmente en las arteriolas de un animal infectado de forma aguda. Esta patología debe su nombre a las características y lesiones constantes a nivel de las arteriolas y vasos de mediano calibre en los caballos infectados.

La arteritis viral equina (AVE) es una enfermedad vírica contagiosa de los équidos causada por el virus de la arteritis equina (VAE), un virus ARN perteneciente al género Arterivirus, familia Arteriviridae. Las especies sensibles son los équidos, principalmente caballos, aunque se han detectado anticuerpos también en otras especies equinas.

La AVE es muy parecida a otras enfermedades equinas, que al final del siglo XIX y al inicio del siglo XX, fueron referidas por una variedad de términos clínicos que describen la enfermedad, como por ejemplo infección celulolítica, ojo rojo, etc. Debido a la similitud de los signos clínicos presentes en un animal con AVE, con relación a otras enfermedades, la AVE recibe diferentes sinónimos como celulitis epizoótica, ojo rojo, entre otros.

Reconocimiento histórico y evolución del conocimiento

Inicialmente, esta enfermedad fue agrupada dentro del complejo de patologías influenza equina-abortivas, pero en 1953, luego de un gran brote respiratorio-abortivo ocurrido en Bucyrus (Ohio , EUA), finalmente se determinó que esta afección era producida por el virus de arteritis equina (VAE). No es sino hasta 1953, después del seguimiento de un síndrome respiratorio reproductivo en yeguas, de la raza Standardbred, cerca de Bucyrus (Ohio, EUA), que el virus de la AVE fue identificado etiológicamente diferente de la Rinopneumonitis Equina producida por los herpesvirus tipo 1 y 4 y el virus de la Influenza Equina.

Por más de tres décadas, desde su reconocimiento y caracterización, la AVE fue observada con poco interés dentro del grupo de enfermedades virales de los caballos, ya que ésta solo se relacionaba con el transporte internacional de los mismos. Irónicamente, durante aproximadamente un período de 30 años, desde 1953 a 1984, este virus fue pobremente considerado desde el punto de vista clínico y económico, pero ahora se conoce el potencial abortivo del mismo, en las yeguas.

Esto cambió drásticamente luego del reporte de brotes epidémicos en diferentes partes del mundo (EUA en 1984, España en 1992 y Francia en 1978), sin encontrarse informes recientes de movilización internacional de caballos, lo cual indicaba que la mayor parte de la población equina era susceptible al virus y que en cada país había emergido una cepa patogénica del virus.

Agente causal y características del virus

El virus quedó clasificado bajo el género Arterivirus, en el grupo de la familia Arteriviridae, orden Nidoviridae. La AVE es causada por un virus ARN que ha sido clasificado bajo el género Arterivirus en el grupo de la familia Arteriviridae, orden Nidoviridae, que se caracteriza por ser un virus de forma esférica con un genoma de 12,7 Kb, aproximadamente.

Debido a las lesiones vasculares características asociadas con la infección, el agente etiológico fue llamado Virus Arteritis Equina. Solo el serotipo Bucyrus ha sido reconocido. No existen evidencias de la variación genómica ni del límite antigénico, a escala mundial, del virus.

El VAE posee un antígeno de fijación del complemento, pero no es hemoaglutinante. Es fácilmente inactivado por solventes orgánicos y desinfectantes, es termolábil y puede sobrevivir por años a bajas temperaturas. La enfermedad se caracteriza por la fácil inactivación del virus fuera de condiciones favorables de conservación.

CaracterísticaDescripción
Tipo de agenteVirus ARN
GéneroArterivirus
FamiliaArteriviridae
OrdenNidoviridae
FormaEsférica
Genoma12,7 Kb, aproximadamente
Serotipo reconocidoBucyrus
Resistencia ambientalTermolábil; puede sobrevivir por años a bajas temperaturas
Virus de arteritis equina y vasos sanguíneos

Distribución mundial

Con base a los reportes de brotes y en la evidencia de los resultados serológicos, se ha observado, que el VAE está distribuido en la población equina a través del mundo, y se ha reportado en países de América del Norte, América del Sur, Europa, Asia, África, Australia y Nueva Zelanda.

La distribución mundial del virus debe interpretarse considerando que la infección puede mantenerse sin signos clínicos visibles y que los estudios serológicos no siempre se realizan con la misma intensidad en todos los países. A pesar de la amplia distribución del virus, se han reportado pocos casos relacionados con esta enfermedad desde que en 1953, la AVE fue definida como una enfermedad con agente etiológico específico.

Esto puede ser debido a la falta de capacidad para realizar el diagnóstico por limitaciones diversas (tiempo, económicas, etc.) y particularmente a que esta enfermedad se puede confundir con otras enfermedades respiratorias que cursan con una clínica muy similar. La AVE es una enfermedad viral contagiosa de los equinos que es frecuentemente confundida con otras enfermedades similares, especialmente aquellas causadas por el herpesvirus equino tipo 1 y 4 o por el virus de la influenza equina.

Solo se han reportado seis epidemias de AVE en los últimos 40 años: cinco de ellas en los EUA, de las cuales cuatro fueron a nivel de hipódromo y una a nivel de campo. La otra epidemia se registró en España a nivel de campo.

Región o paísInformación epidemiológica mencionada
América del NorteSe ha reportado la presencia del virus; cinco de las seis epidemias citadas ocurrieron en EUA
América del SurSe ha reportado la presencia del virus; en Chile se identificó un virus relacionado con virus asnales sudafricanos
EuropaSe han reportado brotes en Francia y España
Asia, África, Australia y Nueva ZelandaSe ha reportado la presencia del virus en la población equina

Situación de la arteritis viral equina en Chile

El virus arteritis viral equina (EVAv) chileno fue encontrado por primera vez el año 2014 en un monitoreo serológico realizado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en burros silvestres en el norte de Chile (Región de Atacama, comuna de Frierina).

En ese tiempo, el Laboratorio de Virología e Inmunología Animal UdeC estaba trabajando con el tesista Juan Mena Vásquez en el aislamiento y caracterización filogenética de virus PRRS (Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino) colaborando con el SAG (Dr. Christian Mathieu), lo que derivó en una publicación conjunta, explicó el Dr. Ortega. El virus PRRS pertenece a la misma familia de EVAv, por lo que fue natural que el SAG nos pidiera colaboración en el aislamiento y caracterización de este nuevo virus emergente, del cual no se sabía su procedencia y su relación con los EVAv que afectan a equinos domésticos a nivel mundial.

Con el tesista Felipe Rivas Troncoso y con el apoyo del Dr. Alfonso García del SAG, se logró aislar el virus y caracterizarlo filogenéticamente, lo que generó una nueva publicación conjunta. Cabe destacar que tanto en el trabajo de PRRS como el de EVAv, colaboró la Universidad de Chile a través del virólogo de Favet, Dr. Víctor Neira Ramírez (exalumno UdeC).

El paso siguiente fue formular el proyecto con todos los colaboradores nombrados (SAG, U. de Chile y UdeC), pero incluso considerando apoyo internacional. Reclutamos al Dr. Udeni Balasuriya, quien trabajaba en la Universidad de Kentucky, centro de referencia mundial para las enfermedades virales equinas, que actualmente se encuentra en la Universidad de Luisiana. Por otra parte, el Dr. Daniel Sandoval Silva también nos ha apoyado permanentemente en el trabajo realizado en el Laboratorio de Virología e Inmunología Animal.

Relación filogenética del virus chileno

En el trabajo previo, los expertos pudieron descifrar que este virus -que es único en el mundo- está relacionado con virus asnales sudafricanos, pero con ancestros que tienen más de 100 años de antigüedad. Además, si analizamos los virus asnales con los virus de caballos, los ancestros datan de hace más de 300 años. Básicamente se encontró un eslabón perdido.

Actualmente, ya aislado y caracterizado el virus, la misión es estudiarlo, logrando más aislados para evaluar la diversidad genética y biológica in vitro de este virus chileno. Junto con esto, queremos saber si este o estos virus son capaces de infectar caballos, evento que ya se ha demostrado en los virus asnales sudafricanos, que son los parientes más cercanos.

Mapa mundial de arteritis viral equina

Importancia sanitaria y social en Chile

Esto último, de ser cierto, pondría en riesgo el patrimonio zoosanitario equino de todo el país. El especialista agregó que para el caso de EVAv la caracterización genética, biológica y patogénica es básica para poder diseñar e implementar planes de control que eviten la masificación y adaptación del virus a nuevas especies.

El riesgo sería significativo, considerando la población que existe en Chile y la utilidad de este animal en el trabajo agrícola. Este proyecto tiene un componente social muy fuerte. Los burros, en la zona donde fue descrito el virus, son parte de la economía agrícola familiar en la III y IV región, son utilizados como animal de abasto y trabajo, existe una población de más de 30 mil individuos entre ambas regiones, e indudablemente generan recursos para esas familias.

Transmisión del virus

La transmisión del virus puede tener lugar por vía respiratoria, venérea o por vía congénita. Las dos vías más importantes de transmisión del VAE son la vía respiratoria y la vía venérea.

Transmisión respiratoria

La vía respiratoria involucra las secreciones del tracto respiratorio de caballos infectados en fase aguda. La principal ruta de diseminación del VAE en los brotes a nivel de hipódromos, es la vía respiratoria, de allí radica su importancia.

El VAE se puede encontrar en altas concentraciones en las secreciones respiratorias a partir del día 7 y hasta el día 14 post infección. Los brotes de la AVE están usualmente asociados al movimiento de los caballos, lo cual ocurre en hipódromos y centros de cría.

La rápida propagación puede ocurrir en hipódromos, clubes ecuestres, exposiciones, subastas o haras. La concentración de animales, el contacto estrecho y la movilización de ejemplares favorecen la aparición y expansión de los brotes.

Transmisión venérea

La vía venérea involucra el uso de padrillos infectados, en fase aguda o crónica de la enfermedad. Asimismo, se demostró que una de las vías de transmisión es la venérea, a través de semen contaminado de padrillos, los cuales se caracterizan por ser animales asintomáticos.

La epidemia de AVE en Kentucky, en 1984, demostró que la transmisión venérea del VAE juega un papel importante en la diseminación de la enfermedad. Independientemente del potencial para diseminarse, que posee el virus, por esta vía, tanto en yeguas como en padrillos, a través del transporte o traslado de padrillos infectados se mantiene en constante diseminación la AVE por todo el mundo.

Un padrillo infectado puede transmitir el virus por vía venérea e infectar 85 - 100% de las yeguas seronegativas, con las cuales se aparea. La mayor proporción de diseminación de la enfermedad es producida por los padrillos, confirmándose que el mantenimiento del virus en el padrillo es dependiente de la testosterona.

Portadores persistentes

En un porcentaje variable de sementales infectados (10-70%) se establece un estado de portador crónico en el tracto reproductor, y excretan el virus con el semen en cada eyaculación. La infección persistente puede ser detectada en un 30 - 60% de los padrillos infectados naturalmente con VAE.

Los «padrillos portadores» de la enfermedad, usualmente poseen un bajo o moderado título de anticuerpos neutralizantes. El estado de portador de la enfermedad nunca ha sido confirmado en los padrillos seronegativos, o en los padrillos que previamente han sido vacunados, en una o varias oportunidades, con la vacuna a virus vivo modificado contra AVE.

La duración del estado de portador varía desde semanas, meses o años pudiendo llegar hasta la mitad de la vida del ejemplar. El estado de portador crónico se establece en el tracto reproductor de los sementales, pero no en yeguas, caballos castrados ni potros sexualmente inmaduros.

Transmisión congénita

Es muy raro, pero se ha reportado, la infección congénita adquirida, siendo ésta el resultado de una transmisión trans-placentaria del VAE, la cual ocurre en yeguas gestantes que se exponen al virus, durante los últimos meses de gestación.

Otras fuentes potenciales del virus son el feto, la placenta y los fluidos placentarios de las yeguas que abortan, como resultado de una infección por VAE.

Evaluación del tracto respiratorio en equinos

Factores epidemiológicos

Se ha demostrado que factores intrínsecos y extrínsecos del huésped están implicados en la epidemiología de la AVE y la distribución del virus en la población equina por todo el mundo. El principal hecho que hay que considerar en esta enfermedad, es que en la mayoría de los casos la infección con VAE es subclínica o inaparente.

De interés particular para la epidemiología de esta enfermedad, es que la prevalencia de la infección varía con la raza, específicamente Standardbred y Purasangre de Carrera. Varios estudios serológicos revelan la posibilidad que la enfermedad sea endémica en los equinos de raza Standardbred.

Como fue indicado previamente, el serotipo del VAE más abundante es el Bucyrus. La aparición de nuevos cultivos del virus con la habilidad de causar síntomas clínicos (incluido el aborto) recuerda lo impredecible de la enfermedad, lo cual no está muy claro.

Cuando un equino se expone al VAE, ésto puede ocasionar el desarrollo de síntomas clínicos o puede existir una infección inaparente, dependiendo de la virulencia o fuerza del virus, la edad y condición física del ejemplar infectado y las condiciones del medio ambiente. Los casos subclínicos son muy comunes, especialmente en animales de razas puras.

Las investigaciones epidemiológicas de los brotes de AVE han demostrado que la incidencia de la infección clínica o subclínica puede variar de 1.4:1 - 1:6. La variabilidad en la presentación clínica dificulta la identificación de los animales infectados únicamente mediante la observación de signos.

Signos clínicos

Los signos clínicos observados en los casos por infección natural pueden variar mucho en su expresión y severidad. Un caso típico de esta enfermedad puede presentar una combinación de pirexia por encima de 41°C, que se desarrolla después del período de incubación, de 3 - 14 días (6 - 8 días después de la exposición venérea), y puede extenderse por 2 - 9 días.

La pirexia y la leucopenia son los signos clínicos más frecuentemente observados en la AVE. Entre otros síntomas y signos que pueden observarse, están depresión y anorexia, leucopenia, edema de los miembros (especialmente los posteriores), rigidez del paso; descarga nasal y lagrimal, conjuntivitis y rinitis.

También pueden observarse edema periorbital/supraorbital, edema ventral medio que involucra al escroto y prepucio del padrillo y la glándula mamaria de la yegua, urticaria, la cual puede estar localizada a los lados del cuello o la cara, o generalizada por todo el cuerpo y por último, aborto en la yegua.

ManifestaciónCaracterísticas descritas
FiebrePirexia por encima de 41°C; puede extenderse por 2 - 9 días
Incubación3 - 14 días; 6 - 8 días después de la exposición venérea
Signos generalesDepresión, anorexia y leucopenia
Signos respiratoriosDescarga nasal y lagrimal, conjuntivitis y rinitis
Signos vasculares y edematososEdema de los miembros, edema periorbital/supraorbital y edema ventral
Signos reproductivosAborto en la yegua y eliminación del virus con el semen en sementales portadores
Signos cutáneosUrticaria localizada o generalizada

Lesiones y patogenia

El VAE causa una vasculitis diseminada, principalmente de las arteriolas y vénulas más pequeñas. Ello da lugar a edema, congestión y hemorragias, sobre todo en el tejido subcutáneo de las extremidades y del abdomen, y un exceso de líquido peritoneal, pleural y pericárdico.

Las lesiones inflamatorias características se producen en los pequeños vasos sanguíneos, especialmente en las arteriolas de un animal infectado de forma aguda. La inflamación vascular explica la presencia de edema, congestión y hemorragias, así como parte de los signos observados en las extremidades, el abdomen, la región periorbital y el aparato reproductor.

La mayoría de las infecciones son subclínicas. Cuando aparecen, los signos clínicos varían (signos respiratorios, lesión vascular inflamatoria, abortos, y, en raras ocasiones, neumoenteritis en potros jóvenes).

Impacto reproductivo y económico

Esta patología ha demostrado causar grandes pérdidas económicas en la industria equina mundial, al reportarse abortos epidémicos y muerte de ejemplares, generalmente asociado con la movilización de caballos. No obstante, en yeguas gestantes la infección del virus de AVE puede causar pérdidas significativas a la industria equina.

La aparición de fiebre, signos respiratorios, vasculitis y aborto puede afectar simultáneamente la salud de los animales, la reproducción y el movimiento de ejemplares. El impacto es especialmente importante en centros de cría, hipódromos, subastas y otros lugares donde se concentran caballos.

La enfermedad fue adquiriendo mayor importancia en la industria equina mundial. Por este motivo, se han impuesto nuevas restricciones en el traslado de los caballos tanto dentro como fuera de los países que reportaron dichos brotes. Sin embargo, estas restricciones no son rigurosamente aplicadas en otros países.

Diagnóstico diferencial

La AVE es frecuentemente confundida con enfermedades que presentan una clínica similar, especialmente con aquellas enfermedades causadas por herpesvirus tipo 1 y 4 o con la influenza viral equina. La AVE es una enfermedad viral contagiosa de los equinos que es frecuentemente confundida con otras enfermedades similares, especialmente aquellas causadas por el herpesvirus equino tipo 1 y 4 o por el virus de la influenza equina.

La similitud entre los signos respiratorios, la fiebre, la conjuntivitis, la descarga nasal, la depresión y los trastornos reproductivos impide establecer el diagnóstico únicamente mediante la observación clínica. La confirmación requiere técnicas de laboratorio y una interpretación conjunta de los antecedentes epidemiológicos, la situación reproductiva y el estado serológico del animal.

Diagnóstico de laboratorio

Entre las técnicas de diagnóstico recomendadas por la OMSA y por el laboratorio europeo de referencia se encuentra: la neutralización vírica, para determinar el estado inmunitario de individuos, y la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), para la confirmación de casos clínicos y la determinación del estado de portador/no portador en animales seropositivos.

La neutralización vírica permite determinar el estado inmunitario de individuos. La PCR permite confirmar casos clínicos y determinar el estado de portador o no portador en animales seropositivos.

TécnicaAplicación
Neutralización víricaDeterminar el estado inmunitario de individuos
Reacción en cadena de la polimerasa (PCR)Confirmación de casos clínicos y determinación del estado de portador/no portador en animales seropositivos

Vigilancia y situación normativa en España

Se trata de una enfermedad de declaración obligatoria, de acuerdo con lo establecido en el (Real Decreto 779/2023), (ver infografía), por el que se regula el sistema de vigilancia de enfermedades animales en España. El Laboratorio Nacional de Referencia para esta enfermedad es el Laboratorio Central de Sanidad Animal de Algete (Madrid).

La declaración obligatoria permite integrar la detección de casos, la vigilancia epidemiológica y la aplicación de medidas relacionadas con el movimiento de animales. La vigilancia resulta especialmente relevante por la posibilidad de infecciones subclínicas y por la existencia de sementales que pueden eliminar el virus con el semen sin mostrar signos evidentes.

Control y prevención

La caracterización genética, biológica y patogénica es básica para poder diseñar e implementar planes de control que eviten la masificación y adaptación del virus a nuevas especies. El control debe considerar simultáneamente la transmisión respiratoria, la transmisión venérea, la identificación de animales portadores y la vigilancia de los episodios de aborto.

La prevención de la diseminación internacional y nacional depende de la detección de animales infectados, la evaluación de los sementales destinados a la reproducción, la investigación de los casos compatibles y la aplicación de restricciones de movimiento cuando la situación epidemiológica lo requiere.

El control de la enfermedad también exige diferenciar la infección por VAE de otras enfermedades respiratorias y reproductivas con signos parecidos. La combinación de vigilancia clínica, estudios serológicos y PCR permite reducir el riesgo de que los animales portadores pasen inadvertidos y mantengan la circulación del virus.

Esquema de diagnóstico y prevención AVE

Relevancia de la investigación actual

La investigación sobre el virus chileno busca obtener más aislados para evaluar su diversidad genética y biológica in vitro. También pretende establecer si este o estos virus son capaces de infectar caballos, un evento que ya se ha demostrado en los virus asnales sudafricanos, que son los parientes más cercanos.

El análisis de la relación entre virus asnales y virus de caballos aporta información para comprender la evolución del VAE y valorar el riesgo de adaptación a nuevas especies. En Chile, esta cuestión tiene además una dimensión productiva y social por la función de los burros en la economía agrícola familiar de la III y IV región.

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