En el baloncesto no solo son importantes los fundamentos tácticos y técnicos. Lo primero que tiene que aprender un jugador es a comportarse. De nada sirve que se le dé bien o no el deporte, si no es buen compañero.
El baloncesto es un deporte de equipo y hay que tratar de que cada jugador se integre y forme parte de ese todo, dejando a un lado las individualidades. La psicología también desempeña un papel importante en el desarrollo personal y deportivo de los jugadores de baloncesto.

Qué significa tener una buena actitud en el baloncesto
Una buena actitud combina respeto, responsabilidad, autocontrol, esfuerzo, capacidad de aprendizaje y compromiso con el grupo. En el baloncesto, el rendimiento deportivo no se limita únicamente a la técnica y la táctica, sino que también implica habilidades mentales.
Por el contrario, los hay que, en vez de eso, animan a sus compañeros, sabedores de que todos cometen errores y de que hay algunos a los que les cuesta un poco más. Una actitud que es la mejor para el equipo porque para corregirles ya está el entrenador.
El deporte ayuda a los jóvenes a adquirir valores como el compromiso, el esfuerzo y la superación de dificultades. Estos valores no se expresan únicamente durante los partidos: también aparecen en la forma de entrenar, relacionarse y afrontar los errores.
Respeto hacia compañeros, rivales y entrenadores
Otro detalle importante es respetar no solo al compañero sino también al rival, tanto cuando se gana como cuando se pierde.
Está claro que, si se pudiese elegir, a todo el mundo le gustaría ganar, pero no siempre es posible. Por eso, el jugador debe aprender a asumirlo y no comportarse de forma agresiva y poco deportiva cuando no gane y, de igual manera, cuando su equipo consiga la victoria.
El entrenador debe fomentar la cohesión y camaradería dentro del equipo, ya que esto tiene un impacto significativo en la dinámica de juego y en el rendimiento individual y colectivo. La cohesión del grupo también se puede fortalecer mediante la creación de un ambiente inclusivo y de respeto mutuo.
Cuando nos “creen” los demás, una fuerza increíble comienza a impulsarnos hacia niveles aún más altos de éxito. Por eso es absolutamente fundamental apoyar abiertamente a los compañeros y al entrenador en todo momento.
Involucrar a todos los jugadores en la toma de decisiones y promover la colaboración en lugar de la rivalidad individual contribuye a desarrollar un espíritu de equipo sólido y cohesionado.
Control emocional durante los partidos
El jugador también tiene que saber controlar su ira cuando algo no le sale como esperaba. No da muy buena imagen que pegue una patada al balón o pague su frustración con el material.
Eso no es lo peor. Lo peor es aquellos jugadores que cuando cometen un error le dan un puñetazo o una patada a la pared o al banquillo, no siendo conscientes de que se pueden lesionar.
Además, la gestión de las emociones juega un papel crucial en el control del estrés y la presión durante los partidos. El autocontrol emocional y la capacidad de mantener la calma bajo presión son fundamentales para tomar decisiones acertadas durante el juego.
Está claro que todos somos seres muy emocionales. Esto es estupendo cuando trabaja a nuestro favor; sin embargo, si nuestras emociones comienzan a sabotear nuestro progreso hacia nuestros objetivos y ambiciones en el baloncesto, se convierten en un obstáculo importante en nuestra vida.
Por eso es absolutamente fundamental proteger las emociones en todo momento. No permitas que las circunstancias dentro o fuera de la cancha afecten a tu plan de juego, no dejes que tus sentimientos personales interfieran y, sobre todo, no permitas que otros jugadores, espectadores, árbitros o entrenadores presionen tus botones emocionales.
Cuando reaccionas emocionalmente, pierdes eficazmente tu capacidad intelectual. Mantén siempre el control de tus emociones, sin importar lo que ocurra dentro o fuera de la cancha.
Cómo responder a un error
El baloncesto es un juego de errores. De hecho, la vida consiste en cometer errores. Cuando cometemos errores, aprendemos, crecemos y mejoramos nuestros esfuerzos la próxima vez.
No tengas miedo de cometer errores. Los ejercicios son un aspecto fundamental del baloncesto que enseña a los jugadores habilidades importantes mientras representan aspectos del juego que necesitan práctica y atención.
Cuando las cosas no van bien en la cancha, es fácil sentirse abrumado por los problemas y obstáculos que se interponen. Sin embargo, pensar en los problemas no hará que desaparezcan. En su lugar, debes trabajar en la búsqueda de soluciones en la cancha.
Debes tener paciencia contigo mismo, con tu equipo, con el juego y con tu comprensión del baloncesto. Aprender nuevas habilidades y tácticas de baloncesto lleva tiempo.
Autoconfianza sin arrogancia
La autoconfianza, por ejemplo, es un aspecto fundamental para enfrentar los desafíos del juego. Creer en las propias habilidades y tener una mentalidad positiva es fundamental para enfrentar los retos durante los partidos.
Todo gran jugador tiene cierta confianza en su juego. Después de todo, es esta confianza la que le ayuda a llevar su juego a niveles de logro aún mayores.
Sin embargo, algunos jugadores confunden la arrogancia, la vanidad o la soberbia con una señal de confianza. Estas no son señales de confianza. Son simplemente señales de baja autoestima oculta, inseguridad e inestabilidad emocional.
La arrogancia también puede ser una señal de miedo provocada por sentimientos de insuficiencia. La confianza, por otro lado, es simplemente un sentimiento de certeza que tienes sobre ti mismo y tu capacidad. Se manifiesta en la forma en que te mueves, hablas, caminas y juegas al baloncesto.
No serás perfecto, porque si lo fueras no habría nada que mejorar ni crecimiento que alcanzar. Los grandes jugadores han aprendido lecciones difíciles que los han llevado a la cima de sus carreras como atletas profesionales de baloncesto.
Concentración, decisión y valentía
Jugar al baloncesto en tu máximo nivel requiere cierto grado de concentración, percepción, alerta y atención. A veces es muy fácil permitir que la mente se desvíe hacia otros asuntos.
Sin embargo, si buscas convertirte en un jugador sobresaliente, debes abandonar la costumbre de dispersar tus pensamientos. En el baloncesto, los jugadores se enfrentan constantemente a situaciones inciertas y deben ser capaces de adaptarse y tomar decisiones rápidas.
La capacidad de gestionar la incertidumbre implica confiar en las propias habilidades, mantener la concentración y estar preparado para enfrentar diferentes escenarios.
Cuando las cosas empiezan a descontrolarse, aparecen las dificultades y los jugadores se vuelven emocionalmente inestables en la cancha. Sus decisiones empiezan a deteriorarse, sus habilidades desaparecen y su mente comienza a entrar en pánico.
Por el contrario, son los grandes jugadores quienes permanecen serenos bajo presión. No hay lugar para cuestionar constantemente tus tácticas o decisiones en la cancha. En el momento en que dudas, tu oponente puede aprovecharse de ti.
Por eso es absolutamente fundamental cultivar profundamente la cualidad de la determinación. Sé decidido y resuelve la acción en la cancha.
El baloncesto es un juego de valentía. Cuanto más coraje y corazón tengas en la cancha, más valioso serás para tu equipo. Cuando se activa el coraje, no importa cuánto talento tengas, o cuánto te falte, como jugador de baloncesto.
Persistencia, disciplina y resiliencia
La persistencia, la determinación y la resiliencia son posiblemente las cualidades más importantes y fundamentales de un atleta de baloncesto de alto nivel.
Puedes trabajar tanto como quieras para mejorar tu juego de baloncesto. Sin una duda, no hay duda de que todos somos seres muy emocionales.
A menos que estés creciendo como jugador cada día, simplemente te estás estancando y quedando atrás de quienes trabajan constantemente para mejorar sus habilidades y su mentalidad en el baloncesto.
Debes cultivar la ambición de mejorar y sobresalir como jugador de baloncesto en cada momento en la cancha.
La disciplina va de la mano de la paciencia. El trabajo constante es una característica de los jugadores de baloncesto. A través de la práctica y la dedicación, desarrollan habilidades técnicas y tácticas que les permiten mejorar su rendimiento en el juego.
La superación de dificultades forma parte integral del baloncesto. Los jugadores aprenden a enfrentar desafíos en el juego, como la presión de competir o las lesiones, y a encontrar soluciones para seguir adelante.
Aprender a superar las dificultades fortalece la resiliencia y la capacidad de adaptación de los jugadores tanto dentro como fuera de la cancha.
Compromiso con los entrenamientos y los partidos
Por último, pero no menos importantes, esos pequeños detalles que sirven para respetar el formar parte de un grupo: la puntualidad y la asistencia a entrenamientos y partidos.
Algo que parece obvio, pero que a algunos jugadores les cuesta entender y su compromiso no es total, no dándose cuenta de que perjudican al resto.
El compromiso es esencial en el baloncesto. Los jugadores se comprometen con sus compañeros de equipo y con su propio desarrollo.
Este compromiso se traduce en la responsabilidad de asistir a los entrenamientos, cumplir con las tareas asignadas por el entrenador y contribuir al funcionamiento del equipo.
Ven a entrenar a tiempo, siempre. De hecho, llega antes que tu entrenador y tus compañeros. Sé el último en abandonar el entrenamiento cada semana. Sé el primero en aprovechar la oportunidad y participar en los ejercicios y actividades.
Cuando participamos, aprendemos más que si simplemente observamos desde el banquillo. El tiempo de entrenamiento es un momento para practicar tus habilidades y convertirte en un jugador más eficaz y eficiente durante los partidos.
Comprométete con tus sesiones de entrenamiento como si estuvieras preparando el partido más importante de la temporada.
La falta de curiosidad puede interpretarse como falta de compromiso o interés por el baloncesto. Esto puede sabotear tu capacidad de crecer y mejorar como jugador semana tras semana.
Trabajo en equipo y cohesión del grupo
Cuando todo el equipo trabaja unido por un mismo objetivo, propósito y visión, ocurre algo extraordinario. Se conoce como “sinergia”.
Cuando aparece la “sinergia”, todos sienten que forman parte de un gran conjunto que solo se aprecia plenamente cuando todo el equipo trabaja y coopera para alcanzar los objetivos y las metas establecidos.
La cooperación es el pegamento que mantiene unido al equipo, sin importar cuántos obstáculos se interpongan.
Nos gusta jugar sobre todo con amigos y personas que conocemos bien y respetamos profundamente. Si no eres amigo de todos los miembros de tu equipo, tómate el tiempo esta semana para conocerlos un poco mejor.
Hazles preguntas sobre su vida, su familia, sus intereses y sus aficiones. Esta actitud favorece la confianza y ayuda a que cada jugador se integre y forme parte del grupo.
Cuando todo está dicho y hecho, si simplemente no tienes la pasión o la voluntad de aprender y mejorar como jugador de baloncesto y como equipo, quizá sea mejor que abandones antes de empezar.
Responsabilidad colectiva y ausencia de excusas
Al final del día, lo que cuenta es el resultado. Lo que ocurrió entre medias fue un esfuerzo de equipo y, por tanto, el equipo en su conjunto debe asumir la responsabilidad del resultado.
Las excusas solo generan más excusas, que a su vez generan todavía más excusas en un ciclo interminable que nunca parece detenerse.
Cuando salgas a la cancha, deja las excusas fuera. A nadie le gusta escucharlas, salvo a la persona que las pronuncia.
Los jugadores deben comprender que no siempre alcanzarán su máximo nivel cada vez que salgan a la cancha. Los bebés no aprenden a caminar después de intentarlo una sola vez y los pájaros no aprenden a volar después de batir las alas por primera vez.
Motivación y objetivos personales
La motivación es un factor importante en la preparación psicológica de los jugadores de baloncesto. Mantenerse motivado a lo largo de la temporada, a pesar de las dificultades y los altibajos, es fundamental para rendir al máximo nivel.
Los grandes jugadores de baloncesto tienen objetivos claros. Los objetivos ayudan a alinear tus pensamientos, tu cuerpo y tus emociones con aquello que más deseas.
A través de la fijación de objetivos, tanto a nivel individual como colectivo, los jugadores encuentran motivación para esforzarse y mejorar constantemente.
El trabajo constante les permite avanzar en su desarrollo, superar sus limitaciones y alcanzar su máximo potencial. Además, el baloncesto les enseña a ser perseverantes, a no rendirse ante las dificultades y a mantenerse enfocados en sus metas a pesar de los obstáculos que puedan surgir en el camino.
La práctica deportiva de los más jóvenes se ha convertido en una actividad de gran interés psicosocial, tanto por la capacidad que se le supone de transformar el carácter a partir de la transmisión de valores positivos, como por ser una actividad que promueve el bienestar tanto físico como psicológico.
Motivación autónoma y bienestar
En el contexto deportivo, una de las variables que ha sido relacionada directamente con el bienestar experimentado con el deportista, es la motivación.
En concreto, se ha demostrado que estar autónomamente motivado está asociado a mayores niveles de funcionamiento positivo y a un mejor ajuste personal.
Las personas pueden estar motivadas cuando realizan conductas que reflejan sus valores, creencias e intereses. Además, pueden estar motivadas por influencia de fuerzas externas que les llevan a la realización de las conductas por coerción o presión, sin tener en cuenta sus valores y creencias.
Por último, las personas pueden no tener un propósito por el que participar en una actividad.
La motivación intrínseca representa la tendencia de las personas a realizar una actividad porque es en sí misma agradable y placentera, siendo la forma más autónoma de motivación.
La regulación integrada se refiere a cuando la actividad que se realiza es completamente congruente con los valores, o metas de la persona.
La regulación identificada se refiere a que la regulación de la conducta se produce por aspectos que son personalmente importantes para el individuo.
Se han encontrado varios paralelismos entre la teoría de la autodeterminación y la investigación desarrollada en valores. Para esta teoría, el bienestar experimentado por una persona se vincula con la satisfacción de tres necesidades psicológicas básicas: competencia, autonomía y relación con los demás.
La investigación en el contexto físico-deportivo ofrece evidencias que asocian la motivación autónoma a un funcionamiento psicológico óptimo, con consecuencias deseables para la salud y el bienestar, o la intención de continuar practicando deporte.
La motivación controlada se relacionaría con respuestas cognitivas, afectivas o conductuales más negativas como, por ejemplo, el agotamiento, una menor intención de práctica futura o una mayor ansiedad.
Los resultados confirmaron el efecto indirecto de los valores de autopromoción sobre la percepción de vitalidad de los jugadores, sus afectos positivos y su intención de seguir jugando en el futuro, a través de la motivación autónoma.
El papel del entrenador en la actitud del jugador
El entrenador desempeña un papel fundamental en la psicología del baloncesto, ya que su liderazgo y conocimientos pueden influir significativamente en el rendimiento y desarrollo de los jugadores.
Dirección de los entrenamientos y motivación
El entrenador tiene la responsabilidad de dirigir los entrenamientos de manera efectiva, creando un ambiente motivador y desafiante.
A través de la planificación y estructuración adecuada de las sesiones de entrenamiento, el entrenador puede ayudar a los jugadores a incrementar su rendimiento y confianza.
Establecer metas claras y realistas, reconocer los logros individuales y colectivos, y fomentar la competitividad sana son estrategias fundamentales para mantener al equipo motivado y comprometido.
Adaptación a las necesidades individuales
Cada jugador es diferente, por lo que el entrenador debe ser capaz de adaptarse a las necesidades individuales de cada miembro del equipo.
Esto implica comprender las fortalezas y debilidades de cada jugador y diseñar estrategias de entrenamiento que se ajusten a sus características individuales.
Además, el entrenador debe establecer una comunicación eficaz con los jugadores, escuchando y atendiendo sus inquietudes y necesidades. Esto crea un ambiente de confianza y apoyo, favoreciendo el desarrollo emocional y psicológico de los jugadores.
Normas y valores compartidos
Para lograr la cohesión del grupo, el entrenador puede implementar actividades que promuevan el trabajo en equipo, fomentar la comunicación abierta y establecer normas y valores compartidos.
La capacidad táctica del jugador será la que determine la calidad de sus decisiones. Es por ello que uno de los mayores retos de investigadores y entrenadores es el desarrollo de jugadores inteligentes, capaces de interpretar el juego y decidir de manera adaptativa la mejor forma de actuar en función de las características de cada situación.
Para lograr esta tarea, es necesario que los jugadores aprendan y apliquen normas de comportamiento, tanto individuales como colectivas, que resulten efectivas y favorezcan la consecución de los objetivos del juego.
Actitud táctica: pensar en el equipo
Una de las características que se relacionan con los deportes de equipo, como el baloncesto, es la necesidad constante de los jugadores de interactuar en un entorno cambiante para responder a los problemas que surgen en la competición.
Este comportamiento viene determinado por una serie de objetivos que conllevan unos principios de juego o normas de actuación que serán las que determinen las pautas de comportamiento eficaz.
Así, para cumplir con el objetivo principal del juego, es decir, encestar más puntos que el rival, el equipo atacante deberá, ante todo, conservar la posesión del balón para progresar hacia zonas que le permitan ser eficaz y generar opciones de lanzamiento ante una menor oposición defensiva, aumentando con ello las probabilidades de éxito.
Para favorecer el cumplimiento de estos objetivos, los jugadores deberán desarrollar un juego dinámico que provoque desequilibrios defensivos, crear espacios libres para generar situaciones óptimas de lanzamiento, o generar incertidumbre y variar los recursos ofensivos utilizados para sorprender a la defensa.
En el baloncesto moderno, la eficacia ofensiva depende en gran medida del equilibrio entre el juego exterior y el juego interior.
Para una adecuada ocupación y desocupación de los espacios, los jugadores deben interactuar a través de acciones específicas tanto individuales como colectivas, con y sin el balón.
Una revisión reciente señala una mayor eficacia de ataque cuando los jugadores realizan acciones orientadas al aprovechamiento de la ventaja espacial interior y exterior.
Actitud ofensiva y toma de decisiones
El jugador exterior tendrá que adoptar una actitud ofensiva activa para atraer a su defensor directo.
Tiene que ser capaz de pasar el balón con ambas manos aumentando el ángulo de pase, tanto desde la acción de bote como sin él.
El jugador con el balón deberá utilizar acciones previas al pase, como progresar con el balón hacia canasta para atraer la atención de los rivales, ocultando las verdaderas intenciones para aumentar el grado de incertidumbre, y seleccionando apropiadamente tanto el tipo y dirección del pase como el momento en el que darlo.
Del mismo modo, el resto de compañeros deberán contribuir a la mejora de la recepción interior a través de acciones colectivas sin balón como cruces y bloqueos, especialmente en el lado alejado del balón, aumentando el espacio disponible y evitando la anticipación defensiva y la aparición de ayudas.
En caso de que la defensa dificulte las opciones de pase o lanzamiento en el interior, se buscará un pase hacia espacios libres en el exterior.
La evolución de los jugadores hacia una mayor versatilidad exige una actitud abierta al aprendizaje. Se encuentran jugadores exteriores con gran capacidad ofensiva en el interior, y jugadores interiores más hábiles con el balón y efectivos desde posiciones cada vez más alejadas del aro.
Actitud defensiva
Las habilidades defensivas son tan importantes como el ataque en el baloncesto.
Los movimientos laterales son excelentes para el juego de pies defensivo y la agilidad. Salta lateralmente de un pie al otro, manteniendo el equilibrio al aterrizar. Esto mejorará tu capacidad para realizar movimientos rápidos de lado a lado en defensa.
Las carreras de ida y vuelta son ideales para desarrollar la velocidad de cambio de dirección, vital tanto para el ataque como para la defensa.
La velocidad te ayudará a reaccionar rápidamente en el lado defensivo de la cancha, interceptar pases y correr por delante de tus oponentes en el contraataque.
Actitud durante el entrenamiento
El entrenamiento de baloncesto es un componente importante del régimen semanal de un jugador.
Siempre que quieras destacar en algo, necesitas cultivar un compromiso inquebrantable. No tengas miedo de cometer errores durante los ejercicios, porque el entrenamiento es el espacio adecuado para practicar las habilidades que después necesitarás en los partidos.
Si quieres mejorar tu juego de baloncesto, necesitas practicar todos los días.
Después de la sesión de entrenamiento de tu equipo o cuando terminen las clases, sal al patio y practica las habilidades y movimientos fundamentales que te ayudarán a convertirte en un jugador extraordinario.
Incluso mientras ves la televisión, puedes realizar varias tareas a la vez tomando un balón y pasándolo lo más rápido posible de una mano a otra. Este ejercicio es muy sencillo, pero puede ayudarte a mejorar notablemente el manejo del balón después de varias semanas de práctica constante.
Establece un horario constante: intenta practicar a la misma hora cada día.
Incorpora ejercicios y tareas: hay muchos ejercicios y tareas que puedes realizar para mejorar tus habilidades.
La clave, una vez más, es la constancia.
¿COMO PUEDO JUGAR CON CONFIANZA? - DARIO COACH
Preparación física y mental
El baloncesto es un deporte físicamente exigente que requiere un alto nivel de atletismo y acondicionamiento.
El baloncesto es un juego que requiere resistencia, atletismo, agilidad y fuerza. Sin embargo, no desarrollarás estas capacidades plenamente limitándote a jugar en la cancha.
| Capacidad | Importancia en el juego |
|---|---|
| Flexibilidad | Te ayudará a moverte con mayor libertad y agilidad en la cancha. |
| Fuerza | Te ayudará a mantener tu posición frente a tus oponentes y a soportar golpes fuertes con menos riesgo de lesión. |
| Resistencia | Te ayudará a mantener un nivel elevado de energía durante los últimos momentos del partido. |
| Atletismo | Te ayudará a saltar más alto, capturar rebotes con mayor eficacia y superar a tus oponentes en una entrada o lanzamiento. |
| Velocidad | Te ayudará a reaccionar rápidamente en defensa, interceptar pases y correr por delante de tus oponentes. |
Las sentadillas se centran en la fuerza de las piernas, que es fundamental para la potencia tanto en ataque como en defensa.
Las sentadillas trabajan los cuádriceps, los isquiotibiales y los glúteos, proporcionando la base para mejorar el salto vertical y la capacidad de esprintar.
Las zancadas mejoran el equilibrio y la fuerza, aspectos fundamentales al penetrar hacia la canasta o realizar cambios rápidos de dirección en defensa.
Una zona central fuerte mejora el equilibrio y la estabilidad durante cada movimiento en la cancha. La fuerza del tronco también mejora la postura y reduce el riesgo de lesiones.
Los ejercicios pliométricos ayudan a añadir explosividad al juego al desarrollar la musculatura de las piernas.
Estos ejercicios ayudan a desarrollar potencia explosiva en las piernas, fundamental para saltar más alto en rebotes, entradas y mates.
Empieza con un cajón bajo y aumenta gradualmente la altura a medida que mejora tu fuerza.
Baja de un cajón, aterriza en el suelo e inmediatamente salta lo más alto posible. Este ejercicio entrena la fuerza reactiva y ayuda a despegar más rápido del suelo durante las acciones intensas.
Los sprints a toda la cancha ayudan a simular la velocidad del partido.
Puedes desarrollar la resistencia mediante actividades físicas como nadar, montar en bicicleta, correr y saltar a la comba.
Se recomienda practicar varias de estas actividades a lo largo del día.
Puedes desarrollar el atletismo subiendo escaleras, saltando a la comba y estirando.
Puedes desarrollar la velocidad fortaleciendo las piernas, corrigiendo la técnica de carrera y practicando sprints en la pista de atletismo.
Los estiramientos estáticos pueden ayudar a prevenir el dolor muscular y las lesiones.
Preparación psicológica para la competición
La preparación psicológica es fundamental en el baloncesto para asegurar un óptimo rendimiento de los jugadores. Esta etapa se centra en el desarrollo de habilidades mentales que son clave en la competición.
Antes de salir a la cancha es fundamental adoptar el estado mental adecuado que permita relajarse y prepararse mentalmente para el partido.
La música puede tener un efecto positivo sobre las emociones. Al escuchar música estimulante e inspiradora, es natural sentirse con más energía, concentración y vitalidad.
Para algunos jugadores puede ser música animada, mientras que para otros puede ser música más tranquila que relaje el cuerpo y la mente.
Mientras escuchas música inspiradora, dedica tiempo a visualizarte anotando tus lanzamientos y jugando todo el partido con los ojos de la mente antes de entrar físicamente en la cancha.
La visualización, las rutinas previas al partido, las estrategias de relajación y la concentración pueden ayudar a los jugadores a afrontar la presión de manera efectiva.
Herramientas psicológicas útiles
El desarrollo de habilidades cognitivas es fundamental para el desempeño en el baloncesto.
El trabajo en concentración, atención y toma de decisiones rápidas puede ayudar a los jugadores a mejorar su rendimiento en el partido.
Asimismo, el manejo de las emociones es esencial para mantener la calma frente a situaciones de presión y mantener un estado mental óptimo.
La psicología ofrece técnicas y estrategias para controlar y reducir la ansiedad, como la respiración consciente y la visualización positiva.
Además, trabajar la concentración y la focalización de la atención permite a los jugadores mantener el enfoque en el juego y evitar distracciones externas.
El establecimiento de metas claras y realistas, el desarrollo de una mentalidad positiva y resiliente, la gestión del tiempo y la organización adecuada son aspectos que pueden influir positivamente en el rendimiento deportivo.
Actitud para aprender y mejorar
Aprende de los errores de los grandes jugadores, aprende de sus movimientos, copia sus habilidades fundamentales y, sobre todo, imita su mentalidad.
Al fin y al cabo, es su mentalidad la que les ha permitido mantenerse en un nivel tan alto de logro durante un periodo prolongado. Sin ella no serían nada.
Si no haces preguntas, ¿cómo sabrá alguien que necesitas ayuda?
Después de todo, quienes hacen las preguntas adecuadas son quienes terminan conociendo todas las respuestas.
La vida consiste en aprender, el baloncesto consiste en aprender y, en muchos sentidos, el baloncesto es la vida.
La forma en que juegas al baloncesto refleja exactamente cómo vives actualmente tu vida. Si reaccionas emocionalmente en la cancha, probablemente también reacciones emocionalmente en la vida real.
Por el contrario, si permaneces tranquilo y sereno en la cancha, sin importar lo que ocurra a tu alrededor, esto indica cómo afrontas la vida cuando estás bajo presión.
Si no tienes pasión ni voluntad para aprender y mejorar como jugador de baloncesto y como parte de un equipo, quizá sea mejor que abandones antes de empezar.
tags: #actitud #para #jugar #basquetbol