El arquero ocupa un puesto específico dentro del fútbol y sus acciones motrices difieren de las de un jugador de campo. En Educación Física, su formación puede abordarse mediante el desarrollo de capacidades físicas, habilidades técnicas, respuestas tácticas y recursos psicológicos aplicados a situaciones reales de juego.
El modelo actual entiende al arquero como un actor que debe interpretar y resolver problemas tácticos en situaciones de constante incertidumbre. Este cambio de perspectiva ha impulsado la especialización del entrenamiento del puesto, reconociendo las demandas únicas de un rol que trasciende la mera defensa del arco.
La evolución del papel del arquero
La significativa evolución que en los últimos años ha experimentado el portero de fútbol en su desempeño técnico-táctico, se ha visto propiciada por modificaciones reglamentarias -la prohibición de coger el balón con la mano si un compañero le cede la pelota de forma deliberada (1992) y la sustitución del condicionante de los cuatro pasos por el de los seis segundos (2000)-, pero fundamentalmente ha sido consecuencia del interés de los entrenadores en que el portero actúe como última línea de defensa y como primer atacante en la construcción del juego ofensivo, con los requerimientos de coordinación interpersonal que esto conlleva.
Por ello, el arquero ya no debe limitarse a detener disparos o capturar balones. También tiene que comunicarse con el equipo, controlar los espacios, coordinarse con la línea defensiva y participar en la organización del juego ofensivo.
Cuando trabajamos en un club, la función de los entrenadores de porteros no se limita solo al propio entrenamiento específico. Primero debemos conocer el entorno, tanto el equipo, como el club, el nivel de la competición donde vayamos a participar, etc.
Por ejemplo, si nuestro equipo va a querer ser un equipo dominador con mucha posesión y circulación de balón, buscaremos un portero que domine muy bien el juego con los pies, la comunicación con la línea defensiva, el control de los espacios y jugadores libres a nivel ofensivo, etc.
El arquero en el contexto de Educación Física
Las capacidades físicas son los componentes básicos de la condición física y, por lo tanto, elementos esenciales de la actividad motriz y deportiva.
Cada entrenador o preparador físico debe conocer cuáles son las capacidades físicas más importantes que el arquero necesita para actuar adecuadamente en su rol dentro del juego (acciones específicas, tiempo de ejecución en las distintas acciones), ya que muchas de sus acciones motrices difieren de las de un jugador de campo.
Capacidades físicas principales
- Flexibilidad: capacidad que posibilita realizar movimientos amplios.
- Fuerza máxima: máxima fuerza que puede hacer un individuo por única vez.
- Velocidad: capacidad necesaria para desplazarse rápidamente, reducir espacios y responder ante acciones ofensivas.
- Velocidad de reacción: permite responder con rapidez ante un disparo, un desvío o un cambio inesperado en la trayectoria del balón.
- Agilidad: facilita los cambios de dirección y la adaptación corporal a situaciones variables.
- Fuerza explosiva: resulta determinante para las salidas, los saltos, las caídas y los desplazamientos cortos.
- Potencia de piernas: interviene en la saltabilidad, los impulsos y las acciones defensivas que requieren despegar rápidamente del suelo.
En el ámbito escolar, estas capacidades deben trabajarse de manera progresiva, segura y adaptada a la edad de los estudiantes. Las actividades pueden organizarse mediante juegos, circuitos y situaciones reducidas que permitan aprender el gesto técnico sin separarlo completamente de la lógica del fútbol.

Del modelo analítico al entrenamiento contextualizado
A diferencia de los modelos tradicionalistas analíticos y de gestos técnicos descontextualizados en relación a la lógica del deporte, el enfoque actual entiende al arquero como un actor que debe interpretar y resolver problemas tácticos en situaciones de constante incertidumbre.
El entrenamiento contextualizado se basa en criterios específicos de planificación y ejecución. En la planificación, se busca generar espacios de menor certidumbre, tiempos lógicos de ejecución y coherencia interna de las acciones.
Esto significa que el estudiante no solo repite una caída, un blocaje o un pase, sino que debe percibir una situación, decidir y ejecutar la respuesta más adecuada. La actividad puede incluir un compañero, un rival, una zona determinada, una limitación temporal o una consigna relacionada con la continuidad del juego.
Principios de una tarea contextualizada
- Generar espacios de menor certidumbre.
- Utilizar tiempos lógicos de ejecución.
- Mantener la coherencia interna de las acciones.
- Relacionar la técnica con una decisión táctica.
- Incluir situaciones de oposición y colaboración.
- Favorecer la comunicación con el equipo.
- Adaptar la dificultad a la edad y al nivel de experiencia.
La especialización de la formación
Hasta fechas muy recientes ha sido poco habitual el trabajo sistemático y especializado del portero. Sirva como ejemplo que en el año 2008 la Real Federación Española de Fútbol inicia su plan formativo centrado específicamente en la figura del portero; el año 2014 se lleva a cabo la que hasta ahora es la séptima y última convocatoria del “curso de especialista en entrenamiento de porteros, especialidad: fútbol”.
Consecuentemente, en los últimos años se ha constatado un aumento de la producción científica en relación con el portero en fútbol. En menor medida se encuentran trabajos relativos al análisis del juego del portero.
El Centro de Entrenamiento Formativo para Arqueros (CEFARQ), fundado en 2010, es un referente en esta formación de arqueros. Opera de forma externa a los clubes, brindando un desarrollo integral desde los 6 años hasta la edad adulta.
La estructuración por edades permite enseñar en los entrenamientos a los distintos grupos con diferentes edades. La dinámica interna del entrenamiento se organiza en microciclos con objetivos semanales, sesiones que incluyen una fase de activación y un circuito de 4 a 6 estaciones. Los grupos reducidos rotan por estas estaciones.
Componentes técnicos del arquero
El trabajo técnico debe incluir acciones defensivas y ofensivas. Se consideran acciones técnicas defensivas (ATD) eficaces aquellas en las que el portero consigue hacerse con la posesión del balón.
Se consideran acciones técnicas ofensivas (ATO) eficaces aquellas en las que el portero-equipo observado consigue mantener la posesión del balón.
Blocaje
El blocaje consiste en hacerse con la posesión del balón y controlarlo para evitar una segunda jugada ofensiva. En el presente estudio, se ha obtenido un mayor porcentaje de acciones eficaces (consecuencia: blocaje), que ineficaces.
Este hecho está en sintonía con los resultados obtenidos por Sainz de Baranda y Ortega (2002) y Sainz de Baranda et al. (2008) en los que el blocaje fue la acción técnica más utilizada por porteros participantes en campeonatos del Mundo y Eurocopa.
También fue el blocaje la acción técnica más utilizada en categoría alevín durante la práctica de la modalidad de fútbol 7.
Los T-patterns detectados ejemplifican dicha realidad y han permitido tipificar situaciones concretas de juego: salida del portero que bloca con las manos en la zona 6; colocación con blocaje con el tronco en la zona 3; juego aéreo con blocaje con las manos en la zona 3.
Caídas y agarres laterales
Las caídas laterales exigen coordinación, velocidad de reacción, orientación espacial y capacidad para proteger el balón durante el contacto con el suelo.
En una propuesta de trabajo se plantean como objetivos técnicos la caída lateral ya sea tanto para y con derecha como con izquierda. Entre los objetivos tácticos aparecen la lateralidad y el bloqueo. El objetivo físico señalado es la velocidad, mientras que el objetivo psicológico es la activación.
Otra propuesta plantea como objetivos técnicos las caídas y el agarre lateral. Entre los objetivos físicos se incluyen la fuerza explosiva y la potencia de piernas. Los objetivos psicológicos son la atención, la confianza y la seguridad.
Estirada
La ATD “estirada”, la que mayor porcentaje de ineficacia presenta, queda asociada a balones con gran dificultad para el blocaje.
Los T-patterns detectados permiten tipificar situaciones de juego susceptibles de generar tareas de entrenamiento y preparación de la competición: estirada del portero que incluye un despeje del balón, con la mano, en la zona 3.
En Educación Física, la estirada debe enseñarse con especial atención a la seguridad, la superficie de caída, la progresión de la dificultad y el control corporal. Antes de realizar acciones con desplazamiento amplio, conviene dominar las posiciones básicas, los apoyos y la recepción del cuerpo sobre el suelo.
Juego aéreo
La misma justificación encuentra el porcentaje de ineficacia obtenido por el portero en acciones de juego aéreo.
Además de la relación encontrada entre despeje o desvío con situaciones de córner, libre directo e indirecto, los T-patterns detectados permiten tipificar una situación de juego aéreo del portero que incluye un despeje del balón con los puños en la zona 6.
El juego aéreo puede trabajarse mediante trayectorias sencillas y progresivas, comenzando con balones lanzados a una altura controlada y aumentando posteriormente la oposición, la distancia y la incertidumbre.
Componentes ofensivos del arquero
Las acciones ofensivas del arquero incluyen el control, la conducción, el desplazamiento con el balón en las manos, el pase, el saque a balón parado y el saque con el balón en movimiento.
Las ATO que implican conservación del balón (control, conducción y desplazamiento con el balón en las manos), presentan un elevado porcentaje de eficacia.
Sin embargo, las ATO que implican dar salida al balón (pase, saque a balón parado y saque con el balón en movimiento) reflejan un menor porcentaje de eficacia, similar al 53.2% obtenido por Lawlor et al. (2002).
Las ATO que finalizan en una de las zonas constitutivas del campo del portero observado presentan una mayor eficacia que las que lo hacen en campo rival.
Este hecho está en sintonía con los trabajos de Lawlor et al. (2002), Sainz de Baranda y Ortega (2002), Sainz de Baranda, Ortega y Garganta (2005) y Rodríguez et al. (2006).
Control y conducción
El control y la conducción permiten conservar el balón y preparar la siguiente acción. Las secuencias tipificadas a partir de los T-patterns detectados incluyen el control o conducción del balón por parte del portero en las zonas centrales de su propia área.
En el aula o en una sesión de iniciación deportiva, estas acciones pueden integrarse en tareas en las que el arquero reciba el balón, observe la posición de sus compañeros y elija entre conservarlo, conducirlo o realizar un pase.
Pase y salida del balón
Las secuencias tipificadas permiten ejemplificar la recomendación de realizar un pase del portero, con la mano o el pie, a una de las zonas del campo propio.
También se plantea el saque del portero a balón parado a una de las zonas laterales más próximas al área de portería.
En relación con el saque del portero con balón en movimiento, podemos destacar que el porcentaje de consecuencias ineficaces obtenidas suponen prácticamente la totalidad de ATO ineficaces que finalizan en campo rival.
La ineficacia derivada de las ATO que implican una longitud “larga” ya ha sido señalada por Lawlor et al. (2002).
A partir de resultados similares, Sainz de Baranda y Ortega (2002) y Sainz de Baranda, Ortega y Garganta (2005) elevaron la recomendación de trabajar en los entrenamientos este tipo de lanzamientos, intentando reproducir situaciones reales de competición.
Como Sacar de Portería (Arqueros) - Como Hacer un Saque Lejano y Técnica Golpeo (Portero Tutorial)
Comunicación y toma de decisiones
La comunicación con el equipo constituye una parte esencial del desempeño del arquero. El jugador debe informar, ordenar y anticipar situaciones relacionadas con la posición de los defensores, la cobertura de espacios y la presencia de rivales.
Sus necesidades irán enfocadas, por ejemplo, a un gran dominio del juego de pies, ser capaz de dar soluciones a nivel ofensivo, minimizar acciones de ocasión de gol rival, etc.
En cambio, dentro de la misma competición, la mayoría de los porteros rivales se enfrentarán a situaciones de alta frecuencia defensiva como pueden ser acciones de tiros, de pases a la espalda de línea defensiva, balones aéreos etc.
En Educación Física, la comunicación puede estimularse mediante consignas sencillas: pedir el balón, avisar de la presencia de un rival, ordenar una marca o indicar hacia qué zona debe realizarse la salida. La finalidad es que el arquero observe, interprete y actúe en coordinación con sus compañeros.
Ejemplos de ejercicios para Educación Física
Ejercicio de blocaje
Objetivo: mejoramiento del blocaje.
Objetivos físicos: velocidad, velocidad de reacción y agilidad.
La tarea puede comenzar con lanzamientos frontales de intensidad moderada y avanzar hacia envíos laterales, balones con bote y acciones en las que el arquero deba decidir si blocar, desviar o proteger el balón.
Atrapar el balón por ambos lados
Objetivos físicos: velocidad y velocidad de reacción.
El arquero debe reaccionar ante lanzamientos alternos hacia el lado derecho y el lado izquierdo, manteniendo una posición equilibrada y orientando el cuerpo hacia el balón.
Saltabilidad y velocidad
Objetivos físicos: fuerza explosiva, potencia de piernas, velocidad.
La actividad puede organizarse con vallas y balones. El arquero supera los obstáculos, realiza un impulso y responde ante un balón aéreo o lateral.
Velocidad y cerrar el ángulo
Objetivos físicos: velocidad y cambios de dirección.
El propósito es que el arquero reduzca el espacio disponible para el atacante mediante una salida rápida, controlada y orientada hacia la trayectoria de la jugada.
Situación de uno contra uno
La sesión de entrenamiento se trata de realizar el gesto técnico de Posiciones Opositoras, con el objetivo de atajar el 1vs1 por carriles interiores.
Esta situación permite trabajar la velocidad de aproximación, la orientación corporal, la lateralidad, el bloqueo y la decisión sobre el momento adecuado para intervenir.
Caída lateral con oposición
Objetivos técnicos: caída lateral ya sea tanto para y con derecha como con izquierda.
Objetivos tácticos: lateralidad y bloqueo.
Objetivos físicos: velocidad.
Objetivos psicológicos: activación.
Cantidad de jugadores: mínimo 3 porteros.
Materiales: portería grande.
Caídas y agarre lateral con vallas
Objetivos técnicos: caídas y agarre lateral.
Objetivos físicos: fuerza explosiva y potencia de piernas.
Objetivos psicológicos: atención, confianza y seguridad.
Cantidad de jugadores: 3 porteros mínimo.
Materiales: balones y vallas.
Duración: por repeticiones.
Control de la carga: cuantificar saltos.
Campo de juego: área grande.
Organización de una sesión
La dinámica interna del entrenamiento se organiza en microciclos con objetivos semanales, sesiones que incluyen una fase de activación y un circuito de 4 a 6 estaciones.
| Parte de la sesión | Aplicación |
|---|---|
| Activación | Preparación motriz y atención ante estímulos. |
| Estación técnica | Blocaje, caídas, agarre lateral o juego aéreo. |
| Estación física | Velocidad, velocidad de reacción, agilidad y potencia de piernas. |
| Estación táctica | Uno contra uno, cierre de ángulo y control de espacios. |
| Estación ofensiva | Control, conducción, pase y saque. |
| Juego aplicado | Integración de las acciones en una situación de incertidumbre. |
Los grupos reducidos rotan por estas estaciones. Esta organización permite aumentar la participación, distribuir los materiales y adaptar las tareas a diferentes niveles de habilidad.
Análisis técnico-táctico del arquero
Para analizar el desempeño técnico-táctico del portero de fútbol, en el presente trabajo se ha construido un instrumento de observación ad hoc.
Es una combinación de formato de campo y sistemas de categorías, ya que el diseño es multidimensional pero de cada uno de los criterios o dimensiones se despliega un sistema de categorías que cumple las condiciones de exhaustividad y mutua exclusividad.
En relación con el reparto zonal efectuado en el criterio 2, se ha dividido el campo en 11 zonas a partir de prolongaciones de las líneas del campo.
Se han analizado íntegramente un total de siete partidos de 70 minutos de duración, conforme las bases del torneo que sustenta el muestreo observacional constitutivo del presente trabajo.
Cada partido da lugar a dos paquetes de datos, correspondientes a cada equipo-portero observado.
El registro, efectuado mediante el software Lince, está constituido por secuencias, que se componen de acciones.
Las secuencias quedan delimitadas por un inicio (interrupción reglamentaria, contacto de balón de un compañero o rival previo al portero, balón entre los tres postes de la portería del portero observado) y un final (interrupción reglamentaria, contacto posterior al del portero de un compañero o rival, gol).
A su vez, cada acción queda delimitada por un inicio (en el fotograma, frame, en que el portero inicia la acción técnica) y un final (en el fotograma en el que el portero deja de tocar el balón o finaliza la acción técnica).
En el presente trabajo han sido dos los observadores encargados de elaborar los correspondientes registros. El segundo observador ha registrado un 10% de la muestra observacional correspondiente a cada bloque de datos.
Posteriormente, se ha procedido a la detección de patrones temporales ocultos, mediante el software Theme, versión 5.0, en el conjunto de las secuencias constitutivas del muestreo observacional.
Resultados sobre la eficacia
Se han categorizado como eficaces el 57.9% de las ATD.
Del total de ATO realizadas por los porteros de fútbol cadete en el muestreo observacional efectuado, el 80.3% obtiene consecuencia eficaz.
| Tipo de acción | Resultado observado |
|---|---|
| Acciones técnicas defensivas | 57.9% eficaces |
| Acciones técnicas ofensivas | 80.3% eficaces |
| Eventos registrados | 1569 |
| Tipos de eventos | 196 |
| Frecuencia media de aparición de cada evento-tipo | 16.34 |
Se han registrado 196 tipos de eventos -multieventos, de acuerdo con Bakeman y Quera (2011)-; en total el número de eventos registrados es de 1569, lo que supone una frecuencia media de aparición de cada evento-tipo de 16.34.
A partir de los T-patterns detectados se han podido tipificar tres situaciones de ATD con consecuencia eficaz y dos situaciones de ATD con consecuencia ineficaz.
En lo relativo a las ATO se han podido tipificar tres situaciones con consecuencia eficaz y tres situaciones de ATO con consecuencia ineficaz.
Aplicación de los resultados al entrenamiento
El estudio de la eficacia de las acciones técnicas, defensivas y ofensivas, contribuye a profundizar en el análisis del juego, aportando resultados complementarios en lo relativo al desempeño técnico-táctico del portero infantil.
Habitualmente los estudios sobre eficacia en deportes colectivos se realizan a partir de indicadores basados en frecuencias, pero esto es insuficiente para abordar la complejidad de un desempeño tan complejo como la tarea del portero de fútbol.
El presente trabajo, utilizando metodología observacional, constituye un ejemplo de las posibilidades que la detección de T-patterns otorga de cara a la tipificación de secuencias de juego, sobre las que previamente se ha realizado un análisis estadístico convencional, y que ha sido aplicado satisfactoriamente en el ámbito del deporte.
En el seno de la metodología observacional, se ha realizado un análisis de búsqueda de relación asociativa entre variables categóricas relacionadas con la eficacia de las acciones técnico-tácticas defensivas y ofensivas del portero de fútbol cadete.
Este análisis estadístico ha permitido contextualizar las secuencias tipificadas a partir de los T-patterns detectados.
De esta forma, los resultados del presente trabajo señalan en la dirección en la que deben desarrollarse las tareas de entrenamiento encaminadas a optimizar el desempeño técnico-táctico del portero de fútbol cadete.
Prioridades defensivas
En lo relativo a las ATD se recomienda reforzar el blocaje en acciones de colocación y salida, y perseguir una mayor eficacia en acciones de juego aéreo y estiradas.
- Reforzar el blocaje en acciones de colocación.
- Reforzar el blocaje en acciones de salida.
- Mejorar la eficacia en el juego aéreo.
- Mejorar la eficacia en las estiradas.
- Practicar despejes y desvíos en situaciones de córner, libre directo e indirecto.
Prioridades ofensivas
A nivel ofensivo se recomienda la necesidad de iniciar o continuar con la fase ofensiva en coordinación con el equipo, fundamentalmente a partir de tareas que incluyan: control, pase, saque a balón parado y saque con el balón en movimiento; incidiendo en la mejora de la eficacia de las acciones conforme aumenta la distancia a cubrir por el lanzamiento.
- Practicar el control y la conducción en las zonas centrales de la propia área.
- Realizar pases hacia zonas del campo propio.
- Trabajar el saque a balón parado hacia zonas laterales próximas al área de portería.
- Mejorar el saque con el balón en movimiento.
- Reproducir situaciones reales de competición.
- Coordinar la salida del balón con los compañeros.
La enseñanza del arquero en Educación Física puede integrar las capacidades físicas, los gestos técnicos, la toma de decisiones, la comunicación y la participación ofensiva. De este modo, el estudiante aprende a responder ante diferentes problemas del juego y no únicamente a repetir movimientos aislados.