Un agujero, hoyuelo o pequeño poro en la piel cerca de la cola suele localizarse en la parte superior del pliegue entre las nalgas, cerca del coxis. Una causa frecuente es la enfermedad pilonidal, también llamada quiste pilonidal, seno pilonidal o fístula pilonidal.
Sin embargo, no todo bulto, herida o abertura cercana al ano y al coxis corresponde a un quiste pilonidal. También pueden existir abscesos perianales, irritación de la piel, hemorroides, colgajos cutáneos, fisuras, infecciones u otras afecciones. La diferenciación y el diagnóstico deben realizarse mediante una exploración médica.

Qué puede ser un agujero cerca de la cola
La enfermedad pilonidal es una afección inflamatoria que involucra a los folículos de los cabellos y que se presenta en cualquier parte a lo largo del pliegue entre los glúteos, el cual va desde el hueso en la parte inferior de la columna (sacro) hasta el ano.
Esta enfermedad es benigna y no tiene ninguna asociación con el cáncer.
Un quiste pilonidal es un bolsillo poco frecuente en la piel que suele contener residuos de piel y pelo.
Los quistes pilonidales suelen aparecer cuando un vello perfora la piel y luego se encarna.
La mayoría de los quistes pilonidales se forma en el coxis.
La enfermedad del seno pilonidal puede aparecer como:
- Un pequeño hoyuelo o poro en la piel que contiene manchas oscuras o vello.
- Una fístula pilonidal, en la cual se forma un conducto bajo la piel o más profundo a partir del folículo piloso.
- Un quiste pilonidal, en el que se forma una bolsa de líquido debajo del orificio o seno.
- Un absceso pilonidal, en el que el quiste pilonidal se infecta y se acumula pus en el tejido adiposo adyacente.
Es posible que no haya síntomas aparte de una pequeña abolladura o hoyuelo en la piel en el pliegue entre los glúteos.
Por qué aparece un quiste pilonidal
Se desconoce la causa exacta.
La causa de la mayoría de los quistes pilonidales son los vellos sueltos que atraviesan la piel.
El cuerpo forma un quiste alrededor del vello para intentar expulsarlo.
Pero podría comenzar cuando la piel por encima de las nalgas se estira cuando una persona se sienta o inclina.
Vello suelto y restos de piel pueden quedar atrapados en un poro cutáneo dilatado, con lo cual se forma un quiste.
Se piensa que es causada por vello que crece dentro de la piel en el pliegue que se encuentra entre los glúteos.
Es más probable que el problema se presente en personas que:
- Son obesas.
- Experimentaron traumatismo o irritación en el área.
- Tienen vello corporal excesivo, particularmente cabello grueso y rizado.
El sinus pilonidal es más común en hombres que en mujeres (cuatro hombres por cada mujer).
Los quistes pilonidales son más frecuentes en hombres adultos jóvenes y el problema suele reaparecer.
Síntomas de un agujero o quiste pilonidal
Un quiste pilonidal puede ser asintomático.
Pero si el quiste se infecta, podría tener enrojecimiento o hinchazón en la zona.
También podría tener fiebre.
Podría salirle del quiste un líquido turbio o sangre.
Los síntomas pueden incluir:
- Pus que drena desde un pequeño hoyuelo en la piel.
- Sensibilidad sobre el área después de que usted está activo o se sienta por un tiempo.
- Área inflamada, sensible y caliente cerca del cóccix.
- Fiebre, aunque es poco usual.
Si se infectan, pueden ser muy dolorosos.
Algunas personas tienen quistes pilonidales que se infectan una y otra vez durante mucho tiempo.
La recidiva, aunque es poco frecuente, puede ocurrir dado que en ocasiones es difícil asegurar los márgenes libres de enfermedad.
Cuándo consultar a un médico
Comuníquese con su proveedor de atención médica si nota cualquiera de los siguientes síntomas alrededor de un quiste pilonidal:
- Secreción de pus.
- Enrojecimiento.
- Hinchazón.
- Sensibilidad.
También debe solicitar una valoración si el agujero aumenta de tamaño, aparece dolor intenso, la piel se vuelve caliente, existe sangrado, la herida no sana o el problema reaparece repetidamente.
La fiebre, los escalofríos, el malestar general, el cansancio y el empeoramiento rápido del dolor pueden indicar una infección que necesita atención médica pronta.
Cómo se diagnostica
Un examen físico de las nalgas suele ser todo lo que necesitan los médicos para diagnosticar la enfermedad pilonidal.
Bastará una exploración clínica por parte del especialista para ver que existe un quiste pilonidal.
A usted se le interrogará sobre su historia clínica y se le realizará un examen físico.
Se le solicitará la siguiente información:
- ¿Ha habido algún cambio en la apariencia de la enfermedad pilonidal?
- ¿Se ha presentado alguna secreción en la zona?
- ¿Tiene otros síntomas?
Probablemente no necesite ninguna otra prueba a menos que la zona no sane o que su médico piense que pudiera ser otro problema.
Tratamiento según los síntomas
Quiste sin síntomas
Usted no necesita tratamiento médico.
Un quiste pilonidal que no causa síntomas no necesita tratamiento inmediato.
Puede consultar con su equipo médico sobre la posibilidad de extirparlo para evitar que aumente de tamaño o que se convierta en un absceso.
Medidas para aliviar las molestias
- Sumérjase en una tina tibia varias veces al día.
- Tome analgésicos de venta libre si es necesario.
- Mantenga la zona seca y limpia.
- Trate de no sentarse en superficies duras por períodos prolongados de tiempo.
- Mantener la zona libre de vello también puede ayudar.
- Hable con su médico acerca de lo que le recomiende.
Lávese de manera normal y seque con palmaditas.
Utilice un cepillo con cerdas suaves para restregar para evitar que los cabellos crezcan hacia adentro.
Mantenga los vellos de esta región cortos, rasurando, usando la técnica de láser o depilando, ya que esto puede disminuir el riesgo de reagudizaciones y recurrencias.
Absceso pilonidal
Un absceso pilonidal debe abrirse, drenar y, en ocasiones, rellenarse con gasa.
El absceso anal es una cavidad infectada llena de pus cerca del ano o el recto, que si no drena espontáneamente ha de abrirse quirúrgicamente para permitir la salida del pus.
Algunos abscesos perianales drenan espontáneamente, pero en caso de no hacerlo el único tratamiento posible es sajarlos, es decir, abrirlos quirúrgicamente para permitir la salida del pus.
Se dará cobertura antibiótica de amplio espectro.
Es recomendable tomar una muestra del pus del absceso para hacer un cultivo del mismo y ver cuál es el germen responsable de la infección.
Una vez sajado el absceso se suele dejar una gasa o un drenaje en el interior del mismo para que no se cierre inmediatamente y se tenga la certeza de que el pus residual va saliendo.
Se pueden utilizar antibióticos si hay una infección propagándose en la piel o si usted además tiene otra enfermedad más grave.
Cirugía
Si vuelve a infectarse o no sana, su médico podría tratarlo con medicamentos.
Si estos tratamientos fallan, entonces usted podría necesitar operarse para extraer la zona entera del quiste.
Esto exige un corte más grande que se llama escisión amplia.
La intervención quirúrgica del sinus pilonidal consiste en drenar la herida, sacar el pus y el pelo enquistado y cortar la piel y el tejido que rodean la herida.
Es el tratamiento más común para un quiste infectado.
Se hace una incisión en el quiste para drenar el líquido y el pus.
Posteriormente, pueden pasar hasta cuatro semanas para que el quiste sane.
Si sigue teniendo problemas con un quiste pilonidal, este se puede quitar con cirugía.
Dependiendo de cuánto tejido se retire, el área puede o no rellenarse con gasa.
En ocasiones, se coloca un tubo para drenar el líquido que se acumula tras la cirugía.
Otras cirugías que se pueden requerir incluyen:
- Extirpación o escisión de la zona afectada.
- Injertos de piel.
- Operación de colgajo después de una escisión.
- Cirugía para extirpar un absceso que reaparece.
Un tratamiento menos agresivo es quemar el trayecto con láser, conlleva menos herida y una recuperación más rápida.
Diferencia entre un agujero cerca del coxis y un problema alrededor del ano
El lugar exacto de la lesión es importante. El quiste pilonidal suele ubicarse en el pliegue entre las nalgas, cerca del coxis, mientras que otras afecciones se encuentran alrededor del ano.
Los colgajos cutáneos son crecimientos de piel en la zona anal y perianal que impiden una limpieza exhaustiva de la zona.
Hay que diferenciarlos de lo que son nódulos hemorroidales externos, dicha diferenciación y diagnóstico lo debe hacer un médico proctólogo especializado en la zona anal y perianal, ya que la evolución de ambas entidades son totalmente diferentes debido al tejido que los diferencia en su formación.
Colgajos cutáneos anales
Los skin tags anales, también conocidos como pliegues anales o mariscos cutáneos, son pequeñas protuberancias de piel blanda que aparecen alrededor del ano.
Estos pliegues cutáneos pueden desarrollarse por diversas razones, como la inflamación crónica, la presencia de hemorroides o el roce continuo en la zona perianal.
Los pliegues anales no son cáncer ni tienen riesgo de convertirse en cáncer.
En la mayoría de los casos, un plicoma no causa síntomas y es más un problema estético que una enfermedad.
El tamaño del plicoma puede variar desde unos pocos milímetros hasta 3 ó 4 centímetros de diámetro.
Cuando el bulto crece mucho o cuando son múltiples, puede llegar a dificultar la higiene anal después de defecar.
Aunque siempre son benignos, su crecimiento provoca molestias y a veces sangrado por desgarros en el momento de la deposición, al ocupar un espacio que no les corresponde.
De manera, que lo que comienza siendo una formación cuyo único inconveniente que tiene es estético, con el paso del tiempo, terminan causando dificultad para la higiene anal e irritación, con el consiguiente prurito o picor de la zona.
El diagnóstico de los pliegues anales es clínico y se realiza a través de una exploración visual y táctil de la zona perianal.
El tratamiento de los skin tags anales depende de la sintomatología del paciente.
La única forma eficaz de tratamiento es la cirugía.
Generalmente, se produce una pequeña hemorragia, además de algo de dolor después del procedimiento.
La hemorragia postoperatoria es pequeña y dura de 2 a 3 días.
El paciente también puede experimentar dificultad y dolor al defecar, sobre todo la primera vez tras la intervención.
Irritación de la piel alrededor del ano
La dermatitis perianal se manifiesta como inflamación, sensación de picor a veces intenso del ano, enrojecimiento o dolor alrededor del ano.
Las causas son diversas y los síntomas varían en intensidad: por tanto, es esencial consultar a un profesional para establecer un diagnóstico preciso y aplicar un tratamiento eficaz.
El eczema de contacto y la psoriasis pueden causar irritación del ano.
La maceración puede desempeñar un papel importante en la aparición de la irritación del ano.
La humedad, combinada con el calor, puede llegar a alterar la barrera natural de la piel y permitir que penetren sustancias que causan irritación.
En adultos, una irritación del ano puede estar provocada por diversos estados de maceración, como la transpiración excesiva o, en algunos casos, la incontinencia fecal u urinaria.
Las hemorroides, internas o externas, son venas hinchadas alrededor del ano.
Las hemorroides dificultan la limpieza del ano, lo que provoca irritación con sensación de picor, dolor e incluso ardor.
La irritación cutánea puede debilitar los tejidos y los vasos sanguíneos, lo que puede provocar la aparición de hemorroides.
Cualquier infección localizada puede provocar irritación del ano, sobre todo sensación de picor.
Entre las más comunes están las infecciones y micosis, como la candidiasis o la sarna.
Las infecciones de transmisión sexual pueden provocar supuración o incluso ulceración, lo que puede provocar en el ano sensación de picor y causar dolor.
Los condilomas, también conocidos como verrugas anales o “crestas de gallo”, son una infección por el virus del papiloma.
Absceso perianal
El absceso perianal se diferencia del quiste pilonidal porque se forma cerca del ano o el recto.
El principal síntoma del absceso perianal es el dolor que este produce.
Es un dolor inicialmente sordo, más bien una molestia, que se va haciendo más intenso a medida que el absceso va aumentando de tamaño.
Al tratarse de una infección pueden darse síntomas y signos de infección sistémica, como fiebre elevada, escalofríos, malestar general, cansancio, dolor muscular y osteoarticular.
El diagnóstico se basará en la clínica, en los síntomas que explique el paciente y en la observación y exploración del absceso en la región perianal.
No suelen ser precisas pruebas de imagen, pero si los abscesos son muy profundos en ocasiones se suele realizar una anoscopia o bien una ecografía transrectal.
Cuidados para evitar irritación y recurrencias
Mantén la zona anal limpia y seca, sin frotar ni rascar.
Para aliviar la irritación anal, utiliza productos de higiene íntima específicamente formulados para las irritaciones cutáneas.
Toma un baño de asiento con agua ligeramente fría.
Lleva ropa interior de algodón.
Mantén la zona anal lo más limpia y seca posible: en cuanto la situación lo permita, limpia suavemente el ano con agua tibia, sobre todo después de ir al baño, y evita frotar con papel higiénico.
Elige productos de higiene íntima de alta tolerancia y sin perfume, que sean suaves con la piel.
Opta por ropa interior de algodón en lugar de materiales sintéticos.
Sigue una dieta equilibrada rica en fibra para favorecer tu tránsito intestinal.
Limita el consumo de todo lo que pueda resultar irritante, como el alcohol, las especias y el café.
La actividad física es parte integrante de una buena práctica para prevenir la irritación anal.
Evita estar sentado demasiado tiempo: intenta hacer descansos regulares para evitar una presión prolongada sobre la región anal.
Errores que conviene evitar
- Evita utilizar papel higiénico en la medida de lo posible, ya que el roce recurrente agravará el problema de la irritación del ano.
- Evita la limpieza agresiva o excesiva con geles de ducha convencionales.
- Evita aplicar polvos de talco o sustancias grasas que pueden favorecer la maceración y agravar la irritación.
- Evita rascarte el ano, incluso a través de la ropa.
- Evita la ropa interior sintética.
- En caso de estreñimiento, evita los laxantes agresivos.
- Evita estar sentado demasiado tiempo.
En caso de sospecha de eczema de contacto, será necesario realizar pruebas cutáneas mediante la aplicación de parches para confirmar la sensibilización y evaluar de qué tipo de sustancias irritantes o alérgenos se trata.
Para calmar la irritación anal, es importante aplicar una pomada o una crema reparadora, calmante y purificante, desarrollada específicamente para pieles frágiles e irritadas.
En cualquier caso, no subestimes la importancia de acudir al médico: te ayudará a identificar las causas de la irritación y así podrás aplicar el tratamiento adicional más adecuado a la situación.
Por ejemplo: una crema dermocorticoide para reducir la inflamación y el picor, un tratamiento para combatir las hemorroides, una dieta adecuada y ejercicio regular adecuado para combatir el estreñimiento, etc.
Información importante
Esta información no reemplaza el consejo de un médico.
Si notas un agujero, hoyuelo, secreción, bulto o herida cerca de la cola, no intentes abrirlo, apretarlo ni extraer el vello profundamente por tu cuenta.
La exploración médica permite determinar si se trata de una enfermedad pilonidal, un absceso, un colgajo cutáneo, una irritación u otra afección que requiera un tratamiento diferente.