Nathaniel Adams Cole (*Montgomery, 17 de marzo de 1919 - † Santa Mónica, 15 de febrero de 1965), Nat King Cole, pianista y cantante estadounidense de jazz y pop.
Su primer éxito como cantante lo obtuvo con "Straighten Up and Fly Right", basada en una leyenda afroamericana que su padre había utilizado como tema para sus sermones. Se considera que esta canción es la predecesora de las primera grabaciones de rock and roll.
Cole alcanzó el número uno de ventas en 1950 con la canción Mona Lisa. A partir de ese momento se inició una nueva etapa en su carrera, y se convirtió principalmente en cantante de baladas aunque no olvidó sus raíces en el jazz lo que no evitó que algunos críticos le acusaran de "haberse vendido" a la música comercial.
Para comprender los acordes asociados al universo musical de Nat King Cole, conviene partir de una idea esencial: su repertorio se encuentra en la intersección entre el piano de jazz, las baladas y la canción popular. Las progresiones de acordes permiten observar cómo se construye esa combinación de elegancia melódica, armonía rica y flexibilidad interpretativa.
El papel de Nat King Cole como pianista y cantante
Nat King Cole se convirtió en el primer afroamericano en tener un programa de radio propio y en 1950 repitió la proeza, esta vez en un programa de televisión. Cole luchó durante toda su vida contra el racismo y se negó a actuar en los lugares en los que se practicaba la segregación racial.
En 1956, mientras actuaba en Alabama, sufrió un ataque por miembros del "Consejo de ciudadanos blancos" que pretendían secuestrarle. A pesar de que sufrió diversas heridas completó la actuación en la que anunció que no volvería nunca más a actuar en el sur.
Se casó por segunda vez con Maria Ellington con la que tuvo cinco hijos, dos de ellos adoptados. Su hija Natalie Cole es también cantante.
Cómo se representan los acordes de jazz
Las escuelas de música suelen combinar la teoría musical con clases de instrumento para asegurarse de que los conceptos queden anclados en una comprensión física.
Los músicos de jazz generalmente utilizan cifrados de acordes en lugar de la notación tradicional. Este enfoque abreviado deja las disposiciones de los acordes abiertas a la interpretación y permite una mayor flexibilidad durante la improvisación.
La notación con números romanos es diferente de la que se observa en un cifrado convencional. Existe en un nivel de abstracción superior al de los acordes concretos. Se utiliza para analizar estructuras armónicas que podrían aplicarse a cualquier tonalidad.
Las letras mayúsculas indican una tríada mayor, mientras que las letras minúsculas indican una tríada menor. El acorde i en una tonalidad menor se escribe con minúscula, mientras que el acorde I en una tonalidad mayor se escribe con mayúscula.
Es habitual encontrar números arábigos, como sus4, add6, 7, 9, 11 y 13, escritos en la parte superior derecha de un número romano. Estos números indican extensiones o modificaciones del acorde.
| Elemento | Significado |
|---|---|
| I | Tríada mayor en una tonalidad mayor |
| i | Acorde menor en una tonalidad menor |
| 7, 9, 11, 13 | Extensiones del acorde |
| sus4, add6 | Modificaciones o notas añadidas |

La progresión ii-V-I
La progresión ii → V → I, pronunciada “dos, cinco, uno”, es posiblemente la más común de todo el jazz.
En la tonalidad de do mayor, esta progresión adopta la forma Dm⁷ → G⁷ → Cmaj⁷.
En la tonalidad de do menor, se obtienen los acordes Dø⁷ → G⁷ → Cm⁷.
Ese círculo extraño atravesado por una línea se denomina acorde de séptima semidisminuido.
La progresión ii-V-I resulta especialmente importante para explicar el lenguaje armónico de los pianistas y cantantes de jazz. El segundo grado prepara el movimiento hacia el quinto grado, y el quinto grado genera una tensión que encuentra resolución en el primer grado.
Las extensiones permiten que una progresión básica adquiera el color característico del jazz. En lugar de limitarse a tríadas, los músicos utilizan séptimas, novenas, oncenas y trecenas para crear sonoridades más amplias.
La progresión ii-V-i en tonalidad menor
La canción de jazz “Autumn Leaves” es un ejemplo destacado de la progresión menor ii → V → i.
A primera vista, parece una progresión ii → V → I en la tonalidad de fa mayor. Sin embargo, estamos en la tonalidad de re menor, y el ciclo continúa más allá del acorde de fa mayor.
Este tipo de análisis muestra por qué no siempre basta con identificar el primer acorde mayor que aparece en una secuencia. La tonalidad efectiva puede depender del punto de reposo, del movimiento armónico y de la continuidad de la progresión.
Progresiones mayores y “Rhythm Changes”
Un segundo ejemplo, llamado progresión “Rhythm Changes”, procede del tema de George Gershwin “I Got Rhythm”. Esta progresión está en una tonalidad mayor en lugar de una menor.
Comienza con una secuencia i → vi → ii → V en la sección A y continúa con iii → VI → ii → V → I en la sección B.
La organización por secciones permite observar cómo una misma pieza puede alternar recorridos armónicos distintos y mantener, al mismo tiempo, una estructura reconocible.
Count Basie - “Hay Burner” utiliza una cadencia engañosa.
Casiopea - “Galactic Funk” comienza con un ii → V → i en mi menor antes de desviarse hacia un territorio inexplorado.
La relación entre blues y jazz
El blues fue un precursor temprano del jazz.
En lugar de utilizar el acorde ii, los músicos de blues empleaban el acorde IV.
En la tonalidad de mi mayor, obtenemos la progresión E⁷ → A⁷ → E⁷ → B⁷.
Los músicos de jazz adornan esta progresión básica de blues con acordes más elaborados y sustituciones.
Etta James - “Something’s Got a Hold On Me” es otra canción de blues ejemplar en la inusual tonalidad de do sostenido mayor.
La conexión entre blues y jazz ayuda a entender por qué muchas interpretaciones de piano y voz pueden combinar una base armónica sencilla con acordes de séptima, tensiones y movimientos melódicos más sofisticados.

Acordes con extensiones y color armónico
Los acordes de rock se construyeron históricamente alrededor de tríadas sin extensiones de acorde.
En la música contemporánea, el trap comenzó a evitar las progresiones de acordes en favor de melodías construidas sobre el modo frigio y otras escalas “oscuras”.
Cuando la gente toca jazz, utiliza extensiones de acordes coloridas que lo distinguen de otros géneros.
Las extensiones no cambian necesariamente la función básica de una progresión, pero sí modifican su carácter sonoro. Un acorde de séptima puede adquirir una sensación más abierta mediante una novena, una oncena o una trecena.
En el acompañamiento de una balada, estos recursos pueden sostener la melodía sin competir con ella. En el piano, además, permiten distribuir las notas entre la mano izquierda y la mano derecha de distintas maneras.
Jazz modal y movimiento entre centros tonales
El jazz modal se caracteriza por los modos, como las escalas dórica, mixolidia y lidia, en lugar de la armonía funcional tradicional.
Por ejemplo, el tema de Miles Davis “So What” se basa en un modo dórico y alterna entre dos acordes: Em¹¹ y Dm¹¹.
El mi menor actúa como un acorde de paso hacia la raíz dórica.
Al escuchar la pista completa, se aprecia un ejemplo de modulación de acordes cuando la banda se desplaza hacia un nuevo centro tonal.
Esta es una forma común de refrescar el oído sin cambiar necesariamente otros elementos fundamentales, como el ritmo o la melodía principal.
“Little Sunflower”, de Freddie Hubbard, es un segundo ejemplo de jazz modal y, curiosamente, también utiliza un vamp sobre re dórico.
“Maiden Voyage”, de Herbie Hancock, es un tercer tema popular de la tradición del jazz modal.
De manera significativa, esta canción también está en la tonalidad de re dórico.
El uso de un modo no constituye una regla rígida. En el jazz, una pieza puede conservar una sonoridad modal y, al mismo tiempo, incorporar movimientos armónicos, acordes de paso o cambios de centro tonal.
Bebop y cambios rápidos de tonalidad
El bebop fue un estilo de jazz de gran intensidad que surgió durante la década de 1940.
Se caracteriza por armonías complejas a tempos rápidos y por cambios a distintas tonalidades a mitad de la canción sin ninguna reserva.
“Giant Steps” presenta una de las progresiones de acordes de jazz más comunes del bebop.
Comienza en la tonalidad de si mayor.
Casi parece que John estuviera gastando una broma práctica, porque el centro tonal dura un solo acorde antes de desplazarse una tercera mayor descendente hacia la tonalidad de sol mayor.
Uno de los detalles más interesantes de esta progresión de acordes de jazz es la simetría.
En el diagrama, las notas si, sol y mi bemol forman un triángulo perfecto cuando se representan sobre el círculo cromático.
La simetría también puede encontrarse en las cuatro notas de un acorde completamente disminuido, que forman un cuadrado perfecto, y en la escala de tonos enteros, que forma un hexágono.

Sustituciones de acordes
Las sustituciones de acordes son una técnica avanzada que los guitarristas y pianistas de jazz utilizan para reharmonizar melodías.
Las sustituciones por tritono son quizá el recurso más común.
Una sustitución puede conservar parte de la función armónica original y, al mismo tiempo, introducir nuevas notas, movimientos cromáticos y tensiones.
Este procedimiento resulta especialmente útil cuando el intérprete desea enriquecer una progresión sin abandonar por completo la melodía principal.
De las raíces del jazz a las armonías modernas
La música jazz ha recorrido un largo camino desde el blues, el swing e incluso el bebop.
“Metropolie”, de Anomalie, apareció hace solo unos años y es un ejemplo destacado de hasta qué punto se ha vuelto compleja la teoría del jazz.
“All I Need”, de Jacob Collier, es otro tema avanzado de jazz con sensibilidades pop.
La evolución desde las tríadas y las progresiones de blues hasta los acordes extendidos, las sustituciones, la armonía modal y los cambios de tonalidad permite situar mejor el estilo de Nat King Cole. Su repertorio puede escucharse dentro de una tradición en la que la claridad de la melodía convive con recursos armónicos propios del jazz.
Para aprender progresiones de acordes concretas, es más fácil comprender estas ideas cuando se pueden ver e interactuar con ellas.
3 Progresiones que funcionan en MILES DE CANCIONES! | Progresiones de acordes JAZZ
La práctica puede comenzar con una progresión sencilla, continuar con la identificación de sus grados en números romanos y avanzar hacia las extensiones, las sustituciones y los cambios de tonalidad.
Así, el estudio de los acordes de Nat King Cole no se limita a memorizar nombres: permite reconocer cómo el piano, la voz, la melodía y la armonía se relacionan dentro del lenguaje del jazz y de la balada popular.